Consejos de conducción en moto (XVI): El tacto de gas


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Los mandos más importantes de una moto, claro, son los frenos… ¡Y el acelerador!

Saber dosificarlo es decisivo para montar en moto con seguridad. Por supuesto, tener alrededor de doscientos caballos en el puño derecho es el sueño de todo motociclista. Pero hay que saber domarlos.

Es cierto que, tras llevar ya muchos kilómetros en moto pequeña, los problemas con el gas pueden empezar tras comprar una primera moto grande de verdad.

Es verdad que muchas de las motocicletas de la generación XXI ya llevan controles de tracción, que ayudan a dosificar el acelerador sobre todo en circunstancias de baja adherencia. Pero aún así, ni siquiera sea para cuando quieras comprobar las prestaciones reales de tu moto, saber dar gas es por lo menos tan importante…, como frenar.

No es raro que, tras pisar acelerando una línea blanca de “señalizostión horizontal”, la moto se te ponga de lado. Tampoco que dando gas a fondo en marchas cortas, mientras la moto despega de tren delantero (¿tienes anticaballito electrónico en tu moto?), la rueda trasera se empeñe en chillar yéndose de costado... ¡Cuidado con el gas!

Contacto “con tacto”

Sobre todo al iniciarse al gas de en una moto potente, es preciso tomarle “con-tacto” y perder el miedo al acelerador de tu moto.

Ante todo, hay que poner especial cuidado con las marchas muy cortas. Mejor lleva el motor a medio régimen y abre siempre muy progresivamente.

Además de tus propias sensaciones, puedes encontrar donde se halla la “zona buena” de aceleración de tu motor observando en tu ficha técnica las cifras respectivas a las que se encuentran, respectivamente, el par máximo, y la potencia máxima.

Ten en cuenta que esto puede ser orientativo, puesto que las curvas de par de los motores modernos, en especial los de gran cilindrada y carácter tranquilo, son muy planas y su “casi máximo” está disponible en un amplio rango de revoluciones.

En todo caso, la mejor zona donde acelerar encontrando la mejor respuesta está entre ambos picos citados: por ejemplo, entre las 4.500 rpm en que da el par y el punto de máxima potencia a las 8.500 vueltas.

Pero…, ¿cómo saber si estás a punto de perder adherencia a la salida de una curva?

Lo ideal es que en vez de “empezar” con una moto grande de carretera hubieras tomado un buen tiempo de aprendizaje sobre una moto de media cilindrada.

Y más ideal todavía sería que tus inicios hubieran sido en moto de campo. Las motos de tacos son una inmejorable escuela que permite descubrir las reacciones básicas de una moto en situaciones límite…

Pero en cualquier caso lo mejor es, claro, practicar antes en una zona recta. Buscar un lugar despejado -donde te puedas abrir de trayectoria sin problemas- y con asfalto deslizante.

Con la moto totalmente recta, da gas en marcha corta hasta que veas que empieza a derrapar, y suelta el acelerador inmediatamente veas que la rueda posterior empieza a perder adherencia, es decir, sin que la moto se ponga de lado.

Una vez lo tengas controlado, puedes probar a hacer lo mismo con el manillar muy ligeramente girado, verás como la moto “se va” hasta perder agarre, y la rueda posterior derrapa un poco, y que al cortar gas la moto se vuelve a ponerse recta...

Puedes practicar hasta que dicha maniobra te salga a voluntad y sin momentos “peligrosos”. Ahí tienes una buena oportunidad de tomar el pulso del gas, que puede permitirte que no te coja de improviso si te ocurre “de verdad” en carretera, por ejemplo, bajo la lluvia.

En todo caso, “mucha potencia” no es en absoluto peligrosa en sí. Aunque haya que tenerle el debido respeto, recuerda que hay que asimilarla a través de la experiencia, y que el acelerador gira en los dos sentidos...

1.- Ante todo, sobre todo en motos con “patada” y con entrega violenta de potencia, recuerda abrir progresivamente en marchas cortas para evitar “perder las ruedas” al levantarse de delante o, como decíamos, irse de lado atrás.

2.- Puedes realizar “practicas” en lugares despejados y con firmes deslizantes hasta conseguir controlar el tacto de gas.

3.- Cuidado con las marchas cortas en superficies delicadas...

4.- Dado que las bandas horizontales son muy deslizantes, nunca las pises dando gas y menos bajo la lluvia.

5.- Sin embargo, en seco puedes atravesarlas abriendo el acelerador ¡primero con la moto recta! hasta notar cómo la rueda trasera desliza a cada banda para retomar adherencia justo después.

6.- Cuando el firme dé problemas de “tacto de gas”, mejor lleva el motor a medio régimen y en marchas largas, y abre el acelerador progresivamente.

7.- No es el gas de la moto lo que muerde, sino tu inexperiencia: intenta ganarla sencillamente acumulando kilómetros con buen tino.

8.- Destina parte de tu presupuesto a una moto de montaña: aprenderás mucho sobre “tacto de gas”, y de manera muy segura...

9.- Recuerda no dar mucho gas hasta que los neumáticos cojan su temperatura de trabajo, y que han de pasar algunos kilómetros. Pero las gomas no se calientan haciendo “esses” como hacían los pilotos del mundial, eso era para quitarles unas ceras de protección… que ya no llevan.

10.- Los neumáticos se calientan en realidad por el rozamiento interno de sus capas estructurales internas sobre todo en fase de aceleración y frenada…

Fotos de 'Consejos de conducción en moto (XVI): El tacto de gas'

 
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Comentarios (1)

  • JOAKOGSR
    JOAKOGSR 10-06-2018

    Buen articulo Pere Casas. Gracias.

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