KYMCO Filly 125 (prueba): Esencia urbana en frasco pequeño


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KYMCO intensifica su estrategia hacia el público femenino creando ad hoc y en exclusiva para España su scooter más ligero, bajo y compacto, el Filly 125.

Uno de cada cinco scooters que circulan por nuestras calles están en manos de mujeres (Fuente: UNESPA, datos de 2016), una cifra que KYMCO, fabricante especializado y primera marca de nuestro país en volumen de ventas de este tipo de vehículo, no ha querido pasar por alto. Parecía que con modelos tan livianos y accesibles como el Agility City 125, el Miler 125 o el Like 125 el target femenino ya estaría bien cubierto por parte de la casa taiwanesa que, sin embargo, ha decidido apuntalar su gama con el nuevo Filly 125.

Este scooter talla XS ha sido modelado con empeño para eliminar cualquiera de los hándicap que a nivel de ergonomía, peso y altura suelen afectar a las usuarias. Para ello, el Director General de Motocicletas de KYMCO España, Carlos Wang, y su equipo, se han puesto manos a la obra y sobre la base de un modelo que actualmente tan sólo se comercializa en Taiwán, han aplicado los conocimientos adquiridos en los últimos años en base a las demandas de las usuarias españolas, modificándolo a medida con cambios específicos para nuestro mercado -único en toda Europa donde se comercializará-, y dando como fruto un vehículo 'made in Spain', el nuevo Filly 125, que aspira no sólo a convertirse en el primer KYMCO con una cartera femenina superior a la masculina, si no también alzarse como punta de lanza de una gama de octavo de litro que pretende incrementar a corto plazo su porcentaje de compradoras del 23% actual al 38%. Por cierto, gama a la que también se unirán en un futuro sus vehículos eléctricos en desarrollo.

Ellas no son un nicho, si no una parte importantísima del mercado total de las dos ruedas, y especialmente para marcas como KYMCO, especialistas en el mundo del scooter. Un marca como la nuestra que aspira a la supervivencia de cara a la movilidad futura, la presencia del público femenino para nosotros no es opcional, es crucial, es elemental, es una parte fundamental de nuestra estrategia, explicaba Carlos durante la conferencia de prensa.

KYMCO FILLY, A POR ELLAS

KYMCO España no oculta sus intenciones orquestando una labor de marketing entorno al nuevo Filly que claramente va destinada al público femenino, desde las creatividades publicitarias, hashtags de la campaña (#KYMCOGirly o #PresumeDeTamaño) hasta las consignas de sus responsables o la propia convocatoria de prensa llevada a cabo el pasado 4 de junio en Madrid, donde se animaba a los medios invitados a enviar una periodista a cubrirlo.

Por desgracia, en Motofan no tenemos -de momento- ninguna integrante en el equipo de probadores, así que un 'menda' (de 95 kg de peso y 1,86 m. de altura, por cierto) tuvo que desplazarse hasta la capital para intentar subirse al nuevo scooter y descubrir sus cualidades dinámicas y, sobre todo, aquellas que lo definen como vehículo 'para chicas' (veréis que para este reportaje se han usado fotos corporativas con chicas pues, a pesar de haber probado la moto, no se realizó la habitual sesión fotográfica en acción).

Justo antes de arrancarlo para dar unas vueltas por el centro de Madrid, pudimos apreciar en parado que se trata de un vehículo realmente compacto -más que sus 'hermano' Miler y Like aparcados a su lado- que exhibe una carrocería de diseño elegante y redondeado, bien cuidado en acabados y ensamblajes y con una esmerada calidad constructiva, tal y como nos tiene acostumbrados KYMCO desde hace no pocos años. Disponible en tres colores (blanco perlado, gris mate o azul oscuro mate) creemos que sus formas sinuosas y relajantes a la vista tendrán el favor del público femenino.

El asiento además se convierte en pieza fundamental de la estética gracias a su buen tapizado y bordados y a la acertada combinación de colores en función de la carrocería (rojo en las versiones blanca y gris; negro en la azul).

Fuimos también descubriendo que no le faltan detalles a los que nos tienen acostumbrados los scooter de hoy en día, tales como un cuadro de instrumentos digital con pantalla TFT y bastante información (velocímetro, cuentakilómetros total y parcial, cuentarrevoluciones, nivel de gasolina, reloj horario, testigo intermitencia, intervalos de mantenimiento, luz de carretera y testigo OBD de inyección), o tecnología de iluminación led en algunos de los grupos ópticos del vehículo (luces de posición, intermitente y óptica trasera).

Si bien hemos echado en falta una guantera o una toma USB donde recargar nuestro móvil, también es cierto que fuimos sorprendidos gratamente por una serie de soluciones menos habituales en esta categoría '>3000€', como es una pequeña luz led en la llave con la que podemos iluminar el cláusor por la noche, o la apertura automática del asiento desde la cerradura central, desde donde también abrimos la tapa que esconde, en el retroescudo, el tapón de gasolina (al abrirlo veremos un pequeño soporte metálico, ideado para apoyar el tapón mientras repostamos).

Pero sin duda uno de los que más nos llamó la atención fue el sistema de despliegue de las estriberas del pasajero, nunca antes visto en un scooter: mediante un tirador exterior situado bajo la base del asiento, podemos abrir muy cómodamente los reposapiés de nuestro acompañante.

Otro de los highlights en equipamiento de este compacto scooter es la utilización, en lugar del sistema de frenada combinada (el más usado por los scooters 125 económicos), del antibloqueo ABS, una especificación demandada exclusivamente para el mercado español. Está firmado por Continental y es de un sólo canal, situado en la rueda delantera, de buen funcionamiento y que supone una clara apuesta de KYMCO por incrementar el nivel de seguridad de sus ocupantes, eligiendo una ayuda a la conducción que eleva el precio del conjunto -los CBS no son tan costosos- pero que reducirá las posibilidades de perder la adherencia de la rueda delantera en caso de frenada fuerte.

En el apartado de la capacidad de carga, el Filly se enorgullece de ofrecer bajo el sillín un hueco donde alojar un casco jet y, gracias a su inusual forma alargada, algunos objetos más. No es que sea un almacenaje muy generoso, sobre todo si tenemos en cuenta la ausencia de guantera y que no hay posibilidad de montar un top case trasero opcional, pero también hay que contar la amplitud entre las piernas que genera el suelo plano, donde podemos transportar y colgar en el gancho objetos mayores como bolsas o mochila.

GUIÑO AL PÚBLICO FEMENINO

Al configurar el Filly, los técnicos buscaron ante todo que fuera capaz de generar mucha confianza, uno de los aspectos más valorados por las conductoras. Así que empezaron por situar el asiento a una altura de tan sólo 765 mm (único KYMCO por debajo de los 800 mm), para alcanzar fácilmente el suelo con los pies y gobernarla cómodamente en parado; el peso del conjunto es otro factor clave, unos escasos 115 kg (en orden de marcha, 13 kg menos que el Miler) lo convierten en uno de los scooter 125 más ligeros del mercado, para que su manejo sea realmente ágil y asequible. Es una especie de scooter 'liliputiense' que, sin embargo, genera una correcta habitabilidad a bordo.

En mi caso, las rodillas no llegaban a impactar con el interior del escudo frontal, y la espaciosidad me pareció elevada. El asiento, aunque de mullido algo resistente, tiene buena parte de culpa de ello: KYMCO España lo diseñó ad hoc, y destaca porque es de dimensiones amplias y totalmente plano, para favorecer el acomodo y accesibilidad de la pasajera, quien también cuenta con largas asas donde agarrarse.

ARRANCAMOS

En marcha, enseguida aflora un comportamiento de nota: el compacto motor de 2 válvulas refrigerado por aire es completamente nuevo y brilla por sus aceleraciones. De sus cifras de potencia de 9,5 CV a 7.750 rpm y de par motor de 9,6 Nm a 6.000 rpm, al menos sobre el papel, no nos esperábamos unas prestaciones elevadas, unos prejuicios que, sin embargo, enseguida cayeron por tierra con las primeras salidas desde parado: el propulsor empuja con un inesperado poderío desde bajas vueltas, con un funcionamiento tan progresivo como suave, que nos permite circular en el tráfico madrileño con mucho desparpajo.

Esta sencilla mecánica, favorecida por el bajo peso del conjunto, logra sacar su mejor cara a bajas velocidades, con aceleraciones instantáneas para desenvolverse con mucha 'vidilla' en el trasiego urbano y, por supuesto, más que suficiente para todas esas usuarias cuyos desplazamientos se circunscriben al núcleo ciudadano. A medida que subimos de vueltas se vuelve más tranquilo aunque igualmente solvente, y su estirada final, si bien no es vigorosa, llega a alcanzar una velocidad máxima de 105 km/h.

Por otro lado, su ligereza, las pequeñas llantas de 12'' delante y 10'' detrás, en ambos casos con neumáticos bastante finos (90/90 y 100/90 respectivamente), hacen que el KYMCO sea un scooter realmente reactivo, de los que giran en una baldosa, que con sutiles movimientos sobre el manillar ya obedece a nuestras órdenes, y con una personalidad de 'ratonero' de las más elevadas que existen en el mercado.

Obviamente, flaquea en términos de estabilidad en vías rápidas y por momentos, circulando entre coches con movimientos veloces, el tren delantero denota incluso algo de nerviosismo, pero en cualquier caso, su labor -recomendadamente- urbana la desempeña con altas dosis de viveza y, a mayor espesura en el tráfico, más resolutiva. La frenada está más que adaptada a sus dimensiones, con un disco delantero de 180 mm voluntarioso y un tambor trasero con algo menos de mordiente y que sólo usaríamos como apoyo del delantero en caso necesario.

FILLY, ESPECIALISTA EN PÚBLICO FEMENINO

El Filly, que recupera el nombre de un modelo comercializado por KYMCO en 1997 -el Filly 50, primer scooter de 50 cc de 4 tiempos del mercado español- se convierte en el sexto modelo 125 cc del catálogo taiwanés y, a pesar de ser el más menudo de la familia no es, ni mucho menos, el más económico, pues su precio de adquisición de 2.699 € es superior al de Agility City (2.199 €), Miler (2.399 €) y Like (2.599 €), quedando sólo por encima los megascooter Grand Dink (3.699 €) y Super Dink (4.299 €).

En KYMCO España han querido elaborar un scooter especializado para el público femenino que, no por menudo, tuviera que renunciar a una correcta calidad y equipamiento: esta adaptación a nuestro mercado (Carlos y su equipo solicitaron el ABS, la rebajada altura del asiento, el tablero digital, un nuevo diseño del disco de freno delantero, así como colores específicos) para moldear un vehículo sumamente urbano, al gusto y necesidades de las conductoras ibéricas y con las garantías en seguridad y confort que incrementaran sus posibilidades comerciales.

En él está depositada la esperanza de un importante crecimiento de un púbico al que, como sabemos, las buenas esencias les gustan en frascos pequeños.

HIGHLIGHTS KYMCO FILLY 125 2018

- Precio: 2.699 €

- Motor de 2 válvulas refrigerado por aire

- Potencia de 9,5 Cv a 7.750 rpm

- Sistema de frenada ABS

- Capacidad bajo asiento para un casco jet y más objetos

- Cuadro de instrumentos digital

- Altura reducida de asiento a 765 mm

- Plataforma plana

- Gancho porta bultos

- Tecnología de iluminación led

- Innovador tirador para desplegar estriberas de pasajero

- Disponible en colores azul, gris y blanco

Fotos de la Kymco Filly 125

Fotografías por: KYMCO Press
 

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