Prueba KTM 1290 Super Adventure S: 'Abierta' hasta el amanecer

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Del nuevo tridente de KTM con base 1290 Super Adventure, la S se define como la variante más adoctrinada hacia la deportividad sobre asfalto.

Ninguna marca que no sea KTM conoce la victoria en motos en el Rally Dakar en lo que va de siglo. El fabricante austríaco, que en la última edición del legendario raid sumaba su 16ª touareg consecutivo, lleva años volcando todos su esfuerzos en desarrollar monturas inquebrantables y tecnológicamente sofisticadas, y asociando su imagen a la de la aventura off-road extrema. De la experiencia en la competición, como es habitual, beben los equipos que desarrollan las motocicletas de serie para que los usuarios sientan en sus manos la esencia de las innovaciones más punteras. Así, en los últimos años, la casa de Mattighofen se ha empeñado en conformar una gama Travel que heredara esa tecnología de vanguardia con la que tantos éxitos ha cosechado, fabricando maxitrails que, con el mismo espíritu, son ya todo un referente en la categoría. Es, además, una tipología de motocicleta que está viviendo su particular época dorada, pues cada día son más los ruteros que optan por subirse a una gran trail, pues aúnan las cualidades de confort, altas prestaciones y adaptabilidad al medio. 

Desde la primera 950 Adventure de 2003, pasando por la 990 Adventure de 2006, la 1190 Adventure de 2013, y hasta las 1290 Super Adventure y 1050 de 2015, la familia ha ido poco a poco ganando prestigio y éxito comercial. Ahora, con vistas a este 2017, KTM ha aprovechado la obligatoriedad de la normativa Euro 4 no sólo para aplicar los ajustes pertinentes en cuestiones de contaminación y seguridad, si no también para reinventar su familia más aventurera: desaparece del catálogo la 1190, la 1050 se convierte en la 1090 (más potencia, prestaciones y otras novedades que veremos en un artículo específico sobre ese modelo, que dispone de una versión estándar y otra R) y la 1290 recibe una completa renovación a nivel de equipamiento, mecánico y estético además de, como gran novedad, ramificarse en tres versiones de enfoques sutilmente diferentes: encontraremos en los concesionarios una versión 'T' turística (18.890 euros), una 'R' off-road (17.499 euros) y una 'S' sport-touring (17.190 euros). 

Todas comparten el excepcional motor bicilíndrico en V a 75º de 1.301 cc y 160 caballos, el chasis multitubular de acero con basculante en aleación de aluminio, un interminable elenco de soluciones tecnológicas que las sitúan en el techo del segmento -y también del sector de las dos ruedas en general-, así como gran parte de los componentes de la parte ciclo. Se diferencian básicamente en el tamaño de los neumáticos (19'' y 17'' en la S y T, de 21'' y 18'' en la R), llantas (de radios para las R y T, de palos en la S) y sistema de iluminación (la S y la T estrenan el nuevo frontal con luz doble de tipo LED y equipado con el sistema de alumbrado Cornering Lights) y otros aspectos como peso y recorrido de suspensiones. En Motofan hemos tenido la oportunidad hace escasos días de subirnos por primera vez a la 1290 Super Adventure S, gracias a la convocatoria de KTM para acudir a su presentación internacional y realizar una toma de contacto por carreteras de montaña cercanas a Terrassa, Barcelona, donde se ubica la sede de la marca en España. 

La organización había previsto una primera excursión nocturna, tan sólo un puñado de kilómetros, pero suficientes para descubrir el funcionamiento de una de las grandes novedades que presenta este modelo, el nuevo sistema de luces cuneteras integradas que ofrecen una iluminación inclinable, es decir, cuando comenzamos a tumbar la moto, un grupo de leds en cascada comienza a iluminar el interior de la curva a partir de los datos del sensor del ángulo de inclinación de MSC. El sistema, a diferencia del anterior, funciona con gran efectividad pues, en función del ángulo de inclinación, las luces de giro ajustan su intensidad activándose apenas comenzamos a inclinar -no en medio del giro, como la versión precedente- de forma que tenemos un alumbrado intenso en la entrada de la curva, y sí podremos continuar con nuestro viaje a cualquier hora de la noche.

Además de esta visión 'felina', la nueva 1290 S presenta otras novedades respecto a la anterior versión, como la instrumentación con pantalla TFT a todo color de 6.5” y de vidrio antirreflejante (regulable en inclinación y creada en colaboración con Bosch), una guantera con toma USB para nuestro móvil, llave de proximidad con inmovilizador y la posibilidad de equiparla con maletas laterales flotantes, un sistema de montaje movible que minimiza las trasferencias de pesos del equipaje y genera más estabilidad en curva. 

El nivel de equipamiento planteado por KTM, por tanto, ha sido incrementado en esta nueva generación,que sigue manteniendo un deslumbrante paquete de sistemas de ayuda a la conducción, como las suspensiones semiactivas WP (con cuatro preajustes de amortiguación interactivos y precarga ajustada electrónicamente), MSC con ABS asistente en curvas, C-ABS, cuatro modos de conducción (Rain, Street, Sport y Off road), control de tracción desconectable y control de crucero, intermitentes LED con desconexión automática (se desactivan tras 10 segundos y una distancia de 150 metros si el interruptor no se usa por segunda vez), piñas retroiluminadas y TPMS (Control de Presión de los Neumáticos).

Además de esta dotación electrónica de serie, para los mototuristas más exigentes, el elenco de ayudas puede ser todavía más mareante, pues KTM pone a su disposición de forma opcional el 'paquete de viaje' (693.27 €), que incluye sistemas como el cambio rápido Quickshifter+ para subir o bajar marchas si embragar, el sistema de regulación de freno motor (MSR) para impedir el deslizamiento de la rueda trasera, el control de arranque en pendiente HHC que evita que la moto se desplace accidentalmente hacia atrás, o el sistema de conectividad 'KTM My Ride' que incluye un kit manos libres para vincular la moto con el teléfono vía bluetooth controlando así las llamadas entrantes y las funciones del audio (se visiona en la pantalla y se controla desde el manillar), entre otros accesorios opcionales como los que equipaba nuestra unidad de pruebas, como silenciador Akrapovic de titanio (971.02 €), maletas laterales de plástico (986.88 €, fabricadas por SHAD) o puños calefactables (197.41 €), como los que equipaba nuestra unidad de pruebas. 

Creo que no nos dejamos nada en cuanto a las posibilidades -tanto de serie como opcionales- que ofrece la nueva 1290 Super Adventure S, una moto a la que ninguna otra le mira por encima del hombro pues está a la última en cuando a tecnología se refiere; la intención de la casa austríaca es proponer un medio de transporte sin límites, de horizontes infinitos, que permite a su usuario viajar al fin del mundo con toda la comodidad y con las últimas innovaciones que existen a su servicio. Y algo más. Con el empuje de un 'corazón' y unas 'articulaciones' capaces de emocionar incluso a los motoristas más deportivos. La nueva variante 'S' ofrece el carácter más dinámico de la familia (e incluso de la categoría) gracias a una combinación de medidas, pesos y configuraciones que le otorgan el comportamiento más reactivo del tridente: las llantas de aleación son las más asfálticas (19 y 17 pulgadas, delante y detrás respectivamente), los recorridos de suspensiones los más cortos (200 mm en ambos trenes), la distancia entre ejes la menor (1560 mm), y, sobre todo, es la más liviana de las tres, marcando 215 kg en seco (por los 217 de la R y los 222 de la T). Su depósito de combustible es de 23 litros de capacidad, 7 litros menos que la variante R, por lo que su ligereza aún es mayor con los llenos hechos. El resultado: una maxitrail de voluminoso tamaño e intimidante estampa, confortable y ultra tecnológica, que se desenvuelve con una pasmosa finura y agilidad en los tramos de carreteras más revirados, mucho más que sus hermanas. 

Por otra parte, desde el estudio KISKA (diseñadores de todos los productos KTM desde 1992), se han encargado de ofrecerle a la 1290 una carrocería remozada: hay un ligero restyling de las piezas externas -paneles laterales, alerones y entradas de aire- aunque, sin duda, el elemento protagonista de esta apariencia más vanguardista es la citada estructura de aluminio central multifuncional para los nuevos faros LED y las luces de giro y que al mismo tiempo actúa como disipador térmico, pues las luces LED necesitan una adecuada gestión del calor. La nueva KTM 1290 Super Adventure S viene en dos nuevas combinaciones de colores, naranja y negro.

El segundo día de presentación salimos bien temprano desde el cuartel general de KTM España, en Terrassa. En plena ola de frío siberiano, las temperaturas durante nuestra jornada de test llegaron a alcanzar los 5 grados bajos cero, todo un desafío para las monturas a juicio, diseñadas, precisamente, para enfrentarse a las condiciones climatológicas más antipáticas. A bordo, enseguida me dí cuenta que iba a superar las expectativas, pues tanto la tecnología como las soluciones ideadas para ofrecer un alto nivel de protección y confort -cúpula regulable en altura, carrocería protectora o cubremanos- cumplen su papel a la perfección... Es una moto alta, que tiene quizás uno de sus grandes hándicaps en la elevada altura del asiento (860 mm) no apta para todos los conductores. Eso sí, está pensada para viajar dos personas con todo el confort y sin que el paso de los kilómetros cause fatiga, pues el conductor viaja con una posición completamente erguida y relajada, tanto la espalda como los brazos y las piernas y el pasajero dispone de un amplio espacio para acomodarse. El asiento es de dos piezas y se puede ajustar en altura, al igual que el manillar, los reposapiés, las palancas y el parabrisas, para adaptar la ergonomía. La protección dinámica es sobresaliente: la pantalla frontal es amplia, y se puede ajustar con las manos sin bajarse de la moto mediante una ruleta; cuenta además con cubremanos y, por supuesto, una carrocería acogedora que evita el impacto del viento casi en cualquier zona del torso. 

En marcha, uno de los cambios más evidentes es el mayor rendimiento del propulsor: los ingenieros ha llevado a cabo un meticuloso trabajo sobre la admisión, han aligerado los pistones forjados (-47 gramos) y han modificado la electrónica con el propósito de ofrecer a su conductor una respuesta más contundente en medios regímenes. Declarando 160 CV y 140 Nm (a 2.500 rpm ya tenemos disponibles 108 Nm), podríamos pensar que estamos ante un motor radical y comprometido, sin embargo, el twin austríaco parece tener una personalidad bipolar, funcionando a bajas velocidades con suavidad y sin traqueteos, y convirtiéndose a media que lo subimos de vueltas en todo un portentoso volcán de prestaciones. Este gran bicilíndrico funciona sin casi vibraciones, acelera con contundencia, decidido y sin vacíos en ningún régimen, con impresionantes golpes de gas. 

La nueva pantalla TFT, de cristal Gorilla glass como los iphone, evita cualquier clase de reflejo y es mucho más avanzada que la de anteriores versiones. Los menús que encuentras en el sistema de navegación son realmente intuitivos, y se pueden controlar desde la piña izquierda del manillar, incluso en marcha, con facilidad, pudiendo así acceder a las cinco secciones (KTM My Ride, Info, Motorcycle, Settings y Preferences) para cambiar las opciones disponibles -modos, información visible...- y ajustar la moto a nuestras necesidades sin comprometer la seguridad. Incluso permite crear accesos directos para entrar en las secciones favoritas con sólo un click. 

Las suspensiones, que regulan automáticamente los hidráulicos, ofrecen un gran compromiso entre confort y aplomo. Pese a tratarse de una moto elevada, con largos recorridos, y un peso considerable, en todo momento se comporta con dinamismo. Una serie de sensores de carrera de la suspensión y de acelerómetros ofrecen información a una unidad de control (SCU) que ajusta la amortiguación a las condiciones. Además, la precarga de muelle de la suspensión trasera puede definirse en cuatro ajustes previos (solo, solo con equipaje, con un pasajero, y con un pasajero y equipaje). Estas suspensiones electrónicas funcionan a la perfección, adaptándose a la carretera, mejorando significativamente la estabilidad y permitiendo, que incluso en momentos de conducción agresiva, la moto no se descomponga. Cuando enlazamos curvas con velocidad, en cierto modo nos acordamos que estamos conduciendo una moto trail de 270 kilos y recorridos largos de 200 mm, por lo que nadie se espere que los cambios en la dirección son de 'peso pluma' ni que las trazadas tan precisas como una deportiva de raza, sin embargo, la 1290 es como un jugador de rugby en posición wind, intimidante y pesado pero tremendamente ágil y veloz, gracias sobre todo a su efectiva parte ciclo, y la característica agilidad y mayor precisión de la rueda delantera de 19 pulgadas. El control de tracción está bien ajustado y el ABS (9ME de dos canales de Bosch) es adecuadamente intrusivo. El sistema de frenos, con discos dobles Brembo de 320 mm, con anclaje radial y pinzas fijas de 4 pistones en la parte delantera, funciona con mucha modulabilidad y efectividad. Por su parte, el embrague deslizante servoasistido incide positivamente sobre la suavidad del accionamiento de la palanca izquierda además de evitar los patinajes de la rueda trasera en las fuertes deceleraciones. En caso de querer buscar su faceta más campera, la 1290 Super Adventure S cuenta con un modo 'off-road' que rebaja la potencia de 160 a 100 CV y desactiva el ABS en la rueda trasera -en la delantera, minimiza su intrusismo-. La marca declara una autonomía de 350 km. 

¡Hasta que se ponga el sol... Y más allá!

La sangre de las Adventure que dominan desde hace tres lustros el raid más exigente del planeta corre por las venas, más que nunca, de la nueva 1290 Super Adventure S, una moto que ha subido el listón tanto en las capacidades de su propulsor como en el nivel de equipamiento y tecnología -que ya de serie es elevadísimo-. El refinamiento de su electrónica es elevado como pocos, el funcionamiento combinado de sus gadgets acaba de generar una sensación de control total sobre una moto que, a pesar de tratarse de una poderosa y corpulenta maxitrail, se comportan con agilidad y finura. Nos ha llamado especial atención su sistema de iluminación inclinable, que nos permitirá continuar con nuestro viaje con mayor seguridad, así como la adaptación de sus suspensiones a una carretera de curvas para comportarse como la trail más deportiva de cuantas existen en el mercado. En definitiva, una moto para no apagar nunca..., para mantenerla 'abierta' hasta el amanecer. 

EQUIPAMIENTO DEL PROBADOR

En este reportaje, nuestro probador equipa un casco integral Arai RX-7V, además de unos guantes del fabricante AXO, unas botas Dainese, y una chaqueta y pantalón de cordura de la marca Garibaldi.
 

Comentarios (2)

  • Carlos
    Carlos 01-02-2017

    No me gusta esa "TABLET" que pusieron como "instrumentación".
    Demasiada "info" molesta al conductor. Y no imagino la iluminacion que tira eso. No me gusta. Soy mas clasico. chauuuuu

  • panzerbike
    panzerbike 12-02-2017

    Gran moto tecnologica...veremos el enfrentamiento con la competencia..posible proxima moto!

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