Piaggio Carnaby 250 i.e.: Diseño y funcionalidad

Publicado el 03/02/2010


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Piaggio aumenta la cilindrada de su elegante Carnaby hasta los 250 c.c. Con ello, la marca del hexágono perfecciona su concepto con dos de los argumentos que más gustan a los usuarios: buen diseño y funcionalidad.

Piaggio Carnaby 250 i.e.: Diseño y funcionalidad

El nuevo Carnaby 250 i.e. es, por el momento, la oferta más urbana de Piaggio dentro de la categoría del cuarto de litro. Como ya sucediera con las versiones de 125 y 200 c.c., la firma italiana quiere desmarcarse del resto con un producto funcional y práctico, pero al mismo tiempo muy elegante, y que apuesta fuerte por el diseño de calidad. El Carnaby es un scooter ciudadano al 100%. Su tamaño, con una distancia entre ejes de 1.370 mm y una anchura de tan sólo 755 mm, es digno de un 125 c.c. La importante diferencia es que a nuestro invitado lo propulsa un motor de 250 c.c., con sus correspondientes 24,9 CV de potencia real... Y con un precio de 3.550 euros, el Carnaby es uno de los 250 c.c. más económicos de Piaggio.

Clase alta

Piaggio Carnaby 250 i.e.: Relación peso-potencia

No cabe duda de que el comportamiento del Piaggio Carnaby dos y medio es uno de sus mejores argumentos, pero vale la pena comenzar por su diseño, que ha sido concebido según los gustos y exigencias de los usuarios.

Para empezar, el Carnaby posee la indispensable plataforma plana. Gracias a ella se ven potenciados aspectos tan importantes como el confort de marcha (ya que disponemos de espacio suficiente para nuestras piernas) y la capacidad de carga, ya que podemos llevar objetos de gran tamaño apoyados en ella o, con la ayuda del gancho que hay tras el escudo, bolsas grandes.

El asiento, auque no tiene las medidas del empleado por un GT, es bastante cómodo y espacioso. Resulta bastante largo y ancho como para que dos personas circulen sin estrecheces, y al disponer el pasajero de unas estriberas escamoteables exclusivamente para él, no tenemos que compartir la plataforma con el conductor.

Desde el punto de vista práctico, se dota el Carnaby 250 i.e. con un equipamiento de serie bastante interesante, pero teniendo siempre presentes las limitaciones de espacio que los scooters de rueda alta sufren para poder montar unas llantas de diámetro superior al habitual.

Por supuesto que no falta el habitáculo para el casco bajo el asiento, aunque su capacidad, como en la enorme mayoría de los ruedas altas, es reducidísima. Puestos a buscarle los tres pies al gato, podemos afirmar que cabe un casco, pero, eso sí, única y exclusivamente un modelo de esos que comúnmente llamamos chichonera...

A pesar de todo, Piaggio ha sabido aprovechar el poco espacio disponible y, de forma muy original, ha incluido dos pequeñas guanteras internas (a ambos lados del cofre), que vienen de maravilla para guardar las pocas herramientas que llegan de serie, los papeles del scooter u objetos como un antirrobo de disco. De todos modos, al estar en el interior del habitáculo, son poco prácticas para el día a día, lo que nos hace echar de menos una guantera tras el escudo para guardar el móvil o la billetera, o simplemente para tener a mano una tarjeta de crédito.

Bien equipado

Piaggio Carnaby 250 i.e.: Pequeña y potente

El cuadro de instrumentos lo adopta de los Beverly, y como en ellos, se compone de tres esferas: una pequeña para el reloj horario; a su izquierda, otra destinada exclusivamente al velocímetro, y, a su derecha, la tercera, ocupada por los seis testigos más necesarios y los indicadores analógicos de temperatura y nivel de gasolina. Su diseño no es muy destacable, aunque quizás por eso resulta tan claro y facilita tanto su comprobación.

Dos de los puntos más originales de la familia Carnaby se encuentran en su escudo frontal, con la parrilla que da paso al radiador y el simpático doble faro/intermitente anterior, y en los cuartos posteriores, donde se sitúa el doble piloto/intermite trasero. El diseño por grupos (una óptica y un intermitente a cada lado del scooter) ha sido muy acertado, ya que logra diferenciarlo del resto de los modelos de la gama Piaggio y, al mismo tiempo, le otorga una personalidad muy fuerte y reconocible.

Por último, continuando con el listado de equipamiento, debemos dar un pequeño tirón de orejas a Piaggio por montar solamente un caballete central. Y es que para facilitar un poco más las cosas a sus propietarios, no habría estado de más contar con uno lateral que simplificara todavía más el estacionamiento.

Mejor comportamiento

Piaggio Carnaby 250 i.e.: Diseño y funcionalidad

Es cierto que el equipamiento de serie es muy importante en la vida cotidiana de un scooter, pero si por algo resulta atractivo el Carnaby dos y medio es por su comportamiento.

Como decíamos en un principio, Piaggio lo ha dotado con una de las mecánicas más extendidas en el mundo del scooter. Nos referimos al monocilíndrico 4T LC SOHC 4V de 244 c.c. denominado Quasar. Un propulsor famoso por su modularidad, capaz de adaptarse a cualquier tipo de scooter, y por su más que reconocida fiabilidad.

Pues bien, además tiene unas prestaciones muy interesantes, más aún al estar montado en un scooter que tiene más que ver con un 125 que con un 250 c.c. Esto le confiere un comportamiento explosivo, con unas aceleraciones fulgurantes en las salidas de los semáforos y unas recuperaciones rapidísimas. Por si fuera poco, es un motor que tiene una más que aceptable velocidad punta (131,8 km/h reales según nuestros aparatos de medición), lo que lo capacita para afrontar desplazamientos interurbanos con toda tranquilidad. Posiblemente, el punto a mejorar en este terreno es la protección aerodinámica, en especial a la altura del tronco y la cabeza. En Piaggio son conscientes de ello, y por eso la han mejorado sutilmente incorporando una minimalista pantalla que tapa un poco a la altura del pecho... Menos es nada.

Equilibrado

Piaggio Carnaby 250 i.e.: Diseño y funcionalidad

Al estar desarrollado a partir de un scooter de 125 ó 200 centímetros cúbicos, podríamos pensar que la parte ciclo se vería superada por la mecánica, pero nada más lejos de la realidad. Chasis, suspensiones y frenos cumplen sin vacilaciones sus cometidos. El bastidor, una estructura en tubo de acero redondo desdoblado, resulta ser la base perfecta para soportar todo el conjunto. A él van ancladas, delante, una horquilla telehidráulica con barras de 35 mm de diámetro y, detrás, un par de amortiguadores hidráulicos regulables en precarga de muelle. No son la panacea en lo que se refiere a confort, en concreto sobre superficies rizadas, pero sobre asfalto en buen estado se comportan de forma impecable, trabajando, sobre todo en el apartado hidráulico, de forma exquisita.

En lo referente a frenada, tampoco tenemos absolutamente nada que objetar. La labor que desempeñan los dos discos de 260 mm con sus pinzas de dos pistones paralelos es muy buena. Iremos sobrados de potencia, y aunque el tacto no es todo lo bueno que cabría esperar, no podemos catalogar el Carnaby como un mal frenador.

Si tuviéramos que definir el comportamiento del mayor de los Carnaby, las palabras que mejor se ajustarían serían "estable" y "ágil". Llega excelentemente calzado de serie, concretamente con unos neumáticos Pirelli Sport Demon, y aunque es cierto que en frío no nos ofrecen mucha confianza, con la temperatura adecuada su rendimiento aumenta espectacularmente. Lo más destacable de estos neumáticos son sus dimensiones, ya que para empezar, las llantas de 16 pulgadas nos garantizan un comportamiento en curva muy estable, mientras que al mismo tiempo, pese a que tanto la sección como el perfil son considerables (110/70 y 130/70), no limitan en ningún momento su capacidad de reacción.

Con todo, el Carnaby resulta ser un scooter muy rápido en los cambios de apoyo y muy seguro al inclinar, al mismo tiempo, por sus dimensiones, no empeora su comportamiento entre el tráfico, sino todo lo contrario, ya que, en comparación con otros ruedas altas dos y medio, resulta más liviano, manejable y ratonero. Por si fuera poco, llega a un precio de 3.550 euros, que es ligeramente superior al de sus hermanos pequeños.

Sus rivales

Piaggio Carnaby 250 i.e.: Faro original

La variedad multimarca del Gruppo Piaggio es tal, que gran parte de los rivales del Carnaby pertenecen a una de sus fi rmas. Esto quiere decir que, al menos mecánicamente, todos ellos son prácticamente iguales. Es por ello por lo que tiene un valor especial que el nuevo Carnaby sea, por detrás del Derbi Rambla y el Kymco People S 250, el tercero más económico de su categoría.

Derbi Rambla 250i 3.399 euros
Kymco People S 250 3.490 euros
Piaggio Carnaby 250 i.e. 3.550 euros
Peugeot Geopolis 250 Premium 3.899 euros
Piaggio Beverly 250 Tourer 3.999 euros
Peugeot Geo RS 250 3.999 euros
Aprilia Scarabeo 250 Light 4.139 euros
Yamaha Xcity 250i 4.149 euros
Piaggio Beverly 250 Cruiser 4.399 euros
Peugeot Geopolis 250 Executive 4.499 euros


J. Hernández
Fotos: Xavi Pladellorens/S. Díaz (estudio)

 

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