BMW R 1200 S: Germany, 12 points

Aceites castrol

Publicado el 22/03/2010


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Las líneas de la nueva deportiva de BMW la desmarcan del anterior modelo. Se deshace de fibras y sus formas son más angulosas.

BMW R 1200 S

La división Motorrad ha sido capaz de realizar el motor boxer más potente en la larga historia de la marca de Munich. Lo ha destinado a la nueva R 1200 S, una motocicleta que no sólo cubica cien centímetros cúbicos más que su antecesora sino que encima es mucho más bella y ligera. Lista para enfrentarse a las vacas sagradas italianas.Si no doce, por lo menos diez puntos serían los que se llevaría BMW si se presentase a un hipotético certamen europeo con la nueva R 1200 S. Si participase en algo parecido a un ‘Festival europeo de la motocicleta'.

En su categoría, bicilíndricas de altas prestaciones, se alzaría con buena parte de los aplausos del público asistente. Clase, tecnología y finura conformarían el principal crédito de su candidatura, alimentado además -como si esto fuera poco- por unas prestaciones y un comportamiento ejemplares. Países como Francia o Alemania, e incluso Italia, no tendrían ningún reparo en otorgarle la máxima puntuación (doce puntos, como en el Festival de Eurovisión), dada la arraigada afición de sus vecinos moteros por este tipo de motocicletas. Y sobre todo, por este tipo de motores.

¡Pasajeros al tren!

BMW R 1200 S

Al margen de la bella Hypermotard, la estrella de Ducati en el pasado Salón de Milán – cuyo stand lindaba, curiosamente, con el de BMW- fue la S4RS, ya a la venta. Al mismo tiempo Bimota nos enseñó allí la DB6 Delirio, un diseño que el joven Segio Robbiano derivó de la deportiva DB5. Aprilia con la Tuono 1000 R, Moto Morini con la Corsaro 1200,...

La verdad es que Italia cuenta con un ‘book' de nakeds bi milenarias envidiable. Con la R 1200 S, BMW ha conseguido sumarse muy bien a este concepto de motocicleta. Y lo hecho a su manera, de una forma muy particular, capaz como es de introducirse en una categoría que además de prestigio puede reportarle importantes beneficios. Y es que, además, lo ha hecho respetando la veneración y culto que los usuarios del modelo R 1100 S sienten por esta máquina. Sí, la nueva R 1200 S continúa la saga, la sucede y supera, pero no es comparable por los muchos años que separan ambas boxer, simplemente porque la R 1200 S es otra historia.

Todo esto sin olvidar nunca que la diversificación de modelos que está llevando a cabo la marca alemana es cada vez extensa. Tan sólo hay que remitirse a las nuevas F 800 S y ST, presentes también en este número de SM30 que tenéis en vuestras manos. Ningún cliente, adulto, que quiera realizarse como motero dentro de la compañía podrá tener queja alguna.

Otra historia

BMW R 1200 S

El propulsor 1200 que montó por primera vez la GS, presentada precisamente también en Sudáfrica hace dos años, está dando muchísimo de sí. En dos sentidos: primero, por la cantidad de modelos que lo han recibido en este último par de años (R 1200 RT, ST, GS, GS Adventure, HP2 Enduro,..., y los que vengan), y también por lo bien que se presta a que los ingenieros de BMW obtengan de él las prestaciones deseadas para cada estilo de moto.

En el caso que nos toca, nos hallamos ante el motor bóxer de serie más potente en la historia de la marca, capaz de entregar 11,7 kgm de par a 6.800 rpm y 122 CV a ¡8.250 rpm! Realmente era increíble cómo subía de vueltas, hasta cortar inyección cerca de las 9.000. La razón, el trabajo realizado en la parte termodinámica del propulsor e inyección, con detalles como los flamantes pistones de alta compresión, que establecen ahora la relación de compresión en 12,5: 1. También el rediseño de las culatas, con nuevos árboles de levas más deportivos y mayor carrera para las válvulas –que además se accionan de forma más firme y precisa-.

Esto ha hecho que los muelles de dichas válvulas y los balancines de los árboles de levas, así como las dos bielas, hayan tenido que ser convenientemente reforzados. La inyección electrónica también se ha reajustado y si bien no se ha reparado en economizar el consumo de combustible –se ha primado la deportividad-, como BMW hace en otros modelos, su gasto no se puede tachar de excesivo.

No cabe duda que para ofrecer arriba se ha de robar abajo... En cualquier caso, la R 1200 S no resultó escasa de par, ni muchísimo menos; lo que pasa es que yo llegué a esta presentación después de acudir la semana anterior a la de la GS Adventure, una bestia con el mismo motor pero necesitada, y muy bien abastecida, de mucho más empuje abajo. Que llegué a Ciudad del Cabo un poquito condicionado, vaya.

Cosa fina

BMW R 1200 S

Las carreteras sudafricanas son una delicia: curvas, asfalto y señalización impecables, y bañadas de 25ºC de temperatura. Aunque a título personal, lo mejor de todo fue la gente que habita –literalmente- a su alrededor, cordiales y amables siempre. Y yo que creía que sólo era un tópico que se soltaba por inercia al regresar del continente africano. Volviendo al tema, condiciones excelentes para calibrar el comportamiento de la moto con el boxer más potente de la familia. Habéis de saber que las probamos full equip, con todos los extras deportivos que se ofrecen para ella. Llevaba incluso el colín que sustituye el asiento del pasajero, y que se comercializará en el concesionario.

Yendo a más de 160 km/h por la autopista no hace falta adoptar ninguna posición especial porque la cúpula cumple. No hay que olvidar que la R 1200 S es una de las motos más deportivas de BMW, si bien el confort siempre está presente. Sistema de suspensión Telelever delante y Paralever detrás es sinónimo de confort y fiabilidad en todo momento. Más aún teniendo en cuenta que nosotros las probamos con el kit de suspensiones Öhlins opcional.

A lo mejor el asiento, de poco mullido y material deslizante para facilitar los movimientos encima de la moto, que a pesar de ser bastante acogedor para una moto deportiva, no sopla del todo en el sentido touring. Por lo demás, la distancia con el manillar es perfecta al estar éste colocado a una altura prudencial, de modo que es posible cubrir largas distancias sin fatiga.
Luego está la suavidad. Suavidad de funcionamiento, sin apenas vibraciones no obstante su carácter deportivo, y de conducción. Las levas de embrague y de freno delantero (ambos hidráulicos) requieren el mínimo esfuerzo y recorrido, igual que las palancas de cambio de velocidad y freno trasero. Es más, basta decir que, en los primeros momentos de la prueba, al pasar en parado de primera velocidad a punto muerto nos íbamos sin querer hasta la segunda. Las estriberas pueden parecer elevadas para alguien de mi talla, pero la cintura de avispa del asiento en su unión con el depósito proporciona una colocación muy cómoda para las piernas. Yo sufro de aductores –unos malditos músculos alargados de la ingle- y con ella no me molestaron.

Algo que la gente de BMW tendrá que apuntar en la agenda –para futuras ediciones, me refiero- es mirar de incorporarle un indicador de nivel de combustible. El cuadro de instrumentos es muy completo: habrían de considerar que esta información es la único que le falta. Además, sin él queda dañada su imagen rutera, porque a pesar de ser una BMW deportiva, toda BMW es siempre rutera.

Dadle pista

BMW R 1200 S

En el programa de la presentación internacional de la R 1200 S también figuraba rodar en circuito. Eso sería después del madrugón, de probarla en carretera a lo largo de unos 150 kilómetros y de acribillarla a fotos de acción (por cierto, chapeau en todo momento para Alberto Martínez, el fotógrafo encargado del grupo de españoles: otro doce para él).

El circuito de Killarney, a escasos quince kilómetros de Ciudad del Cabo, no es de grandes dimensiones, con un trazado de cinco curvas a la derecha y tres curvas –una, de verdad- a la izquierda, a final de recta.

La pena fue que no dibujase ninguna chicane, para así comprobar realmente la agilidad de esta R 1200 S a cierta velocidad. En el resto de giros, no obstante, no desmereció en ningún momento. Habéis de saber en cualquier caso, que todas las unidades que se presentaron en Sudáfrica venían con la suspensión deportiva Öhlins -excelentemente puesta a punto- y el neumático trasero de 190 mm, dos elementos que son opcionales al adquirir la moto. Yo, que no soy un habitual por este tipo de terrenos, me atrevía a llegar a final de recta a tope (al menos para mí), frenar también a tope y meterme en la curva apretando los dientes; una maniobra que en carretera habría degenerado en un espectacular y alarmante recto, con una moto como esta, que no se hunde de delante y es muy firme de detrás, quedó tan sólo en un más que correcto paso por curva.

Me gustó mucho la frenada, que sin servo ni ABS puede apurarse hasta las últimas consecuencias (hasta donde nos apetezca, quiero decir...) pues BMW lo ha dejado así conocedora de que quienes adquirirán la R 1200 S no necesitan ayudas en la frenada por su experiencia en conducción deportiva. No obstante, para quien lo desee, en el momento de la compra se puede encargar la moto con ABS... pero un sistema ABS desconectable para cuando se presenten situaciones muy deportivas.

Con todo, al cardan no se le puede pedir milagros. Funciona de maravilla en conducción deportiva por carretera, y más aún haciendo mototurismo, pero en circuito, donde se reduce de forma violenta en busca de freno motor, provoca leves cabeceos hacia la derecha al cortar gas –bruscamente, eso sí- e ir reduciendo marchas a altas vueltas, justo antes de inclinar para encarar la curva, momento en que vuelve a ir sobre raíles. Bajando marchas consecutivamente, en recta, la R 1200 S no amagó ningún gesto que pudiese asustarnos.

Cabe apuntar por último que la distancia al suelo es la adecuada. Eso sí, en una de las curvas de derechas, de unos 180 grados de radio, después de marcar el piso con la rodilla y con el avisador de la estribera, le tocó el turno al protector del cilindro, que quedó un pelín limado tras rozar levemente con el asfalto. En todo caso sería injusto callar que dicha curva estaba tan peraltada que invitaba a ‘probar' la moto. Incluso a un aficionado como yo, que no soy un habitual de los circuitos...

Con la voz afinada

BMW R 1200 S

El 13 de mayo es el día a partir del cual la marca alemana pone a la venta en España alrededor de 400 unidades de esta R 1200 S, cifra que el importador español piensa vender en lo que queda de año. El precio de salida, base, es de 13.900 euros. Tan sólo 750 euros más que el modelo precedente, la BMW R 1100 S, a cambio de una diferencia de prestaciones y de comportamiento mucho más por encima de este dinero.

El festival de belleza y motor ha empezado, y la soprano alemana está a punto de subir al escenario con el tanto a favor de que ella es capaz de interpretar a la perfección cualquiera de los temas que le proponga la orquesta. Ya sea tranquilo e interminable, ya sea acelerado, es capaz de hacerlo tan bien o mejor que otras divas de la carretera.

La alternativa

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