Comparativa Daelim S1 125 Fi, Yamaha Cygnus X 125i

Publicado el 03/02/2010


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La inyección electrónica es un avance cada vez más utilizado en los scooters actuales. De hecho, se está convirtiendo en un argumento tan común, que hasta los modelos más económicos lo equipan.

Inyección económica

Daelim y Yamaha son dos de los primeros fabricantes en integrar el sistema de inyección electrónica como alimentación del motor en un scooter económico de 125 c.c. Una característica técnica vetada hasta ahora a los modelos de esta categoría, pero que debido a la entrada en vigor de la normativa medioambiental Euro 3, se ha transformado prácticamente en un requisito casi indispensable. Además, es un detalle que muchos automovilistas convalidados buscan en sus scooters y lo saben apreciar, pues los coches hacen mucho tiempo que se olvidaron de los carburadores...

El nuevo Daelim S1 125 FI es el sustituto natural del veterano NS 125 DLX. Daelim ha creado uno de los scooters económicos más completos del momento, no sólo por la adopción de la inyección electrónica, sino también por incorporación de la frenada CBS o por equipar un disco de freno en cada eje. ¿Qué más le podemos pedir a un scooter de esta categoría?

Yamaha participa con el incombustible Cygnus, que, generación tras generación, siempre se ha mostrado como una de las opciones más sólidas. En esta ocasión, con el Cygnus X 125i nos presenta su novedoso sistema de alimentación; sin duda, el complemento perfecto para una de las mecánicas más potentes y con mejores prestaciones de la categoría.

No tan diferentes

Inyección económica

Aunque en un primer momento podamos pensar que el sistema de inyección aporta a los nuevos S1 y Cygnus X 125 una mayor complejidad que sus competidores, no es del todo cierto. Como buenos vehículos económicos, su objetivo es ser prácticos, funcionales y ofrecernos las mayores ventajas y comodidades en nuestra vida diaria. Para disfrutar de los placeres de la conducción o gozar de las máximas comodidades, ya existen otros modelos -la mayoría bastante más caros-, el leitmotiv de nuestros invitados es el de ser una herramienta de trabajo que nos proporcione la mayor movilidad y rapidez de movimientos en ciudad, escenario donde, como el resto de scooters 125 económicos, se sienten como pez en el agua.

Pocas opciones tan válidas encontraremos para desplazarnos por este medio, la clave radica en su compacto tamaño y en un diseño pensado para hacerlos manejables, fáciles de conducir y aptos para todos los públicos por su peso y agilidad.

A pesar de sus contenidas proporciones, la posición de conducción es lo bastante espaciosa para sentirnos a gusto sobre ellos; además, la plataforma plana ayuda a aumentar la sensación de amplitud, en especial para las piernas.

Sobre ellos, al ser muy compactos, adoptaremos una posición un tanto extraña. La forma de los asientos nos obligan a ir sentados muy hacia delante y con los manillares colocados bastante por encima de éstos. Con esta postura se busca un mejor manejo del scooter aunque se sacrifi que algo de comodidad; al fin y al cabo están pensados para trayectos básicamente cortos y urbanos, por lo que el nivel de confort que son capaces de ofrecer ha pasado a un segundo plano.

Con dos ocupantes, el espacio no sobra precisamente, pero podremos movernos con más o menos facilidad dependiendo de la talla del pasajero, ya que hay ocasiones en que las rodillas de éste podrían llegar a tocar en nuestros brazos y molestarnos un poco a la hora de conducir.

Desde un punto de vista general, ambos son modelos muy ligeros y se conducen sin esfuerzo. Además, la altura de los asientos no es excesivamente elevada, por lo que podremos apoyar las dos piernas en el suelo cuando estemos parados.

Económicos y prácticos

Inyección económica

Los caballetes centrales se colocan sin esfuerzo. Con un poco de práctica no cuesta nada aparcarlos sobre ellos, aunque si no queremos complicarnos la vida, siempre podremos optar por los caballetes laterales -con desconectador- que los dos equipan.

El listado de equipamiento de serie es suficientemente bueno, capaz, sin lugar a dudas, de saciar las necesidades para un uso urbano, ya que cumple con todos los requisitos exigidos por los usuarios, como una buena capacidad de carga y una estética agradable y desenfadada.

El primer punto lo solucionan con elementos como las guanteras -abierta en el Yamaha y de menor capacidad pero con cerradura en el Daelim- o unos habitáculos bajo los asientos, que, como mínimo, nos ofrecerán la posibilidad de guardar un casco integral al estacionar. El Cygnus X va un poco más allá en este aspecto, ya que, gracias al acertado diseño de su interior, nos ofrece un espacio extra capaz de albergar objetos como un mono de agua, una riñonera con los papeles, etc.

Otro dispositivo de carga importante en nuestros convidados es la plataforma plana, ideal para el transporte de cajas u otros objetos de gran tamaño. De hecho, su efectividad es tal, que hace prácticamente innecesaria la incorporación del habitual gancho cortabolsas, aunque para la comodidad de su propietario -y debido a su bajo coste-, el S1 lo equipa.

Casi tan importante como estar bien equipado es que nuestro scooter goce de un acertado diseño. Si logra entrarnos por la vista está claro que tendrá muchos puntos a favor y al final esto puede ser determinante en su compra. Sus creadores lo saben y por ello no han dudado en otorgarles unas formas atractivas y distintas a todo lo que conocemos, algo muy importante en nuestros días dada la gran cantidad de copias llegadas desde China.

Estéticamente destacan en muchos aspectos, pero seguramente estaremos de acuerdo que son sus frontales los que van a captar los mayores elogios. Son lo bastante amplios para garantizar una buena protección, pero a la vez, se les ha sabido otorgar unas aerodinámicas formas francamente originales para tratarse de unos scooters económicos. En gran parte esto debe a los faros anteriores, que, aparte de cumplir sobradamente sus funciones gracias a su calidad -están formados por ópticas Multiconvex y bombillas halógenas de buena potencia-, disfrutan de un tamaño y formas espectaculares.

El buen diseño tampoco debe estar reñido con lo práctico. Por ello también disfrutaremos de comodidades como las entradas de los depósitos de gasolina en los contraescudos, sistemas de apertura de los asientos desde el contacto -el del Yamaha cuanta con cierre magnético de seguridad- o unos cuadros de instrumentos muy bien dotados, con un diseño realmente sorprendente y gran parte de su información contenida en dos grandes pantallas digitales.

Ventajas de la inyección

Inyección económica

Por el solo hecho de contar con un sistema de alimentación del motor tan preciso y avanzado como el de inyección electrónica, nuestros invitados pueden ser considerados como los mejores de su categoría. Este mecanismo hace posible que los motores que los incorporan ahorren gasolina en los desplazamientos, reduzcan considerablemente las emisiones de gases contaminantes y funcionen con mayor precisión que sus rivales equipados con carburadores.

Como ya hemos dicho, uno de sus principales argumentos es el importante ahorro en el consumo de gasolina, un dato que en el Daelim se sitúa sobre los 3,8 litros a los 100 km y en el Yamaha en tan sólo 3,4. Gracias a estas cifras aprovecharemos en mayor medida la capacidad de los depósitos, que, a pesar de no ser especialmente grandes -de 8,5 litros el S1 y 7,1 el Cygnus X-, nos permitirán realizar, sin pasar por la gasolinera, algo más de 200 km.

Lo mejor de todo es que ahorraremos sin que sus mecánicas vean limitadas sus prestaciones y, por lo tanto, aprovechando todo el potencial que los monocilíndricos refrigerados por aire -combinación de aire y aceite en el caso del Daelim- SOHC 4V son capaces de alcanzar. De hecho, para tratarse en principio de propulsores bastante simples, esgrimen unas nada desdeñables potencias reales de 13,9 CV en el caso del S1 y 11,8 CV en el del Cygnus X. Además, al verse beneficiados por la convalidación B-A1, sus propietarios disfrutarán de las prestaciones más que necesarias para desplazarse a diario por ciudad y aprender, si venimos del mundo del automóvil, sin complicaciones.

Aunque el scooter de los diapasones no tiene la mecánica más potente, sí que es el que se comporta de forma más agradable; su entrega de potencia es mucho más dulce y carece de vibraciones que puedan molestarnos.

En lo que respecta al S1, es cierto que no tiene un tacto tan fino como su rival, pero por el contrario nos garantiza las mejores sensaciones y prestaciones del comparativo, ya que es el que disfruta de las aceleraciones más rápidas y alcanza una mayor velocidad punta a máximo rendimiento. Con todo, no les separan unas enormes diferencias; nuestros aparatos de medición desvelan unas escasas décimas de diferencia en todo el rango de aceleraciones y tan sólo unos 3 km/h más de velocidad máxima a favor del Daelim, que paga con un consumo 0,4 litros/100 km más que su rival su mayor carácter y repuesta del motor.

Máxima manejabilidad

Inyección económica

En cualquiera de los dos observaremos que las prestaciones de sus motores están en perfecto equilibrio con los elementos que forman la parte ciclo. No se han buscado elementos muy complejos, se opta por la durabilidad y por un funcionamiento de acuerdo con los scooters de su categoría. Al mismo tiempo, también se logra transmitir el mínimo esfuerzo al chasis, ya que al disponer en ambos casos de plataforma plana de grandes dimensiones, existe cierta debilidad en este punto que puede dar lugar a algunas flexiones y, en consecuencia, algunos movimientos extraños.

En el apartado de las suspensiones encontraremos los recorridos habituales entre los de su especie. Sólo llama la atención la horquilla convencional del Yamaha, que, con 103 mm de carrera, se muestra especialmente efectiva. Por el contrario, en el eje posterior, el scooter japonés dispone de unos amortiguadores de 78 mm que no poseen mecanismo de reglaje, mientras que en este mismo punto, el S1 -que sí cuenta con precarga de muelle- monta un único amortiguador de 80 mm, un poco más brusco y con menor progresividad que la solución empleada por el Cygnus X, lo que se nota cuando llevamos pasajero.

Por lo que respecta a la frenada, el Daelim llega con un equipamiento más completo o, al menos más actual, que el del scooter nipón. El tacto no es de lo mejor que hemos probado –tiene un recorrido mínimo y un poco duro-, pero la potencia es, valorando la labor realizada entre los dos discos -de 240 y 200 mm-, muy superior a la de su oponente. Por si fuera poco, ha sorprendido a la competencia incorporando un sistema de frenada combinada (delante/detrás), que, entre otras cosas, le otorga una mayor seguridad y facilidad de uso frente a las soluciones convencionales, sobre todo para los usuarios que debutan sobre dos ruedas.

Por su parte, el Yamaha tiene en el disco anterior de 245 mm y su pinza de dos pistones su mejor exponente, ya que será él quien se responsabilice de la mayor parte de la frenada y, en cierto sentido, nos haga casi olvidar su principal punto débil en este apartado: el freno de tambor posterior de 150 mm., que se nota especialmente cuando hay que detenerlo llevando pasajero.

Con todo, nuestros invitados nos ofrecen una excelente manejabilidad, perfecta para sortear cualquier tipo de obstáculo, deslizarnos entre coches muy fácilmente y dejar de lado los atascos y problemas frecuentes en las horas punta de las grandes ciudades.

Gozan de la estabilidad necesaria para circular sin problemas, proporcionada por unas llantas de 13 pulgadas en el Daelim y 12 en el Yamaha acompañadas por una primera monta de neumáticos de calidad media en los dos. Estas gomas nos otorgan un buen agarre sobre asfalto en buen estado, pero al pasar sobre zonas húmedas o firme desgastado, su rendimiento pasa a ser bastante discreto. Ojo a ellos en firme mojado.

Por muy poco

Yamaha Cygnus X 125i

Uno de los aspectos más característicos de los scooters llamados económicos es precisamente eso; su bajo precio y mantenimiento. Daelim sigue con su conocida política de precios y vuelve a ofrecernos un modelo con el mejor equipamiento a un precio realmente bueno. El S1, pese a la inyección electrónica o a la frenada CBS, cuesta tan sólo 1.999 euros. Una cifra que, con toda seguridad, le hará ser muy competitivo incluso comparado con la reciente oleada de scooters chinos que están llegando a nuestro país a precio de derribo.

El Yamaha, por su parte, está a la venta a 2.399 euros. Es visiblemente más caro que su contrincante e incluso que la mayoría de modelos que toman parte en esta categoría, pero sea como sea es algo muy lógico. Aunque es de procedencia taiwanesa, el Cygnus X está produciendo bajo los estándares de calidad de uno de los principales fabricantes de motocicletas como Yamaha, lo que es ya de por sí toda una garantía de calidad y buen funcionamiento; esto, por mucho que nos moleste, se acaba pagando.


J. Hernández
Fotos: Santi Díaz
Con la colaboración de Luis Miguel Reyes


Concepto Daelim S1 125 FiYamaha Cygnus X 125i
Marca DaelimYamaha
Modelo S1 125 FiCygnus X 125i
Año 20082008
Motor SOHC monocilíndrico, 4 tiempos, 4 válvulas, refrigeración por aire/aceiteSOHC monocilíndrico, 4 tiempos, 4 válvulas, refrigeración por aire
Cilindrada 124 cc125 cc
Diámetro de carrera 56 x 50,7 mm52,4 x 57,9 mm
Compresión 10,8:110,0:1
Potencia 14 CV11 CV
Par 1,08 kgm0,95 kgm
Alimentación Inyección electrónicaInyección electrónica
Encendido Electrónico digital CDIElectrónico digital TCI
Arranque Motor eléctrico y a pedalMotor eléctrico
Embrague Automático centrífugo en secoAutomático centrífugo en seco
Cambio Variador automáticoVariador automático
Transmisión secundaria Por correa trapezoidalPor correa trapezoidal
Tipo chasis Tubular, doble cuna en aceroMultitubular en acero
Basculante Grupo motopropulsor oscilanteGrupo motopropulsor oscilante
Geometría
Suspensión delantera Horquilla telehidráulica de 90 mm de recorridoHorquilla telescópica con barras de 113 mm
Suspensión trasera Amortiguador de 80 mm, ajustable en precarga de muelle2 amortiguadores de 78 mm de recorrido, ajustable en precarga de muelle
Freno delantero Disco de 240 mm, pinza de 2 pistonesDisco de 245 mm, pinza de 2 pistones
Neumáticos 130/60 x 13” y 130/60 x 13”110/70 x 12” y 120/70 x 12”
Peso en vacío 123 kg116 kg
Largo total 1.965 mm1.855 mm
Distancia entre ejes 1.480 mm1.295 mm
Altura asiento 765 mm785 mm
Depósito gasolina 8.5 l7.1 l
Precio 1.999 €2.399 €
Garantía 2 años en piezas y mano de obra2 años en piezas y mano de obra
Importador Daelim IbéricaYamaha Motor España S.A.
 

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