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Prueba Triumph Bonneville T120 Black 2016 – Presentación¿QUÉ HAY DE NUEVO, BONNIE?


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Sobran las presentaciones ante una leyenda viva como la Triumph Bonneville que, sin parecerlo, se ha reinventado con más equipamiento, potencia y carácter.

No se puede decir que para fabricar la última generación de su Bonneville, Triumph haya partido de cero, pero casi... Acompañamos este artículo con una completa galería fotográfica, donde podéis observar que la legendaria británica nacida en 1959, una de las motos en activo más longevas, se reconoce inmediatamente, pues mantiene intactas sus líneas maestras y atemporales. Por supuesto que hay actualizaciones en el plano estético que ofrecen a esta sexagenaria motocicleta un aspecto algo más cercano a las tendencias actuales, pero no es lo realmente importante en un vehículo que sí experimenta una particular catarsis interna, con un motor 'del trinque' que pasa de 900 a 1200cc para una experiencia mucho más emocionante, con un bastidor y suspensiones reconfigurados buscando un mejor compromiso entre confort y rendimiento en marcha, y, sobre todo, con un sorprendente equipamiento y dotaciones electrónicas que meten de una patada a la mítica 'Bonnie' en el siglo 21, y que van desde control de tracción hasta modos de conducción, luces LED, puños calefactables o embrague antirrebote, entre muchas otras cosas que os vamos a ir detallando. 

Quienes nos visitáis con frecuencia, habréis visto cómo a finales del año pasado probábamos en Valencia la nueva Street Twin, encargada de inaugurar el desembarco de la renovada familia Modern Classic que ya Triumph había desvelado en el salón EICMA de Milán, el modelo de acceso a una gama que en la actualidad recibe el 30% de clientes de la casa de Hinckley. Triumph no ha querido ceder más terreno ante el incipiente furor retrospectivo Café Racer que nos acecha en los últimos tiempos y para ello ha reforzado su “línea de flotación” con tres nuevos modelos desglosados en cinco versiones (Bonneville T120 y T120 Black, Thruxton y Thruxton R y la citada Street Twin) para echar más leña al fuego de un segmento 'vintage' que arde. 

Tras el contacto con la 'benjamín', llegó el turno el pasado 10 de marzo de conocer al resto, y la convocatoria tuvo lugar en la localidad portuguesa de Cascais (Lisboa), donde junto a los responsables de Triumph y otros compañeros de la prensa pudimos rodar con las nuevas T120 Black y Thruxton R, dos motos sobre las que hay mucho que contar pues, a pesar de esa fachada clásica y recurrente, poco o nada entienden de clasicismos cuando giras las llave de contacto. Vayamos con la Bonneville T120, un modelo que llegará a los concesionarios a partir de abril a un precio de 11.900 euros. El comprador podrá elegir entre la T120 estándar, que ofrece cuatro variantes clásicas de color (Negro Jet, Rojo Cinder, Negro Jet & Blanco Pure, o Rojo Cranberry & Plata Aluminium), o la T120 “Black”, disponible en Negro Jet o Grafito Mate. Mientras la estándar encarna con más originalidad el estilo “añejo” de la Bonneville, con cromados por doquier, la apellidada “Black” se oscurece en las llantas, asas posteriores, escape y motor, y monta un asiento marrón, para una imagen más rebelde y seductora. 

De la familia Classic de Triumph, compuesta por tres modelos, la Bonneville T120 va a ocupar la posición intermedia en cuanto a prestaciones. Recordemos que la anterior T100 rendía 68 CV con su motor de 865cc; en el nuevo reparto de papeles, la Street Twin (con sus 900cc y 55 CV) vendría o ocupar la plaza de la anterior Bonnie, mientras la nueva T120 eleva sus prestaciones con un motor también bicilíndrico en paralelo pero ahora de 1200cc y 80 CV, el mismo propulsor “High Torque” de 8 válvulas (ya adaptado a la Euro 4) que equipa la nueva Thruxton aunque sin llegar a su caballería de 98 CV. Una Bonneville, por tanto, mucho más potente que su antecesora, que mantiene su icónica personalidad de moto polivalente, ideal para disfrutar sólo o acompañado de tranquilos y gratificantes paseos, pero con un carácter agudizado para lograr que la experiencia a bordo sea más emocionante. Para ello, el nuevo propulsor desarrollado por los ingenieros ingleses, con un calado de 270° para lograr una entrega de potencia lineal y con refrigeración líquida, genera una buena cantidad de par motor máximo (105 Nm a 3.100 rpm) y logra que la respuesta a bajos regímenes sea mucho más contundente; es una mecánica que gira a pocas revoluciones y que no responderá a las solicitudes del puño derecho con tanta rapidez como, por ejemplo, su hermana sport Thruxton, pero sí es un bicilíndrico agradable y persistente, lleno de par desde abajo, casado con una caja de cambios de seis marchas (las cinco primeras más cerradas, la sexta alargada para esos tramos rápidos) de accionamiento ligeramente duro pero apoyado por un embrague antirrebote que le da un punto de sofisticación. 

Al igual que en otras motos de la casa, como las naked deportivas o la propia Speed Twin, la nueva T120 incorpora el siempre bienvenido acelerador electrónico (Ride by wire) que optimiza la mezcla y provoca una gestión quirúrgica de la entrega de potencia; como suele suceder, viene “de la mano” del control de tracción desconectable y, como novedad, dos modos de conducción (Road y Rain) que, sin mermar la potencia máxima, influyen sobre la velocidad de apertura de las mariposas; así, en caso de pavimento con poca adherencia, por ejemplo, la entrega inicial de gas será más suave en el modo Rain. 

Como ya impone la normativa europea, el ABS viene equipado de serie: éste funciona correctamente. Además de las ayudas electrónicas a la conducción, la nueva Bonnie T120 queda convenientemente completada con un equipamiento que incluye luz diurna y faro trasero con tecnología LED, puños calefactables de serie con tres niveles de ajuste de temperatura, toma de corriente USB bajo el asiento, inmovilizador de motor con transpondedor integrado en la llave, y un completo panel con dos esferas (velocímetro y tacómetro) y un display que alerta de la marcha engranada, del modo de conducción seleccionado, estado de los puños calefactables, odómetro, dos cuentakilómetros parciales, indicador de mantenimiento, autonomía, nivel de combustible, consumo medio e inmediato, acceso para controlar el estado del control de tracción y el ABS y reloj. Desde los ergonómicos controles de la piña derecha del manillar se puede acceder a las funciones del cuadro.

En la nueva Bonneville T120 encontramos elementos que nunca han de faltar en una moto de tan alargada leyenda, como su gran faro redondo, sus llantas de radios, sus escapes de estilo “peashooter” -con un novedoso catalizador integrado en los bajos- a través de los cuales se filtra un gratificante sonido de clásico bicilíndrico inglés al que no le faltan sus característicos y masajeantes temblores. El resultado sigue siento el de una moto elegante y auténtica, de silueta inconfundible.

¿GALLINA VIEJA?

El “viejo conocido” chasis de doble cuna de acero es el encargado de vertebrar una moto que no va a contar entre sus virtudes con la reactividad y agilidad de movimientos; es un bastidor que comparte con el resto de la gama Modern Classic, aunque para la Bonnie se ha querido mantener el clásico neumático delantero de 18'', un basculante que alarga la distancia entre ejes hasta los 1445 mm (la más elevada de la familia) y unas geometrías de 25,5º de ángulo de lanzamiento y 105.2 de avance que la vuelve más 'tranquilota' en los giros y en las trazadas en carretera abierta, obligándonos a anticipar bien la entrada en curva; sin embargo, es una moto para “casi todo”, que se desenvuelve bien en la ciudad, entre coches, en tramos interurbanos, gracias a una posición de conducción muy confortable, algo más que en la anterior versión, con las estriberas bajas y el manillar ancho y elevado, que genera una postura nada forzada, ideal para gobernarla con soltura y permanecer a bordo sin preocupación por el cansancio o incomodidades; la altura del asiento, de 785 mm, está al alcance de conductores de todas las tallas; en definitiva, una moto que no vamos a descubrir hoy, pues su fama de versátil, práctica y fácil de usar, la precede.

Ambas suspensiones firmadas por Kayaba (horquilla convencional de 41mm y doble amortiguador ajustable en precarga) gozan de un recorrido de 120 mm -en la anterior Bonneville la trasera era de 106 mm-, y son las mismas que usa la Street Twin; un equipo que absorbe con suavidad y buscando principalmente el confort, así que si las metemos en berenjenales pueden llegar a balancearse perdiendo algo de precisión y dominio; de todas formas, la Bonneville (y así lo deben entender quienes se acerquen a preguntar por esta moto) saca lo mejor de sí misma cuando le proponemos apacibles paseos, y no intentamos llevar al límite unos componentes diseñados para disfrutar de la carretera y ofrecer una equilibrada repuesta adaptada a muchos más escenarios que el resto de motocicletas. Idem discurso para los frenos, que usan dos discos de 310 mm con pinza Nissin de dos pistones delante y uno de 255 mm detrás, que, sin ofrecer un mordiente enérgico, funcionan con corrección y progresividad. 

LA ESTRELLA QUE NUNCA SE APAGA

La 'Reina madre' de las neo-clásicas vuelve a reinventarse y esta vez lo hace redoblando sus prestaciones a través de un motor que ofrece una potencia, nada más y nada menos, que un 18% mayor que la anterior versión (80 CV a 6550 rpm), que ofrece un 54% más de par motor, y todo ello logrando además una reducción en los consumos del 13% (la marca declara 4,5 litros a los 100 km). Asimismo, la incorporación de ABS, control de tracción, modos de conducción, acelerador electrónico, embrague antirrebote y otras ayudas a la seguridad y el confort, hacen de esta Bonneville la mejor Bonenville hasta la fecha. Su comportamiento, tan práctico, manejable y versátil como siempre, queda optimizado por una recalibración de la parte ciclo, y su estética, inconfundible, icónica y acertadamente refrescada, seguirá levantando pasiones entre los moteros urbanos, modernos, pero también nostálgicos y ruteros de medio mundo. 

NUEVA GAMA DE ACCESORIOS DE PERSONALIZACIÓN

Más de 160 accesorios para la Bonneville T120 y la T120 Black, entre los que se incluyen: Silenciosos desmontables de estilo "peashooter" cromados de Vance & Hines, asientos con hermosos pespuntes, embellecedores cromados para el embrague, el alternador y el cuerpo del acelerador, una auténtica insignia Triumph para el depósito de 4 barras y muchos más.

KIT DE INSPIRACIÓN “PRESTIGE”

El kit "Prestige" presenta los siguientes accesorios para la T120:

- Una auténtica insignia del depósito cromada de 4 barras

- Asiento negro pespunteado y acanalado

- Intermitentes LED tipo bala negros con tulipas transparentes

- Silenciosos desmontables "peashooter" cromados de Vance & Hines

- Puños “barrel style” negros

- Protector de cadena, tapa del embrague, cubierta del alternador y embellecedores

EQUIPAMIENTO DEL PROBADOR

Una moto de estilo clásico y legendario como esta Triumph Bonneville T120 casa a la perfección con un atuendo como el que luce nuestro probador, con una cazadora de piel de estilo vintage, los guantes de la firma AXOunos pantalones jeans de kevlar con protecciones de Alpinestars, unas botas Dainese y un casco RX-7V de la firma Arai.

 
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Comentarios (1)

  • Miguelito
    Miguelito 18-03-2016

    La moto trae unos sistemas electrónicos de seguridad de gran novedad,pero...que las ruedas sean con cámaras, no es un atraso? No resta seguridad? Gracias.

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