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Comparativa Kymco Super Dink 300i ABS, Kawasaki J300 ABSComparativo Kawasaki J300 vs KYMCO SuperDink 300i: ¿KIÉN ES KIÉN?


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Mismo motor y chasis. Mismas suspensiones, frenos y dimensiones... ¿Mismo scooter? Enfrentamos a los “hermanastros” KYMCO SuperDink 300i y Kawasaki J300.

A finales de 2013 Kawasaki hizo historia lanzando su primer scooter, el J300, una 'opera prima' que durante su primer año de vida ha cosechado unos excelentes resultados: casi 1.000 unidades se han matriculado en nuestro país que sirvieron a la marca de Kobe para cerrar el año con un crecimiento del 55%. La aventurera incursión de Kawasaki en la categoría fue todo un éxito, y no por casualidad...

El J300 nacía de la colaboración con KYMCO y desarrollado a partir del SuperDink 300i, la versión grande del exitoso megascooter que supuso un punto de inflexión en el devenir de la casa taiwanesa, desde su llegada a los mercados europeos en 2009, gracias a su extraordinario compromiso entre prestaciones, acabados, equipamiento y precio. El SuperDink supuso el despegue de KYMCO que, con sus productos cada vez más cualitativos, ha ido ganando prestigio con el paso de los años, hasta lograr varios hitos en el sector: en la actualidad es la 2ª marca en España, la 1ª que más scooters despacha y posee además la motocicleta más vendida en nuestras fronteras, la versión de 125cc del SuperDink. En Kaohsiung están viviendo sus años más esplendorosos... 

Y con estas credenciales, Kawasaki vio en la otra firma de la 'K' el socio perfecto para desarrollar con garantías su primer scooter, el J300, aunque aportando algo de su genética “verde” con modificaciones principalmente estéticas y ergonómicas sobre el modelo original. Son casi como dos gotas de agua que comparten lo que no se ve, es decir, mecánica, chasis, suspensiones, frenos... pero que difieren claramente en lo externo, en sus carenados, en ciertas soluciones funcionales -que os contaremos a continuación- y en su precio: 4.440 euros del KYMCO por 4.799 euros del Kawasaki. Un salto económico que puede generar muchas dudas en el posible comprador. ¿Están justificados estos 360 euros que separan a uno del otro? ¿Cuáles son las diferencias concretas que podrían decantar la balanza? Para eso estamos aquí... 

KYMCO SuperDink 300I Vs. KAWASAKI J300: “LAS 7 DIFERENCIAS”

1- CARROCERÍA

La primera gran diferencia que se aprecia a simple vista entre ambos modelos es, obviamente, la carrocería. Kawasaki decidió confeccionar su propio “fuselaje”, de líneas más deportivas y dinámicas, con el claro propósito de que a su primer scooter no le faltara ni una pizca de esa personalidad racing que tanto caracteriza a la marca de Kobe. De ahí que el J300 exhiba un diseño distintivo con el sello característico de otras motos deportivas de la casa, sobre todo en el frontal, donde los dos faros multirreflectores rasgados nos recuerdan a la mirada Ninja de las ZX. En la parte trasera, el colín del Kawa también ha sido rediseñado para ofrecerle un aspecto más característico. Las formas y dimensiones del SuperDink y J300 son casi idénticas: tan sólo hay leves diferencias que hacen al japonés un vehículo ligeramente más largo, bajo y estrecho. Cuestión de milímetros casi imperceptibles que no generan ninguna clase de beneficio o penalización. Ambos modelos son igualmente corpulentos, con unas carrocerías generosas que están cortadas por el mismo patrón, y con unos paneles que difieren en su superficie pero no en su resultado dinámico. Las dos marcas ofrecen tres tipos de acabados: blanco, gris titanio y, como tercera opción, KYMCO tiene un color anaranjado a disposición del cliente; mientras que Kawasaki decidió crear una versión 'Special Edition' que combina los colores clásicos de la marca, negro y verde, así como los acabados en blanco o negro.

Las diferencias estéticas continúan en el puesto de mandos, donde se aprecia en el Kawasaki unos elementos decorativos con pintura metalizada sobre el manillar, el cuadro de instrumentos y el salpicadero, que generan una imagen algo más cualitativa. La firma 'verde', sobre la base del SuperDink, ha intentando subir el listón a nivel de acabados y materiales, incorporando estos detalles estéticos que buscan una terminación impecable. Pero en realidad, ambos scooters muestran unos estándares de calidad, al menos en términos estéticos y de ensamblajes, prácticamente idénticos. La información que ofrece el tablier es la misma -con dos esferas analógicas para el velocímetro y tacómetro- y un panel central LCD multifunción que indica la hora, el cuentakilómetros y diversos niveles. Muchos componentes se repiten, como los espejos retrovisores, el gancho portabultos del interior del escudo útil para transportar bolsas, la cerradura con obturador que la protege ante un posible intento de robo o el acceso al tapón del combustible en el túnel central. Ambos modelos incorporan una guantera en la zona izquierda del retroescudo, si bien la tapa para abrirla en el KYMCO es algo mayor y facilita el acceso con la mano, aunque en el Kawasaki el cierre es algo más hermético. 

2- CONFORT

Kawasaki ha trabajado hasta tal punto el confort de su J300 que lo ha convertido, junto con la estética, en uno de los aspectos que más distinguen a ambos modelos, convirtiéndolo además en uno de los mayores condicionantes de compra. El asiento del J300 es completamente diferente al del SuperDink, no en cuento a tamaño (que se mantiene idéntico) si no en términos de mullido: si en el KYMCO la dureza del asiento era una de las principales penalizaciones, la casa de Kobe ha decidido dotarle al asiento de su nuevo scooter de un acolchado y agarre mayor, con un compuesto interno más blando y confortable. Se nota enseguida cuanto te subes en un modelo e inmediatamente después en el otro, como si de sentarte en un ladrillo pasaras a sentarte encima de un espumoso cojín. Ni qué decir tiene los enormes beneficios que en cuestión de comodidad, sobre todo pensando en viajes de media distancia y en las rudezas de los asfaltos urbanos, el J300 gana sobre el SuperDink. 

Hay otros dos detalles que demuestran que la firma de Akashi ha querido “mimar” a los ocupantes de su J300: el primero está en la plataforma para los pies del conductor, ya que Kawasaki la ha recortado en su parte trasera para que el piloto tenga un espacio extra para apoyar los pies en el suelo con más facilidad, aunque también es justo decir que las plataformas del SD son algo más generosas a la hora de apoyar los pies; el segundo atañe al pasajero, que también sale beneficiado a bordo del Kawasaki, ya que éste incorpora unas estriberas plegables de tipo moto que sobresalen mucho más del vehículo que las fijas del KYMCO, ayudando al acompañante a apoyar los pies y descansar la posición de las piernas.

Tan sólo hemos encontrado dos aspectos a nivel de confort en marcha en el que el taiwanés supere al japonés. Uno es la protección aerodinámica: buscando conferirle una estética más deportiva, Kawasaki ha optado por un parabrisas de bajo perfil, más escueto y por tanto menos protector, así que la cúpula del KYMCO es mucho más eficaz y envolvente, una cualidad que mejora considerablemente el confort cuando circulas a gran velocidad por vías rápidas. El otro es la doble posibilidad que el KYMCO ofrece a la hora de apoyar los pies: además de las plataformas a ambos lados -solución que comparten los dos modelos- en el SuperDink hay un segundo nivel donde los conductores de menos envergadura podrán apoyar los pies estirando así ligeramente las piernas.

3- CAPACIDAD DE CARGA

Y llegamos a uno de los puntos claves de esta comparativa. Para muchos usuarios urbanos que deciden comprarse un megascooter, la capacidad de carga es fundamental. Con el paso de los años, hemos visto cómo los vehículos más generosos en este aspecto subían como la espuma en los rankings de matriculaciones de nuestro país, siendo el Suzuki Burgman uno de los pioneros y el SuperDink uno de los modelos que mejor lo ha explotado posteriormente. Pues bien, buscando ese aumento de confort a través de un asiento con más acolchado, Kawasaki tuvo que hacer un transcendental “sacrificio”: la mayor espuma obligó a rediseñar la carcasa interna del asiento, y esto restó el volumen del hueco que hay bajo él. Resultado: el J300 tan sólo puede albergar en su interior un casco integral y otro casco semi-jet, además de algunos pequeños objetos entre ambos, mientras que el SuperDink alcanza una capacidad de almacenaje bajo el asiento de dos cascos integrales XL sin ningún problema, además de los mismos pequeños objetos. Habrá quienes no consideren tan importante esta merma de espacio del Kawasaki, habrá quienes lo consideren clave. Todo depende de las necesidades de cada usuario y de los niveles de practicidad que reclame para su nuevo scooter. 

4- MOTOR

Ambos megascooter son impulsados por el mismo motor, el monocilindro de refrigeración líquida e inyección electrónica Keihin de 299cc fabricado por KYMCO que es uno de los propulsores con más carácter y mejores prestaciones de su segmento. Uno de los argumentos que convenció a Kawasaki para elegir el SuperDink 300 como modelo base sobre el que desarrollar el primer scooter de su historia fue precisamente el contrastado propulsor taiwanés de 32,8 CV y 33,9 Nm, que ofrecería al J300 las prestaciones suficientes para entusiasmar a todos los entusiastas de la marca 'verde'. Por tanto, la mecánica es idéntica (mismo diámetro por carrera de 72,7 mm x 72 mm y relación de compresión de 10,8:1) salvo por unos ligeros ajustes realizados por Kawasaki para enfocar esas prestaciones en otra zona del cuentavueltas: el motor del J300 rebaja su cifra de potencia máxima en 4,8 CV y 5,2 Nm, para un total de 28 CV y 28,7 Nm, y consigue poner el acento en bajas y medias revoluciones con el fin de ofrecer unas aceleraciones ligeramente más contundentes -como veremos más adelante- en detrimento de una velocidad punta menor. Modificaciones que, como todas las demás, buscan reforzar la personalidad deportiva de un vehículo que, a pesar de tratarse de un “pesado y lento” megascooter, logre limar esas asperezas a acercar su personalidad al ADN tan típicamente racing de la casa. Todo lo demás se refleja en ambos modelos como un espejo: 4 válvulas y simple árbol de levas, suave transmisión a cargo de un variador continuo CVT con embrague centrífugo automático y correa final. 

5- PARTE CICLO

Junto con el chasis de acero con forma de diamante sobre el que se sustentan ambos scooters, las suspensiones también son gemelas, es decir, una horquilla telescópica con barras de 37mm y dos amortiguadores hidráulicos en la parte trasera que ofrecen la posibilidad de ajustar la precarga en 5 posiciones. Kawasaki ha optado por ajustar los reglajes para un tarado de las suspensiones algo más duro que contribuya a generar una sensación de conducción más deportiva. Por lo demás, no hay grandes diferencias en la parte ciclo del J300 y de SuperDink300, y tan sólo se aprecian dos cotas que varían: una es el recorrido de la rueda delantera, 3 mm superior en el KYMCO, y otra es el avance del tren delantero, de 113 mm en el Kawasaki y 140 mm en su rival. Estas modificaciones, que hacen que la horquilla del japonés sea algo más vertical, inciden levemente en el comportamiento: el J300 será algo más reactivo en curva y en los giros rápidos, pues con la misma distancia entre ejes, la recalculada postura de la suspensión delantera incrementa su agilidad; en cambio, en el SuperDink la nota alta la alcanza la estabilidad gracias a ese mayor avance de la rueda delantera. Está claro que, aunque las diferencias son ínfimas, si el comportamiento del KYMCO estará algo más adaptado al uso en esos tramos de autovías o carreteras rápidas donde al conductor obtendrá más aplomo y solidez, el del Kawasaki responderá con mayor manejabilidad en el caos circulatorio urbano o en tramos de curvas donde la rueda delantera ingresará con más ligereza.

En el sistema de frenada no hay cambios. La Kawa ha dejado instalado el mismo implante, que utiliza un disco lobulado de 260 mm en el tren delantero y otro disco de 240 mm en el trasero, en ambos casos con dos pistones, y el mismo sistema ABS de antibloqueo de frenada fabricado por Bosch.

6- EQUIPAMIENTO

Uno de los motivos del éxito del KYMCO SuperDink ha sido la gran relación calidad/precio que ofreció desde su lanzamiento: el económico taiwanés sirve un buen nivel de equipamiento, que contempla tanto pata lateral como central, una cerradura central para todos los cierres salvo el tapón de la gasolina, manetas regulables en 4 posiciones, enchufe de 12 V dentro de la guantera, iluminación LED y amortiguador hidráulico que sujeta el asiento cuando los abrimos. El Kawasaki reproduce fielmente todas estas soluciones y tan sólo añade la célula fotoeléctrica para apagar la luz del cofre cuando cerramos el asiento. 

7- EN MARCHA

Tratándose de dos modelos que son como gotas de agua, ¿hay diferencias reales y palpables en su comportamiento en marcha? Efectivamente las hay aunque, para ser sinceros, son casi imperceptibles. Los dos vehículos tienen el mismo tamaño y las geometrías calcadas, así que las sensaciones que transmiten circulando son prácticamente las mismas. Ahora bien, sumando todas las pequeñas diferencias que hemos ido relatando en este artículo hacen que, a la hora de la verdad, el Kawa y el KYMCO mantengan el mismo discurso aunque con acentos diferentes. El primero se deja sentir a bordo: en ambos, la postura que adopta el conductor es casi la misma, típica de este tipo de vehículos, con el cuerpo retrasado, las piernas ligeramente estiradas y una posición que no castiga lo más mínimo la espalda. El confort es la principal virtud, si bien en el Kawasaki adquiere el sobresaliente gracias al asiento esponjoso. Esto genera las primeras divergencias en marcha: conduciendo el KYMCO, la postura parece ligeramente más erguida pues el duro asiento no permite a las posaderas del conductor hundirse; en el Kawasaki sí, y aunque en teoría la altura del asiento del Kawasaki es 5 mm mayor, en la práctica parece reducirse debido al mayor mullido del sillín, que encajona un poco al conductor. Esto a su vez, provoca dos cosas: los pies del conductor alcanzan mejor el suelo, facilitando el control del vehículo en parado, y aunque las suspensiones son idénticas (con matices en el tarado), la capacidad de amortiguación del asiento del Kawasaki provocan que el usuario no sufra tanto las irregularidades del asfalto. La protección a la intemperie es otro de los “abismos” de los dos Gts: mucho más amplia en el KYMCO, cuando circulamos a ritmos altos, el conductor no percibirá prácticamente el impacto del viento en ninguna parte de su cuerpo; sin embargo, en el Kawa, el casco y los hombros sí lo notarán reduciendo el confort, sobre todo los conductores que superen el 1.70 m. de estatura. El taiwanés, por tanto, será más cómodo en autovía que el japonés. 

A nivel de prestaciones, como decíamos anteriormente, ambos vehículos son impulsados de manera muy parecida. Para entenderlos por separado, os animamos a que entréis en las pruebas individuales que les practicamos a estos modelos en su día (prueba SuperDink 300iprueba kawasaki J300). Comparativamente, se percibe en el Kawasaki un mayor impulso en los primeros metros: la aceleración es una pizca más alegre, las salidas desde parado cobran vida antes, llegando antes a los primeros 50, 100, 200, 400 metros... aunque sea sólo por unas milésimas de segundo. La cara de la moneda, que cae para el J300 en bajas y medias, la recibe sin embargo su contrincante en la zona alta del cuentavueltas, mostrando un mayor vigor cuando el motor supera las 6.000 rpm y se acerca a su velocidad máxima, algo superior para el KYMCO y con más solvencia a la hora de recuperar y despertar buscando esos adelantamientos rápidos. Nuevamente vuelve a salir la personalidad más adaptada a autovías en el SD y a los ritmos frenéticos de la ciudad en el J300.

Los reglajes de las suspensiones confirman esta actitud, de tarado algo más duro en el Kawa capaz de ofrecer una mayor precisión y aplomo cuando queremos manejar el scooter con más “salero”, algo que unido al menor avance del tren delantero que le permite ser más eléctrica en sus reacciones acaban de redondear un vehículo de comportamiento más ágil. No hay mucha diferencia en el peso: el Kawa es 2 kilos más pesado para un total de 191 kg. En cuanto a la autonomía, el Kawasaki tiene un depósito de 13 litros, es decir, medio litro más que el KYMCO, superando así ligeramente los 400 km sin repostaje que ofrece el taiwanés. 

¿POR QUÉ COMPRARSE EL KAWASAKI J300?

En la 'opera prima' de Kawasaki en el segmento de los scooters, la firma japonesa ha querido acertar del pleno en la diana. El primer paso para ello fue elaborarlo sobre la base de uno de los modelos más exitosos en el mercado europeo, pero con las pertinentes modificaciones que “salpiquen” el mega de ese ADN racing de la marca. Dejando de lado la importancia que le puedan dar los usuarios más “marquistas” a que sobre el carenado de su scooter haya una K de Kawasaki o una K de KYMCO, en la práctica quienes opten por el J300 se encontrarán con un scooter más cómodo para ambos pasajeros, potente en los primeros metros, de comportamiento más ágil, con una estética más deportiva y un nivel de acabados superior. En detrimento, el Kawa ofrece menos capacidad de carga, menos protección aerodinámica y un precio superior. Creemos que se dirige más a quienes busquen un scooter de 300cc para un uso más urbano, con una agilidad ligeramente superior y que de vez en cuando, requieran algún desplazamiento más largo en carretera. 

¿POR QUÉ COMPRARSE EL KYMCO SUPERDINK 300?

KYMCO depuró una fórmula que le ha llevado a lo más alto de nuestro mercado: el SuperDink es de los scooters más vendidos en los últimos años. En su versión de 300cc, este taiwanés se dirige a quienes necesiten este extra de potencia para afrontar trayectos de mayor distancia. En comparación con su “hermanastro” de Kobe, el SD ofrece una mayor capacidad de carga bajo el asiento, una cúpula parabrisas de mayor dimensión que protege más y un precio inferior. En su contra juega la dureza del asiento, el menor confort para el pasajero y una calidad constructiva sensiblemente menor. Es sin duda la comodidad GT la que distingue a este modelo en relación al Kawa, mostrándose como una opción más interesante a quienes necesiten realizar con más frecuencia tramos de media o larga distancia, y que requieran de todo el almacenaje posible para su día a día. 

Concepto Kymco Super Dink 300i ABSKawasaki J300 ABS
Marca KymcoKawasaki
Modelo Super Dink 300i ABSJ300 ABS
Año 20102015
Motor Monocilíndrico de 4 tiempos refrigerado por agua.
Cilindrada 299 cc299 cc
Diámetro de carrera 72,7 mm x 72 mm x 172.7 x 72
Compresión 10,8:110.8:1
Potencia 32.8 CV28 CV
Par 33,9 kgm28,7 kgm
Alimentación Inyeccion electrónicaInyección electrónica: ?34 mm x 1
Encendido Electrónico C.D.I.ECU Control
Arranque Electrónico C.D.I.Eléctrico
Embrague Automático centrífugo en seco
Cambio
Transmisión secundaria Correacorrea
Tipo chasis Tubular de aceroTubular en diamante de acero
Basculante Motor conectado al chasis
Geometría
Suspensión delantera Horquilla telescópica hidráulica de 37 mmHorquilla telescópica de 37mm
Suspensión trasera 2 amortiguadores de 100 mmDoble amortiguador con ajuste de pre-carga en 5 posiciones
Freno delantero Kymco 2 pistones ABS Bosch de 260 mmDisco lobulado de 260mm; Pinza de doble pistón
Neumáticos 120/80-14 14” y 150/70-13 13"120/80-14 M/C 58S 150/70-13 M/C 64S
Peso en vacío 189 kg -
Largo total 2.205 mm2.235 mm
Distancia entre ejes 1.533 mm1.555 mm
Altura asiento 770 mm775 mm
Depósito gasolina 12.5 l13 l
Precio 4.440 €4.799 €
Garantía 2 años piezas y m.o.
Importador KYMCO Moto EspañaKawasaki Motors Europe
 

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