Aprilia SR Max 125 I.E., cosas de familia

Publicado el 21/05/2012


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Los SR de Aprilia pertenecen a uno de los linajes más capaces de crear cantera en el mundo de las dos ruedas. Ahora, con el lanzamiento del nuevo sr max 125 i.e., los seguidores de la saga podrán ascender de cilindrada fácilmente sin abandonar la familia.

Tras su integración en el grupo Piaggio, la gama de la firma italiana Aprilia todavía sigue expandiéndose, en algunas ocasiones con modelos totalmente nuevos y, en otras, intercambiando vehículos con alguna marca amiga. Este último es el caso del SR Max 125 i.e. que hoy probamos para vosotros y que nada tiene que ver con aquella versión aparecida a finales de los años 90 con propulsor 2T y parte ciclo casi de ciclomotor. 

Como ya sucediera en la versión 300 que probamos hace unos números, se trata de una reconversión del modelo Nexus de Gilera, una vez más, pensada para aprovechar las sinergias entre las principales firmas del grupo italiano. 

Todo queda en casa

La opción de compartir diversos modelos entre las marcas de un mismo grupo empresarial es algo que se hace desde hace muchísimos años, ya no sólo en el mundo de la moto, sino muy especialmente en el del automóvil. Esta táctica empresarial proporciona muchísimas ventajas; por un lado se ahorran gastos en desarrollo y fabricación y, por otro, se puede restar unas cuantas unidades vendidas a la competencia. También, dependiendo del mercado o país donde se venda, se puede potenciar más o menos la imagen de una marca; de hecho, se puede incluso llegar a decidir la venta de uno u otro dependiendo de la mayor o menor simpatía que despierte una de las firmas en dicho mercado. 

Al menos en las últimas décadas, Aprilia ha tenido una mejor representación y reconocimientos en nuestro país frente a Gilera. Incluso tras la incorporación de la firma de Noale al grupo Piaggio, ha visto incrementada de manera importante su gama, mientras Gilera, en los últimos tiempos, ha pasado a ser una firma con una gama muy especializada y con pocas opciones. 

Un scooter con una línea tan deportiva como el SR Max le va como añillo al dedo a Aprilia, resulta perfecto para todos aquellos usuarios que deciden dar el paso del ciclomotor a cilindradas mayores o, por qué no, para los que, aprovechando la convalidación, desean hacerse con un vehículo con una línea más juvenil y no tan sobria como la mayoría de los maxiscooters de su cilindrada.

A medio camino

En cuanto a diseño y filosofía, el SR Max es un scooter bastante compensado, con un estilo muy juvenil, pero sin llegar a un punto muy extremista. Sus diseñadores han encontrado un buen compromiso, de tal modo que no llega a tener un aspecto ni tan sobrio como un GT convencional, ni tan radical e incómodo como los maxi 100 % deportivos. 

La posición de conducción es muy correcta, para nada forzada ni en lo que respecta a brazos ni en lo que se refiere a las piernas, aunque, eso sí, de quererlo, podremos adoptar una postura bastante defensiva que favorece una conducción más intuitiva y, cómo no, deportiva, sin llegar al nivel de “excesiva relajación” de algunos gran turismos. 

El asiento se encuentra a una altura correcta, goza de una buena ergonomía y, aunque su mullido resulta un poco duro, se muestra sumamente acogedor. El tamaño en generoso, por lo que no resulta para nada problemático circular con pasajero, todo lo contrario, el espacio sobra y con la ayuda de sus estriberas desplegables no existen estrecheces entre los ocupantes. 

El manillar está inusualmente elevado para tratarse de un maxi de tipología sport, aunque no llega ni mucho menos a la elevación de un GT. La posición natural de los brazos y las piernas será adoptando un ángulo recto de 90º, aunque en el caso concreto de las piernas también tendremos la posibilidad de llevarlas ligeramente estiradas. 

Sea como sea, esta posición nos proporciona un control total sobre el scooter y al mismo tiempo nos permite sacar el máximo partido a su excelente parte ciclo que, por cierto, está muy por encima de lo que se espera de un 125 c.c. 

 

Más de lo necesario

Para comenzar, el SR Max 125 dispone de un robusto bastidor multitubular de acero que fue pensado inicialmente para soportar motores de mucha mayor cilindrada, es decir, su nivel de resistencia a la torsión está muy por encima de lo que su monocilíndrico 4T LC SOHC 4V le hará soportar jamás. Y no es porque el propulsor no esté a la altura (más bien es todo lo contrario, como veremos más adelante), sino por contar con una parte ciclo muy sobredimensionada. 

En lo que se refiere a frenos, el SR Max equipa exactamente lo mismo que su hermano de 300 cc, es decir, un disco de 260 mm y otro de 240 mm detrás, ambos, con pinzas de dos pistones paralelos. 

Como es obvio, su comportamiento en frenada es excelente, tanto en lo referente a tacto como en potencia, y eso que el SR Max mantiene su confianza en un sistema totalmente convencional, sin apoyos de CBS o ABS, dejando en todo momento al conductor dosificar y repartir la frenada entre ambos trenes como guste. 

En la valoración general de la parte ciclo las suspensiones también obtuvieron una muy buena puntuación. Como en el caso de los frenos, la horquilla telehidráulica convencional formada por barras de 35 mm y el doble amortiguador de 75 milímetros variables en precarga de muelle aportan al SR Max todas la cualidades que cabe esperar de un scooter del octavo de litro deportivo. A ello también contribuyen una acertada elección de llantas y neumáticos de 120/70 15 y 140/60/ 14, sobre todo gracias a la calidad de las gomas Michelin City Grip escogidas, que son, hoy en día, de lo mejorcito que podemos encontrar en el mercado. 

Lo mejor; su comportamiento

Si analizando por separado todos los elementos de su parte ciclo se obtienen unos resultados tan buenos, es fácil pensar que haciendo una valoración conjunta éstos sean aún mejores. El SR Max es un scooter de comportamiento 

impecable; suspensiones y chasis se alían para otorgarle una rigidez total, favoreciendo de este modo (junto con su considerable distancia entre ejes y el centro de gravedad bastante bajo) una estabilidad muy buena, ya sea en curva como a velocidad máxima. La buena altura de su caballete y quilla nos permitirán alcanzar unas inclinaciones considerables y, además, con la ayuda de los neumáticos Michelin el nivel de confianza será enorme. 

Como sucede con su hermano mayor, el SR Max 125 se siente un poco más a gusto en espacios abiertos, lo que no significa que no se le pueda catalogar como un buen ciudadano ágil y rápido entre el tráfico. 

Su motor es un potente propulsor (con 15 CV se encuentra en el límite de la normativa del A1) con un buen empuje inicial, pero algo lento a la hora de recuperar y en las aceleraciones desde parado. Su mejor cara la ofrece cuando funciona a altas revoluciones, aunque con unos medios muy dignos, y muy capaz de alcanzar una considerable velocidad punta de más de 120 km/h gracias a su largo desarrollo. 

Verdaderamente sus limitaciones en cuanto a motor son más bien debidas a su elevado peso que a las características mecánicas, pues el mismo motor, en modelos más ligeros, ofrece una respuesta mucho más contundente que en nuestro invitado. 

Polivalente y práctico

No suele ser muy frecuente, pero el SR Max es posiblemente uno de los scooters del octavo de litro más polivalentes y aptos para realizar largos desplazamientos de la actualidad. Sus consumos no son excesivamente elevados (4 litros a los 100 km), pero son sobre todo su cómoda posición de conducción y ejemplar protección aerodinámica las que nos animarán a realizar más de una escapada. Gracias a su amplio escudo frontal, con deflectores laterales que todavía le confieren una mayor amplitud, y a su envolvente parabrisas (regulable con herramientas en tres posiciones), nos mantendrá completamente a salvo tanto del viento como de la suciedad o la lluvia. 

Por si fuera poco, su amplio habitáculo aún puede resultar más acogedor gracias a las salidas de aire caliente, tipo calefacción, que hay en los laterales del túnel central y que, sabiamente, desvían el aire caliente saliente del radiador hacia nuestras piernas. Por cierto, no os preocupéis, se puede cerrar en los calurosos días de verano. 

Para usuarios a los que les gusta disfrutar de un buen listado de equipamiento de serie, Aprilia ha dispuesto todo lo necesario en un scooter de su categoría. Como su plataforma no es plana, el papel protagonista en el apartado de carga lo toma el cofre que hay bajo el asiento, que por su generosa capacidad nos permitirá transportar un casco integral sobradamente. En su interior, además, se ha colocado una luz de cortesía que incrementa considerablemente su iluminación y una toma de 12V para que podamos recargar todo tipo de aparatos electrónicos. 

Junto al cofre también se ha dispuesto una guantera cerrada, aunque sin cerradura, con una capacidad bastante discreta y una accesibilidad un tanto complicada con guantes. 

Resultón

La verdad es que para ser un deportivo, al SR Max no le falta prácticamente de nada, integra todo lo habitual, y raro es que echemos algo en falta. Además, sus creadores han apostado por la calidad, de ahí que elementos como el doble faro anterior (Multiconvex/halógeno) disfrute de un nivel de prestaciones tan alto. 

La calidad también se deja notar en componentes como el cuadro de instrumentos de estética muy racing formado por dos esferas (para velocímetro y cuentarrevoluciones) y una pantalla digital bastante grande de buena visibilidad y equipamiento considerable, además de una batería de testigos situada en el centro del manillar. 

También se han cuidado mucho los detalles para ofrecer un scooter de calidad y bien acabado. Por ejemplo, las estriberas del pasajero se han rematado con goma para evitar deslizamientos, y el caballete lateral (también contaremos con uno tipo central) que llega de serie dispone de desconectador. 

El grupo Piaggio sabe utilizar bien sus cartas, lo que beneficia especialmente a Aprilia, que ve cómo puede lanzar al mercado un producto muy competitivo y bien equipado al mejor precio. Y es que, al contrario de lo que podamos pensar, el SR Max 125 i.e. con un precio de 3.569 euros se mantiene como uno de los modelos deportivos más asequibles... ¿No es para pensárselo?

La alternativa

Prueba Suzuki Burgman 125 ABS

Tras los cambios estéticos celebrados por la versión 2014, la Burgman 125 recibe un ABS optativo que lo hace todavía mas funcional... y seguro.

 

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