Honda CBR 125 R: Con estilo 2008

Publicado el 03/02/2010


Vota

0 0

Con la incorporación de la inyección y un nuevo diseño más anguloso y cercano a las CBR-RR de 600 y 1 000 c.c., Honda demuestra que va en serio con su deportiva de octavo de litro y que el modelo tiene un prometedor futuro por delante.

Honda CBR 125 R: Con estilo

No hay que subirse a la Honda CBR 125 R para apreciar lo bonita que es, sobre todo ahora que Honda ha puesto su diseño a la altura de sus hermanas mayores, con ese frontal anguloso y ese doble faro tan estilizado. Es como una edición de
bolsillo de las deportivas de gran cilindrada de la marca.

El motor es un 4T LC SOHC 2 válvulas con 13,6 CV de potencia, y consumos cercamos a los 3 l/100 km. Las buenas suspensiones aseguran el confort de conductor y pasajero, y la frenada, a través de dos discos, una seguridad máxima en cualquier situación. Y la instrumentación, aunque es completa y funcional, podría ser un poco más moderna.

Transporte cotidiano

Honda CBR 125 R: Con estilo

La CBR 125 R es perfecta para tus desplazamientos habituales. Si la usas para ir a trabajar, empezarás muy bien el día, porque en el garaje luce la mar de bonita y la perspectiva de cogerla será la primera alegría de la jornada. La segunda es conducirla.

Por más racing que nos la quieran mostrar no debemos equivocarnos. La CBR 125 R es, sobre todo, una motocicleta lógica. Nada tiene que ver con las deportivas 2T de hace 10 ó 15 años, está despojada de radicalismos y lo más R que tiene es la estética. Esto es indiscutible: la CBR 125 es preciosa en cualquiera de los colores disponibles (rojo/negro; negro/negro, azul/blanco y blanco/negro), y el nuevo carenado, más afilado y deportivo, es su principal conexión con las CBR más grandes.

Cuando te subes a la máquina, lo que más te sorprende es su poco peso y su baja corpulencia. Básicamente, la Honda huye del gran volumen de rivales como la Hyosung GT 125 R, tan enfocada a emular a sus mayores (y aprovechar componentes), que comparte incluso su tamaño. La sensación subjetiva que tienes sobre la CBR es que sus dimensiones y su peso parecen más propios de un ciclomotor ligero o una bicicleta pesada que de una moto. Vaya, si en parado es así, ¡en movimiento debe ser como un juguete!

Pues sí, si por juguete entendemos objeto destinado a entretener y divertir, la CBR lo es. Su motor no es una bomba, pero nos llevará donde le pidamos y, si sabemos estrujar bien las marchas centrales, podremos ponernos fácilmente por delante del tráfico urbano. La primera marcha es más bien de compromiso, para iniciar el movimiento. El verdadero genio de la CBR está en segunda y tercera, que bien estiradas te permiten alcanzar un buen ritmo. En la cuarta, el margen para la aceleración es inferior pero todavía empuja. La quinta es una transición digna hasta la sexta que, definitivamente, es una especie de overdrive que sólo usarás en carretera o en velocidades de marcha muy constantes. Tratándose de una R tan poco R, choca el montaje de una caja de seis relaciones cuando cinco hubiesen sido suficiente y quizás permitirían a la moto tener más mala "milk".

Ciclo convincente

Honda CBR 125 R: Con estilo

Uno de los grandes problemas con las motos de pequeña cilindrada (y, en especial, con los scooters) es que las suspensiones suelen resultar demasiado bruscas -especialmente con dos ocupantes-, y un mal bache puede ser como una patada en el trasero. Por eso me gustó tanto que la CBR tuviese una capacidad de absorción tan buena en ambos ejes. La horquilla delantera tiene un comportamiento estupendo, tanto para ayudar a la agilidad de dirección de la moto como para disimular las irregularidades del asfalto. El bonito amortiguador ofrece confort constante, tanto para un pasajero como para dos.

Pero la Honda no va bien servida sólo en muelles, también monta un conjunto de frenada que, a mi entender, es de lo más destacable del modelo. Tiene disco en ambos ejes (276 mm delante y 220 mm detrás) y las pinzas dos y un pistones se bastan y se sobran para detener este conjunto que, conductor aparte (¡ejem!), nos dio un peso en seco de sólo 114 kg.

El conjunto de bastidor, suspensiones y frenada te permite disfrutar de mucha agilidad para moverte por la ciudad y caracolear entre el tráfico. También podrás escaparte a deleitarte con unas curvas siempre que estés dispuesto a moverte constantemente por la parte central de la caja de cambios para sacarle el mejor partido al motor.

Los ocupantes gozarán de una postura bastante lógica. El conductor se ve algo forzado a bajar el cuerpo para adoptar una posición un pelín racing a causa de los semimanillares, pero no llega a incomodar. Personalmente, el asiento me resultó un poco durillo y mi sistema óseo "traseril" no acabó de encajar con él hasta pasados dos o tres días. El pasajero tiene un asiento aparte (que, si se quiere, se puede cubrir con una tapa-colín opcional) y disfruta de una postura cómoda y lógica para las piernas. Además, dispone de una asidera posterior, algo que siempre se agradece. Bajo su asiento hay un hueco de dimensiones considerables para los papeles de la moto, un juego de herramientas y un antirrobo (Honda comercializa uno tipo U que encaja perfectamente).


Sensaciones varias

Honda CBR 125 R: Instrumentación

Desde el asiento del conductor se aprecia el buen montaje de los plásticos y tienes la sensación de que esta moto va a aguantar bien el paso de los años. La notas compacta, bien ensamblada, sólida.

La instrumentación te ofrece toda la información que puedas necesitar, con dos
relojes grandes (velocímetro con cuentakilómetros parcial y cuentarrevoluciones
con chivato de inyección) y dos pequeños (nivel de gasolina y temperatura de aceite), así como chivatos para intermitencias y luces de carretera. Lo que me extraña un poco es que la moto se imbuya de tanto carácter racing y tanta herencia CBR y en Honda no se hayan animado a ponerle una instrumentación más moderna, con una pantalla digital. Todas las rivales de este modelo ya muestran parte de la información en pantallas digitales, y para el usuario eso es un plus práctico, estético y de modernidad.

Hablando del aspecto práctico, la CBR ofrece lo que muchas deportivas: unos ganchos para atar objetos con red en el asiento posterior. No es ni mucho ni
poco; simplemente, lo normal en una moto de estas características. Pero se agradece su presencia.

Otra sensación que te despierta la CBR es que las visitas a la gasolinera son cada vez menos. Su depósito de 10 litros y unos consumos medios de
2,9 a los 100 km (a mí llegó a darme 2,7) disparan su autonomía teórica hasta los ¡344 km! Vamos, que si la usas sólo para moverte por ciudad, se te acabará olvidando dónde está el tapón de la gasolina.


Calidad asequible

Honda CBR 125 R: Frontal

La combinación de unos consumos de risa, un peso mínimo, una frenada de lujo, un motor respondón en bajos y unas geometrías de bastidor compactas hacen de la CBR una máquina económica, ágil, divertida, segura y manejable. Si a esto le sumamos el innegable atractivo de la saga CBR, la 125 R se revela toda una campeona, lista para seducirlos a ellos y a ellas, a los de 16 y a los de 50 años... Porque la calidad no tiene sexo ni edad. Y, en esta ocasión, tampoco un precio desorbitado: 2.999 euros y la CBR 125 R es tuya.

Sus rivales

Honda CBR 125 R: Freno delantero

La llegada de las regulaciones de emisiones Euro 3 y el advenimiento del permiso B=A1, obligan a ajustar la potencia máxima a 15 CV y civilizar la respuesta de sus motores hasta dejarlos como una lógica escuela de aprendizaje para motoristas convalidados. No obstante, ninguna de ellas te negará un buen rato de diversión si encuentras unas curvas en tu quehacer diario.

Como detalles de la lista que se adjunta, decir que la Hyosung es la única bicilíndrica de la categoría y que las Derbi y Aprilia equipan propulsores de ciclo 2 tiempos (mezcla separada de lubricante).

Mencionar que en un breve plazo de tiempo, en esta competida categoría del octavo de litro deportivo-ciudadano, también va a converger la nueva MotorHispania RX 125, derivada de la exitosa Naked MH7, pero con motor LC, presentada en el Salón Motoh! BCN.

Kymco Quannon 125 2.499 euros
Daelim Roadwin R FI 125 2.799 euros
Rieju RS2 125 Matrix 2.850 euros
Honda CBR 125 R 2.999 euros
Rieju RS2 125 Matrix Pro 3.099 euros
Hyosung GT 125 R 3.299 euros
Yamaha YZF 125i R 3.788 euros
Derbi GPR 125 R (2T) 3.999 euros
Aprilia RS 125 (2T) 5.175 euros


Laura Bartolomé
Fotos: Xavier Pladellorens y
Santi Díaz (estudio)

 

Comentarios

  • Sé el primero en comentar

Añadir un comentario

  • * Esta información no se mostrará

Estoy de acuerdo

Uso de cookies

En Motofan utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus gustos mediante el análisis de comportamientos de navegación. Si hace click en el botón "Estoy de Acuerdo", consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestras Condiciones Legales, sección "4.8. Cookies e IPs"