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Wheels & Waves 2015OLAS DE CUSTOM VINTAGE


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Viajamos con Yamaha hasta Biarritz, escenario de la cuarta edición del Wheels & Waves, un atractivo festival que sintoniza el custom más alternativo y el surf

Las motos Cafe Racer y las tablas de surf, las barbas pobladas con casco retro y los tattoos de motivos mecánicos, las estilosas “chupas” de cuero y los trajes de neopreno, todo impregnado de un omnipresente aroma a nuevas tendencias hispster y de cultura urbana, regresaron a Biarritz, la localidad costera del sur de Francia a apenas media hora de la frontera con España que ha acogido del 11 al 14 de junio la cuarta edición del Wheels & Waves, una reunión de moteros y surfistas que cada vez suena con más fuerza entre personalizadores y aficionados al custom más alternativo de toda Europa pues en poco tiempo se ha convertido en una de las citas más prestigiosas a nivel internacional gracias a su acertada combinación: espectaculares paisajes de montaña a pies del Cantábrico, un buen programa de actividades, exposiciones de arte sobre ruedas, concursos amateurs de surf, conciertos, buenos accesos e instalaciones, rutas y divertidos piques de aceleración en la colina Jaizkibel, entre otras actividades, han formado parte de un entretenido programa que fomenta en cada edición la llegada de más y más asistentes. Pasear por el W&W Village, centro neurálgico del evento, es toda una experiencia sensorial para los amantes de las dos ruedas 'out of serie', pues personalizaciones de todo tipo (café racer, brad, rat, bobber, streetfighter...) se agolpan en los parkings, encima de las aceras, en pleno monte... a cada cual más deslumbrante. Y qué decir de la oportunidad de conocer, compartir una cerveza y charlar con algunos de los personalizadores más influyentes del planeta como Shinya Kimura, DEUS Ex Machina, Matt Black, El Solitario, Roland Sands, etc. e inspeccionar sus últimas obras allí mismo expuestas. Todo un lujo.

A diferencia de otros ambientes más elitistas, en el Wheels & Waves no hay zonas acotadas, su llano césped no entiende de tratos VIP si no de pasión por la “velocidad, estilo y libertad”, tal y como proclaman sus organizadores, Vincent, Jerôme, Frédéric, Benoit, Thierry y Julien, los seis amigos que en 2008 fundaban su asociación Southsiders con la que inicialmente sólo compartirían las experiencias desde su taller en Toulouse o sus rutas en moto por el sur del país galo, pero que posteriormente les serviría para canalizar y organizar este atractivo Wheels & Waves que año a año ha ido aumentando exponencialmente sus visitantes. Motofan tuvo la oportunidad de acudir por primera vez a este festival, donde se surcan carreteras o se trazan olas indistintamente, gracias a Yamaha Motor Europe, que organizó un apasionante viaje a bordo de la XJR1300 para un grupo de periodistas desde Barcelona hasta Biarrtiz, donde la marca tenía preparadas varias sorpresas y la presentación de su nuevo proyecto Faster Sons.  

EL VIAJE

Consciente de que las nuevas tendencias Cafe Racer en customización son cada vez más fuertes y que los amantes de las motos ahora valoran mucho más la originalidad y personalidad de sus monturas, Yamaha decidió hace años embarcarse en uno de los proyectos más frescos e innovadores del sector, el Yard Built, para dejar en manos de algunos de los mejores personalizadores del planeta motos de su gama Sport Heritage (SR400, XJR1300 y XV950) con las que moldear espectaculares trabajos que posteriormente los clientes pudieran reproducir en sus propias casas mediante la adquisición de un kit. Yard Built no ha dejado de regalarnos auténticas obras de arte como la Monkeefist, el Project X, la GibbonSlap, Eau Rouge, Skullmonkee y muchas más, firmadas por nombres de máximo prestigio en esta disciplina como Wrenchmonkees, Deus EX Machina, Keino o Marcus Waltz. Las fotos hablan por sí solas.

Inmersa en estas nuevas corrientes y con ganas de fomentarlas todavía más, la casa de los diapasones anunciaba hace escasos días el lanzamiento de un nuevo eslogan, 'Faster Sons', que aunaría los futuros proyectos custom de la casa, y qué mejor sitio para presentar en sociedad su retoño que en el Wheels & Waves 2015, escaparate europeo de custom más rompedor. Así que los responsables de Yamaha Motor Europe organizaron el pasado 10 de junio una ruta con diez periodistas hacia Biarrtiz, todos a bordo de las nuevas XJR1300 y XJR1300 Racer (el modelo de la fábrica japonesa que ahora mismo mejor representa sus intenciones) para llegar al W&W 2015 y desvelar allí a la prensa y visitantes las sorpresas que se escondían tras Faster Sons. 

Fueron dos días de carretera, con parada en Jaca, más de 800 kilómetros recorridos por todo tipo de vías, en su mayoría de montaña bien plagadas de curvas, dos jornadas de compañerismo motero donde además los periodistas tuvimos la fantástica oportunidad de compartir experiencia con el customizador canadiense Anthony Patridge de Matt Black (que viajó a lomos de su 'Playa del Rey') y del japonés Shinya Kimura, autor la MT-07 concept Faster Sons, primer prototipo de este nuevo proyecto de Iwata. En la comitiva del 'Road to Wheels&Waves 2015' también estaban dos responsables de Yamaha España, Adam Pastor y Andreu Aguilá, así como Shun Myazawa, el creador del programa de customización y product manager de Yamaha Motor Europe. Tras dos días donde el sol y la lluvia nos trataron por igual, donde cada parada para comer o hacer fotos se convertía en una amena charla sobre motos, competición, custom... donde el buen ambiente reinó y la risa no se borró de nuestra cara a pesar de algún que otro intenso aguacero al cobijo de un árbol, llegamos a la localidad costera donde iba a dar comienzo una de las experiencias más enriquecedoras que cualquier amante del custom alternativo y vintage puede vivir hoy en día en el viejo continente. 

GALERÍA ARTRIDE II

Ni el cansancio ni la mojadura restaron entusiasmo a nuestra llegada a Biarritz. Con las maletas ya en la habitación del hotel, nos dirigimos al Art Gallery del W&W, nuestra primera visita, una nave de más de 1.000 metros cuadrados donde se exponían cuadros, esculturas, objetos relacionados con las motos y el surf, ropa y por supuesto las obras de dos ruedas más espectaculares y con mejor firma del evento, expresiones artísticas de las últimas tendencias de la customización mundial, joyas de otra época restauradas y reinterpretadas en clave vintage, o simplemente versiones de motos actuales -como la MT-07 de Yamaha, la NineT de BMW, la Scrambler de Ducati- que buscan marcar, como en los desfiles de moda de ropa, las nuevas corrientes estilísticas que han de guiar el futuro inmediato del custom. 

En la entrada del Art Gallery ya se agolpaban todo tipo de motos y personajes a sus lomos, motores en marcha por doquier, por las calles, encima de las aceras... con sus estruendosos escapes daban la bienvenida a unos visitantes que pueden incluso llegar a “marearse” de la cantidad de impresionantes motos que hay por todos los costados. En el interior de la galería se respirada el ambiente selecto de la “flor y nata” de la customización, un glamour al estilo motero, es decir, con chupas de cuero, tattoos, gorras, camisetas y pantalones jeans, pero que indudablemente dejaba un regusto hipster y excéntrico, pero al mismo tiempo selecto. Las chaquetas, botas, cascos y guantes Punk pintadas de Paul Simonon; las obras de motivos motoristas y chalecos vaqueros de Jeff Decker; las fotografías de 46Works Clubman Racer; las pinturas de Wolfgang Bloch; las tablas de surf personalizadas de Kim Francis; y, obviamente, las motocicletas expuestas de Soulfuel Project, Hidemo and Cherry's Company, Brat Style Cyclone, Hyde Motorcycle Boxer o, una de las grandes estrellas de este certamen, el japonés afincado en California, Shinya Kimura, con su MT-07 concept Faster Sons, una increíble obra de orfebrería que acaparaba la atención de la mayoría de las cámaras presentes en la sala. BMW Motorrad también aprovechó para presentar su Concept Path 22 con tabla de surf incorporada, y pudimos apreciar también el último modelo de unos de los customizadores españoles más cotizados en el panorama internacional, El Solitario MC. 

EL VILLAGE DE W&W

El centro neurálgico del Wheels & Waves, a orillas del mar Cantábrico y con un acceso a la playa para aunar las Waves con las Wheels, era un hervidero de motos de diversas tipologías y personas ataviadas para la ocasión. Café racer, brad, rat, bobber o streetfighter, todo al calor de un enfoque vintage, minimalismo alternativo y -bajo nuestro punto de vista- con un exquisito gusto en la mayoría de creaciones se aparcan en el Village para “degustación” de los visitantes. Hay una larga avenida sobre hierva formada por tiendas donde las principales marcas y sellos custom se suceden, exponen sus motos, venden merchandising y atienden a los asistentes de una forma bastante cercana. También hay puestos de comida rápida y de bebidas, un escenario para conciertos y una pantalla gigante para reproducir documentales. El W&W es un incipiente festival y tanto es así que cada año hay más fábricas presentes que apuestan por presentar en Biarrtiz sus últimas propuestas.

En esta edición 2015, Yamaha, Harley-Davidson, BMW Motorrad, Ducati, Triumph o Mash, sin obviar a nombres históricos como Norton, Indian, Matchless o Brough Superior, acudieron y se establecieron en el Village con sus joyas de la corona procedentes de sus departamentos oficiales de customización. El ambiente reinante es mágico. Las motos llaman tanto la atención como sus propios dueños, cuyo estilo vintage es claramente una prolongación del estilo de su propio vehículo. Nada antiguo ni añejo. Todo a la orden del día. Las vestimentas interpretan en clave moderna los estilismos de otra época, como si de una fusión espacio-temporal se tratara, pero desde una óptima moderna que establecen las últimas tendencias en ropa motorista Old School. Llovió en Biarrtiz, y mucho, pero aún así las asistencia fue buena y el Village volvió a recibir una gran cantidad de motos y tablas de surf. Nosotros, como invitados de Yamaha, teníamos barra libre en su stand, donde estaban expuestas la Dissident, la Playa del Rey, la Infrared, la Botafogo Type-N Special, El ratón asesino, o la Boltage, entre otras.

PUNK'S PEAK RACE

El segundo día la acción se desplazó hasta la colina Jaizkibel, en suelo español, concretamente al lado de Hondarribia. Un enjambre de motos se desplazó al unísono desde Biarritz para disfrutar, en un trozo de carretera cortado al tráfico y habilitado para la ocasión, de divertidos piques de aceleración entre modelos -en su mayoría- nacidos entre los años 30' y 70'. Con las motos aparcadas, una barbacoa humeante de fondo y una cerveza en la mano, los espectadores sacan su lado hippie y se “tiran” por el verde prado de esta colina para asistir durante toda la mañana a los duelos entre motos de otra época. No faltaba de nada: imponente azafata con bandera de salida en la mano, una recta de 400 metros por delante y sólo una norma, el primero que cruce la línea de meta pasa a la siguiente ronda. No es un tema de máximas prestaciones ni velocidades de vértigo, si no de entretener a los miles de aficionados que animan detrás de la valla de alambre con motores, sonidos y estéticas de otra época. Una interesante y divertida mezcla de pasión, gasolina y mecánicas Old School. Muchas rompían algo por el camino, otras simplemente celebraban simplemente el participar. 

Un peculiar espectáculo, vibrante el mismo tiempo, para un público entregado. Tras proclamar a su campeón, una espectacular “baterécords” de enorme carenado delantero, todos los riders bajaron hasta Hondarribia para degustar algún pincho vasco y su correspondiente zurito, asistir a la entrega de premios y encaminarse posteriormente al Village, donde daría comienzo un concierto de la banda Dead Bronco y una serie de documentales a cargo de Yamaha donde dejaron prever que la marca ya está trabajando junto a varios personalizadores en nuevas motos para Faster Sons; una de ellas podría estar firmada por El Solitario. 

La última jornada del W&W 2015 -a la que ya no pudimos acudir “gracias” a una huelga de controladores aéreos que adelantó nuestra salida- constaba de una ruta en moto de 250 km por las inmediaciones de Biarrtiz y más conciertos nocturnos al calor de los motores y la cerveza. Nos fuimos del “Ruedas y Olas” con la sensación de haber acudido a uno de los eventos custom más afinados y casados con las tendencias que reinan en la actualidad, de haber disfrutando enormemente de una ruta en moto de 800 km al lado de una de las marcas más en forma en la actualidad y más implicada en el terreno custom Racer, y de haber compartido experiencias con personas de todas partes a las que le une la indestructible pasión por las dos ruedas. ¡Hasta el año que viene!

Fotos de 'Wheels & Waves 2015'

 

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