Kawasaki Mean Streak 1600: Cordero con piel de lobo

Publicado el 30/04/2010


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Kawasaki acaba de renovar su Mean Streak, una máquina de nombre y aspecto agresivos que no se corresponden con su comportamiento en carretera. Viene a ser un manso corderito con pintas de feroz lobo...

Cordero con piel de lobo

Desde 2001 la Mean Streak ha sido el modelo de altas prestaciones en la gama custom de Kawasaki. Mientras las otras customs de la casa tenían estética de motos tranquilas y componentes retro, y se conformaban con ser cómodas, la Mean Streak 1500 se creó para dar guerra en el sector denominado perfomance cruiser o custom de altas prestaciones, donde mandan las drag bike Honda VTX 1800, Yamaha Warrior y la V-Rod, de Harley.

Pero había sólo un problema: la Mean Streak tenía poca mala leche, que eso es lo que quiere decir en inglés coloquial la palabra mean.

Más motor

Cordero con piel de lobo

Vale, la Kawasaki tenía una estética agresiva y feucha, un motor en V con el cubicaje necesario y un chasis largo y bajo en el que se montaban unas cuantas piezas procedentes de la ZX- 9R, una gruesa horquilla invertida con vastas ruedas de diecisiete pulgadas y unos grandes discos mordidos por unas pinzas de seis pistones, pero le faltaba motor.

El propulsor de la M.S. era una versión apretada del bicilíndrico SOHC 8V, con refrigeración liquida, que se montaba en la VN1500, y sus 72 caballos no eran, precisamente suficientes para sacudir el mundo ni por sus bajos ni por su potencia punta. Como, además, sus rivales han ido incrementando mucho sus cilindradas, la Kawasaki corría el riesgo de quedarse muy atrás. Por eso Kawasaki ha presentado la nueva Mean Streak 1600, presentada en el sur de Francia como Meaner than ever, algo así como ‘Con más mala leche que nunca', y que nos perdonen los celosos guardianes de los idiomas francés y español por utilizar una lengua que no es nuestra ni suya, pero estas expresiones coloquiales se traducen muy mal.

Calificar a la nueva Streak de modelo nuevo es exagerar un poco, porque esta moto es, esencialmente, la Mean Streak original puesta al día con una versión convenientemente apretada del motor de 1.552 c.c. de la VN 1600 del año pasado y la renovación de unos cuantos elementos de chasis y estéticos, aunque las formas básicas se conservan. El propulsor de ocho válvulas incrementa su cubicaje gracias a que ahora la carrera es 5 mm más larga, lo que le da unas dimensiones de 102 x 95 mm. La preparación es similar a la de la Mean Streak original, con levas y pistones trabajados y unas válvulas de admisión cuyo diámetro aumenta de 33 a 37 mm y unas de escape que ahora tienen 33 mm en vez de 30.

El sistema de inyección se ha modificado, montando cuerpos más grandes, de 40 mm, se han ampliado los conductos de admisión y escape. El resultado es que tiene 72 caballos a 5.300 rpm, que son seis más que en la VN1600 y representan un incremento de potencia con respecto a la Mean Streak 1500 de, exactamente... ¡cero! Eso sí, en Kawasaki dicen que el par motor aumenta en casi toda la curva y que el par máximo de 13,5 kgm representa casi un 10 % más respecto al modelo anterior. En el bloque motor también se han cambiado los piñones del cambio, que ahora tienen un engranaje de perfil más bajo, para aumentar su resistencia, y el escape dos en uno ahora tiene un catalizador conforme a la norma Euro 2.

Los cambios cosméticos incluyen cilindros negros con aletas mecanizadas, tapas de balancines más grandes y conducciones de aceite que pasan por otro lado. Por desgracia, entre las mejoras de la Streak no se incluyen las pinzas de anclaje radial de la ZX-10R, porque en este apartado casi no cambia nada. En la parte delantera se sigue montando la combinación de discos de 320 mm y pinzas Tokico, de seis pistones, y la horquilla continúa siendo la invertida de 43 mm, sin posibilidad de ajuste.

Mucha goma

Cordero con piel de lobo


Las ruedas son de fundición, de 17 pulgadas, y en ellas se montan unos neumáticos Dunlop Sportmax. En la trasera hay un radial 170/60 que parece muy ancho hasta que se compara con la sección de 200 que lleva la nueva Kawasaki VN 2000. Las dos customs de Kawasaki se presentaron al mismo tiempo en las retorcidas carreteras que hay al lado de Beziers, y resultaba muy extraño verse montado en una moto pequeña después de bajarse de la gigantesca VN 2000.

Estamos hablando de una montura con un propulsor de 1.552 c.c., una distancia entre ejes de 1.705 mm y un peso en seco de 290 kg. Pero en comparación con un mastodonte de dos litros de cubicaje y 50 kg más de peso, la Streak casi parecía una moto ligera, incluso deportiva, con su manillar al estilo dragster montado sobre unas torretas cromadas, y sus estribos normales, en vez de planchas reposapiés. Esta sensación agresiva, dentro de un límite, quedaba reforzada por el tacómetro de fondo blanco visible una vez situado en el bajo asiento, pero no si colocas los pies en los estribos, que están muy adelantados, incluso teniendo en cuenta que es una custom.

La sensación de moto tranquila se reforzaba al arrancar el motor y oír un ahogado ¡chuf! saliendo por los dos escapes escalonados, con un tacto muy suave gracias al eje de contrabalance y a los anclajes al chasis mediante silentblocks. Esta Mean Streak mejorada sigue siendo una moto grande con una entrega de potencia muy suave. Había un poco más de bajos y un poco más de medios de los que creo recordar que tenía el modelo original, y un giro del puño la enviaba hacia delante con la suficiente fuerza como para que yo notase que me hundía en el asiento. Siempre teniendo en cuenta que hablamos de una gran custom, este motor es razonablemente amigo de girar rápido y subía con alegría hasta la línea roja, situada en las 6.000 rpm.

En una buena y despejada recta la Streak se ponía a unos 185 de cuentakilómetros, en cuarta, y seguramente habría ido un poco más rápido si hubiese habido un poco más de distancia; aunque en otra ocasión se quedó sin fuelle justo después de pasar los 175 km/h, en quinta, con una ligera brisa frontal, por lo que tampoco le debían quedar muchas reservas. Pese a que a la mayoría de los propietarios esto no les importará nada, dejemos dicho que la relativa estrechez del manillar le permite al conductor esconderse razonablemente bien y abordar un crucero cómodo a 130 km/h.

Buena estabilidad...

Cordero con piel de lobo


Más importante, el incremento de gama de medios hace que la aceleración tenga más nervio, algo a lo que contribuye el buen comportamiento del sistema de inyección. Ya sea saliendo desde parado o adelantando una hilera de coches, la Streak respondía con ganas desde 2.500 rpm o menos. La caja de cambios también era muy buena, aunque el cardán se hacía notar al cortar el gas. Dadas las altas especificaciones de varios de los componentes clave de su parte ciclo, no ha de sorprender que la Mean Streak tenga una excelente estabilidad, siempre pensando en una custom.

Esta versión sigue siendo tan eficiente como la anterior, y mediante la combinación de la gruesa horquilla delantera con los dos amortiguadores con cuatro posiciones de ajuste, se logra un comportamiento estable. El chasis de acero aguantó bien con la longitud y el peso de la moto, ayudado por el reforzado basculante, que ahora es un poco más rígido. El lanzamiento y el avance siguen siendo los mismos del modelo anterior, 32 grados y 144 mm, y la dirección es razonablemente ligera y neutra, por lo que la Streak se podía apuntar al interior de una curva con una acción decidida sobre el manillar.

Sin embargo, como probé la versión anterior principalmente en línea recta, la luz al suelo me pareció correcta y esta vez quedé menos impresionado porque las carreteras francesas tenían muchas curvas y rascaba el asfalto con mucha facilidad. Cuando seguía a una VN 2000 tuve la impresión de que se arrastraban antes los palpadores de los estribos de mi moto que las inmensas plataformas de la máquina de dos litros. Las partes rígidas de la Streak no estaban muy lejos, lo que es potencialmente mucho más peligroso.

Dada la calidad de sus suspensiones y lo pegajoso de los neumáticos Dunlop Sportmax, es una lástima que Kawasaki no haya encontrado la manera de permitir que esta máquina se tumbe un poco más. No tuve queja de la potencia ni del tacto de los grandes discos delanteros con pinzas Tokico, de seis pistones, porque me permitían aflojar lo suficiente para pasar las curvas rascando metal en el asfalto. De nuevo hay que decir que a muchos clientes de Kawasaki esto no les importará porque no irán lo suficientemente rápidos como para rascar los estribos, pero si los fabricantes quieren atraer más gente a este sector, está claro que un punto que han de trabajar es el de la luz al suelo, al menos en las máquinas con suspensiones sofisticadas.

La Mean Streak tiene el nombre, el estilo agresivo y la parte ciclo necesarios para quedarse con un buen trozo del pastel custom en la categoría de máquinas con prestaciones, y el motor, con el incremento de medios, gana algo, pero se queda corta en potencia con respecto a su nueva hermana, la VN 2000, que tiene 102 caballos, y también frente a rivales como las Yamaha Warrior, Honda VTX 1800 y Harley V-Rod. Por otra parte, debe haber motoristas que prefieran que su montura no les arranque los brazos de los hombros y disfruten con un motor más amable y flexible. Ésta es una máquina que, si te gusta su aspecto, no te va a decepcionar, siempre que esperes que no se comporte de acuerdo con su nombre y su estética.


Roland Brown
Fotos: Double Red

 

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