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Entrevista Carmelo Ezpeleta: “Jamás lideraré una revolución tecnológica”CEO de Dorna Sports, empresa organizadora del Mundial de Motociclismo


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Un cuarto de siglo rigiendo los destinos del Mundial dan para hablar mucho con Carmelo Ezpeleta. De gestión... Y de corazón.

Dorna cumplió en el 2017 un cuarto de siglo al frente del Mundial de Velocidad. Veinticinco años de incuestionable éxito, marcados por una expansión del motociclismo como éste jamás había disfrutado en toda su historia. Pero detrás de esa labor, al final siempre encorsetada por las cifras y las estadísticas, se esconden también buenos y malos momentos personales, alegrías y decepciones y aciertos y fracasos del hombre que rige los destinos de MotoGP desde 1992.

Y de todos ellos hemos hablado con un Carmelo Ezpeleta que es siempre muchísimo más afable y accesible de lo que su imagen pública transmite demasiadas veces. De hecho si consigues que te haga un hueco en su kilométrica agenda se presta siempre a la charla y al debate constructivo.

El máximo responsable de Dorna es un apasionado de las carreras de motos y le cuesta poco mostrarse como tal. Y no sólo eso; sorprendentemente para alguien en su posición ¡suele responder sin rodeos a lo que se le pregunta!

-Yo viví los últimos años del Mundial del antiguo promotor, Two-Wheels, y recuerdo perfectamente que la llegada de Dorna generaba tanta ilusión como dudas...

“Sinceramente creo que hemos mejorado mucho en todo este tiempo, tanto el campeonato como nosotros porque una muy buena cosa es que estamos en esto prácticamente el mismo grupo de personas que empezamos entonces. Nos llevó un tiempo intentar estar presentes en el Mundial y ponernos a trabajar a fondo porque desde 1992 hasta 1998 la compañía estuvo en una situación convulsa desde el punto de vista accionarial. Cuando en el 98 firmamos con CVC eso representó un importantísimo punto de inflexión y los posteriores acuerdos con Bridgepoint y Canadian Pension Plan ya proporcionaron una estabilidad económica a largo plazo que permitieron desarrollar todo lo que creíamos que necesitaba el Mundial. Pero costó, te lo aseguro...”

-¿Y a ti en lo personal estos 25 años te han supuesto mucho desgaste?

“Ninguno. Han supuesto alegría y salud porque a mi me gusta y me reconforta hacer esto..., y de hecho por eso lo hago. A mi todavía me encantan las carreras; la mayoría de la gente que está en Dorna ha corrido o ha estado involucrada en el mundo del motor desde siempre. Te diría que, en general, es muy difícil encontrar en el ámbito del Mundial, en el paddock, gente que no sea una apasionada de las motos..., desde los periodistas a los mecánicos pasando por los ingenieros. Puede que haya habido alguien que haya llegado al Mundial sin esa pasión e intentando aprovecharse un poco de su repercusión -lo cual es perfectamente legítimo, por otra parte- pero dura poco porque esta es una vida que ha de gustarte mucho para llevarla”.

-Imagino que los peores momentos han sido siempre los accidentes graves. ¿Cómo se vive después, en la soledad de un despacho, el tener que tomar decisiones tras una muerte?

“Sin duda siempre es lo peor, aunque realmente lo duro se vive en el instante mismo. El impacto emocional gordo es en el momento, cuando piensas... ¡Dios, otra vez no! En el despacho, como dices, ya vas reaccionando para ponerte a pensar en qué puedes hacer para ayudar y como mejorar la seguridad. Los accidentes te recuerdan que nunca nada es suficiente en materia de seguridad porque, aunque hemos trabajado muchísimo y ahora los circuitos son mucho más seguros de lo que eran, en el Mundial todo es extraordinario. Las motos corren lo que corren, los pilotos las llevan como las llevan y es imposible prever lo extraordinario aunque estemos permanentemente alerta”.

-Doy por sentado que todos te han afectado de un modo u otro pero ¿hay alguno que lo haya hecho especialmente?

“Me afectó mucho porque -además- lo vi ahí mismo, en directo, el de Wayne Rainey en Misano. El de Marco Simoncelli también muchísimo, sobre todo por toda la emotividad que vino después. Y el de Luis Salom en Cataluña, porque no imaginábamos al principio lo desgraciadamente tan grave que fue. Me acuerdo muy bien de cada accidente y de lo que hacía en el momento que ocurrieron. Eso va siempre conmigo y forma parte de mi bagaje”.

-Dejemos atrás los malos momentos y hablemos de los buenos. ¿Cuál destacarías por encima de los demás?

“Es curioso..., no me había planteado hasta ahora cuál podía ser el mejor recuerdo de estos 25 años. Suelo acordarme más de los malos..., hombre..., sí recuerdo que cuando oí por primera vez la Yamaha de 4T experimental rodando en el Circuit fui consciente de que estábamos ante un paso importante, ante un cambio histórico..., también con las primeras Moto2 y la consolidación de Moto3...”.

-¿Qué decisión te arrepientes de haber tomado al frente de MotoGP?

“Más que de grandes errores, te hablaría de cosas puntuales. No volvería a algunos países que no estuvieron a la altura y que no salieron del todo bien. Curiosamente todos los sitios a los que hemos dejado de ir querrían volver y algunos puede que algún día vuelvan..., pero hay otros a los que no volveremos nunca”.

-¿Y de la que más orgulloso te sientes?

“Sin ninguna duda son dos: haber pasado de 500 a MotoGP y de la creación de la Comisión de Seguridad”.

-¿La mejor carrera de este cuarto de siglo?

“Me acuerdo de muchas..., por ejemplo de la de Elías, Roberts y Rossi en Estoril..., por la carrera y por lo que significó después. También me acuerdo mucho, no se porqué, de una torta fortísima que se dio un jovencísimo Valentino Rossi en Shah Alam cuando corría en 125 y que me impresionó porque se levantó como si nada. Recuerdo que pensé '¿Y éste chaval?'. No me acuerdo de cosas necesariamente épicas, más bien de momentos concretos...”.

La eterna y odiosa comparación

-Durante años hubo quien preguntó en qué debía parecerse MotoGP a la F1. Quizás ahora habría que pensar en qué debería parecerse la F1 a MotoGP dada la abismal diferencia de emoción que ofrecen una y otra especialidad...

“A ver, el modelo de negocio es el mismo y lo inventó Bernie Ecclestone y en este sentido ni nosotros lo hemos cambiado ni lo van a cambiar los nuevos propietarios de la F1. Se trata de espectáculos diferentes, con cosas a favor y en contra cada uno. Nosotros no podremos cambiar nunca el impacto económico que representa el deporte para las casas constructoras de coches porque tienen muchísimo más dinero del que tienen las marcas fabricantes de motos. Pero, por otra parte, nosotros tenemos algo que ellos jamás podrán tener y es que los circuitos -pese a que se crea lo contrario- están pensados para las motos y para favorecer los adelantamientos entre motos. Para hacer lo mismo con los coches los circuitos tendrían que tener de 60 metros de ancho. Y otra cosa buena es que hemos vivido siempre con el 'tenemos que mejorar' y hemos sido mucho más apasionados. Pero ni antes ni ahora la comparación era real. Siempre han sido filosofías diferentes”.

-Pero algo se habrá hecho mejor que ellos para que se haya llegado a este punto de poner en evidencia a la F1 respecto a MotoGP...

“Para mí el tema en que estamos mejor, que además resulta vital y que tengo la impresión que sí hemos resuelto mejor que ellos es que la unión que existe entre nosotros, la federación, los constructores y los equipos es mucho más grande. Evidentemente discrepamos en cosas pero la clave de estas 27 temporadas ha sido la posibilidad de estar gestionando conjuntamente, todos cediendo algo y cada uno con su propia idiosincrasia pero todos trabajando juntos y mirando todos cómo mejorar MotoGP”.

-¿Esta hiperprofesionalización del campeonato le ha hecho perder cercanía? ¿No crees que ahora hay demasiados jefes de prensa, asistentes personales, ayudantes, community-managers, representantes, asesores...?

“No se puede comparar el Mundial del 2018 con el de 1992; hay que compararlo con otros deportes de alto nivel del 2018. En 1992 había deportes que eran más importantes que el motociclismo y que eran muy accesibles y si miras como están ahora pues probablemente descubras que siguen siendo igual de accesibles..., pero mucho menos importantes. Evidentemente la repercusión que ha cobrado el Mundial ha hecho que genere dinero y recursos suficientes para que todas esas personas estén ahí y todo se haya vuelto menos “friendly” pero es que una cosa lleva a la otra. Ningún deporte de alto nivel que haya crecido como hemos crecido nosotros mantiene las cuotas de apertura que tenía antes”.

-¿Temes el día que Valentino Rossi anuncie que lo deja?

“Deportivamente Valentino tiene por parte de Dorna y del Mundial exactamente el mismo tratamiento que cualquier otro piloto. Eso te lo puedo garantizar y más todavía desde que estamos fuera del sistema de sanciones. Más allá de eso tenemos una relación muy cordial que, además, se ha ido consolidando con el tiempo por los años que lleva en el Mundial. Evidentemente no puedo tener la misma con él que con un chaval que acaba de llegar. Y una de las cosas que Valentino y yo hemos acordado sin palabras, sólo mirándonos, es que no se habla del 'día después' hasta que llegue 'el día después'. Evidentemente yo sería muy tonto si no pensara en ese momento..., pero lo que pueda tener pensado lo diré en su momento y cuando a él le parezca bien”.

-¿Y quién crees que cogerá su relevo mediático?

“Me hace mucha gracia cuando me dicen lo de 'Valentino es muy mediático' y no van más allá de este papel. Rossi es muy mediático porque es un piloto excepcional. Ya puedes ser lo mediático que quieras que si no ganas lo que él ha ganado..., y ahí sigue, en condiciones de seguir haciéndolo año tras año. Eso es lo que lo hace mediático. Y sinceramente no me planteo quién será su relevo..., porque además eso es algo incontrolable. Lo realmente mediático y lo que hace mediático a un deportista es ser el mejor y el propio deporte. Déjame que te ponga un ejemplo; Messi es el mejor futbolista del mundo y uno de los mejores de la historia y sin embargo él no es nada mediático. Pero es igual, no lo necesita. Lo hace mediático jugar al fútbol como juega y la propia fuerza del fútbol”.

Presente y futuro

-¿Moto3 y Moto2 está cumpliendo las expectativas? Hay quien echa de menos los buenos tiempos del 125 y 250...

“Pues yo nada porque las 125 no eran verdad, la competición de 125 no era de verdad. Había siempre tres categorías en una misma carrera y la ganaba siempre la misma. No ganó nadie que no tuviera una moto de esa categoría. Ahora esto no ocurre. Nosotros tenemos una máxima que es que 'hacemos carreras y las damos por televisión' y para eso lo más importante es mantener la lucha tecnológica -aunque contingentada porque, si no, se te va de las manos y el éxito inmediato te mata el futuro- y que las motos sean muy parecidas aún viniendo de tecnologías muy diferentes. En este sentido Moto2 es ideal, porque es la categoría perfecta para asegurar el salto a MotoGP midiéndose antes en igualdad. Y buena prueba de ello es que nos está dando pilotos excelentes para la categoría reina”.

-¿Hay una presencia excesiva de italianos y españoles en el Mundial?

“De nuevo me remito al ejemplo del fútbol: ¿alguien ve un problema en que la mayoría de futbolistas sean argentinos o brasileños? Nunca he escuchado que desde Brasil ni desde Argentina se quejen por ello. Creo que este reproche esconde un cierto complejo de inferioridad, como si pensáramos los españoles y los italianos que no podemos liderar, como si no creyéramos en nosotros mismos. Italia ha sido protagonista absoluta en el Mundial desde su creación en 1949. Alemanes, sudafricanos o australianos van y vienen..., pero los italianos siempre han estado y siempre están. España se incorporó más tarde, gracias en buena parte a que Ángel Nieto nos abrió la puerta pero si estamos donde estamos es también porque hemos hecho mejor las cosas desde todos los estamentos. De todos modos invertimos mucho en carreras de promoción con el objetivo de que aparezcan chavales británicos o asiáticos e intentamos trasladar esa experiencia a otros países..., y si sale, sale. No se puede hacer otra cosa”.

-¿Veremos algún día Superbikes integradas en MotoGP?

“Absolutamente nunca. Es imposible. Te lo digo con rotundidad. No aporta ninguna ventaja y sí muchos inconvenientes. Son especialidades diferentes con conceptos, personalidades, patrocinadores y hasta públicos diferentes y si de mi depende así seguirá siendo. Ya hemos hecho algunos cambios este mismo año para que las carreras sean más divertidas y abiertas pero cada una debe seguir en su espacio; Superbikes en el de las motos de serie y MotoGP el de los prototipos”.

-¿Y por lo que respecta a los reglamentos, eres partidario de ir introduciendo cambios o prefieres reglas más duraderas?

“Me gustaría no volver a ver ninguna modificación técnica en el reglamento durante mucho tiempo. Si por mi fuera lo dejaría todo como está ya para siempre y que no se gastara más dinero en experimentar. Pero como esto no va a ser posible prefiero esperar a ver qué me piden los fabricantes y a qué nos comprometemos unos y otros. Lo que tengo muy claro es que no podemos volver a caer en gastos ilimitados porque eso sí que estuvo a punto de ponernos en una situación muy complicada. La solucionamos acudiendo a la televisión de pago y de ese modo pudimos poner dinero en los equipos para que tuvieran las motos pero yo jamás lideraré un cambio tecnológico ni en Moto3 ni en Moto2 ni en MotoGP si los constructores -que, lógicamente, pretenden lo contrario- no me aseguran que podremos seguir teniendo el nivel de salud que tenemos ahora”.

-¿A la hora de exigir los constructores son más peleones que los pilotos?

“Los pilotos son la base del Mundial pero, al final, ellos lo que quieren es subirse en lo que les des e intentar ir deprisa. En este sentido la relación con ellos es más fácil porque, cada uno desde su opinión, creen en nosotros y no es una relación complicada. Los constructores son imprescindibles porque sin ellos no habría motos, no podríamos correr... y lo saben. La relación ha sido algo más complicada y hubo unos tira y afloja bastante gordos aunque ahora, desde los últimos cambios, son muy fluidas”.

-¿Veremos nuevos escenarios? ¿MotoGP visitará nuevos países?

“Sin duda. Hay muchísimos países que quieren estar; de hecho hay lista de espera. Tenemos propuestas de Brasil, México, Indonesia, Thailandia, China, India, Kazajstán... De momento es posible que vayamos de 19 a 20 Grandes Premios y a mi me gustaría dejarlo ahí, en veinte. Después, a medida que vayan finalizando los contratos, iremos introduciendo en el calendario algunos de esos nuevos escenarios la cual cosa implicará, lógicamente, que algunos desaparezcan”.

-¿Eso podría significar menos Grandes Premios en España?

“De verdad que no lo se..., pero debo serte sincero y decirte que aún que lo supiera esto no te lo diría por razones obvias. Evidentemente llegará un momento en que no podremos ir a 25 Grandes Premios y probablemente es una decisión que habrá que tomar en su día..., pero, hoy por hoy, nadie de la familia MotoGP está descontento con que haya cuatro Grandes Premios en España. Al contrario; puede que sea algo que se diga desde fuera pero no desde el Mundial porque los cuatro GGPP españoles son eventos que funcionan muy bien mediáticamente, económicamente y deportivamente y todos estamos encantados”.

Fotos de 'Entrevista Carmelo Ezpeleta: “Jamás lideraré una revolución tecnológica”'

 
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Comentarios (1)

  • Maikelus
    Maikelus 08-03-2018

    Gran entrevista. Felicidades a entrevistado y periodista!!

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