Benelli Tornado Tre 900: Bonita como pocas

Publicado el 08/04/2010


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Pasados cuatro años desde su presentación, llega a las tiendas la versión estándar de la Benelli Tornado. Su precio es muy inferior al de la edición especial, pero ha conservado todo su encanto y originalidad.

Benelli Tornado Tre 900: Bonita como pocas

Iba pegado al escape de un probador italiano, pasando una chicane del totalmente remozado circuito Paul Ricard, intentando abrir pronto el gas para situarme a su lado en la siguiente recta. Mi vista estaba dominada por la original sección trasera de su moto, con dos grandes ventiladores amarillos girando, que daban la sensación de que estaba propulsada por reactores.

Esta idea se desvanecía en la siguiente recta, cuando las motos aceleraban, pues aunque me hizo incrementar el ritmo cardíaco con el que había iniciado esta gris mañana en el sur de Francia, no me pareció que fuese capaz de plantar cara a una R1 o una GSX-R 1000 en las rectas.

¡Ya en las tiendas!

Benelli Tornado Tre 900: Bonita como pocas


Aun así, hay que reconocer que aunque la Tornado Tre Novecento, que ¡al fin¡ se fabrica en serie, no podrá competir en velocidad punta, les sacará una gran distancia a sus rivales en estilo y originalidad. Ésta es la versión de calle de la moto que el piloto australiano Peter Goddard llevó en el Mundial de Superbike y de la que ya se ha derivado una edición especial, con mucha fibra de carbono, mucho magnesio y un precio muy elevado.

Reemplazando las piezas más exóticas con plástico y aluminio, han recortado el precio a la mitad (más o menos viene a costar lo mismo que una Ducati 999), sin perder muchas prestaciones ni dejar en el camino las preciosas curvas que dibujó el diseñador inglés Adrian Morton. La arquitectura es idéntica a la de la Limited Edition, empezando por el motor tricilíndrico, de refrigeración líquida, de 898 c.c. y cuatro válvulas por cilindro. La potencia sigue inamovible en 143 caballos a 11.500 rpm. Los cambios principales en este apartado son que las tapas de embrague y de la culata son de aluminio y no de magnesio, el embrague es en aceite, en vez de en seco –con sus engranajes ligeramente modificados para reducir el ruido-, y se ha revisado el sistema de inyección Dell'Orto/Sagem.

Tampoco cambia el diseño de la parte ciclo, con la innovación de los ventiladores montados en la cola, donde está el radiador, lo que permite avanzar mucho el motor. El cuadro sigue siendo una combinación de tubos de acero y piezas de aluminio fundido en el pivote del basculante que se atornillan y se encolan. En esta moto, los tubos son de acero normal, en lugar de ser al cromomolibdeno, como en la edición limitada, por lo que pesan más, ya que se precisa un grosor de medio milímetro más para conseguir la misma resistencia.

El basculante curvado, de aluminio, carece del pivote ajustable de la Limited Edition, y muchos componentes de la parte ciclo se han cambiado para reducir el coste. Mientras que su predecesora tenía horquilla y amortiguador Öhlins, la Tre tiene una horquilla invertida Marzocchi y un amortiguador de la firma italo-inglesa Extreme Technology, con un mecanismo de bieletas ligeramente más progresivo para facilitar la conducción con pasajero. El freno delantero es un sistema idéntico, de Brembo, marca cuyas ruedas de aluminio de cinco palos sustituyen a las Marchesini forjadas de la edición limitada.

Estilo italiano

Benelli Tornado Tre 900: Bonita como pocas


Cambiar las fibras de carbono por plástico no ha disminuido en nada el estilo de la Tornado. Incluso en rojo, color tradicionalmente italiano, es una moto singular que destaca desde cualquier ángulo por el que se la mire, desde la punta de su carenado, con dos tomas de aire sobresalientes y sus faros apilados, hasta el asiento de formas angulosas, en el que ahora caben dos personas, una vez se ha desmontado la tapita. Se puede comprar en gris y negro o gris y verde, la combinación típica de Benelli.

La geometría de dirección es fija, en vez de ser variable como en la Limited Edition, y hay un amortiguador de dirección no regulable. Otro cambio es que ahora, como el asiento es más bajo, es más fácil llegar al suelo con los pies planos. La vista desde el puesto de conducción sigue siendo una combinación inteligente de tacómetro con fondo amarillo e indicador de temperatura de refrigerante, al lado de un cuentakilómetros con aro cromado. Más importante: esta moto salía del pit lane del Paul Ricard con una salida más suave, y no como su hermana mayor, que tosía como quien fuma 40 cigarrillos al día.

Había una ligera duda al dejar el ralentí, pero la respuesta a bajas vueltas se ha mejorado mucho. Cuando salí a pista acordándome a medias de cómo era el Paul Ricard, noté que la tricilíndrica tenía mucho par y funcionaba muy finamente. Este circuito ha sido muy modificado, porque ahora es una pista de pruebas para Fórmula-1 y en vez de graveras hay zonas de asfalto pintado de azul. La gente de los coches también ha cambiado algunas curvas, y han puesto una chicane en mitad de la recta del Mistral, por lo que tuve que aprenderme el trazado de nuevo.

En eso tuve la ayuda de la flexibilidad del motor de la Tornado, porque salía bien a partir de 6.000 rpm o menos. La única pega es que, aunque la inyección ha mejorado mucho, aún es muy brusca, especialmente cuando se corta gas y la moto reduce. Pierluigi Marconi dice que confía en que esto se podrá mejorar con un ajuste fino, y en la carretera, seguramente, no se notará. Pero como ya está en fabricación, Benelli tendrá que espabilar.

Potencia suficiente

Benelli Tornado Tre 900: Bonita como pocas


La Tornado tenía suficiente patada como para emocionar, cuando salía en primera de la chicane, con algún caballito involuntario, y luego subía hasta las 11.500 rpm de la línea roja, mientras yo pasaba rápidamente las marchas inferiores de una excelente caja de seis relaciones. A velocidades más elevadas, la aceleración de la Benelli era fuerte, pero no emborrachaba, por lo que no estoy nada seguro de que esta tricilíndrica solamente tenga unos siete caballos menos que una Fireblade.

Puede que eso se debiese a un fuerte viento de cara que la castigaba a través del siguiente ángulo de derechas. Con el viento de atrás, en la recta de boxes, que corre en dirección opuesta, la Benelli rugía hasta 240 km/h, y debería ser capaz de llegar a los 260 km/h, especialmente cuando el motor esté bien rodado; me dijeron otros probadores que había una unidad con más kilómetros que se mostraba claramente más rápida. Era probablemente el viento de cola el que me exigía un poco más de terreno al frenar para la siguiente horquilla, porque no hay nada erróneo en la familiar combinación de discos Brembo de 320 mm y pinzas de cuatro pistones.

Inevitablemente, la parte ciclo de la Tornado Tre no podía estar a la altura de la Limited Edition, que con toda su fibra de carbono y sus suspensiones Öhlins era como la moto de carreras de Goddard, con luces. Es 13 kg más pesada, 198 kg en seco, y había veces en las que la encontraba pesada, con tendencia a caerse hacia el interior en las curvas lentas. Puede que esto se debiese a que llevaba un Dunlop 180/55 D297RR en su rueda de seis pulgadas de ancho, como si Benelli no tuviese suficientes neumáticos de sección 190 como los que llevará esta moto cuando se entregue a los clientes.

Aun así, ésta es una moto muy aplomada que pasaba como un cuchillo por la nueva chicane del Paul Ricard, siendo además muy estable para recuperarse cuando la sacudían las ráfagas de aire. La suspensión, en ambos extremos, se mostró muy adecuada desde el inicio y mejoró algo con una ligera reducción del hidráulico delante. La moto se portó bien incluso en la conocida y traidora doble curva de derechas, que parece no terminar nunca y antes de hacerlo se cierra con mala idea. Un ligero toque del manillar la situaba en la trayectoria correcta para encarar el último ápice con gran precisión, con sus Dunlop agarrando fuerte y sin que la luz al suelo fuese jamás un problema.

Quizás sea inevitable que una moto que se presentó hace ya cuatro años no sea ya puntera en prestaciones cuando, al fin, llegue a la serie. Pero como la Daytona de Triumph, la Tornado es lo suficientemente ágil y ligera para ser una brillantísima moto de carretera, aunque no sea muy competitiva en la pista.

Es posible que con solamente un cambio del neumático trasero y un toque en la inyección aún sea más rápida. Hay algo seguro: quien aprecie el estilo, la originalidad, el carácter de la tricilíndrica y una marca famosa en el depósito tanto como la potencia y ligereza, tendrá en cuenta a la Benelli Tornado. En la tradición de las superbikes italianas tiene algunas aristas, pero es tan sexy que mucha gente se las perdonará.


Roland Brown
Fotos: Roberto Carrer & R.B.

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