Honda Adventure Roads 2019: Al fin del mundo en África Twin


Vota

0 0

Dice la leyenda que en Cape Town se acaba el mundo y que el violento encuentro entre Atlántico e Índico es uno de los escenarios más bonitos del planeta

El Honda Adventure Roads celebró su segunda edición. Y si en la primera la expedición de África Twin viajo en dirección al norte de Europa hasta el famoso Cabo Norte, en esta ocasión viajamos al Sur de África.

Sudáfrica es un país con una superficie tres veces superior a España y sus posibilidades son infinitas.

En esta ocasión y con salida desde Durban, viajamos en busca del famoso Cape Town durante casi dos semanas muy intensas.

Rutas de todo tipo, asfalto, pistas y muy buen ambiente, fueron la tónica de una aventura que está llamada a convertirse en una clásica donde la familia África Twin disfruta de un tipo de viaje fascinante y con un nivel de organización difícil de superar.

Salida en Durban

Con salida en Durban la primera parte del viaje tuvo como decorado verdes praderas que podrían recordar al norte de España. Ríos, animales domésticos, vacas, granjas en una primera toma de contacto, antes de la llegada a Lesoto el segundo día. Un país independiente de South África situado 1.400 metros de altura. Una zona muy montañosa donde hay que pasar la aduana de rigor. Aquí el aire es puro, los paisajes grandiosos. Los inviernos duros y en verano suelen darse violentas tormentas que afortunadamente se olvidaron de este grupo de fascinados motoristas.

El Sani Pass, asfaltado de subida, fue el preludio del primer tramo de off road. La bajada fue inolvidable, muy técnica, con piedras y alguna caída, antes de entrar de nuevo en South África y volver a pasar la aduana.

En dirección a Tiffendel grandes cantidades de monos observaron al personal.

Pasamos por la única estación de esquí de este inmenso país de 1.200.000 kilómetros cuadrados, es decir tres veces la superficie de España.

En dirección a Graff-Reinet nos sorprendieron las pistas rodeadas de acacias, alimento de los elefantes.

¡Elefantes!

Desde el inicio del viaje la fauna estuvo muy presente, pero los elefantes, que tuvimos oportunidad de ver en una jornada relajada en Outdshoorn, también son punto de referencia en Addo, a pocos kilómetros de Port Elisabeth donde dormimos el sexto día de ruta, séptimo de la expedición si tenemos en cuenta que la primera jornada la pasamos en Durban con asuntos previos.

Addo está a 70 kilómetros de Port Elisabeth, ciudad portuaria con mucha actividad en la industria del automóvil. Aquí se encuentra el Addo Elephant National Park y siendo la tercera reserva nacional del país, poco tiene que ver con los parques del norte como el Kruger.

Vimos grandes estepas verdes y también desérticas sobre un terreno ondulado.

Es esta tierra de elefantes de los que actualmente hay unos 700 en la reserva, que contrasta con los once ejemplares que quedaban en 1931 antes de que se decidiera protegerlos.

Pero además de elefantes en esta zona meridional del Sudáfrica se sientes orgullosos de formar parte del selecto “big seven”: elefante, león, rinoceronte, búfalo, leopardo, ballena y el enorme…! tiburón blanco!. Todo ello sin contar con cebras o avestruces.

Tras pasar la noche en Port Elisabeth hicimos un largo enlace, algo tedioso pero inevitable en este país de enromes espacios.

Pude aprovechar el tiempo viajando en cabeza del grupo con Greg, el fotógrafo de la expedición que como podéis comprobar hizo un buen trabajo no solo en esta etapa, sino a lo largo de todo el viaje.

¡Paramos a comer y después…! sorpresa! Nos tocaba lección de cómo pasar una zona de arena blanda con monitores de lujo: Joan Barreda y Nacho Cornejo, ambos pilotos oficiales de Honda en el equipo de Raids. También se apuntó una leyenda como Jean Michel Bayle, ex campeón del mundo de motocross y piloto de velocidad con un pasado en los Grandes Premios de la década del 2000. Jean Michel vino como embajador de Honda y estuvo con nosotros durante toda expedición.

El paso por la arena era muy corto y de poca dificultad, pero hay que tener en cuenta que algunos de los participantes apenas tenían experiencia en off road…

Este tipo de viajes tienen una parte muy positiva y es que puede ser una buena forma de iniciarse en la conducción off road con una moto como la África Twin y hacerlo bien asesorado. Sin experiencia previa meterse sin compañía en una pista con una África Twin es una imprudencia. Con monitores expertos y la gran cobertura del Adventure Roads, fue para los novatos no solo una excitante experiencia, sino también un gran descubrimiento.

Hasta llegar al hotel hicimos una pista rápida y polvorienta que después de pasar por muchas granjas de avestruces, se volvió más revirada y divertida.

Jornada relajada y visita ilustre

En Oudstshoorn, sorprende la cantidad de granjas de avestruces. Parece ser que el caluroso clima de esta zona, sin llegar al extremo de los 40º que sufrió la expedición unos días antes, beneficia la cría de estos curiosos animales. Aquí se crían desde el siglo XVII favorecida por la gran cantidad de agua que hay en estas tierras y también por también por el cultivo de alfalfa.

Hicimos un descanso. Siete días de moto amaneciendo a las 6.30 horas de la mañana y 2.500 kilómetros en el cuerpo merecen un parón de un grupo en el que convivieron motoristas de diferentes niveles.

Así que por la mañana hicimos una ruta fantástica de off road pero a medio día en el hotel.

La ruta consistió en subir a por el paso Swartberg. Se trata de un desfiladero que separa el Little y el Gran Karoo. Tiene 24 kilómetros de longitud y comienza asfaltado, pero discurre en su mayoría por una pista de off road. Es la obra de unos presidiarios, sus trabajos forzados en 1888. Culmina a los 1600 metros y dese allí dicen que se divisa una de las vistas más espectaculares de Sudáfrica. Pero una ligera lluvia y muchas nubes nos impidieron el espectáculo que si disfrutamos más tarde bajando de Swartberg.

Así que nos tuvimos que conformar con conducir con Joan Barreda como líder por un terreno húmedo y resbaladizo con tramos rápidos en combinación curvas muy cerradas. Un placer a nivel de conducción, un día de aquellos inolvidables que culmino con un safari en el denominado Buffelsdrift Game Lodge.

Al día siguiente, noveno de la expedición fuimos a Montagu.

La idea era hacer una pista con fuertes desniveles, pero la lluvia, una vez más, modificó los planes. Lo cierto es que el barro arcilloso de esta zona es sumamente resbaladizo y la organización con buen criterio, vista la cantidad de agua que cayó durante toda la jornada, decidió viajar hasta Montagu por la R 62. Una carretera que discurre por zonas rocosas. Descubrimos el denominado Huisrivierpas y lugares realmente curiosos. Uno de ellos fue Ronnies Sexshop. en medio de la carretera.

Su decoración se basa en cientos de sujetadores firmados y colgados en el techo. Miles de firmas en las paredes, un piano, una mesa de ajedrez y poco más.

No acabaron aquí las sorpresas puesto que comimos en el Karoo Saloon una buena barbacoa al ritmo de la música en directo de The Gambles. Un grupo de rock más que aceptable que llegaron el día anterior a nuestro encuentro desde Cape Town para obsequiarnos con su música. Sólo unos 800 kilómetros. Es decir, lo que nos quedaba para llegar al final de nuestro viaje.

El mar

Desde Montagu bajamos a Swellendman entre montañas en un día lluvioso. Muy lluvioso. Bastante carretera y una pista rápida pasando por Swellendman, que es la tercera ciudad más Antigua de este país.

Pasamos por Malgas donde cruzamos el rio en una barcaza guiada por cable impulsada con el esfuerzo de todos. Nada menos contaminante que la fuerza bruta. Y agua, mucha agua para llegar Agulhas y divisar el mar donde impactan dos corrientes: la de Agulhas que es cálida y la de Benguela, frías y traicioneras que remontan el Atlántico.

Es este un lugar fantástico. Menos conocido que el Cabo de Buena Esperanza, es el punto de encuentro entre el Indico y el Atlántico en el punto más meridional y extremo del continente africano.

No tuvimos suerte con el tiempo pero nos impresionó el espectáculo de un mar con muy mala leche, viento y lluvia en un día gris.

Comimos un pescado buenísimo refugiados en un restaurante al que llegamos empapados y emocionados. Y como que después de la tormenta siempre o casi siempre llega la calma, las disfrutamos en una pista preciosa y rápida, muy rápida pero también traicionera pues estaba completamente embarrada y encharcada. Con barro y muy poco grip a más de 120 kilómetros por hora en medio de la nada fue un placer a nivel de conducción. Charcos, zonas rizadas, más charcos, roderas y barro en un tramo muy técnico del que me quedó un grato recuerdo.

Cape Town

Para llegar a Cape Town dejamos atrás Kleimond, tomamos el paso de Franschhoekpas que es puerto de montaña en el que disfrutamos conduciendo en buen piso y llegamos por la costa a la zona de Franschhoek que es muy conocida por sus vinos.

Aquí la huella de los franceses es muy profunda puesto que plantaron cepas que trajeron de su país y de ahí la riqueza vinícola de la zona.

En la ruta junto al mar nos paramos a ver el espectáculo y tuvimos ocasión de descubrir desde uno de los miradores, la forma en que aquí navegan los surfistas. Ballenas y tiburones, que no vimos, son habituales y los tiburones no son como los que tenemos en el Mediterráneo puesto que atacan al hombre. Para tratar de evitarlo nos explicaron que desde los puestos de vigilancia avisan a los surfistas de la presencia de estos tiburones con banderas. Pero eso no evita que como en el 2012, un surfista sufriera un ataque cerca de uno de los puestos que visitamos, perdiendo la vida…

La verdad es que este último día con pistas off road no dejó un sabor agridulce puesto que no volveríamos a pisar este terreno arcilloso, pero por otra parte la llegada a Cape Town nos produjo una agradable sensación de haber conseguido nuestro objetivo.

Cape Town es una ciudad desconcertante y que tiene una situación privilegiada. Se encuentra en una enorme llanura que avanza hacia el norte como la proa de un barco hacia el mar…

Dicen que los primeros navegantes desembarcaron aquí en el siglo XVI. Su arquitectura es ambiciosa, viven gentes de los más variado que te puedas imaginar. Es una enrome ventana abierta al mar donde puedes sentirte como en California o dejarte llevar por una enorme tristeza al comprobar la altísima cuota de desesperanza de la mayoría de su población. Más de dos millones de negros habitan en los denominados townships que no son más que barrios de chabolas que contrastan con viviendas fantásticas. Al día siguiente, última jornada en moto, nos fuimos hasta el Cabo de Buena Esperanza.

Punto final

El Cabo de Buena Esperanza nunca fue fácil de superar. Cientos de marinos han luchado con este mar agitado, violento. Pero es un regalo para la vista y vivirlo desde la África Twin con la visera del casco levantada, supuso un azote de libertad.

Fotos rigor, fotos con los nuevos amigos y más fotos. Una buena comida interrumpida por unos monos que se empeñaron en llevarse parte de la misma, puso el punto exótico (¡uno más!) a un viaje que empezaba a languidecer…

Pero antes de despedirnos de este rincón del mundo, todavía disfrutamos de la famosa carretera de Chapman´s Peak. Pasamos por Hout Bay que tiene un enorme puerto pesquero que abastece a gran parte de Cape Town donde finalizó la segunda edición del Honda Adventure Roads.

Ya están trabajando en la que será tras el viaje a Noruega de hace dos años y esta aventura en Sudáfrica, la tercera edición de un evento pensado para la reina de África, siga mostrando sus buenas maneras.

Los españoles

Entre la treintena de inscritos que vinieron de toda Europa, cuatro eran españoles. Expertos y capaces de aguantar y disfrutar miles de kilómetros, llegaron a la salida de Durban sin conocerse entre ellos. Siempre de buen humor, con ganas de compartir polvo y asfalto, mesa y mantel y experiencias, la armonía del grupo fue de lo mejor del Adventure Roads.

Esteban Parres

Nacido en Elche, cumplió 50 años en este viaje y lo supo disfrutar como nadie. Gerente del Concesionario Honda en Elche y ha tenido todo tipo de motos tanto de carretera como de campo. Se apuntó a esta aventura con la experiencia de dos ediciones del Epic Tour en Marruecos. Se convirtió en el “influencer” del grupo, disfrutó de la experiencia en toda su dimensión.

Climent Vilatersana

Climent es de St. Llorenç de Savall, un rincón de Cataluña rodeado de buenas rutas, pero trabaja como Ingeniero de Telecomunicaciones en Sabadell (Barcelona). Amante del deporte de montaña con experiencia en los Alpes o el Himalaya, es motorista con experiencia en viajes y aventuras. Ha tenido varias motos (CBR 600, Transalp, África Twin) además de algunas de off road. Un hombre tranquilo y observador al que no le gustaba estarse quieto, sino disfrutar de la ruta al cien por cien.

Fran Rodríguez

Nacido en San Sebastián y siempre a medio camino entre su Donostia y Madrid, a sus 49 años este economista ha tenido desde una MBX 75 hasta una Paneuropean 1100 TCS pasando por CB, VFR, GS de BMW o África Twin.

Tiene experiencia en varios viajes por Marruecos y toda España, pero este fue su primer viaje de más de diez días.

Motorista de los auténticos, meticuloso y buen conversador, disfrutó del buen ambiente y convivencia en grupo.

Jacobo Cosmen

Empresario de Asturias con experiencia y que, pese a que no se considera un “pro”, puedes ir con el hasta el fin del mundo. Tiene experiencia en viajes y en rutas “off road”. Buen embajador de su tierra, es un tipo agradable y diplomático siempre dispuesto a echar una mano. Sobre el Adventure Roads lo tiene muy claro y creo que su definición es compartida entre los miembros del grupo. Una ocasión bárbara para conocer a gente nueva, con aficiones que compartimos y con experiencias vitales y profesionales muy diferentes y que probablemente, si no fuera por la moto, no tendría ocasión de conocer y aprender y disfrutar de sus vivencias y anécdotas”. ¡Jacobo dixit!

La ruta

Dia 1: Durban- Clarens 445 km. 100 % asfalto

Dia 2:Clarens- Sani Pass 280 km. Asfalto 90 % off road 10%

Dia 3: Sani Pass-Tiffindel 350 km . Asfalto 50%.off road 50%

Dia 4: Tiffendel-Gariedpdam. 350 km asfalto 80%

off road 20%

Dia 5: Gariep Dam- Graaf-Reinet 340 km asfalto 70%

off Road 30%

Dia 6 : Graaf-Reinet/Port Elisabeth. 240 km. 75% asfalto. 25% off road

Dia 7: Port Elisabeth-Oudstshoorn 445 km 70% asfalto, 30% pista

Dia 8 Oudstshoorn- Oudstshoorn 190 km. asfalto 60% off road 40%.

Dia 9: Oudstshoorn-Montagu 290 km/ asfalto 70%

off road 30%

Dia 10: Montagu/Kleinmond 340 km asfalto 70%. Off road 30%

Dia 11: Kleinmond- Cape Town 350 km

100% asfalto

Fotos de 'Honda Adventure Roads 2019: Al fin del mundo en África Twin'

 

Comentarios

  • Sé el primero en comentar

Añadir un comentario

  • * Esta información no se mostrará
Estoy de acuerdo

Uso de cookies

En Motofan utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus gustos mediante el análisis de comportamientos de navegación. Si hace click en el botón "Estoy de Acuerdo", consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestras Condiciones Legales, sección "4.8. Cookies e IPs"