CBR 1000 RR Fireblade: dos décadas de éxito 2012


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Justo cuando el modelo conmemora su vigésimo aniversario, Honda renueva su superdeportiva de bandera. En un segmento cada vez más minoritario, la mítica Fireblade se resiste a un rol secundario a base de mejor control y prestaciones.

En 1992, cuando fue lanzada la primera Fireblade, el acontecimiento fue considerado una verdadera revolución en el segmento de las motos superdeportivas. No era para menos: por primera vez Honda lograba ofrecer las dimensiones y peso de una 750cc con las prestaciones de una "mil". En aquel momento el concepto presentado por los ingenieros que capitaneaba Tadeo Baba fue llamado “Control Total” y en esencia sigue completamente vigente en el modelo actual. Se trata de conjugar elevadas prestaciones con una gran facilidad de conducción.
El modelo de 2012 viene renovado a través de una profunda evolución estética y diversas mejoras aerodinámicas, mecánicas y electrónicas.
Su carenado, por ejemplo, se suma al "aire de familia" de los últimos diseños de la casa, desde el concepto que inaugurara la VFR 1200 F y superpone dos formas desarrolladas independientemente para mejorar el flujo de aire alrededor del motor, garantizando una mejor penetración y refrigeración.   También la óptica frontal, de formas más angulosas remarca la diferencia a simple vista con versiones anteriores.

Mejorar las prestaciones

Es en la parte ciclo donde la CBR 1000 RR ha evolucionado más respecto al modelo anterior, recibiendo un nuevo conjunto de suspensiones y llantas aligeradas. El amortiguador trasero cuenta con un inovador sistema de doble cámara desarrollado por Showa que busca garantizar un movimiento más fluído y rápido especialmente en las transiciones entre compresión y extensión. De este modo, según los ingenieros, la tracción ha mejorado tanto que optaron por no instalar ningún sistema de control electrónico de tracción ya que consideran que la Fireblade 2012 no lo necesita.En el tren anterior adopta una horquilla de pistón grande de Showa, una opción obvia en tanto en cuanto es un esquema que da prioridad al control de la rueda delantera. El bastidor es un doble cuna en aluminio mientras que en la frenada encontramos el sistema combinado y anti-bloqueo C-ABS.
El panel de instrumentos se convierte en uno de los grandes atractivos y novedades, ya que ahora es completamente digital. 
Es extraordinariamente completo en información, incluyendo -por ejemplo- un cronómetro deportivo y contador vuelta a vuelta pensado para eventuales visitas al circuito.

¿Control total?

En cuanto al motor, mantiene su configuración de cuatro cilindros en línea de 999 cc. con una  potencia máxima declarada de 176 CV a 12000 rpm y un par de 112 Nm. La novedad más importante en la mecánica del propulsor es la adición de un embrague deslizante derivado del que emplea la RCV212V de MotoGP.
La CBR 1000 RR es una moto bastante intuitiva de conducir. La posición frente al manillar es natural y no obliga a llevar el cuerpo tan inclinado o doblado como otras ergonomías del segmento.
El motor tiene algo menos de fuerza, algo menos de carácter arriba que el de otras rivales pero en contrapartida entrega la caballería de manera mucho más lineal, predecible y dosificable. Lógico si tenemos en cuenta que esta Fireblade no tiene, como hemos dicho, control de tracción y al final todo depende de la muñeca del conductor. El concepto "control total" se percibe en la delicada -para una Superbike, se entiende- manera en que los caballos son depositados en el asfalto.
La verdad es que no eché en falta el gadget electrónico, por otra parte de moda ya en la mayoría de superdeportivas. 

En los restantes campos la CBR está, como siempre, a un altísimo nivel. Los frenos son excelentes, el C-ABS funciona siempre de forma natural y nada intrusiva. En circuito, en las apuradas de frenada más radicales, apenas se siente un mínimo flaneo del tren trasero y sin la molesta sensación esponjosa de alargamiento excesivo de la distancia de frenada. Las mejoras efectuadas en la suspensión proporcionan un mejor "feedback" en la entrada en curva y un comportamiento excepcional con la moto inclinada incluso ejn plena aceleración. 
En una carretera de pavimento irregular y siendo la Fireblade una moto durísima de suspensión, pensada para destacar en circuito, lo mejor que podemos decir de ella es que no es del todo incómoda.
Menos potente y con menos gadgets electrónicos que la mayoría de sus competidoras, podría parecer que la Fireblade está en inferioridad de condiciones y que Honda se ha dormido en los laureles. Nada más alejado de la realidad; Johnny Rea ya ha demosstrado este año en el WSBKC que la base de esta motos es ganadora. Y la versión de calle se presenta con un precio también competitivo frente a las rivales más "electrónicas". 
Veinte años después de su nacimiento, sobre todo, la Fireblade continúa siendo la misma Superbike de comportamiento honesto y civilizado para el mundo real de carreteras abiertas y esporádicas visitas a la pista. La más racional de las actuales estrellas del mercado de las superdeportivas.  

Texto: Hugo Ramos.
Adaptación: G. de Martorell

Fotos de la Honda CBR 1000 RR de 2012

Fotografías por: Manuel Portugal / Honda

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