Prueba

Prueba: Ducati Hypermotard 820: ¡¡¡Anabolizante!!!La última "Funbike" de Borgo-Panigale

Aceites castrol

Vota

0 0

Siete años después del lanzamiento de la primera Hypermotard, la marca de Borgo Panigale presenta la versión más reciente del modelo. Absolutamente todo es nuevo es esta "funbike" que causó sensación cuando fue mostrada en el EICMA y que promete sensaciones muy fuertes.

La primera Ducati Hypermotard del 2005 consolidó, en cierta forma, una nueva categoria: la de las motos supermotard asfalticas de altas prestaciones "premium".
Es verdad que el concepto no era nuevo y ya se habían visto modelos que buscaban este estilo pero la Ducati consiguió convertir en un éxito comercial una máquina de altos vuelos creada solamente para la diversión y destinada a minorías.
La Hypermotard ha permanecido siete años en el mercado sin apenas cambios así que le había llegado el momento de la renovación.
Pero en Ducati no gustan de hacer las cosas a medias y en vez de un restyling optaron por construir una moto completamente nueva que mantuviera el espíritu del modelo anterior pero no tuviera nada que ver técnicamente con su predecesora,
Esta nueva Ducati Hypermotard 2013 es nuestra invitada de hoy y se presenta en dos versiones: la  Hypermotard base y la Hypermotard SP,

Respetando el concepto

La Ducati Hypermotard 2013 es-como hemos dicho- una moto completamente nueva respecto a la versión a la que sustituye. Estéticamente, eso sí, evoca al modelo precedente en sus líneas generales, con el caracteristico “pico” delantero y un diseño minimalista. El faro es también nuevo, con las luces de posición formadas por leds laterales respecto al foco principal monoparábola. El piloto trasero -también con leds- incorpora una lente de difusión para aumentar la visibilidad. Los retrovisores, que en la anterior Hyper se situaban en los extremos de cada puño, pasan ahora a ocupar una posición más ortodoxa en el manillar.
El corazón pulsante de la Ducati Hypermotard 2013 es el novísimo bicilíndrico desmodrómico Testastretta 11°, refrigerado por líquido y con un cubicaje de 821cc.
Proyectado recogiendo toda la experiencia acumulada con el Testastretta 11° de la Multistrada y la Diavel, el nuevo motor recibe una serie de mejoras técnicas tendentes a mejorar la entrega de la potencia, trabajando el ángulo de las válvulas y llegando hasta el sistema Double Air, estudiaoo para garantizar la completa combustión del carburante.
En la práctica se trata de una válvula unidireccional posicionada apenas tras la válvula de escape y que permite la introducción de aire fresco proveniente directamente del airbox con el fin de completar la combustión de los gases calientes a la salida y que en muchas ocasiones aún contienen residuos de carburante. Esta solución permite reducir el consumo específico y las emisiones de la Ducati Hypermotard que, de hecho, está ya homologada Euro 3

Motor y electrónica

También todo nuevo en el conjunto de escape donde destaca un colector de 50 mm y terminal único que sustituye a los escapes dobles bajo el asiento, tan característicos del modelo precedente. Con un diámetro por carrera de 88x67,5 mm el bicilíndrico desmodrómico de la Ducati Hypermotard 2013 acredita una potencia máxima declarada de 110 CV a 9.250 rprm y un par máximo de 9,1kgm a 7.750 vueltas. Es un motor que ha testimoniado sobradamente su fiabilidad y que tiene previstos intervalos de manutención cada 30.000km. El cambio recibe, igualmente, un renovado embrague de tipo APTC multidisco en aceite con antirebote.
Un motor tan nuevo no habría ningún tenido sentido sin recibir un paquete electrónico también nuevo. La Ducati Hypermotard 2013 está dotada del flamante sistema DSP (Ducati Safety Pack) que integra la gestión electrónica del motor “full ride by wire”, el control del nuevo ABS, tres mapeados diferentes y el DTC (Ducati Traction Control) configurable en ocho niveles de intervención. Todo esto viene coordinado, a su vez, por tres “riding mode” selecionables incluso con la moto en movimiento.
Los dos primeros, Sport y Touring, entregan potencia plena pero con una respuesta diferente del motor; más suave y tranquilla en el Touring, más directa y agresiva en el Sport.
El tercero disponible, el modo Urban, reduce la potencia a 75 CV y garantiza una entrega de la potencia extremadamente suave y una respuesta homogénea y eléctrica al acelerador pensando en su uso en superficies con poco agarre y tráfico ciudadano.
En la Hypermotard SP estos tres programas buscan un uso deportivo y pasan a ser Race, Sport y Wet.

Parte ciclo

El nuevo motor se encaja en un bastidor clásico multitubular en tubo de acero de 34 mm. también completamente rediseñado para la nueva Ducati Hypermotard 2013. El tarado y configuración de las suspensiones es la mayor diferencia entre la versión estandar y la SP. La primera monta una horquilla Kayaba de 43mm no regulable y acompañada por un monoamortigüador Sachs regulable en precarga y extensión. La versión más deportiva monta una forcella presurizada Marzocchi de 50mm completamente regulable y con la particularidad de estar realizada en aluminio anodizado para disminuir el peso. El “mono” posterior es un Öhlins con depósito integrado. Las suspensiones radicales hacen también más radical la altura al suelo de la SP, que es de 210mm y permite -según los ingenieros- un extremado ángulo de inclinación de 47,5°.
Las llantas son de aluminio de con 10 radios en la versión estandar y Marchesini en aluminio forjado en la SP.
También nuevo el conjunto frenante, que recibe el ABS de última generación basado en la centralita Bosch 9MP, programable en 3 niveles de intervención e integrado, a su vez, en el sistema DSP. Las pinzas y bombas son, en todos los casos, en origen Brembo.
En el tren anterior encontramos una nueva pinza radial con 4 pistones mordiendo dos discos de 320mm y, en el posterior, un disco de 245mm. Las pinzas delanteras están accionadas por una bomba axial en la Hypemotard y una radial en la Hypermotard SP. También el mordiente de la frenada y el ABS son diferentes según las versiones. El ajuste más deportivo de la Ducati Hypermotard SP no tiene previsto el control antiderrapaje que, en cambio, sí está presente en los otros niveles y en la versión estandar.

Agilidad y diversión

Comenzamos la jornada en carretera con la Hypermotard estándar.
Aunque la moto haya estado completamente rediseñada también ergonómicamente, la posición de conducción se mantiene, en muchos aspectos, parecida a la del modelo precedente. El asiento, con un tapizado muy adherente, obliga a una postura muy avanzada y exigente ya que no es nada natural. Esta particular posición a la que se obliga al conductor hace que la Hypermotard deba conducirse más como una off-road, una verdadera supermotard, que como una naked sport. Uno se desliza un poco en el asiento, inclina la moto, mantiene el busto recto y... ¡¡¡ya está!!!
Una vez se le coge el truco resulta extraordinariamente divertido... sobre todo cuando se buscan ritmos alegres. La Ducati Hypermotard 2013 es ágil y rápida en recuperar la verticalidad tras la inclinada, cambia de dirección en un instante y copia bien las imperfecciones del asfalto.
Cuando no se tiene el ánimo especialmente batallador y sólo se busca rodar tranquilo, la seguridad del control de tracción y el ABS permiten hacerlo con tranquilidad y facilidad... incluso sobre asfalto en mal estado y con poca adherencia. La frenada es muy potente; de hecho incluso demasiado en el primero instante de apretar la leva. Es una frenada claramente superdeportiva más que pensada para el día a día.
En cuanto al motor, el Testastretta 11° mejora en todos los aspectos al viejo 4 válvulas refrigerado por aire: es más fluido, más suave, más homogéneo, empuja en todo el rango de erogación de la potencia y sigue tirando allí donde el viejo motor mostraba bandera blanca.

¡¡¡Al circuito!!!

Para probar la Ducati Hypermotard SP 2013 nos metimos en el circuito Ascari.
El asiento 20 mm. más alto (890 en vez de 870) hace un poco más difícil las maniobras en parado y las suspensiones tan duras tampoco transmiten la misma confianza que las de la versión estandar. La sorpresa principal, sin embargo, está en la mejor facilidad de movimientos una vez sentados ya que la tapicería tiene menos adherencia.
A los ritmos altos de un uso en pista el bicilíndrico en L con distribución desmodrómica confirma su carácter para tirar con potencia a cualquier régimen. De hecho solamente sus formas y la correspondiente aerodinámica le impiden correr tanto como una moto carenada... aunque se le acerca mucho.
La electrónica demuestra también su origen deportivo (deriva del empleado en la 1199 Panigale) con mapeados que evidencian caracteres muy similares -o sea, sport- incluso cuando pretenden ser diferentes. El control de tracción funciona igualmente muy bien: en los niveles más bajos no resulta demasiado invasiva pero transmite siempre una gran sensación de seguridad, manteniendo a la Hypermotard siempre en su trayectoria incluso cuando la adherencia cambia de manera imprevista.
La parte ciclo, gracias a las suspensiones más sofisticadas, es más dura pero también más nerviosa. La SP es una moto que, en algunos momentos, parece tener una amortiguación sobredimensionada que no terminas de tener claro que necesite. A medida que aumentan los ritmos se hace un poco más fácil de conducir aunque nunca deja de ser una moto que -igual que anterior SP- necesita de experiencia incluso mediando ayudas electrónicas. Curiosamente -será por la bomba radial Brembo- aún siendo la frenada mucho más potente también me pareció mucho más dosificable que la de la estandar; tanto que en una pista mojada por una lluvia intermitente y rodando a ritmos altos el ABS solamente entró en acción en las apuradas de frenada más al límite. Su precio es de 15.190.

Sacando conclusiones

Nacida para ser una moto un poco loca, la Ducati Hypermotard 2013 se mantiene fiel a si misma pese a recoger tantas cosas nuevas.
Al rediseñarla, los técnicos de Borgo-Panigale han buscado hacerla más apetecible para el público general y que fuera algo menos extrema. La introducción de las ayudas electrónicas, con el comodísimo Riding Mode que permite cambiar totalmente el carácter de la moto con sólo pulsar un botón, han logrado hacerla más dócil. Pero sigue siendo una deportiva muy, muy particular.
No es particularmente cómoda, la protección aerodinámica brilla por su ausencia y no le gusta nada rodar a ritmos de paseo... pero usada para lo que ha sido diseñada se convierte en una “funbike” capaz de arrancarnos inmediatamente una sonrisa en cualquier carretera de montaña. Exactamente como la versión precedente es ágil, rápida, precisa y algo canalla. No adecuada para debutantes.
La Hypermotard 2013 resuelve muchos puntos, en cambio, que agradarán a los conductores más experimentados.
Si se busca una moto loca, diferente y divertida sin duda la italiana es una de las opciones a considerar. 

.-Paolo Rossi. Motofan Italia.
Adapt: G. de M.

La alternativa

Kawasaki ZZR 1400: Depredadora solitaria

La Kawasaki ZZR 1400 es una bestia que aterrizará en un mercado donde, hoy por hoy, no hay nada igual. Sus prestaciones de vértigo logran empequeñecer las hasta ahora reinas del cotarro hipersport tourer.

 

Comentarios

Sé el primero en comentar

Añadir un comentario

  • *No se mostrará
    • Introduce las palabras
    Generar otra imagen

×

Uso de cookies

En Motofan utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus gustos mediante el análisis de comportamientos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestras condiciones legales, sección "5.8 Cookies e IPs"

×

Uso de cookies

En Motofan utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus gustos mediante el análisis de comportamientos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestras condiciones legales, sección "5.8 Cookies e IPs"