Comparativa Yamaha TMAX 500, Honda SCOOPY SH 300i

Publicado el 03/02/2010


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Por el precio de una Tmax 500 te puedes comprar dos scoopy 300, algo que no esta nada mal vistas las excepcionales aptitudes del scooter de Honda. Aunque Yamaha también es uno de los más completos..

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El mayor de los Scoopy, el SH300i, es un scooter de media cilindrada que ha tenido una extraordinaria acogida por parte de crítica y público desde el mismo momento en que se presentó, en diciembre de 2006. Buena parte de la culpa la tiene el motor de 279 c.c., creado por Honda para este modelo y con unas prestaciones a tener en cuenta, además de una parte ciclo que le aporta una excelente estabilidad en cualquier tipo de circunstancias.

Junto a todo esto, con unas dimensiones que distan muy poco de las presentadas por las versiones de 125 y 150 c.c., el Scoopy 300 es un utilitario muy compacto y muy ágil para moverse por ciudad.

Pocos reproches podemos hacer pues a este scooter. Quizá sólo que, con un depósito de combustible de tan sólo nueve litros de capacidad, su autonomía esté por debajo de los doscientos kilómetros. Por lo demás, es un digno integrante de la famosa y exitosa saga Scoopy.

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El último Yamaha Tmax 500, que vio la luz en octubre de 2007, es una revisión perfeccionada del modelo que vino a suceder. Destacan entre las principales mejoras aplicadas sobre él la adopción de un robusto chasis de doble viga de aluminio, las llantas de quince pulgadas (en lugar de catorce) tanto en el tren delantero como en el trasero y una estampa completamente puesta al día, con un aspecto mucho más estilizado.

A todo esto hemos de añadir el hecho de que el nuevo Tmax haya visto cómo se reducía su peso en cinco kilogramos para hacerlo más ligero que el modelo anterior, de manera que, junto al nuevo chasis y a una horquilla con barras de mayor diámetro, este megascooter resulta también más efectivo en conducción por carretera.

Lo que no varía es el motor bicilíndrico en línea, que sigue siendo el mismo que se introdujo allá por 2004, cuando adoptó la inyección electrónica, aunque ahora ha sido revisado para mejorar sus prestaciones y reducir los consumos.

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No cabe duda de que estos dos scooters están de moda. O al menos eso es lo que dicen las cifras, puesto que las ventas correspondientes a estos modelos no han hecho más que ir en aumento. En el caso del Yamaha Tmax 500, de enero a septiembre de 2008 se vendieron en nuestro país un total de 3.242 unidades, un 38,4 % más que en el mismo periodo del año anterior; por su parte, del Honda SH300i Scoopy se comercializaron algo más de mil unidades, algunas menos que en el año anterior (el del boom de su presentación), pero un dato muy signifi cativo al fi n y al cabo. Como apunte cabe señalar que en grandes urbes como por ejemplo Barcelona, donde la saga Scoopy ha sido desde siempre muy bien acogida, el SH300i cada vez tiene una mayor presencia gracias a sus habilidades tanto en los trayectos interurbanos como a la hora de circular entre el denso tráfi co de la ciudad.

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Son muchas las diferencias entre el Scoopy 300 y el Tmax, pero quizá una de las más notables sea la confi guración de su motor. En el caso del Scoopy, nos encontramos con un propulsor monocilíndrico de 279,1 c.c., que en nuestro banco de potencia nos ofreció prácticamente treinta caballos y un par máximo de 2,85 kgm. Es un motor diseñado para este modelo, especialmente adictivo gracias a su buena aceleración, en el que llega a sorprender lo rápido que pasa de los cero a los ochenta kilómetros por hora –debido también en parte a su reducido peso, de 161 kilogramos reales–. La velocidad punta, de 145,4 km/h, es más que aceptable, teniendo en cuenta además que el Scoopy, a diferencia del Tmax, carece de pantalla derivabrisas y no invita demasiado a mantener velocidades demasiado elevadas.

En cambio, el motor del Tmax 500 es un bicilíndrico de 499 c.c., lo que hace que sus consumos sean mayores que los del Scoopy 300: 5,8 y 4,7 litros a los cien kilómetros, respectivamente. En cualquier caso, el del Yamaha también es un propulsor más potente, que ofrece 47,5 caballos y un par máximo de 4,8 kgm. Unos datos sensiblemente mayores que los del Honda, lo que se traduce en unas prestaciones, a pesar de sus 205 kilogramos de peso reales (44 kilos más que el Scoopy), también mejores. En todas las mediciones de aceleración, el Tmax ha sacado cierta ventaja al scooter de la marca del ala dorada, y eso que el Scoopy acelera mucho y muy bien; pero es que el Tmax es un scooter sin competencia. Entre otros detalles hemos de destacar que, con pantalla derivabrisas (que proporciona tanto una mayor protección al conductor como una mejor penetración aerodinámica y, así, unas prestaciones también superiores), el scooter de la fi rma de Iwata es un vehículo muy apto para cubrir largas distancias, algo a lo que el Scoopy no puede aspirar al ser, como hemos visto más arriba, básicamente un modelo de corte más urbanita.

En ambos casos, eso sí, el motor funciona con un fi nura excelente: la rumorosidad de los elementos internos brilla por su ausencia y las vibraciones son mínimas y nada molestas, ni para el conductor ni para el pasajero, ya que apenas se perciben. Prestaciones y suavidad serían pues los términos que mejor defi nirían las mecánicas del Tmax 500 y del Scoopy 300.

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Ya hemos visto que el Yamaha Tmax 500, gracias a la pantalla derivabrisas, está más preparado para cubrir largos trayectos que el Honda Scoopy 300. Esto es así además por el asiento, más ancho y ergonómico que el del SH300i, y por el frontal de mayor tamaño y más envolvente, de manera que vamos más protegidos del viento frontal a alta velocidad. De hecho, en el Scoopy es muy recomendable montar la pantalla que la marca ofrece como opción por 114,60 euros, sobre todo si circulamos con casco tipo jet (el único que cabe en su cofre) en épocas frías.

Pero esto no quiere decir, ni mucho menos, que el Honda Scoopy 300 sea un scooter poco confortable. Lo único que pasa es que lo catalogaríamos antes como utilitario que como gran turismo. Es decir, la calidad de marcha es correcta, aunque no se acerca a la que presenta el Yamaha Tmax, cuya plataforma permite además adelantar los pies para ir variando la posición de conducción. La plataforma del Scoopy, en cambio, es plana, de manera que no cuesta tanto subir y bajar del scooter, al tiempo que podremos transportar algunas bolsas entre las piernas, colgadas del gancho que se encuentra en la parte interna del escudo.

Plataforma plana en el Scoopy, sí, gran acierto; pero sus dimensiones son, por otra parte, bastante reducidas, por lo que no podremos mover las piernas a lo largo de ella, como sí sucede en el Tmax.

La posición de conducción es, en cambio, muy natural en el Honda, sentados muy cerca del manillar para controlar sin problemas el scooter y a una altura correcta para estar al corriente de lo que acontece a nuestro alrededor. La posición que ofrece el Tmax es más baja y con los brazos estirados, si bien, a pesar de ser un scooter GT, no tan alargados como en otros modelos de sus características. Aunque el asiento es ancho, está a unos moderados 800 milímetros del asfalto y se hace pie sin difi cultad, pero sin acercarse a las facilidades que pone el Scoopy 300, que lo sitúa a 785 milímetros. El control del Tmax está asegurado de esta manera y el panorama a nuestro alrededor se divisa tan bien o mejor que en el SH300i.

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El Honda Scoopy es un scooter tremendamente manejable, entre otras cosas porque presenta las dimensiones de un modelo de menor cilindrada. Es tan compacto, y su radio de giro tan corto, que se cuela por cualquier sitio sin ningún tipo de difi cultad. La altura del asiento no es inconveniente si no se es demasiado bajito, ya que un conductor de 1,75 metros de estatura hace pie perfectamente.

Por ciudad, el de Honda saca varios cuerpos de ventaja al Tmax porque éste no gira tan bien como el Scoopy y se muestra más pesado para moverlo en parado y a baja velocidad. Además, en el SH300i no supone ningún problema la frenada CBS, ya que podemos frenar suavemente de detrás para timonear entre coches a baja velocidad sin que por ello se note que a la vez estamos frenando de delante.

Circulando entre coches también se mueve mejor el Scoopy 300: frontalmente más estrecho que el Yamaha, se irá colando entre los automóviles sin que sus retrovisores interfi eran para pasar entre ellos. Los del Tmax, además, sobresalen más que los del Scoopy y, por tanto, molestan también algo más.

En definitiva, el Honda SH300i no tiene rival en ciudad en el contexto de este comparativo. Pero es que, al margen de esta prueba, hay muy pocos scooters de su cilindrada que presenten la movilidad del de Honda y se muevan con tanta soltura y agilidad como lo hace el Scoopy. El Yamaha Tmax no tiene nada que hacer frente al mayor de una saga de scooters que se han convertido en los reyes de la ciudad.

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Dejamos la ciudad para pisar carretera abierta y comprobar qué tal se desenvuelven por este terreno. Antes de nada hay que advertir que el Scoopy, como hemos señalado con anterioridad, prefiere la urbe a las salidas domingueras por la montaña. Si bien, después de realizar la prueba de este modelo, hemos de decir que tampoco le hace ascos a la diversión por carretera; eso sí, con la pantalla derivabrisas opcional, todo iría mucho mejor..

Algo que sorprende en estos dos modelos es el buen trabajo realizado por los dos fabricantes en el apartado de las suspensiones. Con un comportamiento más próximo al de una motocicleta que al de un scooter, son muy fi rmes en todo tipo de circunstancias, de modo que hacen que la conducción sea muy segura apurando las frenadas, al tiempo que aportan una estabilidad de primer nivel tanto estrujándolos entre curvas como circulando a alta velocidad.

Y es que la frenada es otro de los puntos en el que vuelven a lucir el tipo. Salta a la vista que frena mejor el Tmax que el Scoopy –de hecho, monta un impecable equipo formado por un doble disco delantero con pinza de cuatro pistones, frente a un simple disco con pinza de tres pistones el SH300i–, pero nos gustó el buen feeling que aportan los dos a la hora de echar el ancla, con un excelente mordiente y muy buen tacto de levas. A favor del Scoopy hemos de reseñar que incorpora avances tecnológicos como el sistema CBS de frenada combinada: cuando accionamos el freno trasero, entra en acción el pistón central de la pinza delantera, de manera que la distancia de frenado necesaria se acorta y el proceso se hace más seguro.

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Seguimos en la carretera y comprobamos que los motores "respiran" muy bien. En cualquier caso nos gustó más la patada del bicilíndrico de cerca de cincuenta caballos de potencia del Yamaha Tmax. El de Iwata, aunque pesa unos kilogramos más que el Scoopy, sale con mucho más ímpetu de los virajes, con una respuesta muy constante y contundente. El Scoopy también es capaz de hacer sus pinitos en este terreno, y su monocilíndrico de prácticamente treinta caballos de potencia, aunque no llega a las prestaciones del todopoderoso Tmax, es capaz de ofrecer un comportamiento muy eléctrico, con un respuesta al mando del gas inmediata y una franja de aprovechamiento del motor muy amplia. Como hemos mencionado más arriba, es sorprendente lo rápido que pasa de cero a ochenta; y esto, tanto en carretera como –sobre todo– en ciudad, es muy de agradecer.

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Concepto Yamaha TMAX 500Honda SCOOPY SH 300i
Marca YamahaHonda
Modelo TMAX 500SCOOPY SH 300i
Año 20082007
Motor SOHC 2 cilindros, 4 tiempos, 8 valvulas, refrigeración líquidaSOHC monocilíndrico de 4 tiempos, 4 válvulas, refrigeración líquida
Cilindrada 499 cc279 cc
Diámetro de carrera 66,0 x 73,0 mm x 272 x 68.5 mm
Compresión 11,0:110,5:1
Potencia 43.5 CV27.2 CV
Par 4,7 kgm2,65 kgm
Alimentación Inyección electrónica con cuerpos de 31 mmInyección electrónica PGM-FI
Encendido Electrónica digital CDIElectrónico digital CDI
Arranque Motor eléctricoMotor eléctrico
Embrague Automático centrífugaAutomático centrífugo en seco
Cambio Automático V-BeltVariador automático
Transmisión secundaria Con dobles cadenas en baño de aceitePor correa trapezoidal
Tipo chasis Doble viga y subchasis de aluminioTubular en acero con cuna abierta desdoblada
Basculante Doble brazo en aluminioGrupo motopropulsor oscilante
Geometría
Suspensión delantera Horquilla telescópica con barras de 43 mm, excursión 120 mmHorquilla telescópica con barras de 35/102 mm
Suspensión trasera Sistema progresivo con amortiguador de 116 mm2 amortiguadores de 95 mm de recorrido, ajustables en precarga
Freno delantero Doble disco de 267 mm con pinzas Monobloc de 4 pistones1 disco de 256 mm con pinza de triple pistón
Neumáticos 120/70 ZR15\" y 160/60 ZR15\"110/70 x 16\" y 130/70 x 16\"
Peso en vacío 203 kg169.1 kg
Largo total 2.195 mm2.100 mm
Distancia entre ejes 1.580 mm1.420 mm
Altura asiento 800 mm785 mm
Depósito gasolina 15 l9 l
Precio 8.549 €4.699 €
Garantía 2 años piezas y mano de obra2 años piezas y mano de obra, Km ilimitado
Importador Yamaha Motor España S.A.Montesa Honda S.A.
 

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