Prueba KYMCO AK550 2017: 'Tira el guante'

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En plena madurez y confianza como fabricante, KYMCO desafía al coloso T-Max con su nuevo AK550, que encara el duelo con estudiados argumentos deportivos.

Que yo recuerde, es la primera vez que la presentación dinámica de un scooter tiene lugar en un circuito. El lanzamiento de este tipo de vehículos siempre se enmarca en escenarios urbanos o de carretera abierta, su hábitat natural. Pero KYMCO España, sin complejos, reservó el elitista trazado de Ascari, cerca de la localidad malagueña de Ronda, para que los periodistas convocados el pasado 26 de junio pudiéramos sacar a su nuevo AK550 todo el potencial sport que lleva dentro. Una decisión tan estratégica en términos de marketing como valiente, pues allí, con luces y taquígrafos, el nuevo maxiscooter taiwanés vivió al límite cuatro horas y cientos de vueltas a manos de los probadores que, enfundados en monos de cuero como si de una 'R' se tratara, destapamos y escudriñamos sus estudiados argumentos de perfil deportivo con los que el AK550 acometerá una de las mayores osadías que se pueden perpetrar actualmente en el mundo de las dos ruedas: “combatir” en los concesionarios contra el infranqueable Yamaha T-Max, todo un icono y súper-ventas que campa a sus anchas desde hace más de una década por un segmento que es su propia casa. 

KYMCO 'tira el guante' en el momento oportuno. Tras años de metamorfosis, desde el salto cualitativo que exhibió en 2009 con el lanzamiento del primer Super Dink, la marca taiwanesa ha alcanzado una maduración óptima que le ha llevado a ocupar con varios modelos las primeras plazas del ranking de matriculaciones en nuestro país con productos de excepcional relación calidad/precio y tan adaptados a las necesidades de los usuarios como a las modas; además, su estatus y prestigio como marca ha ido creciendo año a año hasta “codearse” con las firmas históricas. En 2012, a las puertas de celebrar su 50º aniversario, arrancaba el más ambicioso de sus proyectos, el AK550, un vehículo que proyecta todo su 'know how' y poderío tecnológico que simboliza el inicio de una nueva etapa para KYMCO.

Tras cinco años de complejo y meticuloso desarrollo en el que desecharon hasta cuatro modelajes completos en arcilla (nunca antes había sucedido en la marca, de hecho, estamos ante el KYMCO con mayor inversión en diseño) por fin llega una de las grandes novedades 2017, cuyo claim es “La emoción de viajar”.La primera discusión en el desarrollo de este proyecto del cual tuve el placer de participar -explicaba Carlos Wang, Director de Marketing de KYMCO España- se centró en qué posicionamiento debía tener el nuevo buque insignia de la casa... ¿Deportivo, sport-touring o turismo? Entendíamos que debía tener un factor turístico, pero también que debía ser un producto pasional, con una carga emotiva importante. Este modelo tenía que tener esencia y alma deportiva”. 

Esta ambición ha quedado retratada en un AK550 de diseño agresivo (inspirado según la marca en el pez manta) donde las líneas de su carrocería fluyen arísticas infundiendo una actitud completamente atacante; también en su equipamiento de serie, al que poco más se le puede pedir, pues cuenta con dos modos de conducción, luces full led, puños calefactables, sensor de presión de neumáticos, freno de estacionamiento, cuadro de instrumentos TFT, cúpula regulable en dos alturas o llave inteligente Keyless. Tampoco desmerece a su gran rival japonés en cuanto a capacidad de carga, ofreciendo un hueco bajo el asiento para un casco integral talla XL y algo más (la apertura del cofre dispone de un cómodo amortiguador hidráulico y su interior está iluminado por diodos led), y dos guanteras bajo el manillar muy útiles para transportar pequeños objetos personales, una de ellas con toma de recarga para el móvil.

El AK550, además, se desmarca por su tecnología Noodoe, convirtiéndose en la primera moto inteligente de KYMCO conectable por bluetooth con el smartphone del usuario a través de una app (disponible para Google Play y App Store). Este sistema de conexión a Internet, que se implementará más adelante en otros modelos de la marca, ofrece variadas posibilidades de acceso a la información, personalización y red social: tablero personalizable, ubicación del vehículo, información meteorológica, indicación de direcciones, mensajería (en parado)... “El AK 550 llega a España para dar respuesta a la nueva movilidad y anticiparse a la nueva experiencia que ofrece el llamado Internet de las Cosas (OiT) en el sector de las dos ruedas, con un sistema propio e innovador de conectividad”, señalaba Allen Ko, presidente del Grupo KYMCO, también presente en la conferencia de prensa malagueña. 

Si a todas esas tecnología de vanguardia que lo catalogan inequívocamente como uno de los scooters más avanzados del mercado, le añadimos el propulsor más potente de la categoría -bicilíndrico en línea de 550cc con 53,7 CV de potencia-, una parte ciclo de genética puramente deportiva (bastidor de aluminio, horquilla invertida, doble tija de aluminio, frenos radiales...) y una ergonomía tan confortable como manejable, el resultado es que el nuevo AK550, que llegará a los concesionarios a partir de septiembre a un precio de 9.949 euros, se convierte en una ofensiva real -2.350 euros más económica que la versión de acceso del T-Max- con argumentos más que suficientes para hacer sucumbir a clientes que creen en este formato, donde confluyen cualidades prácticas para el día a día con elementos que inyectan adrenalina en los asfaltos más divertidos. Si te encuentras entre este tipo de motoristas pero dispones del carnet A2, no te preocupes, la marca ha preparado un kit de limitación gratuito. Además, como incentivo, KYMCO España incluye en el precio de venta un año de seguro con cobertura de robo incluido (con Allianz). 

EL MOTOR MÁS POTENTE DE LA CATEGORÍA

Entre las 45 patentes que se esparcen por todo el AK550 y que ponen de manifiesto el esmero tanto a nivel de conocimiento como de innovación que la marca ha depositado en su desarrollo, emerge por encima de todas -además del citado Noodoe- una revolucionaria mecánica totalmente nueva: por primera vez, un scooter estructura el propulsor en dos bloques independientes y estancos, con el motor y la transmisión totalmente separados, con el propósito de mejorar la eficiencia y el rendimiento. Se trata de un dos cilindros en línea de carrera larga (DOHC, 8 válvulas, refrigeración líquida, cigüeñal Crossplane calado a 270º) que no pretende “hacer enemigos” en cuanto a poder de aceleración. Se jacta de poseer casi 8 CV más que su rival (53,7 CV a 7.500 rpm) y un elevado par motor de 55 Nm a 5750 rpm.

Las intenciones de la casa de Kaohsiung son claras: aparcar en los concesionarios el maxiscooter de media cilindrada más potente del mercado. Pero además de altas prestaciones (en las que nos centraremos más adelante), esta mecánica de tamaño muy compacto ha sido 'cultivada' con toda clase de avances tecnológicos: además de la innovadora disección entre transmisión y grupo dinámico, encontramos soluciones novedosas como que el piñón de salida de la transmisión y el basculante se encuentran en el mismo eje, con tal de reducir la pérdida de potencia, mejorar la longevidad de la correa y la amortiguación; nuevo sistema de refrigeración doble; lubricación por cárter seco; o embrague multidisco bañado en aceite. El consumo declarado del nuevo AK550 es de 4,8 litros por cada 100 km, que podría establecer una autonomía de más de 300 km. 

UNA PARTE CICLO DE PEDIGRÍ SPORT

El AK550 se vertebra sobre un ultraligero bastidor de doble viga de aluminio de tan sólo 13,5 kg de peso en cuyo proceso de fabricación se han usado hasta cuatro tecnologías diferentes, primer 'culpable', junto al compacto motor, de que este maxiscooter mantenga unas dimensiones y un peso total (230 kg) contenidos y enfilados hacia un uso deportivo. Buscando precisamente esa “carga emocional” a la que se refiera Wang, los componentes elegidos para asentarse son de máxima calidad y eficacia, como sus suspensiones con horquilla invertida delantera (muelles en el lado derecho, hidráulico en el izquierdo) de 41 mm de grosor y amortiguador trasero horizontal sin bieletas pero con un sistema interno (dos cámaras estancas, una con el hidráulico y otra con el nitrógeno, que interactúan mediante un pistón libre) que aumenta la progresividad; basculante de aluminio; sistema de frenos Brembo con dos discos de 270 mm delante (y uno de 260 mm detrás), pinzas radiales monoblock, latiguillos metálicos y centralita ABS de Bosch 9.1. Además, en esta ocasión, KYMCO no ha querido 'peros' entorno a sus neumáticos, y por primera vez no recurre a Kenda o Maxxis, sino a unos buenos Metzeler FeelFree (en medidas 120/70 y 160/60, ambos de 15'') que garantizan un agarre a la altura de las prestaciones de la moto. 

NADA QUE ESCONDER EN ASCARI

Con sus cinco kilómetros y medio de longitud de retorcido asfalto, el circuito de Ascari suponía toda una “prueba de fuego” para el nuevo AK550, pero a KYMCO no le tembló el pulso y dejó en manos de los probadores un producto en cuyas aptitudes deportivas confía plenamente. Un pequeño regimiento de unidades, todas en el único color disponible, negro Vulcano, nos esperaban en los boxes para empezar a dar vueltas. Sinceramente, a primera vista, no me sorprendió la sofisticación que envuelve al nuevo taiwanés, es lo que me esperaba de una marca ambiciosa como pocas, y me atrevo a decir que, si no existiera el T-Max, todos los presentes hubiéramos alucinado en colores (más). Pero la sombra del de Iwata es muy alargada, y el AK550, cuya imagen se asemeja bastante a la del otro, será siempre e inevitablemente foco de comparaciones. Arrancamos el motor y, acto seguido a iluminarse sus tres pantallas TFT (la del medio para las funcionalidades Noodoe), descubrimos el extraordinario sonido emergente, al estilo de los motores en V, que se convierte sin duda en un rasgo diferenciador. “Para llegar este contundente sonido hemos desechado más de 70 elementos acústicos”, explicaba Wang. 

El AK es compacto, y su túnel central no es tan ancho. Su altura del asiento, a 785 mm, nos permite alcanzar fácilmente el suelo (mido 1,86 m.) pero estoy seguro que muchos conductores lo encontrarán más accesible que el T-Max. La ergonomía es ideal, generando una postura confortable pero al mismo tiempo cerca del manillar, para gobernar con ímpetu la moto. La botonería de los puños es de las que me gustan, fácil e intuitiva. El asiento es amplio y con suficiente mullido, y ofrece además un respaldo lumbar para el piloto regulable en tres posiciones. No se siente pesada en las maniobras en parado. Encaramos la salida hacia el trazado malagueño con muchas ganas y cierto nerviosismo. Al abrir gas, mediante un tacto tan preciso como suave, se percibe la poderosa aceleración que nace de ese innovador bicilíndrico: a tan sólo 3.000 vueltas ya entrega 21 CV, de ahí que su carácter en los primeros metros sea demoledor. Seguimos con el puño girado y el propulsor, carente de vibraciones, sigue empujando con mucha fuerza, hasta alcanzar sobre las 5.700 rpm su par motor máximo, establecido en 55 Nm. Se aprecia una curva progresiva y sin caídas, que se traduce en unas prestaciones constantes y satisfactorias en prácticamente todos los regímenes. 

Respecto a su competidor, el AK dispone de 2.000 vueltas más para seguir empujando, hasta alcanzar velocidades máximas que superan los 160 km/h. Circulamos por supuesto, en modo Full Power, aunque para situaciones en tráfico abierto o condiciones de pavimento de escasa adherencia, disponemos también de un segundo moto (Rain) que capa la potencia en 10 CV y ajusta las prestaciones a una conducción más cuidadosa. KYMCO no sólo saca pecho por ofrecer el scooter más potente (su ratio peso/potencia es de 4,28 kg/CV, situándose como el más bajo del segmento), también por haber trabajado y conseguido unas cotas realmente comprometidas con la deportividad en este formato: la distancia entre ejes no se dispara (1580 mm) y el reparto de pesos se enorgullece de un 50/50, factor que, dinámicamente, minimiza las molestas transferencias de masas en frenadas y aceleraciones. 

Además de las bonanzas de ese motor, el comportamiento de la parte ciclo es sobresaliente: la lograda rigidez del bastidor se nota cuando abrimos gas con fuerza saliendo de curva, el AK se parece muy poco a los de su estirpe, no se retuerce ni balancea, traccionando hacia delante con una pasmosa estabilidad. Las maniobras y los cambios de dirección son fáciles y livianas, gracias, también, a unas geometrías equilibradas que donan esa reactividad en marcha. Las suspensiones trabajan con mucha firmeza, incluso en las situaciones más exigentes, y la horquilla deja esos 'aires' de nobleza de las motos deportivas. La trasera mantiene el tipo y logra unos índices de progresividad más que aceptables. La frenada no suda ni una gota cuando tiramos al máximo de las manetas, permitiendo al piloto, con un tacto sutilmente esponjoso, buscar el límite de la moto, pues el mordiente es súper-efectivo. 

AK550. ALL IN

Un órdago en mus. Un 'All-in' en póker. KYMCO apuesta fuerte y lanza el AK550, una jugada que puede resultar ganadora. Eso no quiere decir que desbanque al T-Max, algo a día de hoy casi imposible, tanto por trayectoria como por la elevada calidad general con la que el Yamaha también cuenta. Pero en Taiwán ya saben lo que es luchar contra colosos. Lo vienen haciendo desde hace tiempo y con cierto éxito. El AK550 tiene algunos mejorables, sutiles, nada transcendental: no dispone de control de tracción, ni de acelerador electrónico, la pantalla podría ser regulable manualmente, los modos han de cambiarse en parado y su diseño, quizás, es demasiado parecido al de los diapasones. KYMCO ha optado por crear un modelo siguiendo los pasos de una referencia de la categoría, cierto, pero con personalidad propia: para empezar, ante la suavidad y burguesía del último diseño del T-Max, el AK550 ha optado por la agresividad, devolviendo al segmento una carrocería puramente deportiva. Además, está plagado de innovaciones tecnológicas (Noodoe, motor diseccionado y otras 43 patentes de KYMCO) que pretenden marcar un antes y un después, por lo que nadie le puede echar en cara a la casa asiática que se haya limitado a 'copiar'; todo lo contrario, su ejercicio, a nuestro juicio, es bastante revolucionario. 

El precio es otra de las polémicas: se sitúa 2.300 euros por debajo del Yamaha... ¿suficiente o no? No olvidemos que KYMCO ya no es una marca 'china'. Su calidad constructiva está fuera de toda duda desde hace años. Y lo ha vuelto a demostrar, y con creces, en el AK. En nuestra opinión, vale lo que se pide por él, 9.949 euros, mires por donde lo mires: el motor más potente, una parte ciclo premium, único con sistema de conectividad a Internet, equipamiento sin pegas, confort y un comportamiento en marcha que nos ha dejado boquiabiertos. No sabemos si será o no el fin del monopolio del T-max, si el segmento será cosa de dos, si el aspirante podrá hacer temblar el reinado... Pero, sin duda, la historia del AK550 es una historia de ambición... 

HIGHLIGHTS KYMCO AK550 2017

- Precio: 9.949 euros (seguro incluido con cobertura de obo)

- Color negro Vulcano

- Motor bicilíndrico en línea diseccionado de 53,7 CV de potencia

- Bastidor de aluminio ultraligero

- Horquilla invertida y monoamortiguador horizontal

- Capacidad de carga para un casco integral

- Dos guanteras con toma de corriente

- Pantalla de tres esferas TFT

- Revolucionario sistema de conectividad Noodoe

- Puños calefactables, sensor de presión de neumáticos...

- Freno de estacionamiento

- Neumáticos de 15'' Metzeler

Cuadro de instrumentos digital

Velocímetro, cuentakilómetros total y 2 parciales, cuentarrevoluciones, indicadores de presión de neumáticos, nivel de gasolina, reloj horario, intermitencia, warning, sobrecalentamiento de motor, carga de batería, reserva de gasolina, presión de aceite, ABS, indicador freno de estacionamiento, puños calefactables activados, luz de carretera, OBD de inyección, voltaje de batería e intervalos de mantenimiento y sistema Noodoe.

EQUIPAMIENTO DEL PROBADOR

Fotos de la Kymco AK 550

Fotografías por: KYMCO España
 

Comentarios (3)

  • 12345
    12345 28-06-2017

    Cré que salia con 60cv...? La potencia lo es todo y no se si con ese peso 230 kilos y solo 7 cv mas, desbancara a la t-max,.. Muy arriesgado.

  • Sisko
    Sisko 28-06-2017

    Puff,la verdad que an tirado la casa por la ventana,y guapa esta un rato igual que la yamaha o mas....pero claro desbancar a la T-Maxx es muy dificil,desde luego ese es el camino.......

  • Andrésv89
    Andrésv89 03-07-2017

    Extraño eso de hacer circuito con un scúter de 53 CV, si al menos fuera más ligero que una naked 500 ... A mí no me interesa este AK pero si costara 8 mil euros, lo vería de otra forma. Es curioso. Aunque sólo uso la moto para ir al trabajo un día u otro mi FZ6 pasará a mejor vida.

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