Bimota DB6 Delirio: Belleza desnuda 2008

Publicado el 18/03/2010


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Se podría decir que con la DB6 comienza una nueva era en la marca de Rímini. Esta máquina naked destaca por su belleza, como todas las Bimota, desnuda en este caso, pero esta belleza por fin parece que ha llegado al interior de la moto. Sergio Robbiano no sólo la ha diseñado, sino que ha creado un departamento técnico que parece capaz de hacernos olvidar los problemas que fastidiaron otros modelos...

Bimota DB6 Delirio

Bimota vuelve a jugar la baza de enamorar el corazón de los motoristas más elitistas, pero ahora con una máquina más espectacular todavía y que va realmente bien.La DB6, el sexto modelo de Bimota con motor Ducati se basa en la DB5, una versión completamente carenada. Durante su presentación, el pasado año, la DB5 impresionó por su bajo peso y manejabilidad, pero desajustes de la inyección comprometían la entrega de potencia y el proyecto no consiguió buenos resultados. Sergio Robbiano, diseñador de la DB6, ha creado otra máquina impresionante y, además, también se ha cuidado de que el equipo técnico pasase este último año resolviendo los problemas que presentaba la DB5 hasta obtener una inyección electrónica que funciona muy bien.

Fiel a Ducati

Bimota DB6 Delirio

Al igual que la DB5, la nueva Bimota monta un motor 1000 DS –doble bujía por cilindro- de 992 c.c., refrigerado por aire, procedente de la Ducati Monster y Multistrada. La unidad desmodrómica SOHC de dos válvulas por cilindro es, internamente, estándar, y entrega 92 CV de potencia máxima a 8.500 rpm. El nuevo sistema de escape elevado termina en dos grandes silenciosos de sección triangular situados bajo el colín, que marcan el diseño trasero de la DB6.

El chasis también procede de la DB5 y se basa en un bastidor que combina la habitual estructura multitubular de Bimota y Ducati con unas pletinas de aluminio con forma de Z situadas bajo el eje del basculante. El original basculante está construido con una estructura tubular y pletinas de aluminio, a juego con el chasis y las estriberas del pasajero. Un amortiguador de la firma anglo-italiana Extreme Tech, montado al más puro estilo Cantilever, sin bieletas, otorga 130 mm de recorrido a la rueda trasera.

La suspensión delantera está equipada con lo más nuevo de Marzocchi, una horquilla invertida RAC (Road Advanced Component) de 50 mm de diámetro de barras en lugar de la Öhlins de 43 mm que montaba la DB5. Cabe estacar la impresionante perfección con que están realizadas las gruesas tijas tangenciales que agarran la formidable horquilla.

En el apartado frenos, la Delirio cuenta con las mismas pinzas radiales Brembo de cuatro pistones del modelo carenado y reemplaza los discos convencionales por un par de rotores lobulados de la marca Braking. Su chasis, simple pero muy ligero, contribuye a que la Delirio tenga un peso en vacío de tan sólo 170 kg. Esto son 5 kg más que la DB5 (que tiene un escape más ligero, un subchasis trasero de aluminio en vez de acero y no cuenta con asiento para pasajero), pero supone una rebaja de 8 kg respecto a la Monster S2R 1000.

Hand made by Robbiano Design

Bimota DB6 Delirio: Belleza desnuda

En el diseño, la Bimota no tiene nada que envidiar a las Monster, por las que parece no pasar el tiempo, pero es más fresco y actual. Su intrincada carrocería y sus inteligentes detalles –desde sus pernos perforados hasta su caballete lateral escondido en el carenado– son típicos del gabinete de diseño que dirige Sergio Robbiano, que también se ocupó del diseño de la carrocería de la magnífica, aunque imperfecta (por el motor nunca puesto a punto), 500 V-Due. Sobre el faro con forma de corazón se hallan los intermitentes, además de una pequeña cúpula que protege el cuadro de mandos, formado por un tacómetro redondo con fondo blanco situado sobre un pequeño cuentakilómetros digital.

Todos los rincones de la moto presentan pequeñas piezas diseñadas a medida para estar ahí, en los escapes, en las tapas laterales, para cubrir el radiador, para cuidar hasta el último detalle hasta el último milímetro, por lo que se ve una máquina muy bien acabada y de original diseño frente a la gran cantidad de motos nakeds que están llegando al mercado. La combinación de colores también ha sido muy estudiada y resulta muy atractiva.

La posición de conducción viene dictada por el manillar ligeramente elevado, el asiento alto pero estrecho y los reposapiés retrasados que no se pueden ajustar mediante clavijas como en la DB5. A pesar de la posición erguida, la Delirio, muy ligera y con la suspensión dura, se siente deportiva y agresiva. Durante la prueba, el grupo de seis periodistas que íbamos persiguiendo al probador de Bimota por los alrededores de Rímini, disfrutamos de cada pequeño golpe de gas que lanzaba la moto hacia delante con una enorme potencia de aceleración y una mezcla estridente de sonidos procedentes de la admisión y los escapes.

En busca de diversión y curvas

Bimota DB6 Delirio

La ruta de la prueba transcurrió por las montañas situadas al este de Rímini, con carreteras estrechas y reviradas que eran perfectas para esta moto con una respuesta de la inyección vigorosa. Su motor bicilíndrico no la hace especialmente potente pero tiene mucho par, es ágil y ligera. La fuerza inmediata a las solicitudes del mando del gas demostrada por la Delirio en todos los regímenes del motor contrastaba con la molesta entrega balbuceante que hizo fracasar la DB5 en su lanzamiento; una moto que no quería medias tintas, o dar o quitar gas.

La DB6 entraba como un trueno en las curvas, que, a menudo, se cerraban inesperadamente, y varias veces me encontré a la salida de ellas muy tumbado y abriendo gas a 3.000 vueltas, o incluso menos. El motor refrigerado por aire respondió en todo momento sin la menor queja y sin apenas pérdida de aceleración, lo que es de agradecer, porque si no hay tracción, debes enderezarla y perder un tiempo precioso. Gracias al buen trabajo realizado por los técnicos de Bimota, el par máximo se alcanza a 4.500 rpm y, para ir tranquilo, casi siempre puedes cambiar de marcha en esa zona dulce de la bicilíndrica, en vez de soportar algunas vibraciones al intentar llevarla al límite de 9.000 vueltas. Lo de tranquilo es un decir, pues jugando en esa zona media y gracias a la buena respuesta del motor se puede ir pero que muy rápido.

En los pocos tramos rectos que recorrimos, la Delirio se mostró lo bastante rápida como para ser divertida. Es una de aquellas motos que parecen más rápidas de lo que son, ya que apenas tiene protección contra el viento. Durante al caluroso día de la prueba, el aire fresco azotando mi cuello resultó agradable, pero en viajes más largos la Bimota será incómoda, incluso a velocidades muy inferiores a la máxima de 220 km/h.

Por malas carreteras de curvas

Bimota DB6 Delirio

Bimota eligió la suspensión pensando más en su desenvoltura en carreteras con muchas curvas que en el confort, pero no tengo queja. Los reposapiés retrasados dificultaban un poco el apoyo del peso sobre mis pies, especialmente en grandes baches, y la forma del asiento no permite cambiar mucho de posición para un probador de dos metros de estatura. En cambio, los ajustes en la suspensión y amortiguación parecían bien elegidos, y la Bimota se mostró siempre bastante obediente en algunos tramos de carreteras muy bacheados, transmitiendo muchas sensaciones y buen control.

En alguna curva cerrada de carretera muy bacheada tuve que aminorar bruscamente. Al accionar las potentes pinzas Brembo de cuatro pistones me dio una pequeña sacudida, pero la Bimota siempre salía adelante con mucha potencia a mano. El bajo peso y la geometría deportiva (24 grados de ángulo y 101 mm de avance) implicaban que sólo era necesario un ligero movimiento del manillar para que la moto entrara en las curvas o corrigiera la trazada para evitar un parche en el asfalto. La DB6 posee todas las características para ser buena en curvas como podías esperar de una naked con pedigrí: gran posibilidad de ajuste de la suspensión delantera y trasera, distancia al suelo casi ilimitada y los pegajosos neumáticos Dunlop D208 que agarraban bien incluso sobre superficies resbaladizas. También noté que, a pesar de ser ligera y compacta, la DB6 es muy estable a toda potencia, aunque no tenga amortiguador de dirección, sobre todo en curvas rápidas con apoyo. Perfecta y estable como una Bimota.

¿Bimota para todo?

Bimota DB6 Delirio: Belleza desnuda

Y lo mejor de esta moto de calle naked es que también es muy divertida en carreteras más aburridas o incluso en ciudad. ¡De acuerdo!, su limitado ángulo de giro a causa de su gruesa horquilla invertida y su embrague típicamente Ducati, algo duro de accionamiento, pueden resultar molestos para serpentear entre el tráfico. Pero la caja de cambios de seis relaciones funcionó con gran precisión, los instrumentos y los controles fueron perfectos y los retrovisores daban gran campo de visión.

Y hablando de imagen, pocas motos tienen una estampa tan irresistible para quien desee admirarla. Y no olvidemos lo más importante. La media docena de DB6 con las que realizamos la prueba funcionaron a la perfección y las devolvimos a la fábrica sin podernos quedar casi de nada, excepto la bombilla de un intermitente fundida. Teniendo en cuenta los problemas de puesta en marcha y de control de calidad que habían aquejado a los modelos recientes de Bimota, esta DB6 es un gran logro y sugiere que la marca va en la dirección correcta bajo el mando de Roberto Comini.

Como suele ocurrir con Bimota, su precio es elevado; en este caso se acerca a los 20.000 euros, bastante más que otras máquinas similares fabricadas en serie. Pero esta cifra es casi un diez por ciento menos que el coste de la DB5, bastante modesta teniendo en cuenta los habituales precios estratosféricos de la firma. A mi parecer, no es excesiva considerando que esta magnífica y divertida máquina se construye a mano y las unidades son limitadas. La DB6 es una moto muy bella, y toda ella es tan buena como parece.

La alternativa

Suzuki GSR 750: ¡¡¡Sensaciones!!!

Este artículo es especial, lo confieso. No es una prueba de moto al uso. No, al menos, como suelo hacerlas. Varios motivos me llevan a que sea especial para mí: la situación de la fábrica de Suzuki en Gijón, los estupendos compañeros de prensa de Suzuki, toda la gente que trabaja allí…. Este artículo “diferente” va por ELLOS.

 

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