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Nueva MV Agusta Turismo Veloce 800 – PresentaciónLA MAYOR AVENTURA DE VARESE

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Entra en escena la nueva Turismo Veloce 800, la 'opera prima' Touring de MV Agusta que llega empapada de la genética sport y exclusividad de la casa italiana.

El segmento de las Touring altas, también llamado Trail asfálticas, está más rebosante que nunca. En el pasado salón milanés presenciamos el nacimiento de una decena de novedades, toda una inundación de motos enfocadas a las grandes aventuras y a dar salida al renovado ánimo de los motoristas europeos. Un terreno en el que una marca como MV Agusta, tan elitista, sofisticada y de pura genética sport, nunca se había atrevido a pisar. Sin embargo, Giovanni Castiglioni, el joven propietario de la firma de Varese, y su equipo decidieron iniciar su mayor aventura, romper su tradición estrictamente deportiva y elaborar un vehículo que no mire a los circuitos ni busque prestaciones extremas, si no que fije su vista en la carretera a largo término, una moto que sustituya el cronómetro por el navegador, que prime el confort, la autonomía, la protección... El nombre no deja jugar a dudas de su personalidad, Turismo Veloce, un modelo mostrado por primera ven en el EICMA 2013 pero cuyo lanzamiento comercial se ha retrasado a estas fechas. Dos años de tardanza en los que los ingenieros italianos han acabado de redondear su producto, sobre todo a nivel mecánico. Su llegada, como decíamos, coincide con el lanzamiento de muchos otros apellidos de ilustre ADN turístico, nuevos o actualizados, dígase Tiger, Crossrunner, Versys, Tracer, Multistrada, Caponord, GS o Adventure, así que la nueva MV Agusta no tendrá por delante precisamente un camino de rosas para abrirse paso en un segmento por el que todos los principales fabricantes han apostado con fuerza en el último año. “Turismo veloce es la moto más atrevida que jamás hemos fabricado”, explicaba el propio Castiglioni durante la presentación a la que fuimos convocados los medios especializados el pasado 16 de abril en Niza. 

Esta vez no nos hemos inspirado ni en los 75 títulos mundiales ganados, ni en nuestros legendarios pilotos ni en batir nuevos récords de velocidad o potencia. Pero sí que hemos aceptado un reto aún más difícil: crear una MV Agusta de turismo”. Por carreteras de la Costa Azul francesa, escenario de la presentación internacional, hemos podido evaluar esta primogénita Touring, una moto fiel a la esencia premium de Varese, dotada de una ingente cantidad de electrónica, vanguardismo tecnológico y -para justificar la primera parte de su apellido, Turismo- diseñada con las arquetípicas cualidades ruteras que desembocan en una ergonomía relajada, un motor con bemoles para devorar kilómetros, una buena protección aerodinámica y generosa autonomía. Hasta ahí todo normal. Ahora bien, en su desarrollo, a MV Agusta se le ha escapado parte de ese “bravío” deportivo que corre por sus venas, y de ahí la segunda parte del apellido, Veloce, y es que estamos ante la Tourer más sport de cuantas existen actualmente en el mercado. Tanto es así que, como iremos explicando a lo largo de este artículo, puede llegar a causar fuertes dicotomías en su uso. Su precio es de 16.995 euros.  

RE-REPÓKER

La nueva Turismo Veloce es en realidad el sexto disfraz que MV Agusta ha confeccionado para su motor tricilíndrico de 800cc, que ya empuja a la F3, Brutale, Rivale, Dragster y Stradale. Es una cilindrada en auge que cada vez convence a más y más motoristas que agradecen esa síntesis entre las mecánicas de 600 y 1000cc. La casa de Schiranna, históricamente cercana a esta configuración de tres cilindros, se estrenaba con la supersport F3 800 en esta cilindrada (un motor a su vez derivado del de la F3 675), y a partir de ahí, como bien explicaba nuestro compañero Pere Casas en la prueba de la Stradale, MV comenzó a declinar la base mecánica creando modelos que abarcaran diferentes segmentos: naked, deportivo, crossover, supersport y ahora touring. Así que en la Turismo Veloce volvemos a encontrar este aclamado propulsor, si bien se convierte en la versión menos potente de todas, ya que los nuevos ajustes aplicados por los ingenieros han reducido la caballería a tan sólo 110 CV -5 CV menos que la Stradale, 15 CV menos que Brutale, Rivale y Dragster, y 38 CV menos que la F3-, y el régimen de giro máximo hasta las 10.000 rpm, aunque han reforzado un 15% el par motor (83 Nm a 8000 rpm) respecto a Rivale y Brutale, para que las aceleraciones conserven vigor. Esto se consigue, según desgranaba la propia marca, gracias a unos perfiles de árboles de levas rediseñados y calados específicamente, a unos nuevos pistones y conjunto de admisión y escape y a unos mapas de motor dedicados. También ha sido rebajada la relación de compresión, 12,2:1, mientras todas sus hermanas tienen 13,3:1: este motor es capaz de reducir los consumos un 20% respecto al que equipan las demás. Los propósitos de la TV nada tienen que ver con los de sus hermanas, buscan más el horizonte y no la bandera de cuadros, por lo que se ha preferido “des-radicalizar” sus prestaciones en busca de un comportamiento más noble y equilibrado en todo el rango de revoluciones.

El resto se mantiene intacto, con una configuración de 12 válvulas, 4 tiempos, distribución DOHC y refrigeración líquida con radiador de aceite. Es un motor que sube de vueltas rápidamente y del que emana un sonido embriagador, profundo y rasgado en bajos, rabioso y estimulante en altos. También ofrece la última electrónica de MV Agusta, un paquete muy completo que además del sistema integrado de encendido-inyección MVICS (Motor & Vehicle Integrated Control System) que gestiona con maestría la inyección de carburante, el control de tracción de 8 niveles desconectable y el Control de Crucero, ofrece la disponibilidad de 4 modos de conducción diferentes: los predefinidos Sport (110 CV), Touring (90 CV) y Rain (80 CV), y el modo Custom, con el que el usuario puede personalizar los parámetros a su gusto (la respuesta del motor a lo largo de toda la curva -en dos niveles-, el modo en que actúa el limitador de régimen -de forma más o menos brusca-, la sensibilidad al puño de gas -tres niveles-, el freno motor -dos niveles-, la respuesta del motor -dos niveles- y el control de tracción -ocho niveles-), todo con el objetivo de adaptar la respuesta del vehículo y la conducción del piloto a las condiciones externas.

Desde luego, una de las joyas de esta Turismo Veloce es el cambio asistido “Quickshift Up&Down”, el EAS 2.0, toda una exquisitez tecnológica en este segmento, que permite al conductor subir y bajar marchas sin embragar: su funcionamiento es excepcional y permite reducir el tiempo empleado entre cambio y cambio con comodidad. “Algo superfluo, quizás, cuando circulas por carretera sin prisas”. Puede ser: en caso de declinar su utilización, el usuario puede escalar marchas a la antigua usanza, es decir, con el embrague, con mando hidráulico en baño de aceite y, como novedad en esta Turismo Veloce, con sistema anti-rrebote mecánico. Destacar que los intervalos de mantenimiento se ha alargado de los 6.000 a los 15.000 km. 

TURISPORT

El diseño de la nueva tourer transalpina deja clara constancia de esos cromosomas entremezclados, turísticos y deportivos. Su frontal está inspirado en el de la superbikes y supersport de la casa, con ese característico faro delantero full LED con forma de lágrima y un carenado de superficies tersas, moldeadas para cortar el flujo del aire como una flecha. Todos el conjunto destaca por la limpieza de sus líneas. El trabajo realizado con la zaga es superlativo: una ópticas traseras de tecnología LED, futuristas y estilizadas, culminan un subchasis trasero -con amplios asideros incorporados- que parece levitar en el aire como por arte de magia, pues está muy elevado y no conecta con el basculante: está realizado en aleación ligera de aluminio y sirve tanto para soportar la base del asiento como para anclar las maletas laterales. Los detalles funcionales pensados en las largas travesías se agolpan y no sabes en dónde centrar tu atención: si en la pantalla parabrisas que se ajusta sencillamente con la mano si necesidad de herramientas y tiene un recorrido de 60mm, en los cubremanetas con los intermitentes integrados, en las llantas de aleación ligera multi-radios de bella factura o en la quilla que protege los bajos del motor; si en el asiento biplaza de estilo deportivo, bastante inusual en el segmento de las “viajeras” por su estrechez y escaso mullido -aunque acogedor-, o si en la sofisticadísima pantalla multicolor TFT de 5'' con conexión Bluetooth, todo un lujo para la vista, donde el conductor tendrá toda clase de información agolpada ante sus narices. Además, hay ubicados en diversos puntos del vehículo dos tomas USB y dos tomas 12V, ideales para recargar dispositivos móviles o conectar un navegador. 

Pero bajo esta máscara de moto “veloz” y dinámica, de apariencia deportiva, la Turismo Veloce esconde bonanzas de una moto que debe primar el confort, aunque es cierto que no llega ha alcanzar la habitabilidad de otros modelos de la competencia, mucho más espaciosos y de edulcorada ergonomía. Pero la italiana alcanza una buena nota, con una postura donde la espalda viaja erguida evitando el cansancio y las brazos descansan relajadamente sobre un manillar ancho y alto, que favorecen asimismo la maniobrabilidad. Las piernas, quizás las peor paradas de toda esta ecuación, adoptan un ángulo más cerrado de lo que imaginaba, así que con el paso de los kilómetros tus rodillas irán solicitándote los descansos con más frecuencia que tus hombros y lumbares. ¡A ver quién los pone de acuerdo! Pese a todo, la comodidad a bordo está bastante lograda, sobre todo si tenemos en cuenta que MV Agusta ha elaborado unas de las Trail asfálticas más compactas del mercado. Ni su distancia entre ejes, ni su peso, ni sus dimensiones parecen pertenecer a esta categoría de motos: comparada con sus rivales más directos -Honda Crossrunner, Triumph Tiger, Yamaha Tracer y BMW F800GS- la Turismo Veloce es la más corta entre ejes (1424 mm) y una de las más livianas, con unos escasos 191 kg de peso. 

El chasis elegido para estructurar esta moto tan compacta y estrecha utiliza la inconfundible configuración de la casa italiana, un enrejado de tubos acero ALS que se complementa por placas de aleación de aluminio, aunque para este modelo ha sido ligeramente rediseñado para adaptarse a las nuevas exigencias y para ello ha sido ensanchado en la zona central y las secciones laterales tienen un diseño que permite anclar el caballete central. En cuanto te sientas sobre esta MV, enseguida percibes que estás a bordo de unas de las expresiones más mínimas en cuanto a Tourings se refiere, pero esto le permite jactarse de ser una de las motos más ágiles, ligeras y manejables de su segmento. La altura del asiento es de 850 mm y carece de regulación de altura, una lástima, ya que si no superas el 1,80 m. de estatura esta moto no te permite apoyar los pies en el suelo si no es de puntillas. Tanto la horquilla telescópica Marzocchi de 43 mm como el monoamortiguador Sachs son completamente regulables, en extensión, compresión y precarga del muelle. Respecto a sus cinco hermanas tan sólo difiere en el recorrido de la carrera, que alcanza la mayor cifra de toda la familia con 160 mm (10 mm más que en Stradale y Rivale, las segundas más altas); el recorrido trasero también se va hasta los 165 mm. Donde no difiere es en el sistema de frenos, que tiene a sus órdenes un doble disco flotante en acero (320 mm. diámetro) con pinza radial Brembo de 4 pistones (32 mm) en el tren delantero, y un disco idéntico en el trasero, pero de 220 mm de diámetro y mordido por 2 pistones de 34 mm. 

MV Agusta comercializa una segunda versión, la Turismo Veloce Lusso (18.595 euros), que sube el listón tecnológico de la estándar añadiendo las suspensiones semiactivas con control electrónico, incluso en movimiento, de la compresión y extensión (obtiene los datos del comportamiento dinámico de la plataforma inercial), los puños calefactables, el caballete central y el sensor GPS integrado. Los colores ofertados también son diferentes, y si en la versión “normal” hay a elegir un acabado Plata con chasis rojo y otro Rojo/Plata con chasis negro, en la Lusso el comprador podrá optar por una acabado Blanco Perla con chasis en rojo y un Rojo/Plata con chasis en negro. Asimismo, MV Agusta ha previsto poner a la venta una “Edition 1”, que se diferencia de la estándar por equipar el kit de preparación para el navegador y el nuevo Garmin Zumo 390. 

ACEPTAMOS TOURING...

Y yo me preguntaba a mi llegada a Niza, “y estos de MV, ¿habrán sabido hacer una auténtica y placentera turística, estos italianos acostumbrados a perseguir siempre la décima de segundo?”. La fisonomía y los elementos que la componen así la anuncian, como una Touring de diccionario. Y con las dos maletas laterales que incluían las unidades de prueba, de 30 litros cada una y perfectamente integradas en la moto, todavía más. Si te acercas, comienzan a entrarte las dudas: es muy compacta, alta, con un asiento estrechito y unas dimensiones generales que no parecen generar mucha habitabilidad. Sin embargo, una vez a bordo, su cuerpo parece acoplarse a la perfección, sobre todo las piernas, muy cercanas gracias a la cintura de avista de la Turismo Veloce, aunque -como decíamos antes- demasiado flexionadas que con el paso de los km penaliza. Parece muy estrecha, pero en realidad es confortable. Las instrumentación es de máxima calidad, si bien percibí que su ubicación está algo hundida y proporciona tanta información que ha veces no encuentras con la mirada el dato que buscan a la primera. 

Y las dudas crecen todavía más cuando inyectas vida en ese apasionado tricilíndrico, un motor que nunca dejará de recordarte que existe “por y para” las emociones fuertes: el sonido que emerge del escape de triple terminación es poderoso y llena todos tus sentidos, canalizados a través de tu chispeante muñeca, que se convierte en la líder de tu mente: es un motor al que le gusta moverse arriba, subido de vueltas, empujando con su máximo entusiasmo por encima de las 8000 rpm, pero sin que le falte empuje en ningún régimen. Según nos explicaban los desarrolladores, “es la primera vez que dijimos menos potencia, menos potencia, mejor compromiso”, así que en ciertos momentos este motor parece algo más “descafeinado” que el de sus hermanas de 800, menos caballos hay, claramente, así que las prestaciones se suavizan, y buscan en acento en ofrecer buena potencia a bajo y medio régimen -nada descomunal -y excelente estirada a altas vueltas. El 90% del par motor está disponible entre las 3500 y las 10300 rpm mientras que a 130 km/h el motor funciona a tan sólo 6100 rpm. Es más dócil para viajar, y exuberante cuando reclamamos más velocidad.

La moto se desenvuelve con mucha agilidad en curvas, su escaso avance de 109mm ayuda a que el comportamiento en la entrada de la curvas sea precisa, estable y mucho menos subviradora que muchos modelos de la competencia. Hay que encontrar el régimen idóneo para entrar en la curvas, pues cuando encaramos la salida si no es así el tricilíndrico parece responder con menos patada de la esperada: es bastante elástico y con una buena progresión, pero no te esperes la reactividad de un tetra, su cuentavueltas necesita tu ayuda. La suspensión delantera, bajo nuestro punto de vista, viene de fábrica algo blanda y se hunde más de la cuenta en frenadas apuradas, así que una de las primeras cosas que hagas cuando te la compres puede ser regularle la horquilla para encontrar un tarado más firme que proporcione una mayor nobleza.

El depósito de combustible es un “pozo sin fondo” y con 22 litros de capacidad supera por bastante a su competencia más directa, muchos de los cuales no llegan a los 20. Esto es un aspecto envidiable para una tourer, pues alarga los repostajes, aunque no hemos podido realizarle una prueba fidedigna de consumos, que dejaremos para cuando hagamos un test a fondo de este modelo. 

TOURING DE RAZA

Un segmento que ha crecido en los últimos años un 55% no es para obviar, así que MV Agusta decidió desembarcar con toda su sabiduría en el mundo de las emociones fuertes sobre dos ruedas para ponerla al servicio del placer de viajar, y el resultado, como no podía ser de otra forma en una marca de raza, es una Touring de raza. Poderosa pero dócil, sofisticada pero preparada para mil batallas, deportiva y al mismo tiempo confortable, una moto más lógica y polivalente de lo que nos tienen acostumbradas las MV. Giovanni se atrevía a declarar que “es la primera MV Agusta que pretender convertirse en la primera moto de muchos clientes”, pues su uso es transversal, pensado en carretera, recorridos inter-urbanos, escapadas de fin de semana, viajes en pareja... toda una gran aventura. La gran aventura de Varese.

 

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