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Yamaha XJ 600 Diversion: Oportuno regreso 2009

Aceites castrol

En el actual contexto de crisis, recesión y demás calamidades que al parecer se ciernen sobre nuestras cabezas, Yamaha va y comercializa dos motos muy lógicas y aptas para dar la campanada en el mercado. Vuelven al catálogo de la firma nipona las XJ 600, en forma de modelo naked y de la semicarenada Diversion. Con ellas, Yamaha da respuesta a quienes no quieren renunciar a una máquina de tamaño medio y de calidad, pero tampoco a ahorrarse unos euros extra que tanto cuesta ganar.

Yamaha XJ 600 Diversion: Oportuno regreso

Si hay algún tipo de moto que tenga opciones de éxito en el clima de crisis actual, sin duda será una que brinde unas buenas prestaciones todo uso y una alta relación calidad precio.

Entre sus principales características destacan, entre otras, un motor que es una versión retocada del que emplean las FZ6-N y Fazer, con una atención especial a la suavidad por encima de las prestaciones, un propulsor derivado también del que utilizan las FZ6, domesticado a 77 CV y mejorado en bajos y medios. Y para ayudar a las tallas grandes a acoplarse a las nuevas Yamaha XJ6, el manillar se puede adelantar en 20 mm. La XJ6 Diversion ofrecerá un plus de protección con una cúpula más elevada que la de serie.

Filosofía recuperada

Yamaha XJ 600 Diversion: Oportuno regreso

Hace 10 años, Yamaha tenía mucho que ofrecer a este tipo de clientes potenciales con la XJ 600 y la Diversion semicarenada originales, así como con la más deportiva -pero de precio muy competitivo- FZS 600 Fazer. Sin embargo, aunque el segmento de nakeds de media cilindrada económicas ha ido creciendo durante la última década y la Fazer se ha ido volviendo cada vez más deportiva y más cara, los modelos XJ perdieron terreno hasta desaparecer.

Por lo tanto, ya era hora de que Yamaha llenase este vacío en su gama, preferiblemente con una moto que combinase un precio antirrecesión con más diseño y factor diversión que las anteriores originales XJ, demasiado aburridas como para igualar la popularidad de la Suzuki Bandit (cuyo éxito dio el pistoletazo de salida a la categoría).

La XJ6 y la Diversion son visualmente más afiladas y deportivas que sus antecesoras, y el modelo naked refleja claramente la influencia en diseño de la MV Agusta Brutale. Pero su linaje es muy XJ, en contraste con la Fazer -de influencia R6-. Estas XJ se centran en la facilidad de uso. El objetivo para el desarrollo de su motor fue la suavidad y respuesta en bajos y medios por encima de las prestaciones absolutas. En relación con el bastidor, se dio prioridad a un manejo ligero y una alta ergonomía para el usuario.

El motor de 600 c.c., con 16 válvulas y refrigerado por líquido, se basa en el de la Fazer, pero está muy retocado. Tiene una nueva culata que acoge árboles de levas menos deportivos que las FZ6. El airbox ha sido rediseñado y las toberas de admisión han visto reducido su diámetro de 36 a 32 mm, lo que incrementa el flujo de aire a velocidades más bajas para una respuesta mejorada. Naturalmente, el sistema de inyección ha sido revisado y adaptado al nuevo motor.

El nuevo y voluminoso escape cuatro en uno también está diseñado para mejorar las prestaciones a bajo régimen. Contribuye a una entrega de potencia máxima de 77 CV a 10.000 rpm, apenas 20 CV menos que la Fazer. El embrague y la caja de cambios de seis relaciones están rediseñados para dar un tacto más suave y directo.

Ergonomía y funcionamiento

Yamaha XJ 600 Diversion: Oportuno regreso

El diseño del chasis se basa en un nuevo entramado de tubos de acero de alta resistencia que usa el motor como elemento estructural. Las suspensiones son bastante básicas, con una horquilla no ajustable en el eje delantero y un amortiguador regulable en precarga que es accionado directamente por el basculante de acero de sección rectangular (que resulta un tanto delgado a la vista). La postura de conducción es más vertical que la de la Fazer, gracias a un manillar que queda ligeramente más bajo y atrasado.

El asiento también se sitúa un poco más avanzado y bajo (785 mm). Esto, y un peso razonablemente ligero de 205 kg con el depósito lleno, subrayó la manejabilidad de la XJ6 cuando salí del hotel de la presentación y pasé bajo la sombra del famoso Harbour Bridge de Sidney. La postura de conducción, erguida y expuesta, dejaba pasar una brisa que se agradecía al cruzar el puente en esa mañana cálida del verano australiano. El propulsor ronroneaba desde el silencioso situado bajo mi bota derecha.

Circulando en plena hora punta por Sidney, mi primera impresión fue que, si bien la XJ6 no derrocha carácter, desde luego es una moto muy asequible para el usuario. El accionamiento del embrague es notablemente ligero. La excelente respuesta de la moto al acelerador, combinada con mucho par a muy bajos regímenes, me ayudó a salir de los semáforos sin esfuerzo, incluso cuando sólo se leían 3.000 rpm en el cuentavueltas analógico.

Las prestaciones a medio régimen son igualmente buenas, con mucha aceleración (y muy suave) disponible para adelantar coches y furgonetas cuando dejamos el ajetreo de Sidney y llegamos a carretera abierta. El cambio de seis relaciones funciona razonablemente bien, aunque a veces se mostró algo impreciso en bajadas de marcha. Pero no puedo etiquetarlo de sobresaliente, a pesar de los esfuerzos de los ingenieros de Yamaha para mover el mecanismo de cambio de la izquierda del motor a la derecha para reducir la fricción.

Buen comportamiento

Yamaha XJ 600 Diversion: Faro espectacular

En carretera, la XJ6 tenía prestaciones de sobra para rodar a 115 km/h y estar lista para acelerar hasta su velocidad máxima de 200 km/h. El propulsor se mostró suave, incluso al revolucionarlo con ganas hasta su línea roja de las 11.700 rpm. Pero tiene un aire algo atareado típico de los tetracilíndricos transversales que a veces me hacía intentar subir de marcha, aunque ya estaba en la más alta.

Esta primera parte del viaje me dejó ver que la XJ6 será una moto útil para el uso diario. Cuando la carretera se volvió más curvilínea e interesante, la Yamaha demostró que también podía ser muy divertida. La manejabilidad que la hacía práctica para moverse entre el tráfico se agradecía también para ir tumbando por las curvas. En los virajes, la dirección ágil, precisa y neutra me permitió rodar a un ritmo respetable.

Por suerte, ya han pasado los días en que las motos de media cilindrada económicas (¿quién ha mencionado la XJ 600 N original?) tenían suspensiones blandas carentes de hidráulico, una distancia libre al suelo limitada y neumáticos duros. Por supuesto, al conducirla a tope, la XJ6 dejó claro que no es una YZF-R6, porque se mostró imprecisa y algo rebotona, sobre todo al lidiar con tramos bacheados. Pero ofrecía control suficiente como para resultar divertida, y sus gomas Bridgestone BT021 no me dieron malas sorpresas ni siquiera cuando intenté aprovechar la generosa distancia libre al suelo.

Las suspensiones son bastante buenas. La horquilla no ajustable ofrece un buen punto medio entre confort y control. En algunas carreteras más exigentes, el amortiguador trasero vibraba un poco sobre los baches más grandes. Pero incrementar la precarga de la posición tres a la cinco mejoró mucho su comportamiento bajo mis 85 kg. La mayoría de los probadores se mostraron satisfechos con los ajustes.

Otros detalles

Yamaha XJ 600 Diversion: Instrumental simplificado

Lo mismo podría decir de la capacidad de frenada de la moto, aunque un par de probadores consideraron que el sistema frontal, con dos discos de 298 mm y pinzas de dos pistones, iba algo corto de potencia. Puede que así sea, en comparación con la configuración de la mayor parte de las deportivas. Pero, para mí, el freno tenía toda la fuerza que pueda querer un usuario típico de la XJ6, bien sostenido por una cantidad de tacto considerable.

El disco trasero era lo bastante controlable como para usarlo con un buen apretón de la bota derecha sin miedo a bloqueos. Tanto el modelo naked como el carenado estarán disponibles con ABS, pero la producción de estas versiones llegará más adelante y no tuvimos oportunidad de probarlas.

La leva del freno delantero es ajustable en distancia, a diferencia de la de embrague. La atención de Yamaha a la ergonomía es evidente en otros lugares. La postura de conducción es confortable y la ausencia de protección aerodinámica no me resultó cansada, a pesar de rodar durante un buen rato a 110 km/h o más. La cosa podría haber sido muy distinta en un día frío o de invierno, por supuesto (en Australia era verano).

Los retrovisores estaban lo suficientemente separados como para ofrecer una visión clara de la parte posterior, al menos hasta que uno se aflojó (algo fácil de curar gracias a una llave del kit de herramientas). El depósito de combustible tiene 17,3 litros de capacidad, lo que debería bastar para recorrer unos respetables 250 km en uso normal. Hay un chivato de combustible junto al velocímetro digital de la instrumentación. El asiento del acompañante está enmarcado por unos prácticos asideros.

Día 'D' de Diversion

Yamaha XJ 600 Diversion: Freno trasero

Sin duda, la practicidad para distancias largas la apreciarán más los propietarios de la Diversion, cuya personalidad -y la de sus potenciales usuarios- se distingue por algo más que por la adición de un semicarenado anguloso. La investigación y la experiencia de Yamaha con la vieja XJ 600 sugieren que, mientras los usuarios del modelo naked están muy preocupados por el diseño, los de la Diversion son gente mucho más práctica.

Por eso, la Diversion está disponible con pintura oscura de color rojo, azul o verde, y la XJ6 se comercializa en tonalidades más agresivas y deportivas como el blanco, el negro o el amarillo. El modelo carenado también trae de serie el soporte central, que es opcional para la XJ6. Entre los accesorios comunes a ambas están las barras de protección para el motor, unos paragolpes laterales, una parrilla posterior de aluminio y un top box.

Al coger la Diversion después de la pausa para el almuerzo, me sorprendió que de inmediato se mostrase más adulta y razonable que la XJ6, aunque las prestaciones, básicamente, son las mismas. Quizás el peso extra del carenado sobre el eje delantero aporta un tacto de dirección ligeramente más lento, pero las diferencias son mínimas.

En un día caluroso, la ventaja potencial de la Diversion -su protección aerodinámica- fue de dudosa utilidad. Habiendo disfrutado de la brisa que soplaba sobre la instrumentación de la naked XJ6, pude entender por qué ese modelo será, posiblemente, más popular en mercados como Italia y España, mientras que a la carenada le irá mejor en climas más fríos.

No me entusiasmó detectar el ruido del aire contra el casco por la turbulencia que creaba la pantalla baja de la Diversion. Sería útil cierto grado de ajuste, aunque al menos la lista de accesorios incluye una pantalla más alta que debe ayudar. También podría haber intentado adaptar la postura de la conducción agachándome un poco y ajustando el manillar, que puede avanzarse 20 mm invirtiendo sus abrazaderas excéntricas.

Aun así, el ruido no era en absoluto ensordecedor y el confort de marcha era, en general, adecuado. El asiento resultó lo bastante cómodo como para pasar en él varias horas, incluso a pesar de que es estrecho para ayudar a los más bajitos a apoyar bien los pies en el suelo. Cuando pusimos rumbo de regreso a Harbour Bridge a última hora de la tarde, yo hubiese dado media vuelta para repetir la ruta la mar de contento.

Impresiones positivas

Yamaha XJ 600 Diversion: Motor de 77 CV

Pero lo cierto es que, unos minutos después, me encontré en el hotel, impresionado por las creaciones económicas de Yamaha. Estos dos modelos XJ6 están alejados de las motos más excitantes o técnicamente avanzadas que se han presentado últimamente. Pero son máquinas sencillas, capaces y con un toque de estilo.

Lo más importante de todo es que son relativamente baratas y pueden rivalizar por precio con las Bandit y las Honda CBF en la mayoría de los mercados. Esto, en un 2009 tan complicado, sin duda les asegura un impacto mayor del que jamás tuvieron las viejas XJ.


Roland Brown
Fotos: Alessio Barbanti, Paul Barshon y Friedman Kirn
Adaptación: Laura Bartolomé

La alternativa

Lógica pasional por la Kawasaki ER-6n

¿Puede una moto aglutinar términos tan antagonistas como lógica y pasión? La Kawasaki ER-6n, sí. La lógica la firma su vocación eminentemente práctica y la pasión está refrendada por los 60.000 usuarios que han quedado prendados de esta naked desde su aparición en 2006.

 

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