Comparativa Daelim S3 125 FI, Honda PCX 125i

Publicado el 09/02/2012


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<p>La exclusividad de los más sofistica­dos sistemas electrónicos ya no es propie­dad de los maxiscooters. Cada vez más, los fabricantes están ofreciendo scooters ur­banos dotados con un equipamiento propio de categorías más elitistas. Estaríamos hablan­do, pues, de scooters urbanos de 125 hi-tech.</p>

Cuando buscamos un medio de transporte para diario, queremos que éste sea tan versátil que nos permita ratonear entre el tráfico como el más ligero de los scooters y, al mismo tiempo, salir por carretera abierta con solvencia. Y debido a esta necesidad, creada por los propios usuarios, nace el segmento de los GT compactos, una franja del mercado cada vez más recurrente y poblada. Pero ya no es suficiente este segmento, porque las personas somos por definición inconformistas, y por eso buscamos darle otra vuelta de tuerca a nuestras exigencias y queremos un scooter ergonómicamente muy capaz pero para un uso mayoritario en ciudad, eso sí, que nos permita salir por carretera de vez en cuando. Y con esas premisas es precisamente con las que Honda ha diseñado su innovador PCX, un vehículo de movilidad casi unipersonal, urbana y ergonómicamente muy logrado.

En cuanto al Daelim S3, éste se aleja de un diseño compacto para convertirse en un buen ejemplo de GT en toda regla, sólo que con un aporte en equipamiento envidiable y a un precio muy, pero que muy competitivo. Es cierto que el tamaño del coreano no le permite ceñirse tanto a la definición de scooter urbano al cien por cien, pero su comportamiento en este medio es impecable y, bajo nuestro punto de vista, su talante urbano vale tanto como su capacidad para rutear por carretera o vías rápidas.

Cómodos y compactos

Si ponemos un scooter al lado del otro, veremos que el Daelim es más grande, considerablemente mayor que el PCX. Se podría decir que Honda busca con mayor ahínco un modelo de tamaño reducido, y lo hace principalmente sacrificando espacio para el pasajero. Éste disfrutará de un pequeño espacio en el asiento, incluso de unas estriberas abatibles bien situadas, pero si el trayecto es largo, terminará por cansarse antes que en el Daelim, donde sí encontrará un buen espacio habitable en el que acomodarse.

No obstante, la intención primigenia de los diseñadores japoneses a la hora de proyectar su PCX no ha sido otra que la de brindar un scooter muy cómodo para quien lo conduce, y ya lo creo que lo han logrado. El asiento es ergonómicamente muy acogedor, y, gracias a un altura respecto al suelo de tan sólo 761 mm, resulta muy accesible. Sin embargo, en este enfrentamiento se ha encontrado con un hueso duro de roer en muchos aspectos, y el de la ergonomía es uno de ellos.

El Daelim también aporta un amplio asiento, y en este caso para ambos ocupantes, así como una plataforma adelantada para los pies (en el Honda también existe) y unas cómodas y bien acabadas estriberas para el pasajero. Además, el apoyo de los pies en el suelo cuando estamos parados es tan bueno o mejor que en el Honda, ya que el S3 sitúa su asiento a tan sólo 745 mm.

El manillar es otro elemento distintivo entre los dos enfrentados. En el Honda nos encontramos con un tubo de acero redondo al descubierto, sin carrozar, al estilo del Honda Forza. Es un manillar más bajo que el del Daelim, que sí está carrozado, y eso nos permite mantener los brazos en una posición más relajada y también más dominante que sobre el del coreano.

Gran equipamiento

Antes de meternos de lleno en este apartado, conviene mencionar que los scooters facilitados por las marcas para este comparativo lucen algunos extras opcionales para ser mostrados en nuestras fotos, como lo son la más amplia pantalla derivabrisas del PCX o el respaldo para el pasajero del S3. Dos elementos que forman parte del catálogo de accesorios opcionales de ambas marcas a disposición de sus futuros usuarios.

Otra de las ventajas del Daelim frente al Honda la encontramos en que disfruta de una plataforma totalmente diáfana, y eso permite el transporte de objetos sobre ella (en las fotos vemos que este espacio está ocupado con un accesorio opcional a modo de guantera). A propósito de la capacidad de carga, en ambos modelos disfrutaremos de la posibilidad de guardar un casco integral bajo el asiento, e incluso hay un pequeño espacio extra en cada uno de ellos para dejar algún que otro objeto más, algo más grande en el Daelim. Por último, en el contraescudo del Honda hallamos una pequeña guantera y un par de ellas en el Daelim, suficientes en ambos casos para que actúen a modo de vacíabolsillos. De las dos del S3, una de ellas se puede cerrar con llave y en el interior de la misma encontramos una toma de corriente de 12 V y un tirador de emergencia, con el que abriremos el trabador del asiento que da acceso al cofre, en el caso de que nos quedáramos sin batería; y es que tanto el Daelim como el Honda colocan en el contraescudo un botón para abrir el asiento (eléctrico en el Daelim y mecánico -por cable- en el Honda).

En general el equipamiento es más completo el del Daelim que el del Honda, y eso que el precio de ambos modelos es muy parecido. En el S3 disfrutamos de varios detalles ausentes en el PCX, tales como un amortiguador para mantener el asiento abierto mientras manipulamos en el interior del cofre, una luz de cortesía para ver en lugares oscuros, un apoyo lumbar para el conductor regulable longitudinalmente o el empleo de diodos led para ambos equipos luminosos.

Stop & go y smartkey

No obstante, cada uno de ellos aporta un elemento tecnológico-funcional exclusivo y muy práctico, que bien podría terminar convirtiéndose en un sistema habitual entre los scooters de su mismo segmento.

Hablamos, en el caso del Honda, del sistema Stop & Go, que le ayuda a economizar el consumo de combustible y a ser más respetuoso con el medio ambiente. Con él, el motor del PCX se para a los tres segundos de detenernos ante un semáforo en rojo (siempre que el motor haya alcanzado o superado los 60º), para encenderse de nuevo con sólo accionar el mando del gas cuando queramos empezar a movernos. Se trata de un sistema más evolucionado que el que en su día se presentó en el Honda @ (de hecho, es el mismo que emplea el cicloscooter Zoomer 50), pues, en el caso del PCX, el sistema de arranque hace que se mueva el alternador mediante electroimanes y sus correspondientes polarizaciones alternas, lo que significa que la arrancada es suave y desaparece el característico ruidito del motor de arranque, como si el propulsor nunca hubiese estado parado; es una sensación increíble.

En cuanto al Daelim, su aporte tecnológico viene dado por la Smartkey, un sistema mediante el cual no necesitaremos llave alguna ni para encender el motor ni para acceder a los diferentes lugares del scooter que habitualmente se encuentran cerrados, bastará con que llevemos en el bolsillo el dispositivo (la Smartkey). Así, en la piña de contacto, en lugar de la cerradura de rigor, nos encontramos con un conmutador que, al apretarlo, pone todo el sistema en alerta. Girar este conmutador sería lo mismo que si hiciésemos lo propio con una llave en una piña de contacto convencional. Además, desde éste también podremos abrir la guantera principal y la tapa que da acceso al tapón de gasolina. Por último, si tenemos la Smartkey en un bolsillo, el botón que da acceso al cofre (situado en el contraescudo) se encuentra activo, siempre que estemos a muy pocos metros del scooter, bloqueándose automáticamente en el momento en que nos alejamos. La Smartkey no es un equipamiento exclusivo del S3, pues Honda también lo ofrece en su versión más exclusiva del Forza 250, pero tiene mérito que Daelim haya introducido este avance tecnológico en un scooter de este precio y cilindrada.

 

Motores distintos

Aunque estamos hablando de scooters de la misma cilindrada y enfocados a un público muy parecido, cada uno dispone de propulsores sensiblemente distintos. Es cierto que ambos confían en una mecánica de 4T, con refrigeración líquida y alimentación por inyección electrónica, pero, mientras que el Honda dispone de un solo árbol de levas para empujar dos válvulas en culata, la mecánica del Daelim disfruta de doble árbol de levas (DOHC) para sus cuatro válvulas. También en el diseño del sistema de refrigeración notamos una diferencia importante, y es que el radiador del Honda no está en la parte frontal del motor, como en la mayoría de scooters, incluido el S3, sino que está en el lateral derecho del motor, superpuesto al eje del cigüeñal para aprovechar colocar el ventilador en su extremo, con ello se ahorran tuberías y eliminar así el aire caliente que generaría desde una zona avanzada del scooter.

Tanto la mecánica de uno como la del otro tienen como objetivo reducir el consumo de manera radical, sobre todo en el Honda, con su sistema Stop & Go. De hecho, si no me equivoco, el PCX es el scooter de 125 c.c. con el consumo más bajo del mercado. Gracias al sistema PGM-FI y con la ayuda del Stop & Go, se planta en unos escasos 2,46 litros a los 100 km, lo que, unido a que dispone de un depósito de 6,2 litros, le otorga una autonomía teórica de 250 km. Pero el Daelim también demuestra muy buenas maneras en este mismo ámbito, ya que en un uso mixto nos ha dado un consumo medio de tan sólo 3,67 litros, que, con los 11,5 litros de su depósito, sitúa el listón de su autonomía teórica en unos más que aceptables 310 km, una independencia increíblemente cómoda para un uso diario.

No obstante, cabe destacar que Daelim logra su bajo consumo y su gran autonomía siendo un scooter más grande y potente que el PCX. De hecho, la principal virtud de Honda con este modelo es haber logrado un vehículo tremendamente económico en su uso cotidiano y con unas características dinámicas perfectas para la movilidad urbana -además de un motor muy suave y agradable en la entrega-. Pero, a diferencia del S3, el PCX no apura la potencia hasta el límite de la convalidación (15 CV), sino que ésta se queda en 11,3 CV. Y es que el motor del S3 puede subir más de vueltas gracias a su doble árbol de levas y sus cuatro válvulas, y por eso él sí llega hasta la cifra de los 15 CV.

 

Aceleración o velocidad punta

Y esas diferentes cifras de potencia se traducen al final en unas prestaciones también distintas. Por un lado, tenemos el Honda, que, con toda la intención del mundo, la marca japonesa ha querido dotar con un sistema de transmisión automática más efectiva en la parte baja del cuentarrevoluciones. Por eso, en salida parada la respuesta al puño del gas es inmediata y contundente, mucho más que en el Daelim, aunque también es cierto que se le acaba la mecha antes que al coreano. Sobre los 60-70 km/h el PCX deja de empujar con la misma fuerza pero todavía con brío para llegar a los 80 km/h, velocidad en la que se encuentra muy cómodo. A partir de entonces, y de manera mucho más perezosa, la aguja sigue subiendo hasta llegar a señalar los 108 km/h de marcador como techo a su velocidad máxima.

Por otro lado, el Daelim se muestra algo más pesado en sus metros iniciales, de hecho, lo es (159 kg frente a los 124 del PCX), y la entrega inicial de potencia en el momento de la arrancada, cuando el embrague se cierra y el variador empieza a abrirse, tiene un golpe que resulta un poco molesto si estamos continuamente arrancando de semáforos -aparte de que su motor de por sí no es tan suave, el del Honda parece casi eléctrico hasta superar los 60 km/h.

Y así como en el PCX nos encontramos con una relación cerrada, potenciando más las aceleraciones que la elasticidad, en el S3 sucede todo lo contrario; hasta los 40 km/h acelera bastante bien, pero no es ningún portento, y a partir de esa velocidad es cuando empieza a empujar con soltura y llega hasta los 100 km/h con más facilidad que el Honda, después continúa el ascenso en el velocímetro hasta situar la aguja en unos increíbles 130 km/h de marcador… ¡y aun así consume muy poco! 

Un Honda económico

Ya hemos dicho que los dos son scooters pensados para la movilidad urbana, pero eso es algo más evidente en el Honda, sobre todo en el momento en el que te subes a él. Todo el mundo que lo prueba, cuando se baja, te dice lo mismo, que es un scooter muy ágil y tremendamente fácil de conducir. Es algo comprensible, ya que monta unos neumáticos muy estrechos (90/90 y 100/90) sobre llantas de 14 pulgadas, y el manillar está situado en una altura perfecta para dominarlo sin esfuerzos. De hecho, esas dos son las razones por las que a los usuarios les resulta tan fácil hacerse con los mandos del PCX, por inexpertos que sean sobre dos ruedas. Pero, bajo mi punto de vista, el mejor elemento del scooter es el bastidor, aunque es cierto que no resulta muy práctico su elevado paso por la plataforma en un scooter pensado para la ciudad -del que deberemos subir y bajar varias veces al día-, pero se trata de un chasis muy resistente a la torsión, y eso hace que no se note absolutamente ni un solo movimiento en marcha.

Por otro lado, al ser un scooter cuya velocidad media se situaría entre los 80 y los 90 km/h, es imposible que pongamos este chasis en apuros. Una velocidad que también da margen a suspensiones y frenos, pues en este aspecto el Honda no es que brille por su equipamiento, al menos en el tren posterior. El doble amortiguador de la zaga es blando y rebotón, y no permiten regular la precarga del muelle, mientras que el freno en este eje corre a cargo de un económico tambor monoleva al que le notamos algunas carencias a cierta velocidad. Eso sí, tanto la horquilla como el disco de 220 mm que ensambla la llanta delantera se comportan como merece el nombre de Honda, sin fallos y de manera muy fiable. A destacar que en el CBS que combina el disco delantero (hidráulico) con el tambor posterior (mecánico) no existen puntos muertos en las manetas, como pasaba en los Scoopy con tambor trasero. 

El mejor Daelim

En cuanto al S3, en este caso estamos ante un scooter con un chasis más débil en su parte central debido a la plataforma plana, aunque hay que decir que es, de largo, mucho más resistente de lo que nos tienen acostumbrados la gente de Daelim, pues ése ha sido siempre su talón de Aquiles y en este S3 se podría considerar solucionado el problema. En cuanto a las suspensiones, hay que destacar que, al revés de lo que pasa con el PCX, la horquilla delantera no nos ha gustado tanto como el doble amortiguador posterior (éste sí, con reglaje de precarga de muelle), y es que, como decimos, el tren delantero sufre ciertos flaneos cuando estamos inclinados en mitad de la curva y el asfalto no es totalmente regular o cuando forzamos la frenada provocando una gran transferencia de peso de atrás a delante, y eso compromete la estabilidad de la rueda sobre el asfalto. Esto sucede, en parte, por lo que comentamos de la plataforma plana, pero también porque los frenos son más potentes de lo que puede asumir la horquilla; nada menos que cuatro pistones en la pinza delantera para frenar un disco de 240 mm, que se combina mediante un CBS con el disco posterior (220 mm) y su pinza de doble pistón.

Los neumáticos de primera monta, y esto es común en ambos modelos, están suministrados por dos marcas poco conocidas, al menos en el ámbito de los scooters, pero dan buen resultado si no les exigimos demasiado y dejamos que adquieran temperatura antes de hacer el burro -en el caso del Daelim hablamos de la marca Schwalbe y de IRC para el Honda.

En general, podríamos resumir un poco el comportamiento de cada uno diciendo que el PCX es un scooter más noble en la parte ciclo, más suave mecánicamente y más ágil entre el caótico tráfico urbano. Mientras que del Daelim diremos que se trata de un scooter más cómodo, mejor equipado y con un motor más capacitado para llevarnos lejos de la urbe. En cuanto al precio, los dos rondan los 2.600 euros (100 euros más caro el Daelim), y eso los posiciona como una buena opción para quien busca un modelo avanzado tecnológicamente y muy cómodo de usar a diario. Y si tuviéramos que buscar una cualidad común en ambos, nos quedaríamos su bajo consumo y su gran autonomía.

Concepto Daelim S3 125 FIHonda PCX 125i
Marca DaelimHonda
Modelo S3 125 FIPCX 125i
Año 20112011
Motor 1 cil., 4T, LC, DOHC, 4 V1 cil. 4T LC SOHC 2V
Cilindrada 124 cc124 cc
Diámetro de carrera 56,5 x 49,5 mm52,4 x 57,9 mm
Compresión 10,8:110,0:1
Potencia 14 CV11.7 CV
Par 1,25 kgm12 kgm
Alimentación Inyección electrónicaInyección electrónica
Encendido Electrónico digital CDIElectrónico digital CDI
Arranque Motor eléctricoMotor eléctrico
Embrague Automático centrifugo en secoAutomático centrífugo en seco
Cambio Variador automáticoVaraidor automático
Transmisión secundaria Por correa trapezoidalPor correa trapezoidal
Tipo chasis Tritubular en tubo de acero redondoMultitubular en tubo de acero redondo
Basculante Grupo motopropulsor oscilanteGrupo motopropulsor oscilante
Geometría 27º y 85 mm de avance
Suspensión delantera Horquilla telescópica hidráulica con barras de 36 mmHorquilla telescópica hidráulica 31/100 mm
Suspensión trasera Dos amortiguadores hidráulicos regulables2 amortiguadores hidráulicos de 75 mm, no ajustables en precarga
Freno delantero 1 disco de 240 mm, pinza de 2 pistones, CBSDisco de 220 mm, pinza 3 pistón. CBS
Neumáticos 120/70 x 14 y 140/60 x 1390/90 x 14” y 100/90 x 14”
Peso en vacío 159 kg -
Largo total 2.140 mm1.930 mm
Distancia entre ejes 1.500 mm1.315 mm
Altura asiento 745 mm761 mm
Depósito gasolina 11.5 l8 l
Precio 2.649 €2.749 €
Garantía 2 años2 años
Importador Daelim Ibérica S.A.Montesa-Honda, S.A. 902 026 100
 
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Comentarios (1)

  • zarpa
    zarpa 20-02-2012

    el s3 le da 1000 vueltas

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