Noticia

Los primeros metros del muro - Vlog 91 - Vuelta al mundo en motoLos primeros metros del muro - Vlog 91


Vota

0 0

Comienza la etapa latinoamericana de esta vuelta al mundo. Pero no quiero emprender el viaje sin rascar en las historias de la valla, que me tienen atrapado.

Los primeros metros del muro - Vlog 91

Es la décima vez en siete años y medio de viaje que dejo mi moto aparcada en algún lugar del mundo mientras vuelo a España para hacer gestiones. En unos días arranco un viaje por Latinoamérica que me llevará, espero, hasta Ushuaia. La moto espera en Playas de Tijuana, resignada a que el viajero más lento de la historia reanude su vuelta al mundo por etapas.

Sergio es el conductor de Uber que me lleva a Playas de Tijuana. A nuestra izquierda las casas trepan desordenadas por una ladera. A la derecha, San Diego, el extremo más opuesto. Esta es la frontera más transitada del mundo y , seguramente, delas más desiguales: entrar desde Estados Unidos a México es tan sencillo que ni siquiera hace falta pasaporte y, sin embargo, hacerlo en sentido opuesto puede llevarte horas, incluso con toda la documentación en regla. Sergio me explica que la economía de Tijuana depende tanto de la entrada de dólares de su vecino del norte, que el gobierno prefiere no poner trabas a la entrada de vehículos, venga en ellos quien venga.

Entre ambos mundos, intentando proteger el paso de migrantes del lado pobre al rico, hay dos vallas, torres de vigilancia, helicópteros y patrullas de policía en quads, motos o vehículos todoterreno.

El muro de Trump ya existe. En 1994 Clinton y el Partido Demócrata mandaron construir un valla de unos cuatro metros de altura que cubre un tercio de la frontera entre México y Estados Unidos. En Tijuana, además, Bush y el Partido Republicano reforzaron el paso con una segunda valla.

Llegamos a Playas, a casa de Marco, donde me espera mi fiel compañera. Es la tercera moto que uso para mi vuelta al mundo. Vengo con ella desde Nueva York y lo único que no funciona bien son las cámaras de acción que llevo instaladas y que vibran más de lo normal. Marco se pone manos a la obra y lo hace muy rápido, es una persona productiva además de generosa.

En su garaje se respiran aventura y ganas de vivir la vida. Tiene varias motos y un cuatro por cuatro legendario. Todo preparado para salir mañana mismo si su agenda le concede unas horas. Me ha apadrinado desde que llegué a Tijuana. Compartimos la afición por viajar en moto y eso, estés donde estés, es sinónimo de hermandad.

Marco nació en Tijuana en una familia humilde. A los once años comenzó a trabajar en San Diego, sin papeles. Cuando tenía veintidós, su jefe cerró la fábrica en la que llevaba una década trabajando y, con todos sus ahorros y apoyándose en el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Canadá y México, compró la empresa y consiguió un visado como inversor. Hoy es un negocio próspero que da de comer directamente a siete familias hispanas e indirectamente a varias más. Si Trump, tal y como amenaza, se carga el Tratado de Libre Comercio Marco tendrá que cerrar y despedir a sus empleados.

No quiero emprender el viaje sin antes rascar en la valla y sus historias, que me tienen atrapado. El domingo paseo por el malecón hasta darme de bruces con la línea fronteriza, junto al faro. El Parque de la Amistad existe desde los años 70. Familiares separados por la frontera se juntan aquí los fines de semana. Durante dos décadas pudieron tocarse y abrazarse, pero desde que Clinton construyó la primera valla, el único contacto posible ha sido juntando los dedos meñiques por unos diminutos agujeros. Con la aparición de la segunda valla, la de Bush, la zona dejó de ser estatal para ser federal y desde entonces depende de Washington.

Guillermo Navarrete es el pastor de la Iglesia fronteriza. Desde hace seis años imparte una misa simultanea con otro pastor que acude al otro lado de los barrotes oxidados. «Uno de los logros conseguidos estos años», me dice Guillermo, «ha sido que esto no se convirtiera en un “check point” para la policía migratoria, que no fuera una trampa mortal para los familiares de los deportados que vienen al lado estadounidense y no tienen papeles».

Pero ese logro de años de lucha parece estar desvaneciéndose en pocos días con el muro legal que teje Trump. Guillermo, con la cara desencajada, me cuenta que al otro lado la policía ya está deteniendo indocumentados que acuden a ver a sus familias.

En los ocho años de Obama se deportaron más de dos millones y medio de migrantes, record histórico en Estados Unidos. Las políticas de Trump amenazan con superarlo. De momento parece que van a conseguir que los migrantes sin papeles no acudan aquí cada domingo a ver a sus familiares.

Pero lo que no van a lograr es que la gente deje de intentar saltar la valla, el muro o lo que sea.

La valla de Clinton arranca en el océano, unos cincuenta metros mar adentro. Sus primeros barrotes sobre tierra firme apoyan en la propia arena de la playa, por donde paseo frecuentemente.

José es salvadoreño. Nos conocemos junto a esos primeros barrotes. Entre dos de ellos hay un hueco algo mayor e intenta colarse por ahí. A plena luz del día. Poco le importan las consecuencias que pueda tener si le atrapan los de delante, porque lo que sabe con certeza es que los de atrás son peores.

Muchas de las personas que intentan cruzar a Estados Unidos son centroamericanos que huyen de las maras, pandillas criminales que los tienen amenazados de muerte. Esa es una de las principales razones del éxodo migratorio a través de México. El viaje desde sus países hasta la frontera con Estados Unidos es una odisea que puede durar semanas o meses. Subidos en trenes de carga, asaltados por grupos organizados que les despojan de todo lo que llevan, que violan al ochenta por ciento de las mujeres que lo intentan y que tiran de los trenes en marcha a quien no tenga nada que ofrecerles. Sin embargo, una y otra vez, miles de personas se separan de sus seres queridos e intentan llegar hasta aquí.

José desiste de cruzar de día pero lo intentará por la noche. Hoy, mañana o pasado. Una y otra vez. Al otro lado le espera el sueño americano y atrás, si tiene que regresar al Salvador, le aguarda una pesadilla.

Los países tienen todo el derecho a proteger sus fronteras como crean oportuno, pero la única forma de parar a los migrantes americanos, africanos o asiáticos, se llama esperanza. Mientras no la tengan en sus países, treparán cualquier muro.


Hertz-Ride: Alquiler de moto en España y Portugal
http://www.hertzride.es/

Si pides un presupuesto en Linea Directa, sin compromiso, me ayudas a seguir viajando: https://goo.gl/7bXTaZ

Todos los accesorios de mi moto: http://shop.xn--touratech-espaa-crb.com/es/100-catalogo

¿Qué neumáticos uso? https://goo.gl/pwbsPS

Mi concesionario BMW: http://www.rolenmotor.com/

Músicas: Epidemicsound.com / Joakim Karud (Road Trip)

#sinewan #america #mexico #charlysinewanbmw #bmwmotorrad #makelifearide #touratech #hertzride #lineadirecta #rolenmotor #pirelli#idealista #minube

Suscríbete al canal: http://www.youtube.com/charlysinewan
Facebook: http://www.facebook.com/charlysinewan
Twitter: http://www.twitter.com/charlysinewan
Instagram: http://www.instagram.com/charlysinewan

Fotos de 'Los primeros metros del muro - Vlog 91 - Vuelta al mundo en moto'

 

Comentarios

Sé el primero en comentar

Añadir un comentario

  • *No se mostrará
    • Introduce las palabras
    Generar otra imagen
×

Uso de cookies

En Motofan utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus gustos mediante el análisis de comportamientos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestras condiciones legales, sección "5.8 Cookies e IPs"