Benelli Velvet 125, la historia continúa 2011

Publicado el 06/09/2011


Vota

0 0

El Benelli Velvet 125 se reinventa una vez más. En esta ocasión, de la mano de Qianjiang, que, con los debidos cambios, ha transformado el exclusivo scooter italiano presentado a finales de los 90 en un económico scooter urbano al alcance de todos.

El Benelli Velvet es uno de esos viejos roqueros que nunca mueren, con una dilatada vida llena de éxitos, marcada por los cambios. Y es que muchos de vosotros recordaréis que la centenaria historia de Benelli está plagada de luces y sombras, que pasan por varios cierres, continuos cambios de propietario, e incluso, pactos de colaboración con fabricantes de las cuatro ruedas como Renault.

A pesar de todo ello, el Velvet 125, nuestro protagonista de hoy, se ha mantenido en la brecha con la ayuda de un reducido grupo de usuarios europeos que siempre han confiado en sus servicios.

El modelo Velvet nació como un scooter bastante elitista, con el exclusivo diseño italiano por bandera, que, a través de los años, se ha ido puliendo hasta llegar al scooter del octavo de litro que podéis ver en estas páginas.

Cambio de filosofía

Con la adquisición de Benelli por el potente grupo chino Qianjiang, más conocido por Keeway, su filial en Europa, el Velvet ha sufrido un radical y profundo cambio de filosofía. Aunque se respetan todos y cada uno de sus argumentos estéticos puramente Made in Italy de la década de los noventa, sus componentes, así como los elementos que forman su parte ciclo y motor, se han ajustado de tal manera que, actualmente, el Benelli Velvet 125 ha pasado a ser un scooter de más de 500.000 pesetas (3.000 euros) a costar 1.599 euros… prácticamente la mitad.

Las cotas y proporciones se mantienen como en las primeras unidades. Es un scooter con un tamaño intermedio, con una altura de asiento elevada (830 mm), una posición de conducción espaciosa (nos permite estirar las piernas) y una protección aerodinámica considerable, gracias a la acción conjunta de su escudo y pequeño parabrisas.

Su tamaño le permite moverse muy bien por ciudad, al no ser excesivamente ancho, y al tener el manillar situado a buena altura pasa bien entre coches. Además, tiene una buena capacidad de giro que lo hace muy ágil.

Motor propio

Uno de los medios empleados por Qianjiang para rebajar el coste del Velvet ha sido emplear una de las mecánicas de la casa, concretamente el mismo monocilíndrico 4T refrigerado por aire, SOHC, 2V y alimentación por carburador 26 mm que podemos encontrar en algunos vehículos de Keeway. Es un propulsor sin grandes presunciones que, según sus creadores, alcanza una potencia de 10,9 CV, lo que le confiere unas prestaciones muy lógicas y al alcance de conductores de todos los niveles. Su funcionamiento es especialmente bueno en la zona baja y media de revoluciones, cuando circulamos en el rango de velocidad que se encuentra entre los 60 y 90 km/h. En esa zona, el Velvet actúa con total suavidad y con una rumorosidad prácticamente imperceptible. Aunque su motor puede alcanzar una punta que ronda los 115 km/h de marcador, a la que superamos la barrera de los 100 km/h su comportamiento cambia radicalmente, pasando a ser un poco más ruidoso y, sobre todo, con un índice de vibraciones considerable.

Sin demasiados lujos

Estéticamente no aporta nada nuevo, pero el tablier goza de un equipamiento muy digno.

En lo que a la parte ciclo se refiere, también se ha recortado un poco el coste de los elementos que la forman, aunque, eso sí, siempre dentro de los márgenes de calidad que el fabricante oriental, de los más importantes y prestigiosos de China, exige.

Las suspensiones se caracterizan por su brusquedad, en especial en el tren posterior, donde el par de amortiguadores (regulables en precarga) esgrime una importante dureza de muelle, al mismo tiempo que una discreta actuación del hidráulico. La horquilla, con barras de 39 mm y una carrera de 95 mm, se muestra más compensada, comportándose de forma más progresiva y con mayor suavidad de reacciones.

En el reconvertido Velvet 125, la frenada se delega, como siempre en su familia, a dos discos de 241 y 220 mm, con pinzas de dos pistones y latiguillos inextensibles en ambos casos. Verdaderamente, la potencia de frenada no es un problema, únicamente se le podría recriminar un excesivo recorrido de las levas de freno, que, por cierto, en el tramo inicial del recorrido son inefectivas.

Por último, el Velvet continúa asentándose sobre unas llantas de 13 y 12 pulgadas calzadas por unos neumáticos CST (Cheng Shin Tyre) de gama media-baja, de eficacia bastante discreta, especialmente en mojado. Éste es un detalle que se puede solventar fácilmente, aunque supondrá un incremento en la inversión inicial, aunque no es excesivamente alta en este caso. Y es que si hay algo especialmente interesante en el caso del nuevo Velvet 125, es, sin lugar a dudas, su precio de 1.599 euros.

Fotos de la Benelli Velvet 125 de 2011

Fotografías por: Juan Pablo Acevedo

La alternativa

Prueba Suzuki Burgman 125 ABS

Tras los cambios estéticos celebrados por la versión 2014, la Burgman 125 recibe un ABS optativo que lo hace todavía mas funcional... y seguro.

 

Comentarios

  • Sé el primero en comentar

Añadir un comentario

  • * Esta información no se mostrará

Estoy de acuerdo

Uso de cookies

En Motofan utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus gustos mediante el análisis de comportamientos de navegación. Si hace click en el botón "Estoy de Acuerdo", consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestras Condiciones Legales, sección "4.8. Cookies e IPs"