Comparativa Gilera GP 800,

Publicado el 03/02/2010


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Hasta hace poco, el scooter deportivo por excelencia era el Tmax, que arrasaba ante cualquiera que se le pusiera delante. Pero ahora tiene contrincante; se llama GP 800 y sus números asustan.

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En 2008 le han dado una vuelta de tuerca definitiva al Tmax, que ha supuesto una gran mejora, con un chasis de aluminio, frenos de nivel y una estética aún más elegante y agresiva. Todo ello ha sido suficiente para ganarse los corazones de muchos y romper el récord absoluto de ventas de este modelo en nuestro país con más de 3.000 unidades en lo que va de año.

El GP 800, por su parte, ha irrumpido en el mercado centrándose en un espíritu 100 % deportivo. Sin demasiados lujos, se ha priorizado la potencia del motor por encima de todo. El verdadero protagonista es el motor. Los ingenieros del grupo Piaggio le han montado un bicilíndrico de 839 cc.

Este impresionante V a 90° es capaz de desarrollar una potencia de 73,5 CV verificados en nuestro banco de potencia. Estos datos lo sitúan como el scooter más potente jamás construido. Lógicamente, partiendo de un motor con semejante potencia, se ha tenido que construir una parte ciclo capaz de mantenerlo todo bajo control. Y el resultado es un megascooter de más de 250 kg que puede ver en su marcador los 200 km/h. Si bien los dos protagonistas de hoy son los máximos representantes de las moto-scooters deportivas que se encuentran en nuestro mercado, también es justo decir que sus prestaciones no están totalmente a la par.

Aunque el Yamaha cuenta con un equilibradísimo motor bicilíndrico en paralelo de 499 cc que rinde una potencia de 45 CV de una manera brillante, los números mandan. El GP 800 cuenta con una ventaja de 340 cc y casi 30 CV más de potencia, que teóricamente dejan las cosas muy claras de buen principio. Pero sólo teóricamente...

El Tmax monta aparte de sus dos pistones trabajadores paralelos, una tercera biela con un contrapeso, que actúa a modo de pistón muerto. Esto permite utilizar un cigüeñal de reducidas dimensiones, y por tanto, un bloque motor muy compacto. Este tercer cilindro fantasma es también el responsable de que el motor funcione realmente bien en medios y altos, donde el tricilíndrico responde como si tuviera mucha más potencia. Un equilibrio, sin duda, genial.

Por otro lado, el motor Piaggio es simplemente bestial a cualquier régimen, siempre con patada y par; incluso arrancando desde parado, el neumático puede llegar a patinar con relativa facilidad. La configuración de los cilindros en V resulta mucho más deportiva que la de la japonesa, en paralelo, pero también obliga a un tamaño final mucho más elevado.

Los protagonistas de hoy no son precisamente pesos pluma. Sus tamaños y cuidadas estéticas los hacen ser scooters más bien rellenitos. El peso del Tmax, pese a haber adelgazado unos cinco kilos, gracias en parte a su nuevo chasis de aluminio, se queda en 220 kg en orden de marcha, con el depósito lleno.

En el caso del Gilera, el peso es uno de sus puntos flacos. Para tratarse de un scooter, la cifra asusta un poco: 270 kg en orden de marcha tienen la culpa. Este importante factor equilibra la balanza y permite al Tmax recuperar un terreno que por prestaciones había perdido.

La potencia es importante, pero la manera de transmitirla a la rueda es determinante. Cada uno adopta una técnica distinta. Yamaha utiliza un variador inercial con rodillos, con un embrague bañado en aceite que también trabaja bajo activación cinética. La italiana, en cambio, usa un sistema mecánico-eléctrico de poleas, con embrague centrífugo en seco. Los dos sistemas actúan suaves y sin tirones, pero quizás el Tmax es más agradable al puño de gas, mientras que el GP es más directo y agresivo.

La transmisión final de la japonesa se realiza mediante doble cadena sellada bañada en aceite sin mantenimiento, mientras que la de su rival es por kit de transmisión convencional, un detalle bastante discutible para tratarse de un scooter. El desentenderse del mantenimiento periódico de la transmisión es uno de los principales argumentos de practicidad de los scooters.

Además de ser scooters deportivos, sus diseños son atractivos y prácticos, con grandes y envolventes carenados que cumplirán con el objetivo de mantener al usuario a salvo del viento, el frío o la suciedad. Sus frontales son tan anchos como funcionales. Las piernas, perfectamente cubiertas en ambos casos, irán bien resguardadas, y del pecho hacia abajo se goza de una buena protección contra las inclemencias.

Las cúpulas se encargan del torso y la cabeza de manera bastante efectiva. El Gilera cuenta con una cúpula regulable en altura cuya activación se realiza desde un mando en el manillar. Su tamaño no es demasiado grande, pero subida del todo evitará de forma efectiva el aire que impactaría contra el pecho. Los brazos quedan más expuestos, pero esto no representa ningún problema a no ser que circulemos a gran velocidad, donde solamente el flaneo de una ropa inadecuada molestará.

La Yamaha cuenta con una gran cúpula que desvía a la perfección el aire de hombros, brazos y cabeza. Detrás de los escudos hay una amplia zona donde poner los pies. La posibilidad de ir variando la posición es de agradecer, sobre todo si se les da un uso turístico. Muy acertados son los soportes lumbares que montan ambos modelos. El del GP es regulable para poderlo ajustar más a las necesidades de cada usuario. El del Tmax no es ajustable, pero es un poco más alto, por lo que permite una mayor sujeción.

Partes ciclo de nivel

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Como scooters deportivos que son, los fabricantes han tenido que poner especial empeño en dotar sus respectivos modelos de partes ciclo de nivel. Como novedad, en el modelo japonés se ha optado por dar el salto en ambas llantas a las 15 pulgadas, al chasis de aluminio y a un eficiente sistema de frenado. Todo ello se suma a una horquilla de 43 mm que va sujetada sobre doble tija -como en las motos-, y eso le permite una pisada excelente de la rueda delantera.

Sorprende muy gratamente en los tramos de curvas enlazadas y es una gozada hacer los cambios de dirección con tan poco esfuerzo. El aplomo es sobresaliente, acompañado de un paso por curva realmente obediente. Si se lleva con ganas, puede resultar increíblemente efectiva. La revisión las bieletas traseras permite que la suspensión trasera forme un tándem verdaderamente equilibrado con el tren delantero. La confianza que brinda el Tmax está por encima de la de muchísimas motos del mercado, con un rendimiento deportivo que permite disfrutarla en carreteras de todo tipo.

El GP 800 ofrece un chasis más convencional, de tubo de acero y tija simple, con llanta delantera de 16 pulgadas que permite sentir bien el tren anterior. En todo tipo de carreteras se defiende con dignidad, pero se ve seriamente penalizado por su gran peso. La pisada de su tren delantero es buena, permitiendo entrar rápido y seguro en las curvas. Eso sí, se tiene que andar con mucho ojo e hilar muy fino. El Gilera es un auténtico obús cuando va lanzado. La distancia ente ejes es considerable, 1.953 mm, por lo que podemos afirmar que el GP es bastante largo, pero es una buena forma de conseguir una perfecta estabilidad en una motoscooter con esta potencia y capaz de alcanzar altas velocidades.

La estabilidad a velocidades elevadas permite disfrutarlo con gran seguridad y lo hacen válida para todo tipo escapadas de fin de semana, incluso viajes esporádicos. Su equipo de frenado es bueno, con pinzas de doble pistón Brembo, aunque con una bomba de más caudal se ganaría en las apuradas. En realidad, el problema lo volvemos a encontrar en el peso, y en las prestaciones, que al ser tan elevadas penalizan el conjunto.

Llegada la hora de decidir, la cosa está realmente complicada. Las prestaciones del Gilera son impresionantes, y los más quemados a buen seguro priorizarán ese punto. El diseño es bonito y se mueve con suficiente agilidad para su peso. Es un buen producto que ha roto todos los moldes en el mundo del scooter y ha lanzado un reto al resto de los fabricantes.

El Tmax continúa fiel a sus principios y ofrece un producto más civilizado, elegante y con un ciclo impresionante para tratarse de un scooter, capaz de hacernos gozar de la conducción con 30 CV menos que el italiano. Una nueva especie ha llegado, y viene para quedarse. Una nueva saga de deportivos para el día a día.


Eduard Fernández
Fotos: Xavier Pladellorens y Santi Díaz

Concepto Gilera GP 800
Marca Gilera
Modelo GP 800
Año 2008
Motor SOHC 2 cilindros en V a 90º, 4 tiempos, 8 válvulas, refrigeración líquida
Cilindrada 839 cc0 cc
Diámetro de carrera 88 x 69 mm -
Compresión 10.5:1 -
Potencia 75 CV -
Par 7,8 kgm -
Alimentación Inyección electrónica
Encendido Electrónico digital CDI
Arranque Motor eléctrico
Embrague Automático centrífugo en seco
Cambio Variador automático
Transmisión secundaria Por correa trapezoidal
Tipo chasis Doble cuna en acero redondo
Basculante Estructura de aluminio fundido
Geometría N.d.
Suspensión delantera Horquilla telehidráulica 41/120 mm
Suspensión trasera Amortiguador hidráulico 133 mm, ajustable en precarga
Freno delantero 2 discos de 300 mm, con pinzas de 2 pistones
Neumáticos 120/70 16\" y 160/80 15\"
Peso en vacío 245 kg -
Largo total 2.237 mm -
Distancia entre ejes 1.593 mm -
Altura asiento 780 mm -
Depósito gasolina 18 l -
Precio 8.600 € -
Garantía 2 años piezas y mano de obra
Importador Piaggio España S.A.
 

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