Benelli Tre K 1130 Amazonas: Para los más atrevidos 2007

Publicado el 03/02/2010


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Cuando te proponen probar una trail con 125 CV de potencia y poner especial hincapié en su comportamiento en uso off-road, te entra una sensación extraña en el cuerpo. Le podemos llamar excitación o incluso también miedo.

Benelli Tre K 1130 Amazonas: Para los más atrevidos

Desde luego que en Benelli han roto con los estándares habituales de las motos trails de gran cilindrada. Normalmente son motos con motores tranquilos, con mucho par, pero sin una patada incisiva y contundente como la del tricilíndrico de esta Tre-K Amazonas que nos ocupa.

Los técnicos de la marca han efectuado una serie de modificaciones sobre la Tre-K estándar que van encaminadas a que sus futuros usuarios puedan adentrarse en pistas y caminos, y que así no se vean limitados a un uso asfáltico. Las más destacables son la adopción de una rueda delantera de mayor diámetro, concretamente de 19 pulgadas, y también de unas suspensiones con 25 mm más de recorrido, que le permiten superar las irregularidades del terreno sin que aparezcan topes continuamente. Como es lógico, los neumáticos también cambian, y en Benelli han hecho bien al apostar por los Metzeler Tourance, pues sobresalen por su polivalencia, pero también por su excelente agarre en el asfalto, sin duda muy necesario en un motor como el tricilíndrico 1.130 de la Benelli. Unos cubremanetas cerrados, las llantas con radios y la llamativa decoración en color amarillo completan el paso de la Tre-K al grupo de las grandes trails con vocación de endureras.

Posición rutera

Benelli Tre K 1130 Amazonas: Para los más atrevidos

La posición de conducción resulta realmente cómoda al pilotar en el asfalto. Vas sentado en una posición natural, sin tener que encogerte para servirte de la protección de la cúpula, lo que hace que los kilómetros no hagan mella en nuestro físico. La forma del manillar hace que tengamos una buena sensación de control en las carreteras más reviradas, pero también que los brazos vayan en una posición natural al conducir por autopista.

No podemos decir lo mismo al pilotar por la tierra, y es que el manillar nos parece estrecho y muy cerrado de puntas para un uso off. Tampoco nos gustan los estribos, muy delgados, con la superficie superior de goma y con las puntas algo caídas, que no disponen del agarre necesario para conducir de pie, lo que hace que éste se escape con facilidad, especialmente si calzamos botas de enduro, cuya suela acostumbra a ser lisa. Además, al pilotar de pie por el monte, los tubos laterales del chasis rozan en exceso con las botas, mientras que los nervios del depósito lo hacen con las rodillas. Queda claro que la posición de la Tre-K está pensada para dirigirla sentado y no para hacerlo de pie, lo habitual en el monte.

Su sonido intimida

Benelli Tre K 1130 Amazonas: Para los más atrevidos

Escucha el sonido de este tricilíndrico, es realmente impresionante. Cuando abrimos el acelerador, el motor sube rápido de vueltas, y a medida que ello sucede, los decibelios aumentan de tal forma que te sientes intimidado. Desde luego que la Amazonas es de esas motos que no pasan inadvertidas, ni por su espectacular silueta ni por el ruido del propulsor. Por cierto, el motor de arranque ha funcionado de un modo impecable durante el desarrollo de nuestra prueba, y no ha dado el menor síntoma de desfallecimiento por más que hemos abusado de él.

Los 125 CV y más de 230 km/h verificados permiten llevar un buen ritmo por autopista. En sexta vas a 160 km/h a unas 5.000 rpm y a este régimen el motor va muy desahogado, pues llega a alcanzar las 9.000 rpm. Las recuperaciones son espectaculares, y es que la rápida respuesta del tricilíndrico nos recuerda más a una R que a una trail de las gordas.

En las carreteras rápidas con curvas abiertas, la Amazonas se encuentra en su salsa; en ellas puedes exprimir todo el potencial de su motor y pilotar a un ritmo endiablado, que pondría en apuros a muchas motos de carretera.

Nos hemos adentrado en sinuosas carreteras de montaña, y con este motor tenemos más la sensación de manejar una moto de motocross que no una trail. Las rápidas reacciones del propulsor hacen que tengas que acelerar con cuidado a la salida de los ángulos más cerrados, pues si no lo haces, las pérdidas de tracción aparecen irremediablemente en forma de largas derrapadas, que resultan tan divertidas como peligrosas. Lo mismo sucede al acelerar sobre las líneas, sobre las que se tiene que extremar la precaución al abrir gas.

Por el monte, pilotar, tratar de dar rienda suelta a los 125 CV, resulta muy complicado. Más aún cuando los neumáticos no disponen de un agarre impecable sobre la tierra, como sucede con los Tourance. Lo aconsejable es conducir con marchas muy largas, sin que el motor suba en exceso de revoluciones, de modo que podamos dosificar mejor la tracción. Aun así, los 125 CV son muchos para sacarles partido, y lo mejor es extremar las precauciones y llevar un ritmo seguro. No nos ha gustado el desarrollo del cambio de marchas. La primera velocidad se acerca mucho a los 100 km/h, y ésta es una velocidad muy alta. Claro que con un desarrollo más corto, las reacciones del propulsor aún serían más radicales, por lo que tal vez las que equipa la Tre-K supongan un mal menor.

También nos parece que el embrague condiciona en exceso el comportamiento del conjunto en las frenadas; y es que, si queremos reducir marchas para aprovechar el freno motor, aparecen unos desagradables rebotes en la rueda trasera. Ello sucede en mayor medida sobre la tierra que en el asfalto.

Nuestra unidad de pruebas equipa un comando denominado power control que sirve para conectar un mapa de encendido con una respuesta más suave que nos facilita la conducción. Pues bien, sobre la tierra el comportamiento es prácticamente idéntico, y en el asfalto resulta aventurado afirmar que la diferencia es apreciable.

Bendita rueda de 19"

Benelli Tre K 1130 Amazonas: Para los más atrevidos

La adopción de la rueda de 19 pulgadas le confiere una agilidad impresionante a la parte ciclo de esta Benelli. El chasis hace gala de una estabilidad impecable a alta velocidad, pero también de una entrada en curva y un comportamiento en su interior excelentes. Ello hace que la sensación de seguridad sea total al pilotar a alta velocidad en autopista, pero también que en las carreteras más sinuosas tengamos la impresión de que estamos manejando una moto más pequeña y ligera.

Las suspensiones contribuyen a ello, y es que disponen de unos tarajes firmes que hacen que la moto no se hunda en exceso al encontrar un bache o un agujero en el asfalto. Tampoco es que lo sean demasiado y que las oscilaciones de la rueda se transmitan en forma de sacudidas al manillar, por lo que los tarajes de la horquilla Marzocchi y del amortiguador Sachs nos parecen muy acertados. Por cierto, este último permite una fácil regulación de la precarga del muelle trasero, lo que se agradece tanto al llevar pasajero como al pilotar por el monte.

Con este comportamiento, la parte ciclo de la Amazonas es excelente para adentrarnos en carreteras viradas, y por más roto que esté su firme nos sentiremos igualmente a gusto.

Por pistas y caminos, la firmeza de los reglajes le sienta muy bien a la Benelli. En ningún momento tenemos la sensación de que estamos pilotando una moto con tanto peso y semejante envergadura, sino más bien todo lo contrario. La moto se siente ligera, aunque no podemos olvidar las limitaciones ocasionadas por sus 205 kg de peso. Éstas se dejan notar especialmente al tomar contacto con el suelo tras un salto. El recorrido del amortiguador trasero es algo justo, y los topes aparecen con mucha facilidad en estas circunstancias. Además, la rueda trasera llega a contactar fácilmente con la parte baja del silenciador, situado bajo el asiento, por lo que resulta aconsejable tomar precauciones en los badenes.

Tampoco podemos olvidarnos de los neumáticos, que, si bien son mixtos, están orientados en mayor medida al asfalto. Con unos neumáticos de tacos el comportamiento de la Amazonas cambiaría de un modo radical, y tendríamos una mayor sensación de control, tanto al frenar como en las aceleraciones.

Frenada impecable

Benelli Tre K 1130 Amazonas: Para los más atrevidos

Con unas prestaciones como las de la Tre-K 1130, disponer de una frenada a su altura se agradece muchísimo. Pues bien, éste es el caso de estos frenos, cuya potencia es más que sobrada. Los dos discos delanteros de 320 mm de diámetro y las pinzas de cuatro pistones nos ofrecen un tacto y una potencia de frenado acorde con las prestaciones y el peso del conjunto. Por más que hemos forzado el ritmo, en ningún momento nos hemos encontrado justos de frenada. Además, el excelente tacto de estos Brembo permite dosificarla en las pistas de tierra, de tal modo que en ningún momento nos ha parecido excesiva.

Lo mismo sucede con el freno trasero, también dosificable, y que no ha mostrado el menor síntoma de desfallecimiento.

Si eres amante de las fuertes sensaciones, esta Tre-K 1130 Amazonas te las aportará en doble medida, pues lo hará tanto en el asfalto como sobre tierra. Ahora sólo falta reunir los 12.998 € que nos permitan disfrutar de la trail más exclusiva y radical que ha pasado por nuestras manos.


Albert Guerrero
Fotos: César Rojo

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