Honda VT 750: El efecto Shadow 2005

Publicado el 07/05/2010


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Cardan en lugar de cadena, asiento más bajo y el inconfundible aire de gama Shadow, perfectamente reconocible entre la competencia, es la tarjeta de presentación de la nueva custom de Honda.

Honda VT 750: El efecto Shadow

De buena familia. La Honda Shadow de 750 c.c. tiene hermanas que han llevado el apellido hasta altísimos niveles de popularidad. Cuando se trata de mencionar el custom, según el punto de vista de Honda, la palabra Shadow aparece rodeada de un halo de exclusividad, ganado a pulso en nuestro mercado.

En el recuerdo de muchos permanece la primera Shadow 600, que llegó a los concesionarios pintada en marrón claro/beige, con su transmisión por cadena, asiento bajo y estriberas adelantadas.Era la hermana pequeña de la VT 750.También cabe recordar a la Shadow 125 (actualmente en producción en la factoría española de Montesa-Honda), verdadero vehículo de iniciación al custom, y en el rango superior se sitúa la Shadow 1100 con numerosos estilos distintos (el American Classic Edition entre ellos) y que, aunque se vio obligada a compartir su espacio con motocicletas de superior cilindrada, salió airosa de las siempre odiosas comparaciones.

Para evitarlo, apareció la VTX 1800, la custom V-twin más potente fabricada por Honda. Este nuevo modelo VT 750 sigue fielmente los pasos de sus antecesoras, entre ellas la Black Widow, que con un estilo muy personal cautiva, aun hoy, a sus propietarios.

Detalles del motor

Honda VT 750: El efecto Shadow


Si hablamos de los motores bicilíndricos en V de la marca Honda, la cifra 52 debe gravarse en nuestra mente, pues esta es su disposición tradicional medida en grados. Tiene tres válvulas por cilindro, dos de admisión y una de escape, movidas por un solo árbol de levas en cada culata (SOHC) y doble bujía de encendido.

La refrigeración es líquida gracias a un bien dispuesto radiador integrado en el diseño y que apenas resulta visible, salvo desde la parte delantera. La disposición de los cilindros a 52 grados obliga a un decalaje de las bielas en el cigüeñal, lo que hace de compensador natural de las vibraciones que produce el motor, logrando una excelente suavidad de funcionamiento.

Para que el conjunto motor esté completo (al estilo custom, se entiende), se han simulado en el molde aletas de refrigeración sobre los cilindros, que han conseguido confundir a algunos acerca de compaginar aire y líquido refrigerante para mantener la temperatura a raya. Las cinco relaciones de la caja de cambios permiten rodar bajo de vueltas, a pesar de circular a ritmo de crucero, lo que siempre es una salvaguarda para el motor, y una tranquilidad para el usuario. Por el contrario, el motor no se encuentra a gusto en quinta a menos de 2.000 rpm, pues la marcha se torna irregular.

Es preferible circular entre la cifra de par de 6,6 kgm a 3.350 rpm y la de potencia máxima de 45,8 CV a 5.500 rpm medidos en nuestro banco de potencia. De la suavidad de marcha se encarga el embrague multidisco en aceite. Al retirar quinta y engranar cuarta, la respuesta a bajas vueltas mejora y entonces la entrega es suave y fluida. A pesar de que la cifra de CV para la cilindrada de esta VT es exigua, es suficiente para llevarnos a la velocidad real máxima de 162 km/h, aunque la aguja del velocímetro se sitúa, de manera más optimista, sobre 170.

Grandes cambios

Honda VT 750: El efecto Shadow


Un motor ya conocido, pero, a pesar de que la misma Honda dice en su dossier de prensa que es esencialmente el mismo que el anterior modelo, por una vez, y sin que sirva de precedente, tenemos que añadir nosotros que en otras ocasiones nos hemos encontrado con motores menos modificados y se ha hablado de nuevo motor. Adjetivo que se podría emplear perfectamente con el de la nueva Shadow 750. Si no os lo creéis, seguid leyendo.

Para comenzar, se podría decir a simple vista que se ha maquillado respecto al anterior propulsor, con nuevas tapas de cárteres laterales alargadas y mejorado su finición para más lujo de sus propietarios. Pero los cambios importantes están escondidos y comienzan en su alimentación. Los técnicos de Honda han olvidado montar uno de los dos carburadores de 34 mm del anterior modelo, por lo que ahora se emplea un solo carburador VE 34 con sensor TPS para alimentar los dos cilindros.

La caja del filtro de aire se ha modificado, la centralita del encendido es nueva y con doble mapa para elegir mejor los setings de funcionamiento del motor. Con ello se ha conseguido la misma potencia que el motor de dos carburadores, pero con un menor consumo. En la parte izquierda del propulsor se ha sustituido el eje de salida del cambio por los engranajes que mandan el eje del cardán, que posee dos amortiguadores de tracción, siendo su tacto y respuesta tan suave como el de una cadena.

Para ello ha sido necesario cambiar los cárteres principales del motor. Se ha aprovechado esto para fundir un nuevo cigüeñal, con apoyos de bielas y bancada más robustos y duraderos. ¿Se trata o no se trata de un motor nuevo?... pero aún hay más. Con al finalidad de bajar el asiento, las culatas y tapas (culatines) han sido totalmente rediseñadas y reducido su tamaño y altura, con lo que se ha conseguido rebajar unos centímetros la posición de la columna principal (dorsal) del bastidor, bajando asiento y depósito.

Para terminar con la parte motor, decir que el sistema de escape se ha adecuado a las normativas Euro 2, con una inducción de aire mejorada y catalizador en el único y gran silencioso.

Parte ciclo

Honda VT 750: El efecto Shadow


Para aumentar su carisma clásico, las llantas son de gruesos radios, en medidas de 17 pulgadas la anterior y de 15 la posterior, calzadas con medidas de neumáticos muy distintas. El delantero es un 120/90 y el trasero es un 160/80. El nuevo chasis es un doble cuna completa en tubo de acero, con un basculante del mismo material por el costado derecho y el árbol del cardán por el izquierdo.

La suspensión delantera se realiza a través de una horquilla telehidráulica, de 41 mm de diámetro y 116 mm de recorrido, no dispone de posibilidad de reglaje. Su masiva presencia se debe a un forro cromado (fundas) que la cubre y que mejora sustancialmente la estética de la parte delantera. La suspensión trasera se confía a dos amortiguadores ajustables en cinco posiciones de precarga y que permiten un movimiento al basculante de, tan sólo, 90 mm (look custom al poder).

Gracias al nuevo motor y chasis, el asiento se sitúa ahora a 65,8 mm de altura, lo que facilita enormemente el hecho de llegar al suelo con ambos pies... hasta para usuarios de menos de 1,60... que ahora deberán vigilar si llegan a los mandos de los pies más que la altura del asiento... ;-) La configuración de la frenada se conforma con un disco delantero de 296 mm, asistido por pinza de dos pistones -y pastillas de metal sinterizado- y un tambor trasero de 180 mm, gracias al cual luce mejor el brazo del cardán de la transmisión... pero que no deja de ser un anticuado tambor, en una custom moderna.

En marcha con estilo

Honda VT 750: El efecto Shadow


Ésta es una moto de estilo custom de sutil aire retro, pero tamizado por el inevitable paso del tiempo. La influencia de la extinta Indian es patente, aunque no tanto ni descaradamente como en las ya casi olvidadas Vulcan Drifter. Se inspira un poco en las premiadas realizaciones custom de un artista de la chapa y el reestyling, de nombre Arlen y apellido Ness, realizadas siempre a partir de la base de un motor H-D o sus numerosos, y populares, clones: S&S, Rev-Tech...

El motor contagia su carácter a la conducción y, sin apenas darte cuenta, te encuentras rodando a ritmo legal, muy por debajo de lo que es recomendable en determinadas vías públicas, pues la media de velocidad del resto de usuarios es muy superior. No es un motor perezoso aunque es preferible, en el tráfico abierto, aprovechar bien sus marchas cortas y dejar para otro momento el estilo American Way of Live que se realiza en marchas largas, modo de conducción mucho más relajado que el europeo.

Tampoco ha sido diseñada para batir el récord de aceleración desde salida parada, pero el empuje desde abajo de los 34,6 CV reales medidos a la rueda, es lineal, constante y sin titubeos. En zonas reviradas, a poco que nos animemos, las estriberas buscan desesperadamente el asfalto en cuanto insinuamos una curva, de ahí que en tramos virados el ritmo deba ser pausado.

En las custom de cilindrada media como la VT 750 hay que valorar aspectos como la comodidad o la capacidad de viajar a dúo, pues muchos de sus usuarios le dan el mismo uso de larga distancia que a una motocicleta de gran cilindrada. La Shadow dispone de espacio confortable para el pasajero con las estriberas bien posicionadas.

Sólo sería recomendable añadirle un pequeño apoyo lumbar. Otro aspecto importante es la posibilidad de personalización, quienes busquen una buena base para crear una moto claramente retro pueden confiar en la VT. Unas plataformas, unas alforjas de piel y algunos detalles más serán suficientes para confundirse entre motos de mayor enjundia.

Datos de interés

Honda VT 750: El efecto Shadow


Poco más de 5 litros a los cien es el consumo medio de la nueva Honda Shadow 750, gracias a su único carburador, que permite así recorrer unos teóricos 274 kilómetros con cada depósito; es lo que conocemos, por su autonomía, como una moto rutera. Su capacidad es de 14 litros y dispone de llave de reserva, cosa que nos obliga a su apertura en marcha si deseamos apurar su contenido.

Antes de subirse a la Shadow y para evitar sustos conviene memorizar la posición de la llave de gasolina. Llegar a ella una vez en marcha no resulta sencillo si antes no hemos hecho los deberes. También precisamos conocer el lugar exacto de la situación del mando del estárter, pues es imprescindible para el arranque en frío. No conviene olvidarse de abrirlo, ya que, cuando retiremos marchas con intención de detenernos, tendremos el motor acelerado.

La efectividad de los conmutadores es correcta aunque es un producto ya visto en anteriores modelos. Debemos retirar los intermitentes tras su accionamiento porque no están dotados de retorno automático. Como es habitual, y debido a la obligatoriedad de circular con la luz de cruce, en la piña derecha no disponemos de interruptor de luces. El de largas se encuentra en la del lado izquierdo y no existe el conmutador de las imprescindibles ráfagas, así que hay que actuar directamente sobre el interruptor de cortas, o de cruce, a largo alcance.

El haz aporta buena luminosidad, aunque en las frenadas y en zonas de curvas deja de cumplir su función. La Shadow dispone de un bien dotado catálogo de productos para su personalización como alforjas de piel y sus soportes, parrillas traseras, pantallas, etc, inevitables accesorios muy valorados por los usuarios de las custom.

Para tipos duros

Honda VT 750: El efecto Shadow


Las cortas suspensiones, sobre todo la trasera, acaban afectando a nuestra anatomía. Tras varias decenas de kilómetros recorridos sobre carreteras en mal estado, es muy posible que aparezcan dolores allí donde la espalda pierde su nombre. Si además viajamos en compañía el hundimiento de las suspensiones es mayor y el reglaje de la precarga de los muelles de ambos amortiguadores no consigue evitarlo.

Por el contrario, y al compararlas, la suspensión delantera es excesivamente blanda y consigue absorber las irregularidades de la calzada. Cuando es la rueda trasera la que afronta el obstáculo, conviene elevar el cuerpo sobre el asiento y repartir el peso en las estriberas. La posición de conducción es perfecta para recrearse, siempre y cuando no sobrepasemos los 120 km/h de marcador.

Por encima de esta cifra, el cansancio hará mella en nosotros tras varios cientos de kilómetros recorridos luchando contra el viento. Quienes realicen viajes de larga distancia con la Honda VT 750 Shadow optarán por equiparla con una pantalla que mejora considerablemente el confort. Los que la utilicen para los paseos dominicales por las avenidas junto al mar, la gran vía o rambla concurrida los días de fiesta y aparcarla junto a los bares de moda no tendrán necesidad de grandes inversiones en extras.

Bastará con que mimen sus cromados y la mantengan siempre limpia y pulida. La Shadow 750 hará el resto con sus formas, el sonido que emiten sus escapes, el acierto en la elección de la pintura...

Acerca del precio

Honda VT 750: El efecto Shadow


Para acabar una buena noticia: su buen precio. ¡Sí!, no es corriente una Honda a buen precio y más si aporta novedades técnicas respecto al modelo precedente y, además, el precio es menor que antes. El anterior modelo se hacía pagar a 8.899 euros y ahora la nueva Honda VT 750 Shadow cuesta 8.459 euros.

Una cantidad, que sin dejar de ser alta, es muy modesta si la comparamos con lo que esta moto nos da a cambio. La estética es su tarjeta de presentación, pero mecánicamente ofrece todo cuanto podemos pedirle a una custom. Nos llevará al fin del mundo por muy poco y, una vez personalizada, será nuestra fiel servidora durante muchos años.


Paulino Arroyo
Fotos: Félix Romero

 

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