Kawasaki ER-6n. Diseño efectivo

Publicado el 24/10/2011


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La tercera generación de Kawasaki ER-6n llega con el bagaje de haber vendido más de 60.000 unidades en Europa desde que se presentara el modelo allá por 2006. Ahora, con una renovación de la mayoría de sus componentes vitales, pretende seguir atrayendo a miles de moteros de todos los niveles.

A veces retocar mucho un producto que ha resultado exitoso es un trabajo delicado, pero teniendo la receta muy bien aprendida, en Kawasaki no han dudado en renovar prácticamente por completo su best seller en motos ligeras, la ER-6 en versión N y F.

Con el otoño abriendo la puerta al frío y al mal tiempo, la gente de Kawasaki Europa decidió muy acertadamente que la localización ideal para presentar la renovada gama ER-6 era la zona más bella de Portugal, el Algarve. Sus carreteras secundarias serpenteantes y poco transitadas se convirtieron en el escenario ideal para esta ligera y fácil naked.

Muchos cambios

A primer vistazo no parece que haya cambiado demasiado, ya que conserva los rasgos atrevidos de siempre, pero si te fijas punto por punto, vas descubriendo un sinfín de novedades que la convierten en una moto completamente nueva.

Para empezar, el chasis se ha remodelado por completo, desdoblando su simple tubo de acero y haciéndolo doble, desde la pipa de dirección hasta el anclaje del amortiguador trasero. El basculante ha seguido el mismo patrón que el chasis, pero en esta ocasión se ha diseñado de una forma asimétrica y con un acabado mucho mejor que el anterior. El amortiguador trasero que une estos dos elementos tubulares se ha renovado también, y ahora está tarado un poco más blando y con más recorrido, en busca de una mayor comodidad. Dinámicamente el nuevo chasis y basculante conservan a la perfección la filosofía del modelo, ágil y preciso, que ha encantado a tantos moteros de todo el mundo. La ER sigue apostando por una conducción fácil e intuitiva que hace disfrutar tanto en tramos de curvas como en desplazamientos de diario, ya sean por ciudad o autovía.

La centralización de las masas sigue jugando un papel determinante en el diseño de esta ligera Kawasaki, y con un depósito de gasolina 20 mm más alto y una petaca de escape de nuevo diseño, justo debajo del motor, la moto dibuja muy bien las curvas solamente con insinuarle por donde se quiere trazar.

La ergonomía también ha sufrido importantes mejoras al pasar de un solo asiento de dos alturas a dos asientos independientes para piloto y acompañante. El nuevo subchasis ha facilitado que se pudiera mejorar este punto y el mullido es más cómodo para ambos ocupantes. El manillar también ha variado su posición, ahora queda más cerca, lo que transmite una mayor sensación de control del tren delantero. Al sentarte en la nueva Kawasaki notas que el control es total, quizás el manillar siga siendo demasiado estrecho, pero todas las órdenes sobre él son rápidamente transmitidas al resto de la moto con total fidelidad. En esta parte delantera destaca la nueva instrumentación, que se ha ubicado justo encima de la pipa de dirección.

Una media esfera analógica mostrará las revoluciones y una generosa pantalla digital se ocupa de todo lo demás, incluido un nuevo indicador de consumo medio e instantáneo, nivel de gasolina y un testigo de conducción eficiente, ECO.

Carácter polifacético

El motor de la ER es el exitoso bicilíndrico en paralelo que equipa también la trail asfáltica Versys. Los 649 cc de siempre están gestionados por un nuevo sistema de inyección que ha suavizado su entrega de potencia. La caja del filtro de aire recibe unas entradas de aire nuevas que se nutren directamente del exterior, lo que beneficia la respuesta en bajos y medios. La potencia declarada se sitúa en 72 CV a 8.500 rpm, que son entregados de una manera muy progresiva y sin ningún tipo de tirón. Por supuesto se contará como hasta ahora con la versión de 35 kW para el carné A2. El motor es muy fácil de gestionar desde bajas vueltas si lo que se busca es un uso tranquilo, pero si se quieren emociones, de las 6.000 rpm a las 10.000 rpm hay carácter suficiente para disfrutar de sensaciones de verdad.

Por las carreteras portuguesas, se pudo dar rienda suelta a todo su potencial, e incluso a ritmo elevado el consumo no sobrepasó en ningún momento de los 5,2 litros de cada 100 km. El sonido del escape por debajo del motor es muy sutil, y solamente en alguna reducción petardeará. La petaca de escape es más grande que en versiones anteriores, la razón es el nuevo catalizador de tres vías que estrena este modelo.

La parte ciclo se comportó a muy buen nivel para tratarse de una moto de corte económico, y a las virtudes del nuevo chasis y basculante hay que sumarle un excelente comportamiento de las suspensiones en buenos asfaltos. Eso sí, cuando la carretera empeora, el amortiguador lateral se nota un tanto seco de reacciones en la parte trasera, mientras que la horquilla soporta con más entereza los baches. Muy buena nota también en comodidad; durante los más de 200 km que duró la prueba del primer día, no surgió el cansancio en ningún momento, solamente en las piernas y un poco de agarrotamiento al final, fruto de unos estribos con generosa distancia respecto al suelo. La protección aerodinámica tampoco es un punto flaco, seguramente la estrechez del chasis permita quedar bien protegido de pecho para abajo.

Detalles de calidad

Detalles de la carrocería renovados como los laterales, que a su vez protegen el radiador, o un colín más corto y estrecho, le dan un aire más moderno. El frontal, con la doble óptica mucho más baja que en el modelo actual, compacta aún más su presencia. Los intermitentes de nuevo diseño y la adopción de unos protectores de las horquillas, junto con un pequeño deflector que protege el cuadro de instrumentos, conjuntan perfectamente con la presencia moderna y compacta de la nueva ER. El piloto trasero de freno utiliza la tecnología led y también es totalmente nuevo en su diseño, más elegante que en la versión anterior. Las asas donde se agarra el acompañante también han ganado en comodidad, además los estribos están en una posición menos comprometida.

Los discos lobulados tanto delante como detrás suman agresividad a la presencia, además de conseguir una frenada suficientemente efectiva para conseguir parar a la ER, por rápido que se llegue. El sistema ABS opcional que ofrece Kawasaki también se ha renovado, siendo ahora más efectivo a la vez que ligero. Fabricado por Bosch, sigue la tecnología que tan buenos resultados le ha dado en la Z750R además de en los modelos turísticos y deportivos de la marca de Akashi.

Una vez más, Kawasaki permitió probar la moto un segundo día, en el que una ruta de otro centenar de kilómetros sirvió para terminar de sentir las sensaciones que ofrece el nuevo modelo. Las conclusiones fueron muy positivas: agilidad, personalidad, muy buena relación calidad-precio y si se precisa, seguridad con un eficiente ABS de última generación, ¿Qué más se le puede pedir a una moto de poco más de 6.000 €? Los colores disponibles para la ER-6n son tres: amarillo, negro y blanco, mientras que el clásico color verde lima se reserva únicamente para la versión carenada ER-6f.

Fotos de 'Kawasaki ER-6n. Diseño efectivo'

 

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