SYM Fiddle III (Prueba): Príncipe de barrio

Aceites castrol

Vota

0 0

Con aires nobles pero desenvoltura callejera, la última versión del popular SYM Fiddle se alza como uno de los scooter retro 125 más asequibles y prácticos.

Coqueto. Escurridizo. Práctico. Moderno. Eficaz. Los primeros cinco adjetivos que nos vienen a la mente cuando estamos a bordo del SYM Fiddle indican claramente la intención de este scooter taiwanés: seducir a usuarios -más bien, usuarias- con gustos vintage y necesidades de movilidad puramente urbana. Este compacto vehículo es un viejo conocido que el año pasado, sobre la base de la tercera generación lanzada en 2014, recibía una actualización en clave Euro 4. Es decir, que se sometía a la normativa europea equipando un nuevo motor monocilíndrico 4T de inyección y agregando un sistema de frenada combinada, para cumplir con los requisitos anticontaminantes y de seguridad marcados desde Bruselas que entraron en vigor a comienzos de 2017.

De esta forma, llegaba a los concesionarios durante el año pasado esta última puesta al día del popular scooter oriental, uno de los SYM más vendidos en nuestro país, disponible a un precio de tan sólo 2.399 euros y, por consiguiente, una de las alternativas más económicas de su segmento (donde se enfrenta a otros modelos como el KYMCO Like o el Daelim Besbi).

Bajo la tutela de Motos Bordoy, importador de la marca en España, este modelo suma a sus encantos una atractiva garantía de 5 años, que ayuda a disipar cualquier duda acerca de la fiabilidad y confianza que sus responsables depositan sobre este modelo. SYM ha hecho méritos desde hace años elaborando productos de elevada relación calidad/precio y diseños cada vez más europeos y, en la actualidad, se ha convertido en una de las marcas más vendidas en nuestro país (6 durante en 2017 con más de 8.000 unidades matriculadas) entrando a formar parte de esa Primera División de fabricantes.

SYM FIDDLE III: ALTA URBANIDAD

Más allá de la adecuación a la EU4, SYM ha aprovechado para retocar sutilmente el diseño de su Fiddle III con nuevas terminaciones y detalles de la carrocería renovados. El look se mantiene inalterado respecto a la anterior versión, aunque ahora intenta donar una imagen más cuidada y cualitativa. Otra novedad cosmética es que la tapicería del asiento se ha renovado con un nuevo tejido antideslizante (color negro o beige, dependiendo de la versión: está disponible en blanco, negro, azul marino y combinado en dos colores, blanco y azul claro). Sigue tratándose de un scooter de estilo fuertemente vintage, de trazos suaves y elementos de inspiración clásica como el faro y los retrovisores redondeados, ornamentos cromados (espejos, embellecedor del escudo...) y unas formas en su carrocería totalmente 'sesenteras' o 'vesperas', como queráis. Sin embargo, sobre esta imagen elegante de antaño, emergen soluciones tan funcionales como actuales, y es que, ahí donde lo veis, el taiwanés recurre a un adecuado equipamiento que hará la vida de sus ocupantes más cómoda en la ciudad.

Dispone por ejemplo de un asiento amplio donde podrán viajar confortablemente dos pasajeros. Resulta un vehículo espacioso, a pesar de su tamaño compacto, incluso para un conductor de envergadura, que no notará a bordo ningún tipo de incomodidad. Ayuda mucho la plataforma plana, ligeramente elevada del suelo pero cómoda, que abre un considerable espacio para las piernas o, si fuera necesario, para transportar bultos como bolsas o mochilas. Un gancho portabultos alojado en el interior del escudo permite sujetarlas en marcha.

A bordo, el usuario encontrará además unos mandos estándares, sencillos y ergonómicos; y un cuadro de instrumentos analógico, muy sencillo, nos ofrece la siguiente información: velocímetro, cuentakilómetros, nivel de combustible y testigos luminosos, incluido el nuevo de la inyección. El reloj horario es la única concesión digital. La iluminación no es 100% de tecnología led, y sólo encontramos diodos en los intermitentes delanteros, luces de posición y el piloto trasero, mientras para en la óptica frontal hay que conformarse con luces halógenas. Los retrovisores, de bella factura, no ofrecen una gran visibilidad.

En cuanto al pasajero, se sentirá a sus anchas en el espacio que le toca y encontrará un apoyo de los pies relajado gracias a las estriberas retráctiles. También podrá recostarse cómodamente sobre el respaldo acolchado que incorpora el nuevo baúl trasero que, por cierto, se incluye de serie y exhibe una tapa pintada a juego con la carrocería.

Este 'top case' gratuito, de 33 litros y fabricado por la marca española SHAD, es una forma de ampliar la capacidad de carga. Y es que bajo el asiento no se puede guardar más que un casco semi jet, de ahí que este incremento de almacenaje sea bienvenido para todos esos usuarios urbanos que necesiten transportar al menos un par de cascos o contar con espacio para alojar alguna mochila o maletín. Los objetos más pequeños que nos molestan en los bolsillos de los pantalones, por ejemplo, los podemos meter en la guantera con cerradura que encontramos bajo el manillar y en la que echamos en falta una toma de corriente para recargar nuestro móvil, algo cada vez más frecuente en la categoría. A pesar de su perfil 'low cost', el Fiddle cuenta con una apertura del asiento remota desde el mismo contacto de encendido. El baúl también dispone de cerradura, pero con una llave distinta. Bajo el asiento, encontramos un útil interruptor de corriente antirrobo.

SYM FIDDLE III: EN MARCHA

Ligero. Ágil. Ratonero. Accesible. Urbano. Otras cinco cualidades definen la conducción de un vehículo que cualquier tipo de usuario puede dominar a placer. Su altura del asiento es asequible para todas las tallas de conductores. Apoyar los pis en el suelo, al alcance de cualquiera. En suelo urbano, su hábitat natural y recomendable, se mueve con mucha reactividad gracias a su peso reducido y a que calza unos pequeños neumáticos de 12 pulgadas en ambos trenes. De ahí nace esa capacidad para girar en una baldosa, o para zigzaguear entre coches con facilidad y precisión. Es un aliado en la ciudad que, después de tenerlo cedido durante una semana, echamos enseguida de menos para nuestros desplazamientos de corto recorrido: se cuela por todas partes sin esfuerzo, lo aparcas en cualquier lado y su equipamiento cumple las expectativas de un scooter ciudadano. El estacionamiento no será un problema para nadie gracias a su doble posibilidad: caballete central y lateral, con desconectador electrónico de seguridad.

Empezando por su nuevo motor de 124,6 cc refrigerado por aire (4T, 2 válvulas), el mismo que equipa el Symphony ST o el Jet14. Es una mecánica de escaso consumo -con los 5 litros de su depósito de combustible podemos acercarnos a los 200 km de autonomía-, que destaca como todos los modelos SYM por el tratamiento cerámico del cilindro que favorece la estabilidad térmica y su longevidad, declara una potencia de unos 11 CV y un par motor de 10,7 Nm, cifras muy frecuentes en scooters ligeros de uso urbano. En este caso, las aceleraciones son realmente briosas y la velocidad máxima se acerca a los 105 km/h, superando a la mayoría de sus rivales refrigerados por aire. Sus prestaciones se caracterizan por una resuelta entrega en bajos regímenes.

El Fiddle arranca en los primeros metros con la suficiencia necesaria que se requiere en la ciudad, mediante un funcionamiento suave y de escasas vibraciones. A altas velocidades, circulando por autovías, flaquea a nivel de estabilidad debido a esas menudas y finas goma de 12 pulgadas. En marcha, las sencillas suspensiones (horquilla telescópica y un doble amortiguador detrás) trabajan centradas en ofrecer, sobre todo, ese confort a los pasajeros que se enfrentan cada día a los cambiantes suelos urbanos, y actúan en todo momento con suavidad.


Nos llamó especialmente la atención la buena frenada que ofrece el Fiddle. Con discos en ambos trenes (226 y 220 mm, delante y detrás respectivamente) la sensación que transmiten las manetas de freno es en todo momento efectiva y potente. El reparto de frenada CBS (activando el freno trasero, se distribuye algo de presión en el delantero también), aunque no es, en general, santo de nuestra devoción, actúa eficazmente.

Su equipamiento está en grado de complacer el día a día en la ciudad. Es un scooter de corte económico pero aún así dispone de adecuadas soluciones funcionales como hemos visto -baúl y guantera, cierre centralizado, estriberas plegables, led, pata lateral- que para facilitar nuestra vida en la ciudad. Del Fiddle, además, destacaríamos su buena habitabilidad y confort para dos personas y, a nivel mecánico, su buena respuesta en bajos y medios, a la postre, la gama de revoluciones más reclamada en ciudad. Junto a un precio competente, sus 5 años de garantía y una estética y acabados agradables, el SYM se arma de los argumentos justos y necesarios para acompañarte cotidianamente.

Fotos de la SYM Fiddle III 125

Fotografías por: Sessantuno (Guillem Hernández)
 

Comentarios

Sé el primero en comentar

Añadir un comentario

  • *No se mostrará
    • Introduce las palabras
    Generar otra imagen

×

Uso de cookies

En Motofan utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus gustos mediante el análisis de comportamientos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestras condiciones legales, sección "5.8 Cookies e IPs"

×

Uso de cookies

En Motofan utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus gustos mediante el análisis de comportamientos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestras condiciones legales, sección "5.8 Cookies e IPs"