Honda CRF450L 2019 (prueba): Enduro bajo control


Vota

0 0

Especialista en off-road pero de uso legal por calle, la nueva CRF450L se convierte en una ligera y eficaz alternativa a las trails mixtas de media cilindrada.

La vocación de la nueva integrante de la gama CRF de Honda es inequívoca: permitir a su conductor la práctica del enduro con buenas dosis de potencia y manejabilidad, para disfrutar sobre cualquier terreno forestal o pista superando sus obstáculos. La nueva CRF450L es, sin duda y en primer lugar, una especialista del off-road para pilotos aficionados.

Pero la marca alada ya disponía en su catálogo de auténticas monturas expertas en estas lindes, la CRF450R de motocross y la CRF450RX de enduro -así como sus versiones en 250cc-, capaces de ofrecer a sus usuarios una destreza impecable fuera del asfalto y en competición.

Así que, ¿cuál es el propósito entonces de esta variante 'L'? Honda ha pretendido ampliar su gama con una motocicleta que, además del uso off-road, aportase la posibilidad de realizar con ella legalmente desplazamientos por carretera o calles, convirtiéndose así en la única de su familia en ofrecer ese 'doble propósito': perderse en la frondosidad del monte..., o de la ciudad.

Se convierte de esta manera la CRF450L en una alternativa a las trails de medio peso -aunque con mayores capacidades off-road, evidentemente, que rivales como la Royal Enfield Himalayan, la BMW G 310 GS, la Kawasaki Versys-X 300 o la Suzuki V-Strom 250- y se enfoca principalmente a los usuarios amantes de las excursiones por el campo con ánimos lúdicos que al mismo tiempo busquen un vehículo adaptado a un uso diario. Para ello, la nueva L, que ha sido creada sobre la base de la CRF450R (comparten hasta un 70% de los componentes), se aprovecha de toda la tecnología de origen HRC y virtudes de su hermana de motocross tales como su parte ciclo de calidad, su escaso peso y su elevada potencia y par motor desde bajo régimen, pero al mismo tiempo recibe diversas modificaciones que lo convierten en un vehículo homologado Euro 4 para circular en tráfico abierto y con una personalidad algo más amable para que su uso no sea tan extremo.

L de Legal

Vemos signos externos inequívocos de su estirpe CRF, pues comparte los plásticos de la R que le aportan una imagen absolutamente off-road. Se reconocen claramente los paneles laterales, el guardabarros trasero y la placa salva-cárter. Sin embargo, para evitar las multas cuando se aúpa al asfalto, añade de serie un pack obligado de elementos, como velocímetro, cláxon, interruptor de luz de freno, intermitentes (con soporte flexible) y espejos retrovisores. Dispone de una pequeña instrumentación por display entre el manillar y la careta frontal, de buena visibilidad, y que proporciona información como el kilometraje, velocímetro o nivel de combustible.

El radiador es de mayor volumen. También se ha incrementado en 1,3 litros el volumen del depósito de combustible, ahora con tapón con cierre, que llega a los 7,6 litros, para una mayor autonomía. Asimismo, toda la iluminación es de tecnología led, desde las ópticas hasta los intermitentes y la luz de la matrícula. Y se le ha equipado con pata de cabra para facilitar el estacionamiento y la pipa de dirección se modificó para montar un bloqueo de dirección.

Pero no se han quedado ahí ni mucho menos los ingenieros de Honda, que más allá de cumplir con la legalidad, adaptaron su montura no sólo a un uso legal, sino también real...

Propulsor 'civilizado'

El motor de 4 tiempos 4 válvulas Unicam con 449 cc ha centrado gran parte de sus esfuerzos. Mayor masa del cigeñal, distribución revisada, caja de cambios de 6 velocidades en lugar de 5, nuevas tapas exteriores para reducir el ruido mecánico y otras modificaciones internas que afectan a la durabilidad (pistón con 3 aros en lugar de 2, diversa relación de compresión, airbox rediseñado) convierten a este monocilíndrico en un propulsor mucho más polivalente, con un carácter más dócil y adaptado a las muchas situaciones a las que se enfrentará en un uso convencional. La potencia alcanza los 25 CV mientras el par motor se va hasta los 32 Nm.

El programa de mantenimiento se ha 'normalizado' con unos intervalos de revisiones razonables, de 32.000 km para trabajos mecánicos de consideración y 1.000 km para cambios de aceite, filtro de aceite y filtro de aire. También se ha reforzado el ACG para ofrecer mayor capacidad eléctrica a las luces LED y la carga de batería. Ahora equipa por el lado derecho un único escape de gran volumen en lugar del doble escape corto de la R.

La parte ciclo, aunque en menor medida, también recibe ligeros cambios para pasar por 'el aro' de la homologación y mejorar la versatilidad. La base empleada es igualmente la de la CRF450R, pero se ha ensanchado el bastidor -en los puntos del pivote del basculante- para poder alojar el motor más ancho a causa de la caja de cambios de 6 marchas. Se alarga 18 mm entre ejes, hasta el metro y medio, para ofrecer un comportamiento más estable. El ángulo de dirección se ha ampliado a 28 y 122 mm de lanzamiento, frente a los 27 y 116 mm de la versión de cross. El subchasis no varía, y tan sólo presenta unos puntos de anclaje ajustados para el piloto trasero y el silencioso.

Delante cuenta con una suspensión por horquilla Showa de 49 mm ajustable en precarga y compresión, y detrás con un amortiguador del mismo sello, también ajustable y que trabaja a través de Pro-Link. De la frenada se encarga un disco delantero lobulado de 260 mm con pinza de dos pistones delante, y un disco de 240 mm con pinza de un pistón detrás.

El neumático delantero conserva sus medidas de 80/100 y 21 pulgadas, pero el trasero (un 120/80) decrece de 19 a 18 pulgadas, con tal de permitir montar gomas de enduro y además incorpora un amortiguador de transmisión que absorbe las fuerzas de la tracción. Ambas llantas están acabadas en color negro.

La nueva Honda CRF450L ya se encuentra a la venta en los concesionarios oficiales de Honda España con un precio de 10.650 euros.

Honda Adventure Centre

No habituamos en Motofan a probar motos de Enduro o Motocross (tenemos una línea editorial más centrada en modelos asfálticos) de ahí que me sorprendiera la invitación de Honda España para acudir a la presentación que tendría lugar en Inglaterra de su nueva CRF450L, un vehículo aparentemente 100% off-road.
Fue José Peiró, responsable de comunicación de la marca en nuestro país, quien me insistió a que la aceptara y a que dejara en casa todos los prejuicios que pudiera tener sobre un modelo que me acabaría sorprendiendo por su facilidad de uso y polivalencia, a pesar de su genética especialista en la tierra.

Aterrizamos en Bristol, al sur de la isla británica, y pusimos rumbo hacia Somerset, al parque nacional de Combe Sydenham, donde se encuentra el Honda Adventure Centre.
Allí, en medio de la campiña inglesa, Honda dispone de un espacio dedicado a la práctica del off-road, con monitores de lujo como el cuatro veces campeón del mundo de Motocross David Thorpe, ideado para que usuarios de todos los niveles pueda disfrutar en plena naturaleza de extraordinarias rutas para divertirse o para recibir formación que mejore su técnica al manillar fuera del asfalto. Me incluyo en este segundo grupo de personas. Mi destreza con motos de campo es justita, así que, según José, me convertía en un perfecto participante de esta toma de contacto con la CRF450L, un modelo que no se dirige a profesionales del enduro, sino más bien a un público menos exigente y experto.

Comencé la ruta nervioso. No quería 'dar la nota' en medio de un grupo de probadores realmente rápidos. Así que me puse las pilas para adaptarme lo antes posible a la situación.
Es necesario entender al principio que estás a los mandos de una moto de Enduro y habituarse a su exigente y elevada altura del asiento de 940 mm que evita que apoyes los pies en el suelo con facilidad, su asiento estrecho y de escaso mullido, su manillar plano... Es una postura de conducción, eso sí, que permite moverse con facilidad encima de la moto, levantarse, manejar la dirección con mucha confianza, aprovechando su ligereza (130 kg) para mover la moto de un lado para otro con total soltura y maniobrabilidad... En definitiva, la práctica del Enduro.
No es en este plano en el que la CRF marca la diferencia respecto a sus hermanas R... De hecho, casi comparte las mismas geometrías de dirección. Ofrece además una distancia libre al suelo de 315 mm de especialista off-road.

Es más a nivel de motor donde la CRF450L muestra su perfil más 'mundano'. Los cambios mecánicos mencionados más arriba, que afectan a su longevidad pero también a su entrega de potencia y carácter, han permitido esta transformación hacia una moto que hasta un 'tostao' como yo -como diría mi buen amigo Mariano Urdín- puede disfrutar y divertirse a sus mandos.

El monocilíndrico, de contundentes prestaciones y utilizable desde bajo régimen, tiene garra sobre todo en marchas cortas, para sacarte con una enérgica tracción de la rueda trasera en cada dificultad y enfrentarse a pendientes o terrenos donde la aceleración es lo que más importa. Sin embargo, no es una potencia desbocada, típica de este tipo de motos, sino mucho más dosificable.

Esos trabajos en incrementar la masa del cigeñal (para un 13% más de inercia) han logrado mejorar la finura de su funcionamiento y también en darle una mejor respuesta al par motor. Por otra parte, el sonido que emite la CRF450L está mucho más amortiguado que en la de carreras.

También pudimos realizar varias decenas de kilómetros por carretera. Se agradece que ahora la caja de cambios tiene una marcha más y un mayor desarrollo que permite que funcione con más desahogo. La respuesta de potencia y par está ahora más repartida en todo el rango de revoluciones, con un buen empuje desde abajo pero ahora más lleno y con más estirada, llegando a superar los 100 km con facilidad, un reparto que permite un comportamiento menos agresivo y más utilizable cuando circulamos por asfalto.

La ruta me llevó por todo tipo de superficies -tierra, agua, barro, lodo, piedras...- y caminos, incluyendo alguna exigente trialera. No lo voy a negar, necesité una media hora para acostumbrarme al escenario y a la moto. Me caí un par de veces a baja velocidad y sin consecuencias, mientras iba entendiendo algunos aspectos de la técnica de conducción off-road. Poco a poco me fui adueñando de la moto y empecé a controlar la situación, a trazar, a frenar como es debido y a superar los obstáculos con confianza.

Se nota que Honda ha trabajado con esmero en convertir la CRF450L, una moto de competición, en una crossover más accesible que ofrece agilidad, confianza y una potencia comedida.

Se gobierna con facilidad incluso cuando estamos enfrascados en terrenos complicados; sus suspensiones de largo recorrido trabajan con la eficacia de una especialista, y ofrecen grandes absorciones en cualquier situación. El tacto de las manetas de freno y embrague es suave, e incluso después de casi todo el día a sus mandos, no acusé cansancio ni agarrotamientos. El freno delantero actúa con mucho mordiente y la dosificación de la frenada es muy precisa, mientras el trasero requiere algo más de presión con el pie, por otro lado, de agradecer en conducción off-road.

La nueva CRF450L es en definitiva, un modelo campero capaz de casi todo cuando nos enfrentamos a una ruta off-road, con una parte ciclo realmente eficaz y especialista, y un motor divertido, dosificable y resuelto a bajos y medios regímenes, para traccionar en la tierra con una contundencia controlable y superar las dificultades del enduro, pero al mismo tiempo con unas capacidades por asfalto para un uso convencional diario de las que no disponen sus hermanas R o RX. Si bien es cierto que los pilotos más experimentados considerarán sus prestaciones algo justas y elegirán antes estos otros dos modelos, la CRF450L será del agrado de conductores menos exigentes que busquen una trail aventurera sin compromisos y con un enfoque más polivalente.

HIGHLIGHTS HONDA CRF450L 2019

- Precio 10.650 euros

- Motor monocilíndrico 4 tiempos Unicam, monocilíndrico, refrigeración líquida 449cc

- Potencia máxima 25 CV y par motor de 32 Nm

- Caballete lateral

- Iluminación completa de LED

- Revisión importante a los 32.000 km

- Capacidad Depósito de gasolina 7,6 litros

- Altura asiento de 940mm

- Peso en orden de marcha 130,8kg

- Suspensión delantera Horquilla Showa USD de 49mm

- Suspensión trasera Amortiguador Showa con Sistema Honda ProLink

- Neumáticos 80/10021 y 120/8018

- Disco delantero lobulado de 260 mm con pinza de dos pistones delante, y un disco de 240 mm con pinza de un pistón detrás

- Velocímetro, cláxon, interruptor de luz de freno, intermitentes con soporte flexible y espejos retrovisores.

EQUIPAMIENTO DEL PROBADOR

 

Comentarios

  • Sé el primero en comentar

Añadir un comentario

  • * Esta información no se mostrará

Estoy de acuerdo

Uso de cookies

En Motofan utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus gustos mediante el análisis de comportamientos de navegación. Si hace click en el botón "Estoy de Acuerdo", consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestras Condiciones Legales, sección "4.8. Cookies e IPs"