Comparativa Kawasaki KLX 250, Yamaha WR 250 R

Publicado el 03/02/2010


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Ciudad, carretera, pistas, caminos, senderos, trialeras suaves, cronos.. Son un ejemplo de polivalencia, facilidad de conducción, fiabilidad, bajo mantenimiento y consumo.

Pura diversión

Nuestro mercado tardó mucho tiempo en descubrir las infinitas posibilidades de un tipo de moto que llevaba años haciendo disfrutar a los aficionados de países como Estados Unidos, Japón o Australia. En el Viejo Continente, el "libro de instrucciones" parecía indicar que el campo era territorio de las dos tiempos, mientras que las 4T de guardabarros elevado se consideraban vacas gordas y pesadas. Por suerte, los tiempos, en el doble sentido de la palabra, cambiaron.

Hoy día, las válvulas y las lumbreras comparten territorio de la manera más natural, y una especie como las "pequeñas" 250 de cuatro tiempos está ampliando cada vez más su hábitat con tan buenos argumentos, que se nota en el mercado y por eso las marcas les dedican mucho mimo. Ejemplo de ello son estas dos trail que nos llevamos de excursión.

Dos bombones

Kawasaki KLX 250

Confieso que cuando vi la Kawasaki, me enamoré de ella. Me cautivó. La estaba mirando desde todos los ángulos y la encontraba cada vez más bonita, pero surgió un problema: llegó la Yamaha y vestida de blanco. Vamos bien si ya empiezan los problemas antes de comenzar.

Ciertamente, el diseño de estas dos motos es muy atractivo y equilibrado, algo más agresivo en general en la Yamaha, pero cada una de ellas con sus particularidades concretas. La KLX saca ventaja por la cara. Sí, porque el frontal es de lo más agresivo, con un faro (con dos bombillas) superanguloso que incluye dos pequeños triángulos cromados en las esquinas de la óptica que, sin poder llegar a decir tuning, confirma lo que se han cuidado los detalles en estas motos. Otro punto fuerte en la parte delantera es el cuadro de instrumentación, de forma casi rectangular, que ocupa prácticamente toda la parte trasera de la placa. Es todo digital, incluso el cuentarrevoluciones utiliza el sistema de barras que se va iluminando de punta a punta de todo el panel a medida que sube el régimen del motor.

Vistas atrás

Yamaha WR 250 R

Pero si miramos hacia las partes traseras, ahí, la WR se lleva la palma. Superestilizada, pura finura, con un piloto de led ovalado que parece abducido por el guardabarros, justo donde empieza otro de sus atractivos: un bonito soporte de aluminio con un diseño impecable deja prácticamente en el aire el final de la moto y soporta la placa portamatrícula.

Otros detalles atractivos son, por ejemplo, las gomas que recubren las estriberas de la KLX, reducen vibraciones y mejoran el confort, ya que al ser una moto multiuso es fácil –que no recomendable– que en épocas de calor se lleve con calzado de suela muy liviana. También le da un aire digamos aventurero la bolsa para herramientas u otros pequeños objetos ubicada sobre el guardabarros trasero.

En la Yamaha llama la atención el asiento bicolor, que no sólo se limita a un doble uso de color, sino también de textura. La parte superior (en negro) es más lisa, y los laterales (en gris), más rugosos. Por decirlo de alguna manera, te permite mover el culo, pero te sujeta mejor las piernas.

Y si en la Kawa las gomas estaban en los estribos, en la Yamaha están en el disco delantero y en la corona trasera y ejercen la función, como si se tratase de un gran silentblock circular, de eliminar vibraciones y ruidos.

Otra curiosidad son los protectores de bajos. Las dos partes frontales de las tapas del cárter están al cuidado de dos piezas independientes de nylon grueso que, al ser blanco, va a conjunto con la moto. Lo dicho, cuidadas hasta en los pequeños detalles.

Diferencias importantes

Kawasaki KLX 250

Si bien hasta aquí todo han sido flores y a cual más bonita, entramos ahora en el terreno de algunas cifras. Antes de que te sumerjas en las fichas técnicas para comparar una con la otra, conviene tener un punto de vista objetivo.

Ambas comparten un motor monocilíndrico de cuatro tiempos de 249 c.c. (con más diámetro de pistón para la Yamaha por más carrera en la Kawa), inyección electrónica, arranque eléctrico, cambio de seis velocidades, prácticamente las mismas medidas de frenos, de ruedas y algo más; a partir de ahí, las diferencias ya son notables en todos los aspectos.

Empezando por el mayor diámetro de barras en la suspensión delantera de la WR que en la KLX. Por no hablar de los recorridos de ambos trenes, con una clara ventaja para la Yamaha, que le saca 15 mm de ventaja delante y 30 mm detrás.

No obstante, la superioridad de la chica de blanco es más destacable en el banco de potencia, con casi 7 CV de diferencia (y estamos hablando de 7 sobre 25) y además mucho más aprovechables en su curva.

Evidentemente, estas disimilitudes se van a percibir después en su comportamiento, por eso es necesario –para hacer una valoración lo más justa posible– tener en cuenta otro dato: el precio. Prácticamente son 1.500 euros de diferencia. ¿A que no lo parece en parado? Sin embargo es evidente que ese sobrecoste Yamaha lo ha repercutido en suspensiones y potencia. Y se nota.

A por ellas

Yamaha WR 250 R

"Es más alta, ¿verdad?", nos preguntábamos todos al bajar de la Kawasaki y subir a la Yamaha. Parece mentira lo que se notan 40 mm, la diferencia de la altura del asiento al suelo entre ellas. Eso, unido a un asiento algo más blando –aunque no mucho–, hace que nos sintamos más cómodos en la Kawa, ya que tocamos mejor de pies al suelo. Sin embargo, la KLX nos reservaba otra sorpresa: si hay cierto ruido ambiental, o simplemente otra moto en marcha a nuestro lado, probablemente le demos dos veces al botón de arranque pensando que no se ha puesto en marcha. El motor de arranque es tremendamente silencioso, al igual que el 4T que tenemos al ralentí entre las piernas, y como las vibraciones son mínimas, casi hay que dar un golpe de gas o mirar el cuentarrevoluciones para tener la confirmación de que todo está en funcionamiento.

¡En marcha!

Kawasaki KLX 250

Con los dos depósitos llenos, que también coinciden en algo más de 7,6 litros de capacidad, tenemos para más de 100 kilómetros de diversión, que se alargarán en función del tipo de recorrido, de terreno y, por supuesto, de conducción.

Por asfalto, la Kawasaki parece mostrar más aplomo, por su menor altura, sus suspensiones más cortas y la posición de conducción. El motor empuja muy suave y salvo el repiqueteo que se oye, que yo diría que es típico de las trail de Kawasaki, todo es dulce, especialmente el embrague.

En la Yamaha se va más en posición de enduro, todo algo más duro, incluyendo el embrague, pero la estirada del motor es una gozada y parece que no se acabe. Casi es necesario hacer un reset para recordar que vamos en una trail cuatro tiempos de 250 c.c., porque tras llegar rápidamente al límite legal de los 120 km/h, parece que te diga: "¿No quieres más? Si quieres, puedo".

Fuera pista

Yamaha WR 250 R

Para toda trail, la auténtica prueba de fuego es dejar el negro asfalto, por revirado que sea, y entrar en el multicolor combinado de pistas, caminos, senderos, alguna trialera suave e incluso alguna crono o circuito que puedas encontrar en tu excursión.

La primera sorpresa grata es la adherencia de la que disponemos, y es que los neumáticos, en ambos casos, poseen un generoso tamaño de taco para tratarse de unas trail. Si las suspensiones se antojan blandas viniendo del asfalto, no hay problema, las podremos adaptar al nuevo escenario gracias a los hasta 16 clics de regulación de ajuste de compresión de los que disponemos en ambas suspensiones.

Aquí es donde la Kawa manifiesta más su menor recorrido de suspensiones y, sobre todo, su diferencia de potencia. Pero jugando con el motor sobre las 7.000 rpm, que es el régimen más aprovechable, se puede dar mucha guerra, especialmente porque al ser un propulsor muy suave, la tracción es de lo más noble. Eso sí, nos encontramos mucho más cómodos en conducción de pie que sentados, a pesar incluso de que en alguna ocasión notamos cierta tendencia del tren delantero a intentar hacer su propia trazada. Pero eso, sólo cuando te animas más de la cuenta.

La Yamaha, que de entrada ya tiene una posición de conducción más agresiva, hace honor a su mayor precio con un equipo de suspensiones Kayaba y la muy respetable cifra de 270 mm de recorrido tanto delante, con barras de 46 de la horquilla invertida, como en el multirregulable amortiguador trasero. Un equipo imprescindible, porque ya estamos hablando de 25 CV a la rueda, que van empujando prácticamente hasta las 10.000 rpm.

Un comentario que se repitió en más de una ocasión durante la prueba, y que puede resumir cómo va la WR 250 R, es que simplemente con unos neumáticos de enduro y un escape que no la estrangule tanto se puede conseguir fácilmente una pequeña bestia muy divertida. Pero no olvidemos que estamos hablando de trails y, como tales, les damos un notable a estas dos atractivas 250 c.c. 4T, porque son, de sobras, toda una garantía para disfrutar.

Curvas de potencia

Motor Yamaha WR 250 R

Gran diferencia en el comportamiento de los propulsores de nuestras dos invitadas. De inicio, ambas curvas parten del mismo nivel, pero desde éste la del motor Yamaha se destaca claramente de la de su competidora. Es más potente en medios y también en altos, donde alcanza los 25,2 CV, permitiendo además estirar las marchas en mayor medida que su rival. El motor Kawasaki se queda un escalón por debajo, tanto por su potencia máxima de 17,68 CV como por su corta capacidad de estirada o por su suave respuesta a bajo y medio régimen. El par máximo es igualmente superior en la Yamaha, con 2,2 kgm frente a los 1,8 kgm de la Kawa.


Enric Clarà
Fotos: Oleguer Serra
Con la colaboración de Jaume Colom, Miquel Roura y Parcmotor Castellolí

Concepto Kawasaki KLX 250Yamaha WR 250 R
Marca KawasakiYamaha
Modelo KLX 250WR 250 R
Año 20092008
Motor Motor DOHC monocilíndrico, 4 tiempos, refrigeración líquidaMotor DOHC monocilíndrico, 4 tiempos, refrigeración líquida
Cilindrada 249 cc249 cc
Diámetro de carrera 72 x 61,2 mm77 x 53,6 mm
Compresión - 11,8:1
Potencia 17.7 CV25.2 CV
Par - -
Alimentación Inyección Keihin de 34 mmInyección electrónica
Encendido DigitalDigital
Arranque EléctricoMotor eléctrico
Embrague Multidisco por cableMultidisco por cable
Cambio 6 velocidades6 velocidades
Transmisión secundaria CadenaPor cadena
Tipo chasis Perimetral en aceroSimple cuna desdoblado en aluminio
Basculante
Geometría
Suspensión delantera Kayaba de 43 mm y 255 mm de recorridoKayaba de 46/270 mm de recorrido
Suspensión trasera Kayaba de 230 mm de recorridoKayaba de 270 mm de recorrido
Freno delantero Disco de 250 mm, pinza NissinDisco de 250 mm, pinza Nissin
Neumáticos 3,00/21\" y 4,60/18\"80/100-21" y 120/80-18"
Peso en vacío 138 kg126 kg
Largo total - -
Distancia entre ejes 1.430 mm1.420 mm
Altura asiento 890 mm930 mm
Depósito gasolina 7.7 l7.6 l
Precio 4.569 €5.799 €
Garantía 2 años2 años
Importador Kawasaki Motor EspañaYamaha Motor España S.A.
 

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