Prueba KTM 125 Duke 2017: Alargada sombra

Aceites castrol

Vota

0 0

Desde 2010, el segmento de las naked sport de 125 vive “a la sombra” de la Duke de Mattighoffen, que en 2017 se ha renovado para avivar su propia luz...

KTM renueva su 125 Duke para el mercado joven A1 bajo el espíritu de la marca, convirtiendo el lema “Ready to race”, en ¡“Ready to fun”!...

En este caso, la Duke 125 no es de una “carreras cliente” para ganar en motocross, sino una moto destinada al mercado jóven A1 de asfalto.

Un mercado donde lo “fun” es esencial.

Como siempre dotada de un moderno monocilíndrico “líquido” de cuatro válvulas, con inyección Bosch, caja de seis velocidades, y con un chasis “de persona mayor” –cuadro en tubos de acero, basculante y llantas en aleación, horquilla de 43 mm-, esta pequeña Duke se renueva para seguir dando, ahora ya en 2017, un puntapié al hormiguero de la categoría.

Bueno, una 125 que se parece a la Super Duke 1290 y a 4.499 euros... ¿no es plato de buen gusto para los jóvenes A 1? 

Pena de 15 CV

Lamentablemente, esta moto está sujeta a la pena de la categoría 125 cc, y está limitada a sólo 15 CV.

Teniendo en cuenta que es “la misma moto” que la Duke 390, presentada al alimón a esta Duke 125, está claro que está bien sobrada para su categoría.

En suma, ya que KTM está en esta moto bloqueada a sólo una quincena de caballos, lo suyo es trabajar su carácter, y buscar las mayores sensaciones en el look y en la diversión a los mandos.

Como monta un motor supercuadrado, gira muy alto de vueltas... ¡como un hamster en su rueda enjaulada!

Podría dar más caballos, pero aunque se conforma con no salirse de los límites marcados, desde 7.500 vueltas se despierta y muerde con ganas.

Hasta las 7.000 rpm el mono es elástico y agradable, y en esta nueva versión apenas vibra, ni suena, ni fuma.

Muy ágil y confiante, y con sólo 137 kg en seco, la Duke 125 es una moto muy divertida, la calidad de fabricación es de primera, y su carácter lúdico es, simplemente, inmejorable teniendo en cuenta su cilindrada.

Los acabados, el montaje en general y demás no dejan apenas traslucir que la moto está hecha en India por Bajaj y no en Austria.

La horquilla y amortiguador holandeses WP, el equipo de frenos ByBre (la marca de Brembo para el mercado asiático), y demás, la arman para un trato deportivo.

Esta nueva versión monta un cuadro de instrumentación por pantalla TFT a colores... que merece cuadro aparte. 

Teléfono... ¡mi casa!

Digamos simplemente que tiene la opción KTM My Ride, que se conecta con tu teléfono para informarte en marcha de las llamadas entrantes y en su caso aceptarlas... Eso sí, por suerte, ¡sin opción a poder hacer llamadas!.

También permite escuchar tu música preferida en una lista de música ya preseleccionada, aunque sin opción a rebuscar entre las canciones (otra vez, y por seguridad, ¡afortunadamente!).

Estamos hablando de una moto para jóvenes conectados, esos que no pueden pasar de mirar su smartphone ni siquiera cuando están hablando contigo.

En esta Duke 125, tanta conectividad es una gran noticia para ellos.

Me parece bien, siempre que no aparten su atención de lo importante al montar en moto: estar a lo que hay que estar.

Otros detalles como que el bastidor es nuevo, que el tanque de combustible tiene mayor capacidad hasta 13,4 l y que su reforma permite quererlo como si desearas casarte con él, y que el diseño de los plásticos en general ha sido igualmente estilizado, ¡quizás no les parezcan tan importantes!

KTM se ha inspirado totalmente de la 1290 (léase “doce noventa”, por favor), la Super Duke que tanto me ha enamorado (lee la prueba aquí), así que además de otro pequeño detalle como una nueva horquilla WP de baja fricción, monta una óptica doble por leds que hace que los “supermoteros” te crean a los mandos de una moto grande y hasta te saluden cuando te crucen en ruta...

El “ataque de juventud” que remoza a la Duke 125 se comparte con una nueva versión 250 cc que sustituye en algunos mercados a la anterior 200, y a la nueva 390 “2017”.

Aquella generación de Duke, tras nacer en 2010, redefinió los standards de la clase pequeña al tiempo que representaba el ataque definitivo de la marca al asfalto.

Sus campañas en Moto 3 han sido bien aprovechadas para convertir a la marca de Mattighofen en más que una fábrica de motos de campo y de aventura: ahora su presencia en MotoGp y Moto 2 indica bien a las claras que su apuesta por la carretera es estratégica y no táctica.

Reacción

Esta renovación era, camarón que se duerme se lo lleva la corriente, oveja que bala bocado que pierde, necesaria.

La marca de Iwata está atacando con su MT-07 en miniatura, Aprilia acaba de presentar su Tuono 125, y la marca verde está apretando con sus pequeñas Ninja –por no hablar de las motos “made in China”- así que la Duke rediseñada totalmente por Kiska (el estudio de estilo dibuja todo en KTM, desde las motos a las camisetas pasando por las tostadoras o los albornoces con la marca) se hace pasar sin recato ni disimulo por una “mini Super Duke”.

La Super Duke “hija”, como podríamos llamarla, es la viva imagen de su mayor, y el nuevo faro “aviejuna” a su antecesora.

Su aspecto es mucho más dinámico gracias a sus esbeltos laterales de radiador, a sus flancos de depósito, y a su asiento, que se proyectan hacia la rueda delantera, su quilla motor que ha reducido su tamaño, y su trasero más afilado y elevado.

Motor

El pequeño 125 es, claro, un monocilíndrico de 4 válvulas y debe adaptarse a la normativa Euro-4, de modo que monta un nuevo catalizador.

Para alojarlo, se ha ajustado la electrónica y se ha instalado un silencioso exterior y lateral-trasero. La 125 Duke, aunque debe mantener la potencia máxima declarada en 15 CV, es ahora una moto todavía más suave. No hay vibraciones, son nulas, y el nuevo escape es ideal para gustar a tu suegra.

En marcha, su potencia llega de manera muy lineal hasta el corte de encendido. No aparece “patada” alguna en toda su gama de uso, faltándole quizás, aunque sea algo a pagar para pasar la Euro-4, algo de la pimienta del modelo anterior. El anterior 125, que ante el reloj no era más rápido ni más acelerador que este Euro-4, –la potencia, caramba, ¡es la misma!- sí parecía algo más reactivo.

Moto fácil

En la Duke quedas ahora algo más reclinado sobre el asiento que antes, pero basta ponerse a los mandos y rodar unos metros para ver quan fácil es pilotar esta moto: es ágil, manejable, y sencilla de mover.

Los mandos son ergonómicos, -aunque la maneta de frenos pudiera ser regulable- y el nuevo motor transmite aún menos vibraciones que en la versión anterior.

La moto es bastante confortable, el nuevo asiento es claramente mejor, y la moto se adapta también –bien- incluso a jóvenes de más de 1.85 m.

Es cierto que el manillar podría ser algo menos ancho. Conduciéndola al estilo clásico inglés no necesitas tanta amplitud, teniendo en cuenta además que la moto no ofrece protección aerodinámica, y en estilo racing, colgándose, sería mejor tener las manos más cerca de las tijas.

En general, la moto está perfectamente equilibrada: la estabilidad a alta velocidad es realmente buena y nunca se aprecian movimientos en la dirección.

La moto es ligera y ágil, y en mi opinión, mucho mejor que una RC 125 de manillares bajos y carenado en usos generales.

El chasis sigue siendo un entramando tubular, típico de KTM -¡creen tanto en la idea que lo está usando también en las MotoGp!), pero ahora su parte trasera, con el trenzado a la vista como en la Super Duke, está atornillada para facilitar su desmontaje....

La manejabilidad es mejor que en la versión antigua, cambia más rápido de dirección y su carácter es más afilado.

La frenada es muy buena, en el disco de 280 mm delantero la acción de la pinza radial es potente y progresiva, y actúa muy bien gracias a su buen acuerdo con la nueva horquilla anterior.

En mi opinión, esta moto –que comparte equipo con la 390, repetimos- no necesita todavía más “frenos”.

El ABS es perfecto, especialmente en SM “mode”: en esta elección, desconectándolo del tren trasero, permite mantener el control de la rueda trasera en las entradas de curva, y no actúa innecesariamente en la rueda anterior...

Lamentablemente, como no entiendo porqué sigue ocurriendo en las KTM (por mucho que sea una medida de –ejem- seguridad), esta selección se borra inevitablemente cada vez que cierras el contacto.

¡Esto acaba por evitar precisamente, por simple aburrimiento de toquetear los botones una y otra vez, que ruedes bajo tu libre elección!

Bien dimensionada

Los neumáticos de 110 y 150 tienen las medidas apropiadas: la moto no queda “frenada” por gomas más mayores, y los Metzeler Sportec M5 Interact dan siempre el grip necesario incluso en asfalto malo.

La horquilla delantera, una WP de 43 mm, es en mi opinión mucho mejor que la anterior, que desde un inicio de recorrido más blando, se endurecía sólo al final.

Ahora es más progresiva en todo su recorrido, y mejora su eficacia en frenadas fuertes, absorbe mejor los pequeños rizados y, ante todo, da mejor control en las entradas en curva.

Los hidráulicos en extensión y compresión son encomendados a cada una de las botellas, mientras que el monoamortiguador es ajustable en precarga de muelle.

Sus tarados tienen la eficacia de motos superiores, ¿acaso no comparte chasis, tijas, diámetros de barras de horquilla, etc. con la 390? 

Al final...

...como todo es según acaba más que como empieza (la Duke de 2010), en mi opinión esta moto 2017 está muy bien hecha: sus únicos defectos procederían de su propia categoría: falta de protección aerodinámica por ser una naked –en este sentido, la Tuono la mejora-, y falta de capacidad de carga práctica –nada de ordenador en el hueco bajo el asiento como en un scooter-.

Empero, su base como moto sport es estupenda. El chasis está muy bien equilibrado para todos los públicos y han mejorado mucho sus suspensiones, el freno es ahora más poderoso, y la moto es más ágil... Además, su asiento es superior.

Así sea: la moto está disponible en naranja y blanco, con subchasis en blanco y naranja, para combinar respectivamente, a 4.499 €...

Una KTM “mini Super Duke” a precio jóven...

Una edad perfecta para enamorarse.

TFT...

Ya hemos comentado las funciones de conectividad vía “blutuz” con tu teléfono, para músicas y llamadas entrantes...

Además, las principales informaciones se leen (eso sí, a un tamaño que sugiere que será mejor para disfrutarla no tener que usar aún “lentes del serca”, esta es una moto para jóvenes...) de manera continua en una pantalla a todo color con una luminosidad y contraste realmente satisfactorios.

El tablier TFT marcará velocidades, marcha “engranada” (¡y en... Almería!, perdonad el chiste...), consumos y niveles de combustible, temperatura motor, régimen de giro del motor...

Este item se marca con un flash añadido que puedes regular para que te indique donde quieres ver la zona roja... Cuando estrenes la moto y hasta que hayas terminado el rodaje marcará unos regímenes muy conservadores, (y podrás regularlo hasta mayores regímenes... ¡sólo a partir, a los 1.000 km!).

Hay que hacer notar que la pantalla cambia automáticamente entre el color “blanco claro” de noche y su negativo, en “negro oscuro”, de día, lo cuál es realmente útil al atravesar zonas de túneles...

Hay datos complementarios en la zona izquierda y dirigidos hacia dos trips parciales que pueden ser configurados por el conductor.

En la piña izquierda se dispone de cuatro botones con funciones simples: arriba, abajo, validar y salir, de manera que el funcionamiento se aprende, incluso por un patán en esto de los chismes electrónicos como yo, en unos segundos.

Es, igualmente interesante que los pulsadores estén retroiluminados para que sean visibles en las zonas sin luz, otra vez túneles, o en parkings. 

EQUIPAMIENTO DEL PROBADOR

Fotos de la KTM 125 Duke

Fotografías por: Guillem Hernandez (Sessantuno) - Acción: Solid

La alternativa

Nueva Yamaha MT-125 2014

Cuando se disipa la infancia, los cambios más importantes empiezan por uno mismo. Cuando dejas de ser un niño, un hombre crece en tu interior y te empuja a asumir nuevos retos. Yamaha te propone uno: no más fiestas de cumpleaños ni patinetes de colegio; pega el estirón y hazte mayor con la MT-125, su nueva streetfighter en octavo de litro que engrosa la familia más de moda en Iwata. Radicalmente juvenil. Agresiva y urbana.

 

Comentarios

Sé el primero en comentar

Añadir un comentario

  • *No se mostrará
    • Introduce las palabras
    Generar otra imagen

×

Uso de cookies

En Motofan utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus gustos mediante el análisis de comportamientos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestras condiciones legales, sección "5.8 Cookies e IPs"