Comparativa Gilera GP 800, Aprilia Mana 850

Publicado el 03/02/2010


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El mundo de las dos ruedas se vuelve loco. Mientras Aprilia se atreve con una moto que quiere ser un scooter, Gilera, hace lo propio con un megascooter que quiere cumplir funciones de moto.

Vidas cruzadas

Cada vez más, el mundo del scooter y el de la moto entrelazan sus caminos.

Por un lado, los fabricantes de scooters se esfuerzan en elaborar modelos que se comporten como una moto, y en el extremo opuesto hay muchas firmas de motocicletas que intentan que sus creaciones nos ofrezcan las mismas facilidades de uso y comodidades habituales en los scooters.

Entre tanto caos van apareciendo megascooters que asombran por su calidad tecnológica como el Yamaha Tmax 500 o el Suzuki Burgman 650 o motocicletas automáticas tan sorprendentes como la Aprilia Mana 850 que participa en este enfrentamiento.

Gracias a su potencial y a la experiencia obtenida a través de las distintas marcas de scooters y motocicletas que lo componen, el Grupo Piaggio tiene cierta ventaja en este cometido. Sus instalaciones poseen la tecnología y maquinaria más avanzada, y su equipo humano se nutre de ingenieros de la talla de Lucio Masut, el "capo" de su poderoso departamento de motores. Un genio de la mecánica responsable del nacimiento de familias de propulsores tan ilustres como los Leader, los Quasar o los Master. Motores que se han hecho famosos no sólo por su fiabilidad y prestaciones sino también por su concepto modular.

La última criatura en salir del horno es el nuevo bicilíndrico en V a 90º 4T LC SOHC 8V, todo un acontecimiento que ha desencadenado en el nacimiento de vehículos tan sorprendentes como los que hoy comparamos: la Aprilia Mana 850 y el Gilera GP 800.

Polivalentes

Vidas cruzadas

Aunque los dos están diseñados para destacar por su polivalencia de uso, apto para cualquier día de la semana, por motivos obvios van a pasar mucho tiempo en ciudad. No por ello se les puede considerar exclusivamente urbanos; sería ilógico pensar que un fabricante va a desarrollar un modelo de 800/850 c.c. para moverse solamente por este medio. De hecho, de todos los terrenos por los que puede circular, la ciudad es donde se desenvuelven con mayor torpeza, ya que por peso y dimensiones son los menos indicados para moverse por un medio tan ratonero.

Por su ligereza (pesa unos 30 kg menos) y la posibilidad de disfrutar de un cambio totalmente automático, la Aprilia resulta más práctica y se desenvuelve mejor que todo un scooter como el Gilera. Lástima que podamos gobernar el freno trasero exclusivamente desde el pedal derecho, pues de haber existido una leva en el puño izquierdo como en los scooters gozaríamos de un mayor control sobre ella, en especial para realizar maniobras a poca velocidad donde siempre viene bien apoyarse en el freno trasero.

Es sobre todo en los giros cerrados donde la Mana se muestra más efectiva que el GP 800. Aunque el Gilera tiene el centro de gravedad muy bajo y una estabilidad excelente a baja velocidad, su mayor distancia entre ejes (1.593 mm) y su ancha carrocería provocan que encontremos muy pocos espacios accesibles donde meter un megascooter de su talla.

Pese a las dificultades que nos presentan, también nos compensan con soluciones muy prácticas como por ejemplo una más que decente capacidad de carga.

Ambos gozan de espacio para guardar un casco (el Gilera bajo el asiento y en la Aprilia escondido bajo su falso depósito), lo que de cara a un uso diario les otorga una gran funcionalidad y, sobre todo, comodidad, ya que no deberemos cargar con el casco en nuestras manos una vez en nuestro destino.

Por el contrario, estos habitáculos serán los únicos dispositivos de carga a nuestro alcance, ya que en el caso del GP no tendremos ni guantera, ni gancho tras su escudo, y en el caso de la Mana, la única guantera disponible está situada en el interior de su cofre...

Otra virtud a la hora de facilitarnos las cosas es su extraordinaria habilidad para adaptarse a sus propietarios. Los dos nos ofrecen varias posibilidades de reglaje para hacernos sentir más a gusto como las manetas regulables en extensión, en los dos, las palancas de freno y cambio (de extensión y altura variables) en la Aprilia y, por último, el apoyo lumbar del asiento del Gilera, que se puede acercar y alejar según nuestra estatura.

Prácticos

Vidas cruzadas

El equipamiento de serie es, sin lugar a dudas, el estrictamente necesario. Por un lado, gozaremos de los servicios de elementos tan prácticos como los frenos de estacionamiento (colocado en el lado izquierdo del motor en la Mana y en el contraescudo en el Gilera) imprescindibles en los dos casos, un parabrisas que se puede alzar eléctricamente en el GP y unas ópticas con amplias parábolas multirreflectoras que integran potentes lámparas halógenas en los dos (elipsoidal para las largas en el GP 800). No debemos olvidarnos de las correspondientes tomas de corriente, las luces de cortesía para alumbrar el interior de los habitáculos para el casco o incluso la iluminación por diodos led del piloto posterior del megascooter. Todo cuenta cuando se trata de diferenciar un producto.

Al mismo tiempo, tampoco podíamos dejarnos en el tintero elementos como el doble caballete del Gilera (lateral únicamente en la Mana) o los comodísimos sistemas de apertura de asiento y depósito (desde el contacto o a través de un mando a distancia en el GP y eléctricamente en la Mana).

Respecto a los cuadros de instrumentos, nuestros invitados gozan de lo mejor, en especial en el caso del GP 800, que, además de disfrutar de un tablier elegante y con una visibilidad bastante buena, posee un equipamiento realmente completo. El caso de la Mana es un poco contradictorio, ya que si bien es cierto que está formado por elementos tan valiosos como un ordenador de a bordo con multitud de información, se echan en falta indicadores más sencillos como por ejemplo un cuentavueltas o un indicador de nivel de gasolina, aunque su ordenador nos informe de los kilómetros que vamos realizando cuando entre en reserva.

A pesar de ello, la combinación entre la esfera del velocímetro y la desproporcionada pantalla digital es genial. La gran cantidad de información que nos ofrece llega a nosotros con mucha claridad, ya que es muy fácil su comprobación a cualquier hora del día.

Manos a la obra

Aprilia Mana 850

Tras tomar buena nota de todo el equipamiento que nos llega de serie, lo siguiente es poner a prueba las cualidades dinámicas de nuestros invitados. Salvo en el aspecto mecánico, el equipamiento técnico es muy diferente entre ellos, a pesar de que una vez en la calle ambos van a ser utilizados más o menos para los mismos fines.

Tanto la Mana como el GP son vehículos de uso interurbano, amantes de los espacios amplios donde pueden sacar a relucir todas sus cualidades y exprimir al máximo sus superdotadas partes ciclo y motores.

Un uso de un 50 % ciudad y un 50 % carretera sería perfecto para ambos. Resultan ideales para aquellos usuarios que, principalmente por motivos de trabajo, deben realizar un buen número de kilómetros a diario y no siempre al amparo de una gran ciudad. En las vías de acceso a estos núcleos de población o en las rondas de circunvalación que las rodean, cualquiera de los dos circulará sobradamente. Cumplir con las velocidades exigidas será una tarea muy sencilla para cualquiera de ellos. De hecho, se podría decir que a una media de unos 80 km/h nuestros invitados ni se inmutan.

La estabilidad es excelente en los dos, también en el caso del scooter, que, al tener el propulsor en una posición bastante centrada, posee un reparto de pesos bastante digno e incluso un poco más equilibrado que el de su rival de hoy, que, como tiene también el depósito de gasolina (de 16 litros) situado sobre la rueda trasera, no carga tanto peso delante como suele ser habitual en las motocicletas.

Por si fuera poco, tanto en el caso de la Aprilia como del Gilera se han diseñado unos bastidores de gran rigidez: una estructura multitubular de acero en el caso de la moto y un bastidor doble cuna, también en tubo de acero, en el del scooter.

Como ya hemos dicho, en los dos el motor está anclado en posición central y bastante abajo, lo que acerca el centro de gravedad hacia el asfalto y aumenta su facilidad de maniobra incluso a poca velocidad.

Máximo confort

Aprilia Mana 850

El Gilera es el que apuesta más fuertemente por el confort de los dos, al contrario que la Mana, ya que sus suspensiones (una horquilla telehidráulica convencional de 41/120 milímetros y un amortiguador anclado lateralmente con un recorrido útil de 133 mm) actúan con mayor suavidad. En este sentido, la Mana es un poco más brusca. Su horquilla invertida de 43/120 mm comprime menos en las frenadas y su amortiguador, de 125 milímetros, tiene unas reacciones un poco más repentinas. De todos modos, si los settings de serie no nos convencen, siempre podremos regular su precarga muelle e hidráulico muy fácilmente, ya que gracias a su posición lateral resulta sumamente accesible. Además, para simplificar aún más las cosas existe un gráfico que nos ayudará a configurar la suspensión dependiendo de si vamos solos, acompañados o con carga.

Resulta lógico que la motocicleta se comporte mejor en curva, sobre todo si se trata de carreteras lentas. A pesar de ello, el GP 800 se defiende con orgullo en este terreno. Es más lento, en especial cuando tenemos que cambiar de apoyo en curvas enlazadas o levantar el scooter de golpe ante un imprevisto. Su tiempo de reacción es también mayor al de la moto, pero por el contrario, su peso total nos aporta mayor confianza incluso en curvas con mucho apoyo sobre el tren delantero.

La Mana es muy ágil. Su ancho manillar nos deja entrar en las curvas más rápido y con mayor convicción. Por si fuera poco, al ser más ligera, es realmente fácil de conducir y muy intuitiva; con una ligera palanca sobre el manillar lograremos levantarla para afrontar sin vacilaciones la siguiente curva.

En curvas de radio amplio, la situación se iguala bastante. El tremendo aplomo del Gilera y su mayor distancia entre ejes le permiten realizar trazadas limpias y sin variaciones. Sorprende su capacidad de inclinación aun tratándose de un scooter, ya que pocas cosas pueden tocar en el asfalto en su máxima inclinación. Esto se debe en gran parte a la excelente calidad de los Michelin Pilot Sport de 120/70 x 16 y 160/60 x 15, que, aparte de su polivalente compuesto capaz de ofrecer un buen agarre en distintas situaciones, tiene unas medidas muy compensadas.

Una sensación que no aportó la Aprilia, que de primera monta utiliza unas gomas (Dunlop Sportmax Qualifier) de buena calidad y con una posibilidad de uso bastante deportivo para tratarse de una motocicleta para todo... Posiblemente sean las desproporcionadas dimensiones del neumático posterior (un 180/55 x 17) respecto al anterior (120/70 x 17) las que restan tacto sobre el tren anterior y, en ocasiones puntuales, nos puedan ofrecer una excesiva sensación de ligereza.

A buen ritmo

Tablier Aprilia Mana 850

Las autopistas y autovías son coto exclusivo del GP 800. Su protección aerodinámica es incomparable a la de la Mana en todos los niveles, por lo que podremos circular a mayor ritmo durante más tiempo sin fatigarnos.

En cuanto a la posición de conducción hay más discrepancias. A priori, el scooter tiene ventaja sobre la moto gracias a su asiento con su banqueta más grande y mejor acolchada y a un apoyo lumbar (regulable en extensión) que, sin ser exageradamente grande, nos garantiza un buen confort.

En la moto sucede lo de siempre. Su asiento, más estrecho y duro, fuerza más la posición de conducción hacia el manillar que en el scooter. En trayectos cortos, esta situación puede ser prácticamente indiferente, pero a la que nos vemos obligados a circular durante mucho tiempo, cargar parte del peso sobre nuestros brazos nos ayuda a relajar la espalda.

El poderío mecánico de ambos es excepcional. Sea cual sea el tipo de vía por el que deseemos circular, los bicilíndricos en V a 90º 4T LC DOHC 8V aportan las prestaciones y se comportan de forma intachable.

En vías rápidas tendremos que ir incluso con cuidado, ya que el potencial de sus más de 70 CV de potencia (prácticamente la misma en los dos) es tal, que con menos de medio recorrido del gas podemos hacer saltar todos los radares.

Realmente, tal y como están las normativas de tráfico hoy en día, la velocidad punta carece de importancia. Con saber que ambos son capaces de superar los 200 km/h reales hay más que suficiente.

A nuestro modo de ver, lo realmente importante son virtudes como su respuesta, comportamiento, lograr un consumo medio bajo o contaminar lo menos posible. Ahí es donde actualmente un scooter y una moto deben despuntar y conseguir las mejores calificaciones.

Verdaderamente, en lo que se refi ere a aceleraciones y recuperaciones, como era de esperar, ambos motores ofrecen resultados muy similares, aunque algo mejores para la motocicleta, en especial cuando el cambio está en la posición de automático sport. Y es que, por resumirlo de algún modo, el cambio automático del Gilera estaría, más o menos, entre las posiciones touring y sport de la Aprilia.

Si queremos una mayor diferencia, tendremos que escoger la posición de cambio manual en la Aprilia, ya que nos dejará apurar un poco más las marchas y sacarle un mayor partido a su motor bicilíndrico. Pese a todo, el cambio manual no es muy rápido, aunque eso sí, no necesitaremos cortar gas para ir seleccionando marchas. Posiblemente uno de los detalles que más gustó, y no es precisamente exclusiva del cambio manual, fue poder gozar de un poco de retención en las frenadas. Y es que sea cual sea la modalidad de cambio seleccionada tendremos la posibilidad de bajar marchas manualmente.

Realmente es una buena idea el sistema de cambio ideado por Aprilia; aunque seamos sinceros: pocas veces los utilizaremos. Ante la posibilidad (y comodidad) de emplear el cambio automático y preocuparnos únicamente de acelerar y frenar, quién se va a complicar la vida...

El "método tradicional" del Gilera da unos resultados muy buenos. El acelerador tienen un tacto exquisito y la transmisión sigue fielmente las órdenes que de él llegan. Con la transmisión sucede lo mismo, incluso con la suavidad de funcionamiento, un punto que se debe solucionar en la Mana, ya que su estribera izquierda vibra excesivamente cuando el motor funciona alto de vueltas.

Competitividad total

Depósito Aprilia Mana 850

Frenar un scooter o una moto con las prestaciones de nuestros invitados no es tarea fácil. Por ello, a la hora de configurar todo el sistema de frenada, sus creadores no han querido jugársela; más vale ir sobrados en este aspecto que tener que escuchar duras críticas más tarde.

En los dos casos se han decantado por un doble disco de freno en el tren anterior, de 300 milímetros en el Gilera y 320 en la Aprilia. Junto a ellos encontramos unas espectaculares pinzas (Brembo en los dos) de dos pistones paralelos en el GP y de anclaje radial de cuatro pistones en la Mana. Ante tal despliegue tecnológico es prácticamente intranscendente que en el eje posterior se monten unos discos de 240 y 260 mm con pinza de dos pistones.

Sería totalmente injusto descalificar la frenada de cualquiera de ellos. Se mire por donde se mire exhiben una excelente calidad en todos lo niveles: potencia, tacto, precisión y, por si fuera poco, con manetas totalmente regulables para adaptarse al tamaño de nuestra mano.

Aprilia y Gilera nos dan una lección ejemplar de lo que es aprovechar las sinergias entre empresas del mismo grupo. Su poderío les permite dar vida a sendos vehículos que a la postre van a competir por un tipo de usuario bastante similar y que, al mismo tiempo, son conceptualmente distintos.

Si todavía nos queda alguna duda, su precio tampoco va a servir de mucho a la hora de tomar una decisión. Y es que entre ellos la diferencia es de unos escasos 105 euros...


J. Hernández
Fotos: Félix Romero y Santi Díaz (estudio)
Con la colaboración de Juanan Martín

Concepto Gilera GP 800Aprilia Mana 850
Marca GileraAprilia
Modelo GP 800Mana 850
Año 20082007
Motor SOHC 2 cilindros en V a 90º, 4 tiempos, 8 válvulas, refrigeración líquida 2 cilindros en V a 90º, 4 tiempos, 8 válvulas, refrigeración líquida
Cilindrada 839 cc893 cc
Diámetro de carrera 88 x 69 mm 88,0 x 69,0 mm x 2
Compresión 10.5:110:1
Potencia 75 CV76 CV
Par 7,8 kgm7,5 kgm
Alimentación Inyección electrónicaInyección electrónica Weber Marelli de 38 mm
Encendido Electrónico digital CDIElectrónico digital CDI, 3 mappings( Touring, Sport, Rain)
Arranque Motor eléctricoMotor eléctrico
Embrague Automático centrífugo en secoAutomático centrífugo en seco
Cambio Variador automáticoDe 7 relaciones, automático y secuencial
Transmisión secundaria Por correa trapezoidalPor cadena sellada
Tipo chasis Doble cuna en acero redondoMultitubular Trellis en acero
Basculante Estructura de aluminio fundidoDoble brazo en aluminio
Geometría N.d.24° y 103 mm de avance
Suspensión delantera Horquilla telehidráulica 41/120 mmHorquilla invertida 43/120 mm
Suspensión trasera Amortiguador hidráulico 133 mm, ajustable en precargaMonoamortiguador lateral de 125 mm, ajustable
Freno delantero 2 discos de 300 mm, con pinzas de 2 pistones2 discos 320 mm con pinzas radiales de 4 pistones
Neumáticos 120/70 16\" y 160/80 15\"120/70 ZR 17" y 180/55 ZR 17"
Peso en vacío 245 kg203 kg
Largo total 2.237 mm2.080 mm
Distancia entre ejes 1.593 mm1.463 mm
Altura asiento 780 mm800 mm
Depósito gasolina 18 l16 l
Precio 8.600 €9.100 €
Garantía 2 años piezas y mano de obra2 años en piezas y mano de obra
Importador Piaggio España S.A.Aprilia World Service España
 

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