Daelim S16 125 (prueba): La horma de tu ciudad 2017


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El primer ruedas altas de Daelim se amolda estrecho y ligero al trasiego urbano..., y a tu bolsillo: ¡nunca 1.895 euros habían dado para tanto!

Aunque especialista en la comercialización de scooters, la firma surcoreana Daelim nunca había traído a España un 'ruedas altas', pecado de muerte teniendo en cuenta que el segmento de scooters 125 caracterizado por calzar neumático de 16 pulgadas delantero es el que más representantes coloca en la lista de modelos más vendidos en los últimos años.

En el top de matriculaciones encontramos desde hace mucho tiempo a Honda Scoopy, KYMCO Agility City, Piaggio Liberty, SYM Symphony y compañía. Más vale tarde que nunca, y la marca importada a nuestro país desde hace dos décadas por Motorien se apunta finalmente al reparto de la 'tarta' más suculenta, garantía de buenas cosechas, con el nuevo S16 125, un producto que cumple con las arquetípicas cualidades de Daelim, es decir, un precio casi imbatible en compromiso con una correcta calidad constructiva y nivel de soluciones funcionales en la ciudad.

De hecho, con sus 1.895 euros de precio -que incluye el primer año de seguro gratuito- el asiático se convierte en la alternativa más económica de su segmento (empatado con el SYM Symphony SR 125, y 300 euros por debajo de rivales directos como el Agility o el Peugeot Tweet).

En el caso del S16 -como de costumbre en Daelim se usa la 'S' de Scooter y, en este caso, el 16 en alusión a la pulgadas de la rueda delantera- este reducido importe de adquisición queda 'potenciado' por un equipamiento que poco tiene que envidiar a sus competidores, y que incluye un baúl trasero de serie, luces con tecnología led en piloto trasero e intermitentes, equipo de frenos compuesto por disco de freno en ambos trenes, arranque eléctrico y por pedal, doble posibilidad de estacionarlo con caballete central y lateral (este último con cortacorrientes que impide que funcione el encendido cuando está desplegado), y hasta interruptor de intermitentes de emergencia en la piña derecha del manillar.

El nuevo asiático, de carrocería elegante y estilizada correctamente ensamblada, dispone además de una plataforma plana que no sólo mejora la habitabilidad de las piernas y pies del usuario o la facilidad para montar o desmontar del vehículo, si no que también permite transportar allí bultos de gran tamaño como bolsas o mochilas, mejorando así nuestra vida en la ciudad.

La capacidad de carga, a pesar del menudo tamaño de este modelo, es alta: bajo el asiento podemos guardar un casco abierto, y otro integral (ajustado, eso sí) en el top case, el cual se abre con una segunda llave y cuya separación de la parrilla no resulta muy fácil. Carece de guantera en el habitáculo para guardar pequeños objetos, pero equipa un práctico gancho portabultos desplegable en el centro del salvapiernas para ayudar el amarraje de los bultos que transportemos en en suelo plano.

Hay ciertos detalles que podrían mejorarse y que dejan constancia del perfil de bajo coste de este nuevo S16, como que la apertura del asiento no está centralizada en la cerradura de contacto, resultando algo incómodo acceder al cofano; que el faro delantero usa bombilla halógena en lugar de LED; que las estriberas del pasajero son fijas y no resultan muy cómodas (aunque, todo sea dicho, los trayectos urbanos suelen ser de corta duración); la mejorable posición de los espejos retrovisores que no facilitan la visión trasera sobre todo a los conductores altos; y un sencillo cuadro de instrumentos con escasa retroiluminación nocturna que combina tres esferas analógicas para informar del nivel de gasolina, velocímetro con totalizador de km mecánico y voltímetro, junto con cuatro testigos. Su visibilidad no acaba de ser buena debido a que su colocación es demasiado horizontal.

A bordo, la espaciosidad es bastante elevada incluso para conductores de talla grande (como es el caso del probador). El piso plano tiene una buena superficie y acoge con holgura los pies, que se pueden proteger un poco en una pequeñas hendiduras en la parte delantera.

La posición, típica de los ruedas altas, es erguida y confortable, idónea para gobernar con mucha soltura el manillar y discurrir entre coches con mínimas insinuaciones, favorecidas por supuesto por el escaso peso del vehículo y por la agradable combinación de estabilidad y reactividad que emergen de esa combinación de llantas de 16'' y 14'', delante y detrás respectivamente.

La altura del asiento es reducida (800 mm), algo que unido a la gran estrechez del conjunto permitirá a cualquier usuario apoyar tranquilamente los pies en el suelo. El acompañante tendrá buen espacio para acomodarse gracias a la buena longitud del asiento, y donde sujetarse gracias a los tubos laterales de la estructura del portabultos.

El motor, convenientemente adaptado a la Euro 4 (el mismo que impulsa al Besbi 125), es un vivaraz monocilíndrico de aire con inyección Delphi con una potencia de 8,8 CV a 7.500 rpm y un par motor de 9,2 Nm a 5.750 rpm, y sus capacidades en ciudad van más que sobradas gracias a una resuelta aceleración desde parado, resuelto y agradable desde bajos y en medios regímenes, sin apenas vibraciones ni rumorosidad, aunque demuestra sus pocas ganas de abandonar asfalto urbano cuando no acaba de alcanzar los 95 km/h.


Su vocación, como decimos, se circunscribe al tráfico embotellado, al trasiego de cada día circulando entre nuestras paradas habituales con ligereza (tan sólo 111 kg en orden de marcha), agilidad y manejabilidad. También con escaso gasto, pues su consumo no alcanza los 3 litros a los 100 km/h. Otra de las pegas que le arrancamos es su reducido depósito de combustible, de tan sólo 6,2 litros, que nos estará llevando más de lo deseado hasta la gasolinera.

Las suspensiones combinan una horquilla convencional delantera con un sencillo y único amortiguador posterior (sin cierre del basculante por el otro lado), un equipo que cumple su cometido en asfalto urbano, sin demasiadas alegrías para el conductor debido a su escasa progresividad -sobre todo trasera- y poco recorrido que causa más rebotes de los deseados en el habitáculo y recuperaciones secas, así como ciertas desconexiones cuando superamos algún bache o imperfección en el pavimento.

Mejor nota sacan los frenos (discos hidráulicos en ambos ejes con diámetros de 240 mm para el tren delantero y 205 mm para el trasero), con buen tacto y dosificación, y un funcionamiento de la obligada frenada combinada (al actuar sobre el freno trasero activa también parte del delantero) poco intrusiva cuando frenamos sobre el delantero.

HIGHLIGHTS TÉCNICOS DAELIM S16 125

- Motor monocilíndrico 4 tiempos, 124,6 cc, refrigerado por aire, inyección eléctrónica

- Potencia Máx (CV/rpm): 8,83/7.500

- Velocidad Máx (km/h): 85

- Arranque: Eléctrico-Pedal

- Dimensiones (mm): 2010 x 700 x 1140

- Peso en orden de marcha (kg): 111

- Altura asiento (mm): 800

- Depósito gasolina (l): 6,2

- Frenos (Del/Det): Disco/Disco CBS

- Neumáticos (Del/Det): 100/80-16, 120/70-14

Fotos de la Daelim S16 125 de 2017

Fotografías por: Sessantuno (Guillem Hernández)
 

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