Honda Super Cub C125 (prueba): La historia más grande jamás contada


Vota

0 0

Se estrena en España el Super Cub, el popular scooter asiático de las 100M unidades que aterriza aquí como un objeto urbano de culto, sofisticado y atípico

Durante los seis decenios que lleva a la venta, el Honda Super Cub se ha convertido en Asia y gran parte del mundo en un irrepetible fenómeno motorizado de masas. Sus cifras meten miedo -en 2017 alcanzaba las 100 millones de unidades producidas- y lo sitúan como el vehículo a motor más vendido de todos los tiempos. Su popularidad se ha sustentado, desde su creación en 1958 por parte de los fundadores de Honda -Soichiro y Takeo Fujisawa-, en la durabilidad y eficiencia de su propulsor 50cc 4T, su peculiar diseño con bastidor de columna baja y paneles protectores, o su embrague centrífugo automático sin maneta, factores que le donaron una alta capacidad de adaptación al medio en una sociedad en la que la moto es el eje fundamental de la movilidad de las personas y hasta del transporte de mercancías, por lo que este compacto vehículo está bien acostumbrado a 'vérselas' con todo tipo de cargas -son habituales las equilibristas estampas de toda una familia a bordo de una moto, animales, bultos...- y entornos adversos.

CHEAP URBAN BIKE

En ese desafiante contexto, la Super Cub, en sus diferentes versiones (C100, C65, C50, C110, etc.), ha logrado afianzarse como una de las máquinas preferidas por el usuario asiático, hasta el punto de convertirse, con el paso de las décadas, en un auténtico icono de dos ruedas y, más en la actualidad, cuya comercialización se realiza en más de 160 países, la base perfecta para customizaciones de todo tipo. Tras su 60 aniversario, Honda ha optado por expandir la idolatría entorno a este modelo haciéndolo regresar al viejo continente en un momento en el que triunfan más que nunca las motocicletas que son capaces de aportar a sus dueños un estilo moderno, original o personal.

De ahí que el posicionamiento con el que la marca alada hace aterrizar en nuestro mercado a su Super Cub poco o nada tiene que ver con el enfoque históricamente accesible y popular de este modelo en otras tierras. Lo que la nueva Super Cub C125 transmite está más cercano a propósitos de sofisticación y exclusividad, y se plantea como un vehículo urbano 'florero', un complemento de estilo en la vida para su usuario que, junto a la ropa, el reloj, el smartphone o las gafas de sol, refuerza esa anhelada imagen de modernidad y distinción.

Dicho esto, que nadie dude que el japonés también es un scooter de agradable dinamismo, fiel a su ADN original, con el que enfrentarnos al trasiego urbano, siempre y cuando entendamos que sus puntos fuertes no radican en la alta practicidad y funcionalidad (para ello Honda ya dispone en su catálogo de un nutrido grupo de propuestas como el Scoopy, PCX, Vision, Forza, etc.), sino en una forma atípicamente llamativa de desplazarnos. Diríamos más: el Super Cub, a nuestro juicio, tiene un fuerte aroma a 'moto de coleccionista' que no buscará obtener grandes resultados comerciales -la marca prevé vender unas 200 unidades anuales en España-, sino proponerse como una alternativa curiosa que demuestre, a su paso, ese atrevimiento estilístico y conceptual del que Honda hace gala de vez en cuando...

AL GUSTO EUROPEO

Ese estilo único ideado hace seis décadas a medio camino entre un scooter y una moto apenas se ha visto variado en todo este tiempo. La última versión del Super Cub regresa a Europa con una imagen que respeta las líneas del modelo original.
Su estampa es totalmente reconocible, pero su proyección ahora es más neo retro y, gracias a su elevado nivel de acabados y materiales, con sello de vehículo premium. Sobre la base de un bastidor de acero tubular tipo 'espina de pescado', reforzado en esta versión para aportar mayor rigidez, la japonesa sigue contando con esa peculiar carrocería elegante, de líneas sinuosas, caracterizada sobre todo por ese escudo tipo scooter con paneles cubre-piernas, los generosos guardabarros, ese conjunto de dirección que unifica bajo molduras el manillar y la horquilla delantera, y hasta una misma propuesta cromática bicolor (disponible en Azul Niltava Perlado o Rojo Nebula Perlado).
Pero Honda también ha dejado paso a la tecnología vista en sus scooters de última generación, para acabar de configurar un nuevo Super Cub de vanguardia: su iluminación es totalmente led, su panel de instrumentos combina un velocímetro analógico con una pantalla digital que informa de la marcha engranada, y dispone de la moderna Smart Key o llave de proximidad que, como curiosidad, exhibe el logo clásico de la marca en 3D. En la carrocería también vemos el logotipo circular 'deluxe' de Honda.

LA SUPER CUB MÁS POTENTE

El motor, el clásico monocilíndrico horizontal (en posición central, no trasera como los scooters) de inyección electrónica refrigerado por aire con un único árbol de levas y dos válvulas -similar al de la Innova-, es el más potente equipado por este modelo hasta la fecha, un 125cc, con 9,5 CV a 5.000 rpm y un elevado par motor de 10,4 Nm al mismo régimen de giro. En esta versión la mecánica ha sido actualizada internamente, para reforzar su comportamiento, y externamente, con nuevos acabados en mate metalizado y cromo.

Al igual que sus antecesores, sigue asociado a una transmisión semiautomática con embrague centrífugo que no requiere del uso de la maneta, con una caja de cambios de cuatro marchas y pedal punta-tacón al estilo de las motos custom pero de peculiar funcionamiento: todas las marchas se suben pisando -nada de la primera para abajo y el resto para arriba- y se reducen pisando con el tacón o bien accionando el pedal hacia arriba. La transmisión final es por cadena. Otra originalidad es que cuando vas en cuarta marcha y paras el vehículo, basta pisar una vez más el pedal para meter punto neutro. El consumo declarado es de 66,7 km/l co n una autonomía que, según Honda, podría alcanzar los 245 km con su depósito de 3,7 litros.

PARTE CICLO OPTIMIZADA

El chasis monocasco, que Honda denomina Mono-Backbone, también ha sido actualizado y trabaja junto a una horquilla 'escondida' de 100 mm de recorrido, y dos amortiguadores traseros enfundados del mismo color que la carrocería sin muelles a la vista con 84 mm de recorrido, una suspensiones más largas que en la anterior C110 que logran absorber las irregularidades del asfalto urbano con más confort para el conductor. El Super Cub, a pesar de su apariencia de scooter, calza unos neumáticos más propios de motocicleta, que llegan hasta las 17 pulgadas en ambos trenes (medidas de 70/90 delante y 80/90 detrás), que priman sobre todo la estabilidad en marcha. Honda ha optado por engalanar el conjunto con unas llantas mecanizadas de 5 palos en forma de 'Y' de aluminio. Los frenos cuentan con un disco de 220 mm con pinza de pistón simple delante, y un tambor trasero de 130 mm.

CÓMO VA

A pesar de llevar en el mercado la friolera de 60 años, la Super Cub nunca antes había sido comercializada oficialmente en España, y por tanto, tampoco se había llevado a cabo ninguna presentación a la prensa especializada. Fuimos por tanto uno de los afortunados medios en acudir a la primera presentación nacional de una Super Cub, un especial evento organizado por Honda España que tuvo lugar el pasado mes de diciembre en Barcelona.

Me subí a la Super Cub como quien va a una película sin haber visto el trailer ni conocer el argumento, 'a ciegas' sobre su pilotaje, así que mi experiencia al manillar fue sorprendente. Nunca antes había probado este modelo. La postura es cómoda y, a pesar de sus compactas medidas, el vehículo es suficientemente espacioso incluso para un conductor de 1,87 m de estatura. El asiento monoplaza, mejorado en mullido respecto a la C110, es confortable.

La Super Cub no dispone de plataformas como los scooter, si no de estriberas engomadas ancladas de forma rígida al chasis por abajo, para poder accionar los pedales de cambio y freno. Precisamente por ahí me llegaron las primeras sorpresas. El japonés es diferente a todo lo que había conducido antes, pues aunque a bordo la primera sensación es la de estar sobre un scooter, su conducción en más próxima a la de una moto de marchas... o casi. Como decíamos, no hay maneta de embrague -un sistema centrífugo hace que, cuando pisas el pedal, se embrague solo- pero sí cambio de marchas, por lo que el conductor podrá gestionar el régimen de giro y, por tanto, disfrutar más de la conducción. Para un uso urbano es menos práctico, obviamente, pero la elección de este modelo no se llevará a cabo precisamente por cuestiones de practicidad o confort, sino más emocionales o experimentales.

El encendido, con la llave en el bolsillo, se realiza como en el Scoopy o el Forza, girando el botón electrónico situado en la pipa de la dirección. El sonido que emerge es digno de mención, pues nos envuelve en un tono grave y agradable, sin apenas vibraciones. Como en cualquier moto, arrancas en punto muerto y metes primera, pero sin coger el embrague. Por cierto, la moto no se cala aunque la pares con una marcha puesta, así que olvídete de buscar en punto 'muerto' en los semáforos.

En los primeros metros, el Super Cub empuja con fuerza y bastante progresividad, con aceleraciones adecuadas a un uso en tráfico urbano. Engranas segunda -y sucesivas- soltando gas y pisando el pedal, aprovechando como en las motocicletas convencionales el par motor deseado o, en caso de reducciones, el freno motor. Hemos percibido que cuando bajamos una marcha (os recordamos, mediante el talón o pedal hacia abajo) la retención es bastante acentuada y algo brusca, así que hay que cogerle el tacto y acostumbrarse a bajar relaciones a un régimen de giro algo inferior al habitual para evitar ese 'tirón'. Otro detalle, a nuestro juicio, mejorable, es la posición del tacón del pedal de cambio, algo bajo y poco cómodo de accionar.

Esta mecánica de octavo de litro de suave funcionamiento tiene bastante par motor, incluso si circulamos bajos de vueltas, así que se muestra bastante solvente en ciudad.
La frenada es correcta y usa un sistema ABS monocanal -sólo actúa sobre el freno delantero- de buena actuación. A nivel de suspensiones, como indicamos anteriormente, se ha buscado el confort a bordo y de ahí que los tarados en ambos trenes resulten blandos, capaces de 'engullir' las irregularidades del asfalto urbano, en detrimento de generar ciertos 'vaivenes' que desestabilizan a veces ligeramente la dirección.
El Super Cub es un vehículo perfecto para conductores de baja estatura, pues se accede al habitáculo con facilidad y se apoyan los pies en el suelo tranquilamente. Es además un vehículo muy ligero -son tan sólo 109 kg en orden de marcha- y ágil para circular entre coches.
Obviamente, no se trata de un modelo para buscar una conducción deportiva o exigente, si no más bien para disfrutar de los paseos de cercanía o usarlo como un agradable medio de transporte diario alternativo.

Sus ruedas altas de 17'' generan una elevadísima estabilidad, tanta que incluso parece mermar la maniobrabilidad en espacios reducidos, pero la estrechez de los neumáticos permite inclinar rápido la moto y, tras el típico período de adaptación a un peculiar estilo de conducción, encontrar el feeling de un vehículo que discurre con facilidad y ligereza en el tráfico más espeso.

Que nadie busque en el Super Cub los argumentos funcionales clásicos en los scooters, pues no cuenta con hueco bajo el asiento para un casco -ni siquiera jet- u otros elementos que facilitan el día a día en la ciudad. Bajo el sillín encontramos poco más que el tapón de combustible, un mínimo espacio para guardar la documentación y una palanca que nos permite abrir la guantera lateral derecha, en donde se ubican las herramientas. Por otro lado, y seguramente uno de sus mayores hándicap como vehículo urbano, es su homologación como vehículo monoplaza, que prohíbe a su conductor llevar pasajero bajo ningún concepto. De hecho, el asiento es un sólo ocupante y no dispone de unas segundas estriberas. Así que su comprador tendrá que tener muy presente que sus trayectos serán siempre en solitario. Sí cuenta con una parrilla portaobjetos trasera.

LEYENDA MÁS VIVA QUE NUNCA

En 2005, es decir, tras sus primeros 47 años de vida, el Super Cub llegaba a las 50 millones de unidades vendidas en el mundo; una cifra que ha duplicado, hasta los 100M, en tan sólo 12 años, síntoma de que el popular Honda no sólo no desfallece comercialmente a pesar de llevar seis décadas 'dando guerra', si no que ha ido aumentando cada vez más su impacto mundial y alargado su legendaria sombra... Y tras no dejar de fabricarse nunca y triunfar en casi todo el mundo, sobre todo en Japón, EEUU y sureste asiático, para este año la marca alada ha puesto en el mercado esta última versión que, respetando la genética de todas las anteriores, se convierte en la más potente y avanzada de la historia, cargada de tecnología y argumentos para justificar su nuevo posicionamiento premium con el que buscará convertirse en un aliado urbano, exclusivo y tractivo de aquellos motoristas que deseen aportar a sus vidas un toque diferente.

Highlights Honda Super Cub C125

- Precio: 3.650 euros

- Colores disponibles: Azul Niltava Perlado; Rojo Nebula Perlado

- Nuevo motor de 125cc SOHC 4 tiempos 2 válvulas refrigerado por aire

- Potencia de 9,5 CV a 5.000 rpm

- Par motor de 10,4 Nm a 5.000 rpm

- Embrague cetrífugo automático

- Caja de cambios de 4 marchas

- Horquilla telescópica delantera y doble amortiguador trasero

- Altura asiento de 780 mm

- Peso en orden de marcha de 109 kg

- Iluminación completa de LED

- Llave de proximidad o Smart Key

- Ruedas de aluminio de 17 pulgadas

- Freno de disco delantero de 220 mm, con ABS de un canal

Fotos de la Honda Super Cub C125

Fotografías por: Honda España Press
 

Comentarios

  • Sé el primero en comentar

Añadir un comentario

  • * Esta información no se mostrará

Estoy de acuerdo

Uso de cookies

En Motofan utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus gustos mediante el análisis de comportamientos de navegación. Si hace click en el botón "Estoy de Acuerdo", consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestras Condiciones Legales, sección "4.8. Cookies e IPs"