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BMW S 1000 R. Prueba: Una SuperNaked que colmará todos tus deseosPresentación internacional de la nueva BMW S 1000 RR

Publicado el 10/12/2013


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Tras cautivar a los amantes de las deportivas con la S 1000 RR, BMW no podido resistirse a los cantos de sirena que les llegaban de sus clientes y le ha quitado una R a su Superbike para lanzar una seductora SuperNaked. Los alemanes quieren tener una moto perfecta para cada usuario y con la S 1000 R quieren enamorar a un público joven amante de las emociones fuertes. Después de bailar con esta belleza por las carreteras de Mallorca, puedo asegurarte que, si esta moto es tu tipo, la S 1000 R colmará todos tus deseos.

Los fabricantes de motocicletas emplean entre dos y cinco años para desarrollar nuevos modelos. Por este motivo están obligados a tener una visión de futuro muy clara y cuando apuestan por una línea de trabajo concreta tienen indicios suficientes para saber, salvo cambios inesperados, la situación aproximada que habrá cuando llegue el modelo al mercado.
Si en este desarrollo BMW ha invertido dos años, y en 2011 estábamos en plena crisis, no es descabellado pensar que los alemanes –y otras marcas como Ducati, KTM o Kawasaki que han lanzado sus respectivas SuperNaked 2014– prevén que la situación del motociclismo cambiará desde la actual situación de hastío a un nuevo panorama mucho más emocional y divertido que nos hará olvidar la aburrida crisis.

Mi natural optimismo me ha llevado a pensar de esta forma y por eso poder asistir a la presentación de la nueva BMW S 1000 R era para mí todo un regalo. Tampoco te voy a engañar porque aunque tenía muchas ganas de asistir a esta presentación, ni el diseño ni el hecho de ser una moto claramente derivada de la Superbike de BMW, este modelo en concreto no me había llamado la atención tanto como la KTM 1290 Super Duke R que también tuve la oportunidad de probar en su puesta de largo internacional.
Aprovechando que saco a colación la bestial Super Duke, quiero recalcar un argumento que juega a favor de la austriaca; KTM desarrolló esa moto partiendo desde cero y evitaron de esta forma que su SuperNaked heredara características demasiado radicales como sucede en las naked que derivan de motos deportivas.

No hay más que dar un rápido vistazo a la nueva S 1000 R para entender que en BMW no han querido esconder que esta moto es prima-hermana de la SBK que tantos éxitos ha traído a la marca. Todo lo contrario, Alexander Buckan, responsable del diseño de este nuevo modelo nos confesó que «muchos clientes nos pedían que hiciésemos una S 1000 RR sin carenado. Una moto con las cualidades de nuestra SBK pero con un comportamiento adaptado para la carretera y con manillar alto».

El objetivo estaba claro, pero desarrollar una moto como esta no es tan sencillo como eliminar el carenado y montar un manillar más ancho. En el desarrollo de esta moto se ha trabajado en un sinfín de aspectos; desde los cambios más evidentes, como modificar la posición de conducción, hasta los ajustes más detallistas, como variar la geometría de dirección. Todo esto con el fin de ofrecer un producto muy similar a la moto de la que deriva pero más adaptada a los cometidos que tendrá que afrontar en el día a día.

De 193 a 160 CV

BMW S 1000 R.

Cuando empezaron a trabajar en este proyecto, los diseñadores de BMWutilizaron el propulsor de la S 1000 RR “a pelo” y todos los que la probaron coincidieron en que era una SuperNaked con 193 CV era muy emocionante pero superaba los límites de la lógica y decidieron bajar un par de peldaños en materia de potencia máxima y ganar en el apartado de empuje a medio bajo y medio régimen con una cifra de par superior a la que tiene la SBK.

Encontraron el equilibrio en 160 CV a 11.000 rpm y un par máximo de 112 Nm que iguala el par máximo de la S 1000 RR pero que hasta las 7.500 es un 10% superior a la de la deportiva; cifras más que suficientes para esta moto que, como veremos después, ofrecen un excelente compromiso entre prestaciones de infarto y control sobre la moto.

Electrónica

BMW S 1000 R.

Hablábamos de la sensación de control que transmite esta moto, pero hoy en día no podemos hablar de control sin entrar en materia de gestión electrónica y este, es uno de los puntos más fuertes tanto de BMW como marca como de esta nueva SuperNaked.

Si conoces la S 1000 RR, sabrás que cuenta con más electrónica que Robocop. Desde su centralita se manejan parámetros que afectan al control de tracción, el comportamiento del ABS, las suspensiones, la respuesta al acelerador y un largo etcétera. En la deportiva se puede llegar a configurar tanto el comportamiento que podrías conseguir que, en un circuito, la respuesta del motor, las suspensiones, el control de tracción y el ABS actúen de forma completamente distinta en dos curvas consecutivas…

Evidentemente, la nueva Naked de BMW no necesita este tipo de interacción entre el usuario y el comportamiento, pero sí hereda un gran número de ventajas que hacen de ella una referencia en el mercado.

Cuenta con cuatro modos de conducción: Rain, Road, Dynamic y Dynamic Pro. Cada uno de ellos tiene un comportamiento predeterminado para la respuesta al acelerador, para el sistema de frenos, para el control de tracción y para el comportamiento de las suspensiones. Estos dos últimos aspectos, el DTC y el DDC, no están incluidos como equipamiento de serie y para ellos habrá que desembolsar 1.950 euros extra que, todo hay que decirlo, son una interesante apuesta por la seguridad.

Bailando con la bella

BMW S 1000 R.

Antes he mencionado que esta moto no me había impresionado tanto, al menos a primera vista, como la KTM 1290 Super Duke R, una moto que es rival directa de esta BMW. Si leíste la prueba que publiqué sobre la KTM, quizá recuerdes que en mi carta a los Reyes Magos iba a pedir un cambio semiautomático y unas suspensiones con configuración electrónica para convertir a la Super Duke en la moto perfecta.

Pues bien, esta BMW cuenta con estos detalles que le faltan a la KTM. Sí, es cierto, para contar con ellos has de desembolsar casi 2.000 euros más respecto al modelo estándar, pero lo interesante es que, si puedes invertirlos, tendrás una moto que se acerca, al menos en mi opinión, al ideal de moto perfecta.

Es potente, ágil y muy divertida; una esas motos con carácter que le hacen a uno sentirse diferente, poderoso y, a la vez, con un estilo que no todas las motos de estas características son capaces de transmitir.

Ir acompañado por las carreteras de Mallorca con semejante belleza le inspira a uno poniéndole en situación para aprovechar cualquier instante de esa bonita experiencia. La posición de conducción acompaña; es cómoda porque el mullido del asiento es más generoso que el del modelo del que deriva. Además, el manillar alto y la nueva posición de los estribos están en una posición que no te obliga a contorsionarte como en una deportiva, aunque sí te anima a pilotar con cierta alegría.

El propulsor funciona redondo como un reloj; es fino muy fino aunque no por ello es menos contundente. Uno de los ingenieros que participó en el desarrollo de esta moto nos dijo que era capaz de ir en 6ª a 40 km/h y responder sin titubeos. Aunque los alemanes son muy estrictos, aquello me sonó exagerado y, en la siguiente parte de la ruta, comprobé que era cierto y llegué a llevar la moto a 32 km/h en la marcha más larga para acelerar a fondo y sentir la decidida y contundente respuesta de este propulsor.

Esto es consecuencia del trabajo realizado en el propulsor y del incremento del par de que hablábamos antes. Algo que te permite circular en marchas largas sin necesidad de usar el cambio y poder disfrutar tranquilamente del trayecto. Aunque si pasas del modo “paseo” al modo “al ataque” esta BMW tiene aún más y mejores argumentos.

Disfrutando a lo bestia

BMW S 1000 R.

A mí me gustan este tipo de motos como las que más y, aunque puedes ir con ellas a ritmo sosegado, son muy muy muy divertidas cuando les buscas las cosquillas.
Para ello, con esta S 1000 R hay que olvidarse del modo Rain y del modo Road para centrarse en los nuevos modos que BMW ha bautizado como Dynamic.

El control de tracción DTC, el sistema de suspensiones DDC, el Race-ABS y la respuesta del acelerador pasan a adecuar su funcionamiento para ofrecerte la mejor respuesta en conducción agresiva.
En Modo Dynamic tendrás mucha más tolerancia por parte de esta BMW cuando se levanta la rueda, el control de tracción minimiza su actividad y las suspensiones endurecen tanto la extensión como la compresión.

Es algo casi mágico y no es fácil de detectar. El comportamiento se adecúa a las circunstancias pero no todo es blanco o negro, pues la centralita de esta moto es capaz de entender y reaccionar a las diferentes situaciones del terreno. Esto significa que aunque la suspensión tenga un tarado más rígido, puede modificar su comportamiento si se circula por una zona bacheada optimizando así su eficacia en carretera.

Traduciendo esto a sensaciones, lo que recibes es un aplomo constante y una confianza que poco a poco te permite centrarte en la conducción y afinar tu pilotaje.

El funcionamiento de los frenos es otro de los puntos fuertes de esta moto y en este caso, hay que agradecer que el sistema derive del de una moto que tiene que rendir al 100% en circuito. Es dosificable y, a la vez, muy potente. Basta con aplicar la fuerza de un solo dedo para logar que el tren trasero empiece a despegar del suelo algo que sí, su sistema Race-ABS, te permite.

Pero si quieres ir un paso más allá, aún tienes el modo Dynamic Pro. Se trata del escalón anterior a la desconexión total del Race-ABS y el Control de tracción, algo sólo recomendable para “mentes enfermas”…
Con el Dynamic Pro seleccionado, tendrás total libertad para llevar esta moto en una rueda, ya sea la delantera o la trasera, mientras que el ABS dejará de actuar sobre la rueda posterior y te permitirá entrar en las curvas de lado.

Con todo este plantel de posibilidades, hay un abanico muy extenso de pilotos que pueden echar la pierna por encima de esta nueva S 1000 R. Desde luego, no es una moto indicada para un usuario sin experiencia, que se verá desbordado por tantas prestaciones, pero no es necesario ser un “Stunt Man” para circular con esta moto con confianza.

Para los más expertos, esta moto brinda un abanico de posibilidades enorme y unas dosis de diversión que pocas motos de las que se encuentran en los concesionarios podrán ofrecer.
Tiene un comportamiento ejemplar y unas posibilidades electrónicas envidiables para otros modelos de su segmento.

Esta moto que llega dispuesta a revolucionar el mercado, no en materia de ventas, sino en cuestión de actitud. Ahora más que nunca, necesitamos un poco de dinamismo en el horizonte y con esta nueva S 1000 R, el futuro se ve mucho más atractivo.

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Comentarios (1)

  • charmin
    charmin 27-02-2014

    Hola, cuanto consume a los 100 km? Sé que a velocidad constante de 90 km/h gasta 5,4 L y a 120km/h gasta 5,6 L.
    yo no quiero saber a velocidad constante sino el dia a dia mas o menos

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