Honda CB300 R 2019 (prueba): Pequeña con aires de grandeza


Vota

0 0

La CB300 R es una buena opción para el motorista que disponga del carné A2, y que decida adquirir una moto ágil, divertida, de poco consumo y mantenimiento.

Probamos la Honda CB300R, una nueva sport naked de la marca alada que, coincidiendo con la recién llegada CB650 R, completa toda una gama de un mismo estilo tipo Neo Sports Café y con ello, todo el umbral de las cilindradas más comunes, iniciándose en la CB125R y acabando con la aclamada CB1000R.

Su calidad de acabados destacan como si de una moto de mayor cilindrada se tratara. Se nota que Honda no baja el nivel de calidad ni para sus modelos más económicos y de pequeño cubicaje.

En su parte ciclo encontramos un chasis de nueva hornada que combina acero prensado y tubular, con un basculante construido en placa de acero con sección transversal irregular, para lograr una gran rigidez longitudinal y un buen control torsional para la rueda trasera, que sumado a la distribución de pesos muy equilibrado de 49,6% delante y un 50,4% detrás, hace que transmita unas sensaciones muy precisas y fáciles a la hora de conducir.

La nueva CB300R dispone de unas horquillas USD de 41mm, con un tacto confortable para el día a día, pero algo blando en conducciones más sport. En la parte trasera disponemos de un mono-amortiguador que ofrece la posibilidad de ajuste de la precarga del muelle en 5 posiciones, opción muy útil para así poder regular la rigidez del muelle al peso del conductor y/o acompañante.

Equipa unos frenos de la marca Nissin, que disponen de buen mordiente y buen tacto al accionarlo, y que en ningún momento flaquean aunque hagas un pilotaje deportivo en carretera. Dichos frenos llevan una pinza radial de 4 pistones, con un disco flotante de 296mm sin buje para la rueda delantera, y una pinza de un pistón con disco de 220mm para la rueda trasera. En ambos casos se incorpora ABS de 2 canales de serie, con base IMU (Unidad de Medición Inercial) para disponer así de una frenada más precisa y segura.

La posición de conducción es en general confortable. Dispone de una corta distancia entre el asiento y el manillar que provoca que tengas la sensación de estar tirado un poco para adelante, sintiendo así un control de la rueda delantera en todo momento, sobre todo en uso en asfaltos revirados.

Es allí donde exigiremos más al chasis y la parte ciclo para que nos transmitan sensaciones, punto a favor para este pequeña CB300R, que en todo momento ofrece una gran sensación de aplomo sobre todo de la parte anterior. Tanto la ligereza del chasis como la óptima distribución de pesos juegan un papel muy importante en este modelo, ofreciendo a su usuario un auténtico disfrute de curva en curva, sin complicaciones y sin necesidad de tener mucha experiencia en la conducción de motocicletas.

Su asiento de 799 mm de altura y un mullido con buen equilibrio entre dureza y confortabilidad, así como un peso contenido de solo 143 kg, la hacen perfecta para usarla cada día sin sufrir fatiga, aunque la distancia recorrida sea larga.

Su manillar es grueso y le da una imagen más imponente al conjunto, destacando su radio de giro con un ángulo de hasta 40, que nos permite poder dar media la vuelta en solo 2,3 m de diámetro, y ayudar así a sortear cualquier obstáculo de trafico intenso en uso en ciudad.

El tacto de los mandos en el manillar es suave en general, aunque no me gustó la posición del botón de la bocina, demasiado grande para mi gusto, y sacando un poco la importancia al botón de los intermitentes, que está en la parte inferior de la piña.

A nivel tecnológico, la CB300R dispone de los últimos avances en términos de iluminación 100% tipo LED, un cuadro de instrumentos rectangular formado por una pantalla digital LCD, donde encontramos toda la información necesaria como velocidad, rpm del motor, cuentakilómetros total, dos de parciales con consumo medio de gasolina reseteables, nivel de gasolina y nivel de temperatura del agua del motor.

Motorización: sensaciones y consumo

La CB300R dispone de un motor monocilíndrico de 286cc tipo DOHC con 4 válvulas y refrigeración liquida, con inyección PGM-FI , y compartiendo mismo bloque con la CBR300R.

Su potencia máxima es de 23,1kW (31,5cv) a 8.500rpm, con un par máximo de 27,5Nm a 7.500rpm, con una caja de cambios de 6 velocidades.

Su motor se crece según vas subiendo de vueltas, algo que me ha encantado ya que normalmente acostumbran a ser más lineales, y en este caso a partir de ciertas rpm, el empuje cambia bastante, reaccionando con una subida rápida de vueltas desde las 6.000 rpm hasta casi las 9.000 rpm. Sí es cierto que una vez allí, ya no hay nada más que ruido y deja de empujar, por lo tanto, para mi gusto, creo que su régimen de funcionamiento óptimo esta entre las 6.000 y las 8.500 rpm, donde coincide con su momento de potencia máxima. Estas 2.500 rpm son donde el motor te transmite más sensaciones de empuje, y creo que son las que te harán disfrutar de lo lindo en salidas de fin de semana por la carretera revirada preferida de cada conductor.

En uso en autopistas o carreteras rápidas, hemos anotado que el régimen de vueltas en sexta marcha es de: 5.000 rpm a 80 km/h, 7.000 rpm a 110 km/h y 7.700 rpm para llegar a los 120 km/h. Si queremos disponer de una conducción eficiente y de poco consumo su velocidad ideal en autopista es de 110 km/h. Por último, para llegar a su velocidad máxima de 140 km/h deberemos subirla hasta las 9.000 rpm.

Como curiosidad, la CB300R dispone de un avisador lumínico en la parte superior central del cuadro de instrumentos que nos avisa del cambio óptimo de la marcha, empezando a iluminarse en las 7.000 rpm, primero parpadeando de forma pausada y pasando a más intensidad de parpadeo hasta dejar la luz fija según vayamos subiendo de vueltas. De esta forma, podremos tener en cuenta el rendimiento ideal de cambio de marcha para un consumo más reducido y eficiente.

A nivel de uso diario en ciudad, lo mejor es llevar una conducción tranquila, ayudando así a contener los consumos. Durante nuestra prueba, conseguimos unos 3,5 litros a los 100km, realizando una conducción variada y bastante relajada, pero sin renunciar a acelerar con fuerza si lo necesitaba.

Su deposito es de 10 litros de capacidad, y por lo tanto estamos hablando de que podríamos llegar casi a los 300 km de autonomía con un solo deposito.

Conclusión

Inicialmente pensaba que la CB300RR me daría unas reacciones de una moto más sencilla o de menos cilindrada, pero en cambio su respuesta y contundencia, además de un accionamiento de marchas preciso y suave, y su confort de marcha y aplomo, me han sorprendido positivamente, una moto muy recomendable para conductores que quieran iniciarse en motocicletas de tipo A2.

La nueva Honda CB300R esta disponible en 4 colores:

Rojo Candy Chromosphere

Gris Metálico Axis Matte

Negro

Plata metálico Crypton Matte

Ya esta disponible en tu concesionario más cercano por un precio de 5.000 € impuestos incluidos.

Fotos de la Honda CB300R

Fotografías por: Sessantuno (Guillem Hernández)
 

Comentarios

  • Sé el primero en comentar

Añadir un comentario

  • * Esta información no se mostrará

Estoy de acuerdo

Uso de cookies

En Motofan utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus gustos mediante el análisis de comportamientos de navegación. Si hace click en el botón "Estoy de Acuerdo", consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestras Condiciones Legales, sección "4.8. Cookies e IPs"