BMW R 1200 C Montauk: Al gusto yanqui

Publicado el 23/04/2010


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La quinta variante custom de BMW se ha bautizado con el apellido Montauk y corresponde a una moto al estilo cruiser norteamericano, con el conocido motor boxer y sin entrar en radicalismos.

BMW R 1200 C Montauk: Al gusto yanqui

La Bayerische Motoren Werke sigue apostando por las motocicletas custom, y puestos a apostar, hay que hacerlo por el mayor mercado del mundo de este tipo de motos, que no es otro que el norteamericano. Así, tras la realización de su Cruiser, que ha pasado a denominarse Classic, llegó la diversificación de la misma con las versiones Avantgarde e Independent, que sólo aportaron detalles estéticos.

Hubo que esperar hasta el año pasado para que BMW se decidiera a crear la Cruiser Luxus o CL, provista de un gran carenado y maletas, para satisfacer la demanda de los usuarios yanquis. Ahora nos llega la quinta variante, una simbiosis entre la CL y la Classic.

Sin estridencias

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BMW sigue con un estilo propio de cruiser, imponente pero sencillo, equilibrado y limpio de complicaciones. Un diseño muy suyo que no quiere cambiar pese a las peticiones que le llegan de sus clientes norteamericanos y tampoco hace crecer más el motor boxer, que sigue con sus 1.170 c.c. y 61 CV de potencia en este modelo. Tampoco quiere aumentar volúmenes y pesos, las BMW Cruiser son menores que cualquier custom king size del mercado, que andan por los 1.800 c.c. y 400 kilos de peso.

Dos detalles que son de agradecer en cierto modo, pues BMW se conforma con una moto de tamaño humano y uno de los pesos más ligeros de su categoría, 308 kilos con el depósito lleno. Con todo esto se consigue una moto muy llevadera por ciudad y carretera de curvas... un contrasentido para el principal mercado al que va dirigido el producto, pues en los USA no se utiliza este tipo de motos para circular por ciudad ni divertirse por carreteras reviradas, como hacen muchos usuarios europeos. Dos cosas que se pueden hacer con otras customs, pero no tan bien como con la nueva Montauk, una moto que recibe el mismo nombre que el elitista centro turístico situado en la punta atlántica de Long Island, a unos 170 km al sur de New York.

Desde siempre, un lugar de encuentro dominguero para los motoristas de la Gran Manzana. Una moto con nombre norteamericano. Al gusto americano, como dicen en BMW, pero que sigue pareciendo una moto destinada al mercado europeo, quizás por culpa del buen gusto por la finición del producto y el detalle en acabados y complementos, además de equiparse con la última tecnología tanto en motorización como en seguridad.

Cambios necesarios

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Con la Montauk, BMW vuelve al sencillo chasis de la Classic. Motor autoportante y dos subchasis, delantero en doble viga de aluminio y basculante Telelever, y trasero con un entramado de tubo para soportar el pasaje el anclaje del amortiguador que sujeta el monobrazo Paralever del cardán. La CL es todo un complicado entramado de tubos que sujeta la columna de dirección y el carenado. Horquilla, amortiguador, basculante Telelever, llanta y neumático de 150/80 ZR 16 y hasta el guardabarros delantero los hereda de la CL, con lo que la nueva Cruiser gana en empaque y compacidad en su primer tercio.

Un nuevo soporte para el faro H4 y otro de largo alcance H1 colocado justo debajo le dan cierto aire de modernidad, al igual que la pequeña pantalla transparente que cubre el instrumental y permitirá mantener una velocidad de crucero algo más elevada a su conductor. El instrumental es también el mismo que el de la CL, dos esferas y un reloj analógico central. El asiento del conductor lo acogerá con mayor confort y dispuesto a un más largo kilometraje sin ser el butacón de la CL, pero con un acceso al suelo a sólo 745 mm sin que moleste la amplitud del asiento.

En cambio, para el pasajero se deja de serie un pequeño y estrecho mal llamado asiento, con la opción de montar el convertible en respaldo para el conductor o el Grand Confort a gusto del usuario de la moto. En el último tercio de la moto también encontramos la preciosa llanta de la CL, con el mismo neumático radial de gran balón de toda la serie R 1200 Cruiser, en medidas 170/80 x 15. El guardabarros parece más envolvente, las tapas laterales ya no dejan ver el amortiguador del Paralever, elemento éste que ahora es graduable a través de un pomo colocado justo encima de la estribera izquierda del pasajero e incorpora un sistema de compresión progresiva (WAD).

Su carrera útil es de 100 mm, 120 a la rueda. En el apartado de frenada, la nueva Cruiser adopta las frenos Evo, con discos delanteros de 305 mm y pinzas de 4 pistones, más un disco trasero de 285 mm con pinza de doble pistón, siendo opcional la frenada BMW Integral ABS con reparto de frenada a ambos ejes. Las conducciones hidráulicas son ahora inextensibles (de acero trenzado).

Motor evolucionado

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El propulsor boxer multiválvulas sigue siendo el de siempre, pero evolucionado en este modelo (como en todos los demás modelos R) con la culata de doble encendido (dos bujías por cilindro), que contribuye a optimizar la combustión de la mezcla y reducir, junto a una reprogramación del encendido y centralita Motronic, un 5 % el consumo medio. La inyección electrónica sigue imperturbable. Lo que sí se ha modificado es la caja de cambios, ahora más suave y silenciosa de accionamiento, al haberse dotado las últimas relaciones de un dentado más silencioso.

Los silenciosos, con sonda Lambda y catalizador de tres vías, emiten ahora un sonido más personal, gracias a modificaciones efectuadas en su interior, sin dejar de cumplir las normativas sobre emisiones sonoras. El resto del motor no presenta cambios, por lo que sigue con una potencia máxima de 61 CV a 5.000 rpm y un par máximo de 10,1 kgm a 3.000 vueltas.

Montando la Montauk

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La posición de conducción es peculiar e inconfundible. No la posee ninguna otra custom del mundo. Si te subieran con los ojos tapados sobre cualquier custom japonesa o norteamericana con el motor parado, no sabrías sobre cuál te habrían montado. En cambio, desde que subes a una BMW Cruiser sabes que estás sobre una custom diferente. Los pies no están por delante, sino que los cilindros los obligan a estar ahí, donde deben estar en una moto, con el asiento ni alto ni muy bajo, pero confortable, con los brazos abiertos y asidos a un ancho manillar.

En parado se mueve mal, por culpa de que la suspensión Telelever no favorece la maniobrabilidad como una horquilla convencional. Esto hace que notemos más de la cuenta sus kilos de peso en parado, pero a la que su motor cobra vida y se pone más silenciosamente en marcha, los kilos desaparecen y la Montauk se convierte en una moto manejable y hasta divertida en ciudad (pasa por casi todas partes), sobre todo gracias a su elástico propulsor, que acepta de buen grado bajar a 20 km/h en tercera y dar gas para tomar mayor velocidad sin problemas ni quejas del motor.

El cambio de marchas ahora funciona más fino y es más silencioso al insertar relaciones, aunque sigue siendo un tanto lento y de largo recorrido de palanca respecto a otras marcas. Aun así, su funcionamiento ha ganado algunos enteros. Todo un elogio para una BMW. Sobre el nuevo sonido de los escapes, creo que sigue siendo el mismo de toda la familia Cruiser alemana. El de una BMW Cruiser, al estilo normativa Euro 2, muy apagado para una custom interesante.

El nuevo asiento es más confortable, y junto al neumático delantero de mayor balón y las nuevas suspensiones, hacen que los kilómetros pasen más plácidamente, sobre todo si sobrepasamos la velocidad legal, pues la pequeña pantalla del faro nos desviará el viento de torso y permitirá mayores kilometrajes. Su manejabilidad en carreteras reviradas es total, eso sí, una vez te has olvidado de que llevas una suspensión delantera Telelever y confías en su falta de transmisión de datos a las manos.

La moto, para ser una custom, se comporta como una moto normal, con una estabilidad impecable. Muy pocas customs la van a poder seguir por una carretera divertida y menos aún la van a poner en jaque en una frenada, más si la versión conducida utiliza BMW Integral ABS, en cuyo caso su poder decelerador parece de otro mundo y aprovecha, cuando se lo ordena su conductor, todo el poder frenante de sus anchos neumáticos. Sobre su velocidad máxima, con 61 CV de potencia, BMW declara alcanzar los 165 km/h. Nosotros no lo comprobamos. Si creías que la Montauk podía correr más, olvídate de ella, pues tu moto no es esta preciosa y musculosa BMW Cruiser. Una custom muy personal que elige a sus propietarios.


L.B. & J.C.
Fotos: BMW AG.

 

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