Harley Davidson FLSTSB: Tibias cruzadas 2009

Publicado el 03/02/2010


Vota

0 0

Llega con una horquilla Springer, un manillar de tipo ape-hanger y con un nombre, Cross Bones, que evoca historias de piratas, con calaveras y tibias cruzadas a modo de estandarte. Sin embargo, se trata de un producto refinado y bien acabado, una personalización extrema, pero sin los inconvenientes habituales en estos casos.

Harley Davidson FLSTSB: Tibias cruzadas

La Cross Bones es radical, muy radical; tanto, que Harley-Davidson anuncia que la ha desprovisto de todo lo innecesario y que la ha construido con tres ingredientes: sangre, sudor y cromo. Quizá se ha exagerado un poco en este último apartado, pero la verdad es que así de contundente es la imagen que te llega cuando la contemplas por vez primera en directo. Sí, sus fotos te sirven para hacerte una idea de cómo será esta peculiar realización de la firma de Milwaukee, pero igual que pasa con otras de las últimas hijas de la Company, como la Rocker C, al natural ganan en presencia: su decoración es más espectacular y aparenta ser más baja de asiento, más larga, con el manillar más alto y el neumático más ancho... más de todo. No podía ser menos en el caso de una máquina que toma el relevo de las legendarias Springer, desaparecidas del catálogo a finales de 2007.

Para gente aguerrida

Harley Davidson FLSTSB: Tibias cruzadas

Culo bajo, manos arriba, pies por delante... la postura de conducción es de lo más "Easy Rider" que te puedas imaginar en una montura de serie, pero no llega a ser un auténtico potro de torturas como son la mayoría de las personalizaciones que incluyen un manillar de este tipo, donde toda la ergonomía y las virtudes dinámicas se sacrifican por entero en favor de la estética.

En el caso de la Cross Bones, el cuelgamonos no deja los brazos excesivamente altos ni separados del cuerpo, así que no resulta ni la mitad de incómodo que pueda aparentar ser a la hora de moverse por la jungla urbana. Y además permite una más que razonable capacidad de maniobra gracias a su escaso radio de giro y al poco lanzamiento que en esta ocasión luce la horquilla de tipo Springer, mucho menor que el visto en las anteriores realizaciones con este esquema de suspensión delantera. Combinando esos parámetros se obtiene una custom que, obviamente, no se comporta como una naked, pero se maneja sin tener que hacer un cursillo previo, ni tampoco ir al gimnasio a hacer pesas. Esta vez no se aprecia que la horquilla se retuerza en exceso al pasar frenando sobre un bache, por ejemplo, lo que se debe a lo comentado acerca de la geometría y a que la pinza de freno delantera, de un único pistón, no ataca el disco con la potencia que se espera de una moto moderna. Eso obliga a estar pendientes del pedal trasero -enorme, por cierto- y a anticipar la maniobra, a fin de detener con seguridad los más de 300 kg de moto en vacío, más el peso del conductor y la gasolina.

Por lo demás, el aplomo es soberbio, especialmente si el asfalto está en buenas condiciones, y en caso contrario, las irregularidades del asfalto llegan a nuestras posaderas de modo menos lesivo que el que se podría imaginar en función de la mitad trasera (de falso tipo hardtail, como en toda la familia Softail) y a la forma y el tamaño de su asiento de tipo silla de montar, gracias a los dos muelles que lo suspenden. Por cierto, es regulable en dos alturas.

¿Inconvenientes en la conducción de la FLSTSB? Los principales son dos: la comentada escasa capacidad de retención que ofrece el freno de disco delantero y la reducida distancia al suelo de las plataformas reposapiés. La poca capacidad de inclinación de la que hace gala nos obliga a moderarnos, ya que en cualquier maniobra en la que nos apliquemos con un poco de alegría podremos oír el metal que se arrastra por el asfalto. En la Cross Bones se declaran unos 3° menos de posible inclinación por costado que en una Street Bob, por ejemplo.

Como última reseña en este apartado os comentaremos que el claxon emite un potente y grave tono que se corresponde con la estética y el tamaño de la Cross Bones. Eso siempre puede acabar por salvarte de algún que otro contacto con terceros, así que bienvenido sea.

El motor, al día

Harley Davidson FLSTSB: Tibias cruzadas

A la hora de arrancar, te sientas y llevas a cabo el ritual de la secuencia de arranque de las Harley dotadas con el dispositivo antirrobo electrónico opcional: se desbloquea la cerradura que se encuentra en el interior del pomo de contacto, guardas en el bolsillo la llave que te vincula con la alarma, giras el pomo y pulsas el botón de la piña derecha. Si la unidad no cuenta con el antirrobo, el procedimiento es el mismo, pero sin la necesidad de guardar cerca el sistema por el que la moto nos reconoce a distancia como sus usuarios autorizados. Tras ello podrás comenzar a escuchar un bello y moderado sonido que procede del costado derecho; quizá haya puristas que decidan condenarme por lo que voy a decir (al estilo de lo que sucedió en su día con Salman Rushdie, aunque salvando las distancias en todos los aspectos), pero es que se me antoja como todo un lujo montar en una auténtica H-D que ni vibra, ni gasta en exceso, ni molesta a los vecinos. A un servidor no le gusta el ruido excesivo ni las vibraciones innecesarias, y las H-D que montan el fabuloso motor Twin Cam 96B –presentado en San Diego hace ahora dos temporadas- cumplen con ambos condicionantes: son de lo más civilizado, sin que hayan perdido por ello ni un ápice de su carácter. Tanto es así, que sus ejes de equilibrado permiten que se ancle el motor de modo rígido al chasis, sin silentblocks, algo impensable hace unas temporadas para quien apreciase el buen estado de desgaste de sus articulaciones. Y sus escapes, dotados con válvula parcializadora que atenúa la cantidad de decibelios generado a bajo y medio régimen, ya no molestan a nadie.

La inyección ESPFI funciona de modo fino desde frío, y el buen trabajo de programación al que ha sido sometida permite callejear a punta de gas, incluso en las dos primeras marchas, sin notar por ello tirones al abrir o cerrar el acelerador.

El cambio, de seis relaciones, es lo suficientemente suave y preciso como para que uno se olvide de brusquedades propias del pasado: cada acción sobre el pedal (con el empeine o el talón) se corresponde con un clonck bastante apagado que denota que las marchas entran sin esfuerzo. Eso sí, el accionamiento no es todo lo cómodo que desearíamos debido a que la palanca está tan poco elevada respecto a la plataforma, que obliga a forzar un poco más de lo ideal el pie izquierdo. Recordemos que cuando estos cambios pasaron a incorporar la sexta marcha adoptaron una especie de overdrive que hace que la marcha por vías rápidas sea placentera, además de parca en consumo. La otra característica de las cajas de cambios de los Twin Cam 96B atañe más a quienes sientan curiosidad innata por desmontarlos: es de tipo casete, extraíble en bloque. No es que sea muy necesario en un tipo de motor que no tendrá necesidad de ser abierto en la vida, pero quienes se pirran por cambiar piezas de sus H-D, cárteres incluidos, lo agradecerán.

Estética dura

Harley Davidson FLSTSB: Tibias cruzadas

Desde los aros de llanta en color negro, hasta los motivos tribales que se encuentran en el tanque y los guardabarros (cortado el delantero, muy voluminoso el trasero), todo en la Cross Bones responde a un imperativo estético. Hay multitud de detalles que hacen de ella una moto muy especial, como el enorme neumático trasero, su carácter exclusivo (no hay ni asiento ni estriberas donde alojar un acompañante) o sus detalles en piel: tanto el tapizado del asiento como la banda embellecedora del depósito están realizados en cuero de calidad y con remates artesanales a modo de trenzado. La pintura se puede escoger entre cuatro tonos: negro brillante o tres colores metalizados de aspecto mate (verde oliva, azul marino, negro). El manillar, la tapa del filtro de aire o los retrovisores también aparecen en un brillante negro de elegante aspecto, y hasta las gomas de los reposapiés están especialmente cuidadas. Por si fuera poco, el clásico aspecto del faro lo preside todo debido a su elevada ubicación. Todo parece obra de algún meticuloso preparador que ha realizado esta belleza por petición de algún afortunado mecenas, pero lo cierto es que se trata de un producto que se puede encargar en cualquier concesionario. Pero para quien no vea con su imponente aspecto suficientemente colmadas sus aspiraciones, la lista de accesorios con los que Harley-Davidson nos brindará la oportunidad de personalizarla es tan extensa como un listín telefónico.

Finalmente decir que su precio es tan exclusivo como su carácter, aunque ello es algo que no criticaremos en exceso porque entendemos que la Cross Bones debe ser así, una moto para unos pocos, atrevidos y acaudalados. A ellos les decimos que sean bienvenidos al mundo de la moto de las tibias cruzadas, la montura de los piratas del siglo XXI.

Sus rivales

Harley Davidson FLSTSB: Motor

Si hablamos de rivales en sentido estricto, la Cross Bones no tiene ninguno, puesto que los manillares de tipo cuelgamonos combinados con horquillas Springer no se estilan salvo en realizaciones hechas por encargo. Hay que destacar su hermana Dyna Street Bob, que se presenta con un precio muy inferior y con horquilla telescópica, pero que también dispone de manillar sobreelevado y asiento para una sola plaza de origen. Si ampliamos el rastreo a las customs, de gran cilindrada o más extremas del mercado en cada una de las marcas, éste sería el resultado:

Suzuki Intruder M1800 R 13.599 euros
H-D FXDB Dyna Street Bob 13.950 euros
Yamaha XVS 1900 A Midnight Star 14.199 euros
Kawasaki VN2000 Classic 14.250 euros
Triumph Rocket 3 Classic 18.560 euros
H-D FLSTSB Softail Cross Bones 20.150 euros


Luis Morales
Fotos: Xavi Pladellorens

 

Comentarios

  • Sé el primero en comentar

Añadir un comentario

  • * Esta información no se mostrará

Estoy de acuerdo

Uso de cookies

En Motofan utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus gustos mediante el análisis de comportamientos de navegación. Si hace click en el botón "Estoy de Acuerdo", consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestras Condiciones Legales, sección "4.8. Cookies e IPs"