Consejos de conducción en moto (XIII): Conducción en autopista


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Ya no tienen sentido las motos con que corren “a 300”, pero muchas actuales pueden alcanzar velocidades de escándalo, ¿cómo conducirlas en autopista?

Para la generación de nuestros padres, 200 por hora eran una meta inalcanzable, pero a finales de siglo pasado se pusieron en el mercado “ultrabikes” capaces de volar a 300 por hora.

A esta velocidad, cada segundo significa unos 83 metros, es decir, “te comes” casi un campo de fútbol en un pestañeo, y un kilómetro te durará apenas 12 segundos. Una auténtica locura.

Fuera delirios

Pero ni siquiera hace falta superar un tercio de esta velocidad para deber prestar atención a la “alta velocidad”.

Te puedes hacer todo el daño del mundo a mucho menos, así que ahí va el primer consejo: sé prudente y adquiere primero la suficiente experiencia en modelos menos rápidos.

Si pasas directamente de un scooter a una moto muy rápida, y crees que te mereces alguna satisfacción en un rincón oscuro, quiero decir, fuera de la vista de los radares, ten claro que no te puedes permitir siquiera un error. Es verdad que cualquiera de nuestras superbikes es un millón de veces más segura a mucho por hora que una Vespa a 90..., o que una Norton del año 1960 a 120.

Sin embargo, una moto es peligrosa por su condición de vehículo, es decir, está conducida por alguien capaz de cometer errores y además puede sufrir circunstancias externas.

Así deja siempre un enorme margen de seguridad, necesario para no sucumbir a tus propios fallos.

¡Y protégete de los de los demás!

Precaución

En carretera, a ritmo alto, condúcete siempre bajo esta premisa. Olvídate de “los conductores de los demás vehículos pueden en un momento dado llegar a ser capaces de equivocarse y hacer algo 'contra mi', y sustitúyelo por la máxima... ¡'piensa mal y acertarás'!

O lo que es lo mismo, olvídate del 'buenismo' y ten siempre presente que puedes ser víctima del error de un conductor distraído. Buena parte de los accidentes a, digamos, alta velocidad, ocurren porque el conductor de un automóvil asegura no habernos visto.

En algunos casos es así. En otras, simplemente no han siquiera mirado y han arrancado sin “vernos llegar” mientras están en un stop. Y, en otras, estábamos en su zona de visión “tres cuartos trasera”.

¡Aléjate siempre, pues, de situarte en esta zona lateral posterior cuando te acerques a la zaga de otro vehículo!

Por otro lado, a veces nos han visto…, pero no se han percatado que una moto puede ser terriblemente rápida, aún en estos tiempos de limitaciones de velocidad, y creerán que “les da tiempo” cuando somos nosotros mismos los que hacemos que eso no sea así…

Prevé al máximo sus reacciones: a menudo ven una luz allá a lo lejos, pero “cambian de carril” porque sencillamente no piensan que tú llegarás apenas en un par de segundos.

Y no lo olvides: cuando estás circulando tranquilamente nunca pienses “no, es imposible que no me haya visto, así que seguro que el coche rojo no irrumpirá en mi carril”, sino al contrario: ¡ “ten por seguro” que lo hará!

Mira a lo lejos para avizorar obstáculos, humedades. Prepara siempre mentalmente escapatorias.... No tengas prisa.

Olvídate de buscar, salvo en circuito, las velocidades máximas “de libro” de tu moto.

Tampoco quieras imitar a los pilotos: normalmente las velocidades máximas se consiguen sólo a base de meterse totalmente bajo el carenado y viendo a través de un pequeña porción apenas traslúcida de la cúpula, una maniobra insegura y tremendamente incómoda por el impacto del aire y por las vibraciones del asfalto.

Sobre todo en autovía, piensa también que en mitad de tu trazada puede haber un bache que los responsables de Obras Públicas consideran que a 120 o 130 kmh, la velocidad legal, no lo olvides, no existe...

Y, ante todo, deja margen, mucho margen.

La velocidad no lo es todo, al contrario, es nada.

Y, además, ya sabes que cuanto más corras en la recta, más veces vas a tener que parar en la gasolinera...

Repasando...

1.- Prevé al máximo posible las reacciones de los demás vehículos.

2.- Sobre todo, deja margen, mucho margen ante tu propio error y el de los demás.

3.- Aún ante situaciones normales y sin peligro, prepara mentalmente posibles “escapatorias”.

4.- Así las tendrás “automatizadas” para cuando las necesites de verdad.

5.- Nunca circules en la zona tres cuartos trasero de un vehículo, fuera del alcance visual de sus retrovisores.

6.- A alta velocidad y de día, usa siempre las largas...

7.- Para rodar seguro, nada mejor que aquello de “piensa mal y acertarás”.

8.- O lo que es lo mismo, imagínate que los demás vehículos “no te han visto”.

9.- No por mucho correr llegas antes: las altas velocidades aumentan mucho el consumo y los repostajes.

10.- Un bache o un rizado insignificante a velocidades legales puede ser un socavón a ritmo demasiado alto

Fotos de 'Consejos de conducción en moto (XIII): Conducción en autopista'

 
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Comentarios (1)

  • pitupintu
    pitupintu 16-02-2018

    Buenos apuntes.
    Añadiría: Todo lo que imagines que un vehículo puede hacer, lo hará.

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