MV Agusta Brutale 675: ¡Guerra Civil en Italia! 2013


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A menudo hay quien pronuncia mal el nombre de las míticas motos de la “Meccanica Verghera” y las llama MV “Augusta”. Yo, por una vez, voy a llamar también así a nuestra invitada de hoy. “Augusta”... porque dicen de ella que es la única capaz de discutirle a la Monster el título de reina incuestionable de las naked italianas.

MV Agusta -esta vez sin errores intencionados- ya estaba presente en el segmento de las naked deportivas de élite y gran cilindrada. Pero la verdadera batalla, como saben a la perfección italianos y japoneses, se libra en el segmento inmediatamente inferior: el de las naked de media cilindrada. Hasta el momento los nipones se han presentado en el campo de batalla con el arma invencible de las prestaciones y la fiabilidad mientras los italianos han contraatacado con la exclusividad y un determinado sentido estético. Bueno, en realidad, es incierto hablar de “italianos” así en plural. Porque si en un bando hemos encontrado durante décadas a Honda, Yamaha, Suzuki y Kawasaki lanzando una tras otras oleadas de excelentes naked medias, en el otro -el bando transalpino- el frente lo ha defendido casi exclusivamente Ducati. Sólo en los últimos tiempos se ha unido al grupo europeo la británica Triumph con su Street Triple y algo menos Aprilia... pero lo notable es que ahora aparece en las filas italianas un nuevo contendiente: MV Agusta.
El resultado de la batalla no cambiará a largo plazo, seamos claros. En este momento, por implantación, MV Agusta no puede ni siquiera plantearse seriamente la posibilidad de plantar cara comercialmente a Ducati. Tampoco creo que sea su objetivo final. Pero sí ha conseguido, como mínimo, una cosa: discutirle a la Monster la condición de portaestandarte de las naked italianas de élite. Y eso quizás si fuera lo que quería. El lenguaje bélico, aparte de agradecido de escribir y leer, resulta adecuado porque en el segmento de las naked de medio cubicaje -como decimos- no se están haciendo prisioneros. Es el sector que, prácticamente junto al del scooter, está aguantando el paupérrimo mercado y se va a degüello.
La propuesta naked de MV Agusta hereda el motor de la F3 y eso ya implica una cosa: que aunque a priori debería tratarse de una moto de acceso al segmento naked de buenas prestaciones, lo cierto es que la marca ha ido por otro camino y ha puesto en la calle una moto cuyas prestaciones la alejan del usuario medio. En ese sentido, el de la exigencia, la única competidora realmente homologable es la Triumph Strret Triple R.

Origen F3

Cuando una moto italiana presume de origen superdeportivo, podemos hacernos una idea de lo que nos vamos a encontrar. En la MV Agusta la parte ciclo y el motor presumen de origen “Corse”. El bastidor es un multitubular de acero ALS tipo “Trellis” con una estructura posterior de aleación de aluminio. El basculante es un monobrazo y tanto éste como el chásis son idénticos al de la F3... aunque con la diferencia de la suspensión que, en este caso, pasa por una horquilla invertida Marzocchi de 43/125 no regulable y un monoamortiguador trasero Sachs regulable en precarga de 123 mm. A pesar de su origen deportivo la postura de conducción es bastante moderada; las piernas no se colocan muy dobladas y los brazos se colocan de una manera natural ya que la distancia al manillar y la altura de este son también óptimas. Ergonómicamente sería una moto muy confortable para el uso diario... si no fuera por el tarado de la suspensión, tan inexcusablemente deportiva y dura, que hace a la moto demasiado radical para ciudad.
Por lo que respecta a los frenos son de altísimo nivel. Delante encontramos unas pinzas radiales Brembo que muerden sendos discos de 320 mm. Detrás, un disco de 220mm con pinza Brembo de 2 pistones. En principio MV Agusta no tiene previsto dotar a su Brutale 675 de ABS. Los acabados y detalles de finición de la moto son los que cabría esperar de una moto con marchamo elitista. La instrumentación es completa y ofrece un buen nivel de información aunque la visibilidad es mejorable ya que la pantalla LCD es de pequeñas dimensiones.
El motor -denominado “Trepistoni”- es un tres cilindros -con un eje contrarrotante para anular vibraciones en el central- de 675cc y 12V. Por supuesto está refrigerado por líquido y también por radiador de aceite y alimentado por EFI. Las mariposas de la inyección son de 47 mm y cada cilindro cuenta únicamente con un inyector. El encendido permite tres mapeados ya configurados opcionales: Sport, Normal y Lluvia, más un cuarto -denominado Custom- configurable a gusto del usuario. El conductor puede regular la entrega de la potencia, el freno motor, la rapidez de respuesta del acelerador y la intervención del control de tracción.

“Ligeraaaaaaa”

La Brutale 675 permite una postura de conducción relativamente erguida. Se ha buscado una ergonomía capaz de satisfacer a conductores de todas las estaturas. El asiento está a una altura relativamente baja y eso -probablemente- hace que la parte ciclo se muestre tan rápida y ágil. El centro de gravedad está muy bien encontrado y hace de las reacciones del bastidor de esta MV un referente entre las de su clase. Es el rasgo principal de esta moto; en todas las circunstancias la Brutale 675 transmite sensación de ligereza y agilidad pero sin perjuicio ninguno a la estabilidad, aplomo y precisión ni siquiera en las curvas más rápidas. Es una moto endiabladamente ágil... y endiabladamente dura. Su asiento es duro y su amortiguación es dura... lo cual acaba redundando en contra de la comodidad ya que al conductor le llega casi sin filtrar todo lo que ocurre en el asfalto.
A la larga resulta cansado porque las reacciones de la moto cuando el asfalto no es bueno son demasiado nerviosas. Por contra, a alta velocidad la Brutale 675 es una moto mucho más cómoda que algunas de sus rivales naturales; la pequeña visera que cubre el panel de instrumentos es sorprendentemente eficaz desviando el aire incluso a velocidades de autopista.

Naked supersuperdeportiva

Que la Brutale 675 deriva directamente de la superdeportiva F3 -comparten bastidor- se hace evidente en cuanto aumenta el ritmo. Y cuanto más alto es... más cómoda parece encontrarse la italiana en esa circunstancia. Aún siendo una naked ataca las curvas, la entrada a los virajes, como una verdadera supersport... y es entonces cuando la sensación de facilidad de conducción dura hasta el primer imprevisto... y te das cuenta que hace falta experiencia, mucha experiencia, para poder sacarle el partido a la reactividad de la parte ciclo y la exuberancia del motor.
El tres cilindros de la Brutale 675 declara una potencia de 110 CV a 12.500 rpm y un par de 65Nm a 8.000 giros. Son prestaciones equiparables a las de sus competidoras pero la sensación que transmite la MV Agusta es de que sean muy superiores, tal es de deportivo su carácter. El puño del acelerador tiene un recorrido cortísimo así que en cuanto se da gas eso tiene un reflejo inmediato en las prestaciones. Con el mapeado “Sport” en particular, las reacciones del tricilíndrico son tan brutales -disculpen el juego de palabras... pero nunca ha sido mejor dicho- que pueden llegar a meter en problemas a un conductor poco bregado en conducción deportiva. El mapeado “Normal” regala al motor un poco más de suavidad pero aparece el efecto colateral de un peor rendimiento en bajos. El tricilíndrico pierde muchísimo a bajo régimen y no se encuentra nada cómodo en esta situación. Te obliga a estar continuamente jugando con el cambio, tiene baches en la erogación... así que rápidamente busca subir de régimen. En cualquier caso y al margen del mapeado, la aceleración es prodigiosa y la moto recupera excelentemente bien a cualquier régimen mostrando un claro cambio de carácter a partir de las 8.000 o 9.000 vueltas. A partir de ahí las prestaciones se vuelven superlativas, sorprendentes para un motor de “solamente” 675 cc. Y ahí se merece una mención destacada el maravilloso sonido del propulsor a alto régimen; ¡¡¡llega a producir excitación física!!!
Prestaciones radicales suelen necesitar de frenadas radicales... y por fortuna en este caso los frenos de la Brutale están a la altura de las circunstancias. Son muy potentes y dosificables, con una respuesta inmediata pero también lo suficientemente modulables como para no poner en apuros al conductor ni en uso diario ni en uso más “alegre”.

Una moto muy, muy exigente

La Brutale 675 tiene un precio y características equiparables a las de sus competidoras directas aunque un carácter diferente. Es ultrasuperdeportiva, velocísima... y cuando se la usa para aquello que ha sido diseñada, impresionante en prestaciones y sensaciones. Y ahí pueden estar, probablemente, tanto su mejor virtud como su peor defecto. La Brutale 675 no es una moto que se adapte a todos. Al contrario; exige que se adapten a ella. Es una gran moto... pero sacrifica la versatilidad y la facilidad de uso, características tradicionales de las naked de media cilindrada, a favor de las prestaciones en la conducción al límite. El tarado de la suspensión, perfecto para la conducción deportiva en condiciones óptimas de asfalto, resulta no serlo tanto cuando el pavimento empeora y la amortiguación -dura, seca y restallante- se vuelve incómoda para el uso cotidiano.
Al final, una moto así se compra por exclusividad, por marcar la diferencia y -aunque su precio es competitivo tratándose de una MV Agusta- no podemos obviar que los 9.995 euros la hacen también la más cara entre su abanico natural de rivales.
La Ducati Monster 696 -la compatriota a la que se atreve a cuestionar nuestra invitada- le resulta imbatible en precio: 7.995 euros en modelo base y 8.895 con ABS y una promoción vigente de 600 euros de descuento que la dejan, en la práctica, en 8.395. A favor de la MV Agusta hay que señalar que tiene un cilindro más y que sus prestaciones son incomparablemente superiores... aunque es también menos polivalente.
La tetracilíndrica Honda Hornet, sin duda la nipona más temible, cuesta -siempre última versión. Hay versiones anteriores en promoción- 8.329 euros estandar y 8.899 con ABS. Es mucho más polivalente, igual de rápida y mucho más eficaz a cualquier régimen... pero menos exclusiva.
La otra italiana, la Aprilia Shiver -con un carácter turístico pero muy buena versatilidad- tiene un precio de 7.442 sin ABS y 8.054 con ABS. Es, como decimos, una moto completamente diferente en prestaciones y vocación. Pero es una naked... y es italiana.
Y hemos dejado para el final a la única tricilíndrica de 657 cc del grupo, la Triumph Strret Triple. La versión R, la más radical, cuesta 8.495 euros y es también una moto con vocación elitista. La Street Triple normal -más versatil- tiene un precio de 6.995 euros.
Por lo demás, la Brutale 675 es preciosa, bien acabada y rapidísima... tal y como cabía esperar de una moto con el legendario blasón del Conde Agusta en el depósito.

Texto: Paolo Rossi.
Adapt: G. de Martorell

La alternativa

Lógica pasional por la Kawasaki ER-6n

¿Puede una moto aglutinar términos tan antagonistas como lógica y pasión? La Kawasaki ER-6n, sí. La lógica la firma su vocación eminentemente práctica y la pasión está refrendada por los 60.000 usuarios que han quedado prendados de esta naked desde su aparición en 2006.

 

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