Un paseo psicodélico sobre dos ruedas.

Publicado el 15/06/2012


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Si hay una moto de serie que pueda meternos de una “patada”, en el efervescente movimiento contracultural que se vivió en California durante el verano de 1967, esa es sin duda la última propuesta de la marca italiana Headbanger: la Summertime...

Durante los últimos años de la década de los 60, entre la juventud americana aparece un sentimiento de enfrentamiento contra las normas establecidas que desembocará en distintas formas de exteriorización, una será la música donde la irrupción de grupos como The Doors, Gratefull Dead y solistas como Jimmi Hendrix o Janis Joplin revolucionarán el rock, introduciéndolo en nuevos caminos de los que nunca volverá; otro ejemplo lo encontramos en las manifestaciones contra la Guerra de Vietnam, que tienen sus primeros brotes en los entornos universitarios californianos, que pondrán la semilla para el futuro pacifismo; en lo que nos atañe a los que disfrutamos de las motos transformadas aparecerá una nueva forma de personalización, los clásicos bobbers y los primeros choppers que por lo general lucían colores planos donde mandaban los tonos oscuros, darán paso a una explosión de combinaciones cromáticas y a un sinfín de accesorios que enriquecerán el mundo del custom permitiéndole llegar a la situación que hoy disfrutamos.

Un verano de amor

Pero igual que en todo acontecimiento histórico hay que poner una fecha de inicio, esta revolución pacífica de flores y psicodelia tiene su comienzo en el verano de 1967, el famoso Summer Love. Durante aquellos meses en los que se sucedieron conciertos tan famosos como el Human Be-In o el Festival Pop de Monterey, donde se congregaron más de 200.000 personas, una canción escrita por John Phillips, componente del grupo The Mamas & the Papas, se convirtió en el himno de todos los jóvenes que desde los más lejanos rincones de los Estados Unidos y del resto del mundo se habían reunido en la soleada California para disfrutar del comienzo de una nueva forma de ver el mundo. La canción era “San Francisco (Be Sure To Wear Flowers In Your Hair)”, en cuya letra aparece el que posiblemente sea el porqué del nombre de la moto que nos ocupa: “…Summertime will be a love-in there…” (El verano será una celebración de amor), un nombre muy apropiado para este precioso chopper.

Un motor con carácter

Lo primero que llama la atención de la Headbanger Summertime es lo estrecha que es, esto es producto de la adopción de ciertas soluciones que hace tiempo que no se veían en los choppers que circulan por nuestras carreteras. La primera de ellas es la elección de las ruedas, donde se ha optado delante por una medida de 19 pulgadas y para la rueda tractora por una estrecha 130/16, sí, un neumático de tan solo 130, la misma con la que circulaba Billy en la película Easyriders; otro detalle típico de otros tiempos es el manillar tipo T-bar, con él se salva la altura que alcanza la parte superior de su estrecho depósito “high-neck”, apoyado literalmente sobre la espina dorsal de su chasis softail, sin apenas envolverlo, y ligeramente retrasado, que tiene su tapón de gasolina en la parte delantera, forzando a buscar una nueva posición para el minúsculo velocímetro, que encuentra su alojamiento junto a la llave de paso del combustible, por el lado izquierdo de la moto. Otros detalles de buen gusto son: el pequeño sissybar, que nos permitirá llevar algo de equipaje en nuestros desplazamientos; los retrovisores montados por debajo del manillar; el tapizado con apariencia a denim gastado de su asiento de muelles; el color negro del chasis, tijas, manillar, basculante y mandos avanzados, que consigue dejar todo el protagonismo a las dos opciones de pintura, que bajo los nombres de “Frisco Style” y “Green & Orange”, nos ofrece el fabricante para cubrir de auténtica psicodelia el guardabarros trasero y los depósitos de aceite y gasolina.
Pero no solo de apariencia vive la Summertime, para redondear la faena se ha buscado el motor más deseado por cualquier “pureta” de esto de los choppers… bueno… algunos estaréis pensando en un Pan y no os falta parte de razón, pero en Headbanger han ido poco más allá y han decido darle vida a su chopper más sesentero con un Knuckle de S&S. Esta revisión de la casa afincada en Viola del mítico motor Harley Davidson de los cuarenta, cubica 93 pulgadas cúbicas, unos 1.530cc, y es fácil de distinguir por su tapa de balancines en forma de nudillos, un motor de aspecto clásico pero con la fiabilidad de un propulsor del siglo XXI, con el que podremos emular a lomos de esta Headbanger a aquellos chicos que sin más equipaje que sus ganas de libertad cruzaban de costa a costa los Estados Unidos… If you're going to San Francisco, Summertime will be a love-in there..

Fotos de 'Un paseo psicodélico sobre dos ruedas.'

 
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Comentarios (1)

  • Cubalex
    Cubalex 20-06-2012

    Esto no es mas que una copia de Harley de cabo a rabo. Hasta el deposito es un cacahuete de Harley. Menudo engendro!
    En todos sitios salen los copiadores de Harleys, dios!

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