Vespa Primavera 125ie: Por los viejos tiempos...


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45 primaveras después, Vespa revive el nombre de uno de sus scooters más emblemáticos. La nueva Vespa Primavera, que nace sobre la base del modelo al que sustituye -la LX-, llega a los concesionarios con la memoria fresca, llena de aquellos recuerdos de 1968, pero también con importantes novedades tecnológicas -nuevo chasis de acero, suspensión mejorada, más capacidad de carga- y unos niveles de seducción tan sólo al alcance del sempiterno diseño italiano.

Los intangibles de Vespa son historia viva. La infinita capacidad de la firma italiana para crear productos rebosantes de encanto, glamour o -simplemente- ese enigmático hechizo que dejan tras de sí... ha vuelto a hacer acto de presencia en el proceso de desarrollo de la nueva Vespa Primavera, un modelo que ha levantado un fuerte eco y ríos de tinta en medio mundo desde su presentación en el pasado Salón de Milán pues hereda uno de los apellidos más ilustres e icónicos del universo Vespa. Primavera fue un pequeño scooter que vio la luz en 1968 y que seguramente hoy, casi medio siglo después, todavía sea reconocido de inmediato por muchos entusiastas de la casa transalpina que no pueden evitar esbozar una melancólica sonrisa al escucharlo, ni impedir una invasión de recuerdos vividos con él...

La firma de Pontedera, que domina como pocos el fino arte de la nostalgia, tira de estrategia comercial y decide recuperar este nombre para bautizar lo que, en realidad, es una profunda actualización de la Vespa LX. Por tanto, la nueva Primavera toma como base de partida la LX -modelo que se cae del catálogo- a la que, por un lado, los diseñadores le han retocado ligeramente algunas facciones de la carrocería, ahora con ciertas soluciones heredadas de la futurista 946; y por el otro, los ingenieros le han aplicado otra renovaciones que pasan principalmente por mejorar su suspensión delantera y el anclaje del motor, incrementar su capacidad de carga y aumentar las dimensiones del conjunto, entre otros aspectos que detallaremos a continuación.

En términos objetivos el resultado es que, de cara a 2014, Vespa dispondrá en sus filas de un pequeño scooter de rueda pequeña todavía más urbano, funcional y confortable. Pero desde el punto de vista pasional, la idea que subyace es que la casa italiana ha ido directa a la 'patata' de los vespistas, plantando en el mercado un modelo de preciosa factura, envuelto en una nubecilla blanca de romanticismo y, sobre todo, con una firma legendaria en su carrocería de chapa: '¡Primavera!'

Su llegada a los concesionarios ya se está produciendo en tres versiones, de 125cc 4T 3V (3.499 euros), de 50cc 4T 4V (2.649 euros) y de 50cc 2T (2.450 euros). Todos los compradores que lo tengan claro, podrán disfrutar además de una promoción de lanzamiento vigente hasta el próximo 31 de enero que contempla una financiación con período de carencia de tres meses desde la compra de la moto hasta el inicio en el pago de su financiación. 

LAVADO DE CARA

A nivel estético, la pequeña Primavera no es ninguna revolución. Su carrocería es casi idéntica a la del modelo al que sustituye, el LX, y sólo los ojos más clínicos podrán percatarse a simple vista de los detalles que los diferencian. La primera y más sustancial radica en sus dimensiones: estrena carrocería de chapa de acero-por supuesto, autoportante- pero ahora con unas medidas ligeramente más grandes (crece 60 mm en longitud y en distancia entre ejes) con el fin de mejorar su ergonomía y habitabilidad.

Somos los últimos locos en el mundo que proponemos en 2013 un scooter con el cuerpo completamente en acero, rediseñado y moderno”, declaraba uno de los responsables de Grupo Piaggio durante la conferencia de prensa.  

Además, su diseño externo ha recibido sutiles actualizaciones que logran mantener el aire de familia de la anterior LX al mismo tiempo que modernizan su imagen: el faro halógeno circular recupera el embellecedor cromado de la antigua Primavera; el escudo delantero exhibe una nueva “corbata” y los intermitentes integrados son más estilizados; el asiento plano de dos plazas está 5 mm más cerca del suelo y mejora sus acabados con una doble costura; los reposapiés son ahora más estrechos en los lados; y la zaga y sus grupos ópticos también han sido rediseñados, ahora más tridimensionales y con tecnología LED. 

45 años después, la Vespa Primavera regresa con los mismos valores”, declaraba Marco Lambri, Jefe del Centro de Estilo de Piaggio, que explicaba: “hemos querido mantener el espíritu de la primera Primavera, un modelo muy compacto, ágil, dinámico... una Vespa para todos. Pero la nueva Primavera también se ha beneficiado del trabajo que habíamos hecho sobre la Vespa 946, un scooter que rompe moldes y que marca las líneas de las Vespas del futuro. En la Vespa Primavera se ha resumido el espíritu de estos dos scooters, la simplicidad y la funcionalidad de la primera y la elegancia de la segunda”. 

En el manillar, casi todo ha cambiado. El nuevo cuadro de instrumentos ofrece más tecnología e información pero, en contraste, su apariencia es más elegante exhibiendo la clásica forma trapezoidal de las Vespas de antaño. Combina un gran velocímetro analógico con una pantalla digital que notifica el nivel de combustible, reloj y dos parciales. La otra novedad se encuentra en los puños: evocando a las clásicas Vespas, los componentes retoman la división horizontal y los mandos se han insertado en unos marcos cromados estéticamente separados de los puños en referencia a las típicas cajas de cambio/embrague en el lado izquierdo del manillar que usaban las antiguas italianas. Además de los botones de siempre, esta versión ofrece el de ráfagas y el de desconexión del motor. Al interior del asiento se accede de dos formas: la más cómoda es un pulsador eléctrico ubicado bajo el manillar en el retroescudo; la otra, por si falla la batería, es una leva que se encuentra dentro de la guantera. 

GRAN CAPACIDAD DE CARGA

La anterior LX ya ofrecía bajo el asiento una capacidad de carga de 14,3 litros, suficiente para albergar un casco jet. En la nueva Primavera y gracias a la reubicación de la batería (ahora en la parte central de los reposapiés, al estilo de las GTS) el hueco ha crecido hasta los 16,6 litros, lo que sin duda incrementa el almacenaje y permite guardar en su interior hasta un casco integral y, al mismo tiempo, facilita el acceso al motor para las tareas de mantenimiento. También contribuye en este campo la guantera situada bajo el manillar, que se abre a través del contacto y en la que se pueden albergar con comodidad aquellos pequeños objetos que el conductor desea tener más a mano. 

CONSTANTE EVOLUCIÓN

La primera Primavera, la del 68, nacía sobre la base de otra Vespa, la 50cc del año 63, y ya en la renovación de aquel entonces el objetivo de la firma italiana para su nuevo scooter había sido aumentar el nivel de confort, seguridad y placer de conducción. 45 años después se repite la historia. Piaggio basa su nueva Primavera en la LX, con un pliego de condiciones parecido, enfocado en optimizar -tal y como hemos explicado hasta ahora- el diseño, la habitabilidad y la capacidad de carga. Aspectos realmente positivos que jugarán un papel importante en el hábitat natural de este gracioso scooter, es decir, el día a día en la ciudad. Pero donde realmente se encuentran las grandes innovaciones que marcan un antes y un después respecto a su antecesora es bajo las chapas de acero. 

En el diseño de la nueva Vespa Primavera nos marcamos tres grandes objetivos -explicaba Edoardo Ruggiero, responsable técnico Piaggio,-: aumento del confort de conducción, mejora del comportamiento en carretera y seguridad en general, y la actualización de la tecnología y de los componentes empleados”. Para alcanzar el primero de los propósitos (aumento de confort) los técnicos se centraron en reducir considerablemente las vibraciones, y para ello empezaron por diseñar un nuevo sistema a anclaje del motor: ahora está montado en el chasis con un sistema de brazos de dos posiciones (antes sólo tenía una) que usa un doble amortiguador de caucho para absorber los temblores. El resultado es una reducción del 40% de las vibraciones sobre el grupo asiento-manillar-reposapiés. También realizaron cambios importantes sobre la suspensión delantera: sigue equipando la clásica de brazo único de Vespa pero con una fijación rediseñada -pasador de visagra en lugar de los tornillos anteriores- que logra reducir la fricción deslizante y aumentar la comodidad del conductor. La tercera solución adoptada para tal fin ha sido la fabricación de un nuevo chasis que ofrece una mayor rigidez. Todo esto unido a la nuevo posición de conducción más ergonómica y con un habitáculo más espacioso merced a las dimensiones más amplias del vehículo, tiene como fruto el ansiado aumento del confort. 

Para alcanzar el segundo gran objetivo, el de mejorar el comportamiento y la seguridad, Piaggio actuó sobre varios frentes: primero potenció el sistema de frenada, donde el clásico tambor trasero crece de 110 a 140 mm de diámetro y el disco delantero de 200 mm ahora está mordido por una pinza flotante de doble pistón en paralelo en lugar del doble opuesto anterior; también descendió 5 mm la altura del asiento y estrechó la plataforma con el fin de que el conductor llegase con más facilidad al suelo y, por consiguiente, se sintiese más seguro a bordo; otro factor que influye en la mejoría del comportamiento es la nueva posición de la batería -más centrada- que baja el baricentro del vehículo e incrementa la maniobrabilidad; por último, las dos ruedas pasan a ser de 11 pulgadas (antes, la trasera era de 10'') para mejorar la precisión de conducción.

En el plano tecnológico, Piaggio sigue confiando en su motor de última generación estrenado por el LX hace casi dos años, y que se trata de un monocilíndrico de 125cc (en el caso de la versión de octavo de litro) caracterizado por sus 3 válvulas, 2 de admisión y una de escape. Está refrigerado por aire y se alimenta por inyección electrónica de combustible. Es un propulsor muy avanzado y con soluciones que buscan el máximo rendimiento, el mínimo consumo de combustible y emisiones contaminantes. La casa declara unas cifras medias de 47 litros a los 100km, así que con su depósito de 8 litros es capaz de ofrecer una autonomía de más de 300 km. También declara unos sorprendentes períodos de mantenimiento de 10.000 km. Para los más jóvenes, Vespa ofrece dos versiones de 50cc de la Primavera, una de 2T de la serie “Hi-Per2” y otra de 4T y 4 válvulas, con 4,35 caballos de potencia. 

EN MARCHA

Como algo excepcional, no nos fuimos hasta tierras italianas para acudir a la presentación de la nueva Vespa Primavera. En esta ocasión sus responsables la llevaron a cabo en las calles de la ciudad de Barcelona. La toma de contacto que pudimos disfrutar fue breve pero intensa, zambullidos durante casi una hora en el espeso tráfico de la urbe catalana. Lo cierto es que es el mejor escenario para sacar a la luz las nuevas cualidades de un vehículo eminentemente urbano como éste que destaca, por encima de cualquier otra cosa, por su compacidad de dimensiones y por la gran calidad de sus acabados. La accesibilidad es inmediata pues la plataforma se sitúa a pocos centímetros del suelo y el bajo asiento permite apoyarse fácilmente con los pies, sin importar mucho la talla del conductor. Para los más altos -como es el caso del que escribe- tampoco se hace un vehículo claustrofóbico: su habitáculo es amplio, con suficiente espacio para las piernas. Otra cosa es que la estampa que genera un piloto de más de 1,80 m. de altura sobre este menudo scooter roce lo jocoso... Es sin embargo ideal para los más jóvenes conductores o conductoras que busquen un vehículo sin compromisos ni que requiera grandes esfuerzos. Su escaso peso permite estacionarlo sobre su caballete central con suma facilidad. 

En marcha, la nueva Primavera es rotundamente ágil. Sus llantas de 11 pulgadas puede que pierdan en estabilidad -sobre todo a altas velocidades- pero ganan una excelente maniobrabilidad y provocan que la conducción sea intuitiva y precisa entre los coches. Sus suspensiones de tarados blandos absorben a la perfección cada irregularidad del asfalto y generan confort. Capítulo aparte es la inexistencia de vibraciones: los esfuerzos en este campo han dado sus frutos y el conductor no recibe -ni en el manillar, ni en el asiento ni en los reposapiés- prácticamente temblores.

Las aceleraciones que ofrece este motor de 125cc han sido de las virtudes más destacadas durante la prueba realizada. Sale con inmediatez al mínimo golpe de gas gracias a un par motor contundente. A pesar de la apariencia de 'juguete' italiano que nadie lo subestime, su respuesta en bajos y medios es eficaz y muy alegre como ya lo era en el LX. Y todo tiene lugar con una gran suavidad y un tacto refinado, así como una escasísima sonoridad. 

Otro de los aspectos más destacados ha sido su capacidad de frenada, sobre todo la del disco de 200 mm del tren delantero, con un gran mordiente y tacto suave; el tambor trasero, sin embargo, parece escaso por momentos y se recomienda más para decelerar progresivamente el vehículo con distancia suficiente que para las frenadas de más emergencia. De todos modos, las prestaciones de este pequeño scooter tampoco te llevarán -sobre todo al circular en ciudad- a requerirle mucho más de lo que ofrece. En líneas generales -y a falta de poder probarlo con mayor profundidad- esta nueva versión de aquella mítica Primavera mantiene intactos esos valores que tan famoso lo hicieron en la época, es decir, scooter que ofrece una gran libertad en el hábitat urbano, excelente movilidad, compacidad y motor potente.

ACCESORIOS

A una firma italiana, y menos a una como Vespa, se le pasa por alto en el desarrollo de un nuevo modelo una completa gama de accesorios y equipamiento. La nueva Primavera de manera opcional: un baúl pintado en el mismo color de la moto y con el logo cromado de Vespa en relieve que puede guardar un casco, que además puede equipar un respaldo para el acompañante; parabrisas en metacrilato; barras de soporte en acabado claro; parabrisas corto (disponible en material transparente o ahumado); portaequipajes delantero y trasero cromados; lona cubrepiernas realizada en material térmico (el protector del asiento y el dispositivo anti-robo están incluidos); bolsa interna para el baúl; caballete lateral (de acero pintado en negro); funda del vehículo para el exterior con alarma electrónica, instalable en el manillar y el dispositivo antirrobo mecánico de asiento-manillar; y por último una amplia gama de nuevos cascos Vespa "Made in Italy", con interiores acabados con tejido transpirable 3D innovadores y están disponibles en 5 tamaños.

HIGHLIGHT TÉCNICOS

-Motor monocilíndrico 3 váluvlas, 4T, refrigeración aire, inyección electrónica

  1. -Capacidad de carga bajo al asiento para un casco integral

  2. -Chasis completamente nuevo

  3. -Carrocería de chapa de acero y diseño ligeramente renovado

  4. -Frenada mejorada: el tambor trasero crece 40 mm de diámetro

  5. -Nuevo sistema de anclaje del motor que reduce vibraciones

  6. -Nueva suspensión delantera

  7. -Dimensiones del vehículo aumentadas (más longitud y distancia entre ejes)

  8. -Amplia gama de accesorios

  9. -Colores disponibles: blanco, rojo, marrón, negro y azul

Fotos de la Vespa Primavera 125

Fotografías por: Grupo Piaggio

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