Honda CBR 250 R. Una joya a escala 2011

Aceites castrol

Publicado el 12/08/2011


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¿Una gran moto de sólo 250 cc? No, no nos hemos equivocado. La nueva CBR 250 R es una sólida apuesta de Honda para pisar fuerte en el mercado de iniciación. Es de esas motos bien terminadas y bien equipadas, y que funcionan bien. Y, además, a un precio que es toda una declaración de intenciones.

A aquellos veteranos que hace tiempo que disfrutan de la conducción de motos de gran cilindrada es posible que la CBR 250 R no los motive excesivamente, pero para aquellos otros que, con su recién adquirido carné A2, van en busca de su primera moto de verdad, la nueva y atractiva Honda les habrá puesto los dientes largos. El primer asalto, el del impacto estético, está ganado: la CBR es bonita, está bien terminada y parece una 400 o 500 y no una 250.

Con los colores HRC y su aspecto de cruce entre una VFR 1200 y una CBR 600 F, está claro que se trata de una moto atractiva. Pero seguro que será cara… Pues no: la 250 cuesta sólo 3.999 euros, y 500 más si se equipa con el ABS integral habitual de la marca. Vale, vale, pero seguramente es muy sencillita… ¿Sí, seguro? Va a resultar que no…

Para Honda, la CBR 250 R es una moto realmente importante, algo que se nota porque ha echado el resto para fabricar un buen producto a un precio muy ajustado. El porqué de esta importancia en una moto de solamente 250 cc se debe tanto a la evidencia de la caída de las motos de gran cilindrada en los mercados consagrados, como a la fuerza que tienen las de baja y media cilindrada en los países emergentes, especialmente los asiáticos. Pero también la adopción del permiso A2 y su limitación a 37 kW (unos 48 CV máximos) en la Unión Europea han reimpulsado una cilindrada relegada prácticamente al ostracismo hasta ahora. Honda tenía claro que para hacerse con esta porción del queso, tenía que ofrecer un producto muy atractivo, y la CBR 250 R lo es.

La nueva Honda es bastante grande, como hemos comentado. Incluso la también nueva CBR 125 R lo es, alejándose de aquella efectiva pero liliputiense versión anterior que parecía una NSR 80 de hace años. La juventud ha crecido mucho en las últimas décadas, y aparte del beneficio de la comodidad, una moto grande mola más. La semblanza con la gran –en todos los sentidos– VFR 1200 no es casual, e incluso para el mercado norteamericano, la CBR 250 se distribuye con la decoración de la gran sport-turismo. El silencioso, por ejemplo, es de grandes proporciones, de diseño similar al de la VFR 1200, y el neumático trasero es de 140/70.

No sólo atractiva

Normalmente estamos habituados a ver motos económicas de acabados sencillos. A simple vista ya se suele apreciar por dónde se ha recortado, pero en el caso de la CBR 250 R no es tan evidente: buena pintura, estriberas y soportes de calidad, así como los retrovisores; bonitas llantas y faro halógeno Multiconvex; instrumentación digital, moderna y completa. Vaya con la CBR…

El motor no es el bicilíndrico de la VTR 250, más pesado y costoso de producir; ni siquiera deriva del de la CRF de cross ni del de la CBF 250, o mucho menos de la CB Two Fifty, y no se trata de un sencillo mono de aire sin más. Es nuevo y moderno, con muchas soluciones de vanguardia. Un monocilíndrico inyectado con doble árbol de levas, cuatro válvulas por cilindro y refrigeración líquida. Sin entrar en mayores detalles técnicos, sí diremos que se ha buscado aligerar al máximo los elementos internos en busca de suavidad, par motor y bajo consumo, y cabe decir que se han logrado estos objetivos, pero no adelantemos acontecimientos…

Quizás el chasis no es precisamente el doble viga en aluminio de sus hermanas mayores, pero siendo un multitubular de acero perimetral, es mejor que el de otras motos similares y cuenta con una suspensión trasera con bieletas de progresividad. OK, quizás el amortiguador no es la bomba y la horquilla es convencional, pero no se podía pedir mucho más por el precio de esta CBR…

La instrumentación la ocupa un gran tacómetro analógico y debajo de él se ubica una pantalla digital con velocímetro, odómetro, dos parciales, reloj horario, indicador de nivel de gasolina, temperatura del refrigerante… ¡Ah! El pasajero dispone de dos asas para sujetarse.

Alternativa urbana

Con sus poco más de 160 kg en vacío y su buena ergonomía, la CBR 250 R es una interesante e inteligente opción para ciudad. Y es que son muchos los que prefieren, por concepto y seguridad, una moto a un scooter. Los 780 mm de altura de asiento y la esbeltez de la zona del depósito permiten llegar al suelo con ambos pies incluso si se mide menos de 1,70, cosa que agradecerán –aparte de los menos altos– las chicas.

El embrague es pura mantequilla y el cambio resulta asimismo suave, y la horquilla convencional hace posible un ángulo de giro superior al de una horquilla invertida. Si a eso le añadimos un motor elástico, con una buena entrega de par ya desde las 3.000 vueltas, entonces nos encontramos con una moto que se mueve muy bien en ciudad y sale de manera muy fácil de los semáforos. En esta Honda puede viajar un pasajero, y si bien el asiento para éste no es que sea muy generoso (es una CBR, no lo olvidemos…), sí que dispone de un par de asas y estriberas forradas con goma que consiguen que ir de paquete no sea necesariamente una tortura.

Otro punto a favor de su uso urbano es el ajustado consumo, ya que en ciudad no pasa de los 5 litros a los 100 km, y aunque esta cifra es –obviamente– superior a la alcanzada en carretera, de manera objetiva es francamente baja.

 

Alma deportiva

El apellido CBR tiene mucho peso y significado, y no se puede entender una Honda con estas siglas que no responda perfectamente a nivel deportivo. Aunque la CBR 250 R es más F que R, tiene un evidente potencial de diversión. El monocilíndrico no llega a tener la potencia del bicilíndrico más capaz de la categoría, el de la Ninja 250, pero con los 27,8 CV que hemos obtenido en el banco (casi dos por encima de lo declarado), supera a algunos bi como los de la Hyosung Comet o el de la propia Honda VTR 250 –y a cualquier mono rival–, y su par resulta siempre excelente, ya que entrega 2,5 kgm a unas 7.000 rpm. Su buena elasticidad permite salir de los ángulos acelerando sin tener que recurrir al cambio de manera exhaustiva, como sucede con otras motos de la categoría. La aceleración es constante hasta casi el corte de encendido, y si en las últimas vueltas no llega a tener la vivacidad de un bicilíndrico –lógicamente–, sí que responde mejor que éstos a bajo y medio régimen.

En curvas es tremendamente fácil de llevar, especialmente en zonas muy viradas, donde entra en los ángulos con una simple insinuación. Llevada a ritmo fuerte, adolece de unas suspensiones que tienden a blandas, tanto de muelle como de retención hidráulica, y se muestra algo imprecisa, pero siempre avisa de que estás llegando al límite. También en este caso los frenos no tienen una gran contundencia, y menos para aquellos habituados a usar solamente el delantero, pero utilizando ambos al unísono, acaba por frenar donde nos habíamos propuesto hacerlo. La opción del C-ABS –por sólo 500 euros más– es muy recomendable, ya que el uso del sistema integral y la adopción de un pistón más al freno delantero (tiene tres en lugar de dos del estándar) mejoran la capacidad de desacelaración, seguridad del sistema aparte. Además, contando con que esta moto va a tener mucho uso urbano, el ABS resulta casi imprescindible.

Excelente también en autopista, donde circula sin ningún complejo a cruceros que podrían estar tranquilamente muy por encima de lo permitido (si ello fuera legalmente factible…) gracias a su larga sexta, de la que su motor puede tirar sin problemas, y con lo que consigue un buen consumo medio de 4,4 l/100 km, que le permite rozar los 300 km de autonomía.

En resumen, Honda ha hecho una moto que no es para nada de compromiso, sino una sport bien acabada y equipada, y que funciona realmente bien. Tiene un motor nuevo, potente, elástico, que ofrece buenas prestaciones y un bajo consumo; dispone de suspensión trasera progresiva, C-ABS en opción, etc. Pero la guinda a todo esto es que el precio es más que razonable, muy, muy interesante: 3.999 €, un regalo.

 

Comentarios (6)

  • gonzalo
    gonzalo 27-02-2012

    Me encanta esta moto y parece un motor fiable pero... ¿aguantaria las sinuosas subidas de las carreteras gallegas circulando con acompañante manteniendo una velocidad constante alrrededor de 140km/h????????

  • gonzalo
    gonzalo 27-02-2012

    contesten si lo saben!!!!

  • D.C.G.
    D.C.G. 27-02-2012

    Gonzalo, no crees que es exigirle demasiado a una 250cc? Esta moto es lo que es...

  • SURFERO
    SURFERO 31-07-2012

    que loco gonzalo? como se te ocurre hacer tal pregunta, te falto decir que montas a una gorda de 150kgs y que la moto te ande a mas de 140.

  • albertow7
    albertow7 29-10-2012

    jajaja es una mini deportiva, para ir y venir del trabajo... estoy pensando en comprarla, ojalá mi novia no se enoje :-)

  • Gallego
    Gallego 13-09-2015

    Gonzalo!! Me haz hecho soltar la carcajada con semejante pregunta!! Más cuando he leído lo que comenta Surfero jaja!!!

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