Goes G 250 Max: Ampliando horizontes 2009

Publicado el 03/02/2010


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La firma con sede francesa lanza su scooter de mayor cilindrada, el G 250 Max. Goes quiere extender, de esta manera, su gama con un modelo de mayores posibilidades que los convalidados, y de ahí su condición de gran turismo. Aunque si por algo destaca el G 250 Max, como todos los scooters de la marca, es por su escandaloso precio, uno de los más competitivos de la categoría.

Goes G 250 Max: Ampliando horizontes

Los primeros scooters que lanzó la marca que importa Jets Marivent fueron unidades convalidadas; es decir, de no más de 125 c.c. Ahora la cosa ha cambiado, y es que ha llegado el Goes G 250 Max. Más potente, más veloz y más confortable que los anteriores utilitarios convalidados de la firma. Pero además, y esto es importante, mantiene la filosofía de precio tan sugerente que distingue todos los modelos Goes.

El Goes G 250 Max es un GT que combina tanto el diseño italiano, en los cuartos traseros, como el japonés, en la zona del frontal. La doble óptica delantera es de tipo multiconvex y halógena, con bombillas H4. Y destaca también su gran capacidad de carga, aunque con acceso a su interior mejorable, pero sus grandes bazas son, cómo no, su precio y una finura de funcionamiento que sorprende gratamente.

Finura de funcionamiento

Goes G 250 Max: Ampliando horizontes

Del Goes G 250 Max sorprenden diferentes aspectos, como por ejemplo su precio tan ajustado, así como la capacidad para asimilar el diseño de diferentes scooters de la categoría y conseguir crear de esta forma una versión elegante y atractiva, al tiempo que muy original y con cierto aire de deportivo -como queda de manifiesto al fijarnos en las coloraciones y los retrovisores, entre otros detalles.

Pero lo que más nos ha asombrado, de todas maneras, es lo fino que gira su motor monocilíndrico de 249,4 c.c., cuatro tiempos, refrigerado por agua y alimentado por carburador. Teniendo en cuenta los humildes orígenes del Goes G 250 Max, su propulsor es muy suave en todo su rango de utilización, con una rumorosidad más que aceptable.

En el apartado de la frenada hay puntos que se pueden mejorar, como por ejemplo el tacto de las manetas -cuya disposición no es todo lo ergonómica que nos hubiese gustado- o el mordiente de la misma: en el tren delantero emplea un disco de reducido diámetro con una pinza de doble pistón paralelo, elementos que resultan algo justos para detener con solvencia el conjunto de algo más de 150 kg; es por ello tendremos que apoyarnos también en el freno posterior para detener el Goes G 250 Max en la menor distancia posible.

Con las llantas de 12 pulgadas de diámetro, por ciudad es muy manejable a la hora de circular entre coches, gracias también a que su centro de gravedad es bastante bajo, por lo que se puede mover de lado a lado, o maniobrar a baja velocidad, sin ningún tipo de problema. El único pero que se le puede achacar en este sentido es que con ese reducido tamaño de llantas, y con unos neumáticos de serie cuya calidad es mejorable, se nota algo nervioso cuando se circula cerca de su velocidad punta, que, por otra parte, ha quedado fijada en torno a unos ajustados 120 km/h.

Carga condicionada

Goes G 250 Max: Mezcla de diseños

Un detalle que se encuentra en pocos scooters de la talla del Goes G 250 Max es el doble acceso al cofre, tanto levantando el asiento como a través de un portón trasero. Sólo Piaggio con sus Hexagon, X8, o X-Evo, han ofrecido un sistema similar.

Este mecanismo es muy práctico, porque en dicho cofre se puede transportar algún objeto alargado con tan sólo mantener alzado el portón del que hablamos.

El único problema que hallamos en este sentido es que el hueco que deja el portón levantado es muy estrecho para colocar en el interior del cofre un casco integral, debido a que la articulación de los anclajes del mismo sobresale demasiado y no deja el espacio necesario para que entre un casco. Por otro lado, la parte delantera del cofre, bajo el asiento, es muy plana, y en ella sólo podemos poner pequeños objetos o alguna bolsa, pero no ningún tipo de casco. Y, además, desde la zona delantera del cofre no pasa un casco hasta la trasera -en la que sí cabría-, porque el arco que forma la parte intermedia del cofre no lo permite.

Detalles, en definitiva, que habría que mejorar, puesto que la capacidad de carga existe, pero no puede ser del todo aprovechable por culpa de un diseño poco estudiado.

Calidad de marcha

Goes G 250 Max: Ampliando horizontes

Subidos a los mandos del Goes G 250 Max apreciamos que nos encontramos ante un scooter gran turismo por diferentes motivos. En primer lugar, por el frontal, de dimensiones más que considerables, aspecto que aporta un plus en el confort al protegernos del aire frontal -aunque también hay que decir que se habría agradecido una pantalla algo más alta para que nos cobijase mejor de este aire que nos viene de cara-. También contribuye la plataforma, que posibilita colocar los pies tanto en paralelo al asfalto como avanzados, con las piernas estiradas, para ir variando la postura de conducción a medida que nos cansemos de una u otra. Y, por último, no podíamos pasar por alto el enorme sofá con el que nos obsequia la marca, con espacio más que suficiente para el conductor, así como para el segundo de a bordo (que cuenta, además, con un par de asas a las que sujetarse), aunque de mullido un poco duro.

Todo esto, como decimos, aporta un considerable plus de calidad de marcha, a lo que hemos de sumar una posición de conducción muy natural, con los brazos sensiblemente flexionados y no demasiado alejados del tronco, y con el conductor situado a una altura prudencial para controlar todo lo que acontece a su alrededor, gracias a una altura del asiento de 775 mm. A pesar de ser relativamente alto, no dificulta para nada las maniobras en parado, si bien el Goes G 250 Max se nota algo torpe en estas circunstancias. También se podría perfeccionar la colocación de las manetas de freno, puesto que tal y como están dispuestas sobre el manillar, como hemos visto antes, a la hora de frenar obligan a realizar posturas algo forzadas con las manos a según quién.

Filosofía Goes

Goes G 250 Max: Ampliando horizontes

Como hemos señalado con anterioridad, el Goes G 250 Max mantiene la filosofía de precio muy sugerente que caracteriza todo el catálogo de la firma. De esta manera, el gran turismo de la compañía francesa se comercializa a unos ajustados 2.749 euros, y se convierte así en uno de los modelos más económicos de su categoría.

Quizá no sea el scooter más evolucionado de su segmento, esto también es cierto, pero la relación calidad-precio es bastante aceptable. Hay detalles que se deben mejorar, como el tablier algo obsoleto o el diseño del portón trasero, cuyos anclajes dificultan el acceso al cofre desde esta parte del scooter. Pero por lo demás, el paso de Goes de los quads al mundo de las dos ruedas comienza a hacerse patente de forma muy positiva y progresiva. Y con un cierto salto cualitativo respecto a los primeros modelos que fueron presentados durante el pasado año, el par de scooters convalidados G 125 L y G 125 M. Con el dos y medio, la empresa pretende ampliar sus horizontes comerciales, ofreciendo un producto más desarrollado y perfeccionado que los existentes hasta la fecha.

Resumiendo, así es el Goes G 250 Max, un gran turismo de media cilindrada de consumos reducidos y una calidad de marcha considerable, en la que tiene mucho que ver el envolvente frontal de grandes dimensiones que protege de sobras. La pantalla, al más puro estilo de la del Honda Forza, es baja, pero a la velocidad que logra alcanzar el G 250 Max, en torno a los 120 km/h, no supone ningún problema y cubre más de lo que parece.

Sólo nos queda remarcar que, con el estreno del G 250 Max, Goes empieza a tomar forma en el mercado de los scooters. Y que, además, lo hace a lo grande.

Sus rivales

Goes G 250 Max: Ampliando horizontes

El precio al que se comercializa el Goes G 250 Max, 2.749 euros, es tan competitivo, que sus rivales habrán de empezar a pensar qué hacer para enfrentarse al empuje de esta marca francesa. Tan sólo CSR, con su Max 250, y Kenrod, con el Atlas 250, son capaces de ofrecer un scooter de similares características a un importe más ajustado que el del Goes. El resto de los fabricantes comercializan sus productos a un coste mayor.

Y es que la diferencia de precio entre el más económico y el más caro de la lista es de cerca de 3.000 euros, con lo que podemos empezar a hacernos una idea de lo diversificado que está el mercado de los GT de media cilindrada en el que desembarca el Goes G 250 Max.

Kenrod Atlas 250 2.299 euros
CSR Max 250 2.450 euros
Goes G 250 Max 2.749 euros
Hyosung MS3 250i 2.949 euros
Daelim S2 250 2.999 euros
Kymco Grand Dink 250 3.200 euros
Linhai Main Street 250 3.360 euros
Sym GTS 250 3.599 euros
Malaguti Madison 3 250 ie 3.913 euros
Peugeot Satelis 250 Premium 3.999 euros
Aprilia Atlantic 250 I.E. 4.039 euros
Piaggio X Evo 250 4.100 euros
Gilera Nexus 250 4.250 euros
Suzuki Burgman 250i 4.599 euros
Honda NSS 250 Forza X K8 5.199 euros


Juanan Martín
Fotos: Xavier Pladellorens/Santi Díaz (estudio)

 

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