Prueba MACBOR Rockster 125i: “Savia” nueva en el Custom 125


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La española MACBOR retoma la actividad y presenta la nueva Rockster 125, una accesible cruiser que alardea de estilo clásico, detallismo y buen funcionamiento

Los hermanos Albert y Jordi Bordoy tenían una espina clavada en su trayectoria como vendedores de motos. A los mandos de una compañía familiar de dilatada experiencia en la importación y distribución de marcas extranjeras como Ducati, Cagiva, Hyosung, MV Agusta, SYM o Husqvarna, estos dos empresarios catalanes soñaban despiertos con la idea de crear y desarrollar su propia firma de vehículos de dos ruedas, y así nacía en 1999 MACBOR (acrónimo de moto y de sus dos apellidos, Garrigós y Bordoy, aunque finalmente cambiaron la G por la C, para que sonara más comercial, a lo anglosajón 'Mc', 'Hijo de'), una marca que arrancó con una línea de motos infantiles. Nuestra empresa familiar tiene 46 años de vida y siempre hemos trabajado representando marcas de terceros. De alguna manera, siempre hemos tenido la inquietud de tener nuestro propio proyecto que no dependiera de vicisitudes de otras empresas, explicaba Albert Bordoy.

Tras esta primera incursión, que con posterioridad permaneció en letargo durante unos años debido a la devastadora irrupción en Europa de los productos chinos, Jordi y Albert decidieron revivir su proyecto. Durante 2015 y 2016 se embarcaron con ilusión y mucho esfuerzo en la elaboración de una nueva gama, ahora destinada a adultos. Junto a su equipo, vivieron a medio camino entre Barcelona y una región en el centro de China donde se ubican las gigantes instalaciones del proveedor Zongshen, su colaborador en el desarrollo de las nuevas MACBOR.

A las puertas del pasado salón de la moto de Barcelona, en marzo, la familia Bordoy desvelaba en primicia su nueva oferta que, inicialmente, estará formada por seis modelos (dos custom 125, dos naked 125 y dos trail, de 125 y 250), aunque, confirman, seguirá creciendo en años venideros con motos de enfoques diferentes y cilindradas mayores. En la red de distribución nacional, que ahora cuenta con unos 40 puntos de venta pero que llegará hasta los 70, ya se encuentran disponibles las versiones de octavo de litro a unos precios realmente competitivos, aunque con la promesa de no socavar su calidad constructiva.

La Rockster 125i, la variante custom clásica, ha sido la primera en subirse a la palestra de la prensa especializada y por ello el pasado 19 de julio viajamos hasta San Sebastián para una toma de contacto. Dicen que la primera impresión es la que cuenta, así que el papel de esta pequeña cruiser no sólo consistía en aprobar su propio examen, sino también en servir de referencia orientativa sobre el nivel en el que se situará el renovado sello 'Hijos de Bordoy', sobre lo que debemos esperar del resto de hermanas que están por venir, todas inéditas, y de los estándares de calidad, dinamismo y prestaciones que marcarán su porvenir.

MACBOR ROCKSTER 125i: CUSTOM DE MANUAL

Como nos explicaban durante la conferencia de prensa, la Rockster parte de un modelo ya existente en la factoría de Zongshen, sin embargo, el equipo Bordoy la ha personalizado aportando toda su experiencia en el mundo de las dos ruedas y, a la postre, interviniendo sobre más de un 70% de sus componentes -prácticamente toda la moto, a excepción del motor, apuntaba Jordi- para adaptarla a los gustos y necesidades europeas tanto a nivel de mecánica como de diseño. Han puesto atención en generar una montura que depurase detallismos en la medida de lo posible, con tal de contener su precio en unos sorprendentes 2.199 euros, pero sin que se resintiera demasiado el aspecto general, por cierto, de correcta factura. Aunque no destaca por la gran calidad de los materiales seleccionados, sí se percibe, al menos, cierto mimo en los ensamblajes, tornillería y cableado.

Estamos ante una cruiser de manual, de perfil bajo, estriberas adelantadas y manillar ancho y alto, con un estilo innegablemente clásico donde hay presencia de cromados, pero no mucha. El arquetípico depósito con forma de 'gota de agua' está disponible en negro o en negro/rojo, en ambos casos con el emblema metálico de la marca enganchado en los laterales. El negro sigue dominando el resto de la moto, tanto en guardabarros como paneles, embellecedores, tapa del motor, colector y demás elementos que acaban transmitiendo, en suma, una apariencia de custom convencional, en el que las llantas de radios también respetan aquellos cánones.

LONG & LOW... LOW RIDER

Nos encontramos, por tanto, ante una moto que respeta al máximo las reminiscencias chopper que florecieron en el siglo vigésimo por tierras americanas, sobre todo, una moto sin parafernalias, sin secretos, enfocada a viejos o nuevos 'rockeros' que buscan ese estilo conservador, que puestos a realizar esos recorridos diarios de corta distancia, descartan los tan comunes y electrodomésticos scooter o modernas naked, y prefieren disfrutar de una montura a la antigua usanza.

Aunque perderán ciertas funcionalidades para el día a día tales como capacidad de carga o protección aerodinámica -inexistentes en la Rockster-, cabalgarán con seguridad a bordo de una motocicleta donde lo primero que hemos de destacar es su baja altura del asiento, de tan sólo 720 mm, que se ofrece totalmente accesible para todo tipo de conductores, chicos y chicas, que podrán apoyar los pies en el suelo como si en una banqueta se sentaran. El detallista asiento con costuras tiene una forma cóncava muy acogedora para el conductor, y ofrece además un mullido cojín para el pasajero, que también dispone de cómodas estriberas y una gran asa trasera donde sujetarse.

El conductor, por su parte, reposará con comodidad sus pies en las adelantadas plataformas plegables y mantendrá su espalda erguida gracias al largo manillar cuelgamonos, de puntas cerradas, elemento sobre el que el equipo Bordoy trabajó con ahínco descartando varias opciones hasta encontrar la más ergonómica para nuestros gustos. La postura que se genera de 'Easy Rider' no llega a ser radical y favorece que, en caso de hacer algún trayecto de media distancia, la fatiga no aparezca. Como únicos 'peros' ergonómicos, nos hubiera gustado rebajar la ubicación del pedal del freno trasero, con tal de mejorar la facilidad a la hora de accionarlo evitando levantar el tacón. En el lado izquierdo, la palanca de cambio algo elevada también nos incomodaba ligeramente la escalada de marchas. Para aparcarla nadie tendrá problemas: es muy liviana y dispone de caballete central y lateral.

Insistimos en que los acabados y el feeling estético general son más que correctos para su categoría. Es una moto sin alardes tecnológicos aunque tiene detalles interesantes como los intermitentes y el grupo óptico trasero iluminados con luces led -el faro delantero es halógeno-, y aunque el cuadro de instrumentos es de un reloj único central (sigue el respeto a los cánones) con velocímetro analógico e indicadores luminosos de luces, intermitentes, batería y sistema de inyección, también incluye un pequeño display digital con información como el nivel de gasolina y el cuentakilómetros total y parcial. Además, para acabar de redondear su completo tablier, incluye por debajo del reloj unos chivatos de marcha engranada y punto muerto.

CORRECTO EQUIPO TÉCNICO

La Rockster 125i es una ligera motocicleta ideal para ser conducida con el carnet A1, tanto para jóvenes que se acaban de examinar como aquellos conductores con carnet de coche de más de tres años de antigedad que decidan subirse a una bípeda. Todos encontrarán en la nueva MACBOR una montura manejable y liviana. Monta un bastidor multitubular de acero de tradicional diseño, es decir, una simple cuna (desdoblada a la altura del cilindro) que se apoya por delante sobre una horquilla telescópica de 37 mm de grosor y sobre un doble amortiguador con depósito de gas/aceite separado y por detrás con sistema de precarga del muelle mediante rosca en la zona superior del resorte.

Continuando con este sencillo equipo técnico, se sirve para la frenada de un disco delantero alveolado mordido por una pinza de triple pistón y un tambor detrás, apoyados por un sistema combinado (así lo obliga, incomprensiblemente, la Euro 4 en motos de 125cc que no monten ABS) que reparte la frenada en caso de pisar el pedal, accionando, además del tambor, uno de los pistones delanteros. Esta implantación que busca en teoría aumentar la seguridad sobre todo de los motoristas más novatos que todavía no dominan el reparto de frenada de forma manual, puede convertirse en una molestia para conductores más experimentados. En nuestra opinión, tras haberlo constatado sobre el mojado asfalto de la ciudad de San Sebastián, el CBS no conviene sobre todo cuando circulamos por pavimentos resbaladizos en los que es recomendable tirar de freno trasero -¡y sólo de freno trasero!-, pues esa intervención automática y contra nuestra voluntad sobre el disco delantero puede ocasionarnos más de un susto.

Los neumáticos elegidos por MACBOR para calzar su nuevo modelo son unos Yuanxing en medidas 90/90-18'' delante y 130/90-15'' detrás, adaptados a las prestaciones y peso de esta moto aunque con un agarre mejorable sobre todo en condiciones de lluvia.

BAUTISMO DE AGUA EN SAN SEBASTIÁN

Con todo el territorio nacional disfrutando de un caluroso clima veraniego, las caprichosas condiciones meteorológicas vascas decidieron refrescarnos con un 'micro-invierno' que vivimos el pasado 20 de julio. Lluvia todo el día e incluso espesa niebla y temperaturas bajas nos acompañaron en nuestra jornada a bordo de la Rockster, por lo que la organización decidió acortar la ruta y dejarlo en una brevísima toma de contacto útil para hacer algunas fotos, obtener unas primeras impresiones a bordo y poco más..., que empaparnos...

A falta de rodar con ella en una prueba a fondo, os podemos adelantar que esta inédita MACBOR, a pesar de su perfil ultra económico, garantiza unos mínimos más que aceptables a nivel de prestaciones. Equipa un motor monocilíndrico de 4T y 2 válvulas que se refrigera por aire y se asocia con un cambio de 5 velocidades. Este propulsor -basado en los planos del fiable CBF125 de Honda- ofrece una potencia máxima de 10,6 CV a 7.500 rpm y un par motor de 9,2 Nm a 6000 rpm, alimentándose de una inyección electrónica Delphi (que usan otras marcas como Harley-Davidson), y que ya cumple con las estrecheces de la Euro 4. Destaca además por incorporar un eje de equilibrado que ayuda a filtrar las vibraciones en marcha.

No dejará a nadie boquiabierto con su capacidad de aceleración, está claro, pero esta mecánica ofrece un empuje de acuerdo a lo esperado, es decir, una moto de octavo de litro enfocada al paseo. Como decíamos, transcurrimos por una zona urbana donde las arrancadas se mostraron correctas, sobre todo si estamos dispuestos a estirar bien sus cinco velocidades por encima de medio régimen. La alegría en bajas vueltas es adecuada y desde las 6000 vueltas y hasta las 8000 -donde alcanza la potencia máxima-, la Rockster inyecta un dinamismo fluido y apto para discurrir en el tráfico urbano. La velocidad máxima que alcanza, situada por encima de los 105 km/h, permite circular por esas vías de cercanías e interurbanas. En la palanca de cambio se siente algo de holgura y el punto neutro entra más de lo deseado cuando pasamos de primera a segunda, pero una vez adaptados, podemos sacar provecho, sobre todo en ciudad y recorridos cercanos, de una moto de pequeña cilindrada sin ambiciones más allá que las de transportarnos con estilo... ¡Y poca pasta! Este propulsor anda -según declara la marca- en unos 2,7 litros a los 100 km de consumo medio, por lo que sus 13,5 litros de capacidad de tanque nos podrían regalar autonomías superiores a los 450 km.

Aunque su zona de confort es principalmente la ciudad, la MACBOR te permitirá afrontar algunos recorridos de medias distancias por carreteras secundarias, tal y como hicimos durante la presentación, donde deja constancia de su personalidad cruiser. Es una montura fácil, intuitiva, marcada por esas proporciones bajas y largas que le otorgan mucha estabilidad longitudinal y por un reducido peso (142 kg en seco) que la convierten en un juguete de maniobrabilidad al alcance de cualquiera. No le pidas reacciones instantáneas, recuerda que estás a bordo de una custom que cumple las directrices convencionales, con un generoso ángulo de dirección, llanta delantera de 18 pulgadas y geometrías relajadas, así que no le pidas trazadas cerradas o reactividad de naked de su categoría. Sin embargo, esta custom de frasco pequeño nos ha sorprendido por su agilidad y buena manejabilidad en comparación con otros modelos rivales de su segmento. La genética de sus suspensiones es de un buen confort y un comportamiento noble si circulamos sobre asfaltos en buen estado, y dejan algo más de sequedades y rebotes cuando sobrepasamos alguna zona bacheada, sobre todo los cortitos amortiguadores traseros. En cambio, celebramos el acertado tacto del freno delantero, preciso y eficaz, así como la suavidad de su maneta de embrague.

¡BIENVENIDA NUESTRA MARCA DE MOTOS!

La primera en abrir la veda del renacido sello MACBOR es una custom 125 que tendrá, en un segmento que despacha entorno a las 1.300 unidades en nuestro país, a no muchos rivales: la Daelim Daystar 125 FI F (2.595 euros), la Hyosung GV 125C Aquila (2.595 euros) o la Keeway Superlight 125 (2.199 euros). Un nicho de mercado, pero también una oportunidad de negocio a medida de la casa, que ha depositado en esta moto una gran ilusión y la motivación de hacer algo propio. Nuestra marca de motos -decía Jordi- no quiere ser simplemente una marca que coge productos y los personaliza... queremos que sean motos con alma. Además, en el tintero hay ideas para desarrollar un proyecto desde el principio hasta el final, donde fabriquemos prácticamente todo....

Tras la desaparición por la Euro 4 de modelos históricos de Honda, Yamaha o Suzuki, el nuevo proyecto español aspira a hacerse un hueco en lo más alto de este nuevo escenario y, para ello, cuenta con una relación calidad/precio muy acertada. Se nota que hay un gran trabajo por parte del equipo Bordoy en convertir una moto china de corte económico en una custom 125 adaptada a los estándares que la categoría maneja en Europa, y se percibe que se han depurado detalles y se ha mimado un producto de correcta construcción. Por supuesto, a 2.199 euros no nos esperemos altas calidades ni acabados refinados, pero, a su favor, el comprador contará con la garantía de una empresa catalana de reputada fama que lleva casi medio siglo vendiendo motocicletas y scooters en nuestro país, un valor añadido, sin duda, a la adquisición de esta MACBOR Rockster 125i... ¡Bienvenida!

HIGHLIGHTS TÉCNICOS MACBOR ROCKSTER 125i 2017

- Motor Euro 4, 4T, 2 Válvulas, distribución por cadena y eje de balance

- Potencia: 10,6 CV/ 7.500 rpm

- Par Motor: 9,2 Nm/ 6.000 rpm

- Amortiguadores Traseros gas/aceite con depósito separado

- Instrumentación analógico/digital

- Indicador de marcha engranada y punto muerto

- Sistema CBS de frenada combinada

- Inyección electrónica Delphi

- Iluminación LED (intermitentes y piloto trasero)

- Caballete lateral y central

EQUIPAMIENTO DEL PROBADOR

Fotos de la Macbor Rockster 125i

Fotografías por: MACBOR Press (J.C. Orengo)

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