KTM 200 EXC. Disfruta del enduro

Publicado el 28/02/2012


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Reúne lo mejor de dos mundos, la ligereza de la parte ciclo de la 125 combinada con un propulsor de rendimiento similar a un 250 2T.

Es uno de los modelos más equilibrados de la gama KTM, pero aun así, la 200 EXC no ha recibido la atención que se merece. Es una moto potente, ligera, y con una fiabilidad mecánica indiscutible. Al tratarse de un motor de dos tiempos, su mantenimiento resulta asequible y fácil de realizar. Como todos los modelos de KTM, va evolucionando, sólo que en este caso lo ha hecho para convertirse en una moto, si cabe, más lógica y fácil de pilotar que antaño.

Monocilíndrico con garra
El propulsor de la 200 se ha desarrollado partiendo de la base del pequeño 125 de la marca austríaca. Se trata de un ligero monocilíndrico 2T refrigerado por líquido que se alimenta por medio de un carburador Keihin PWK de 36 mm de diámetro de difusor. Sus cotas internas son de 64x60 mm, por lo que tanto el pistón como el cigüeñal difieren de los de la 125. La caja de cambios es de seis velocidades, y el embrague actúa por medio de un mando hidráulico Magura, que destaca por su maneta articulada. En la versión 2012 se ha modificado la curva del encendido para suavizar la entrega de potencia.

La parte ciclo se ha renovado por completo: bastidor, geometría del PDS, basculante, carrocería, etc. Lo más destacado es, sin duda, el chasis, un simple cuna en acero más ligero y con una geometría totalmente diferente, que se distingue por el pivote del amortiguador trasero dispuesto en una pequeña estructura independiente de la viga central de acero. El amortiguador WP es 7 mm más largo y los reglajes de la horquilla de la misma marca se han tenido que adaptar a las nuevas características del conjunto. Los frenos son Brembo en ambos trenes, con discos de 260 mm en el delantero y 220 en el trasero.

Lógico

KTM ha realizado un buen trabajo en la curva de potencia de la 200 EXC, buscando una entrega más lógica que nos permita aprovechar una mayor parte del rendimiento del propulsor. En anteriores versiones, la respuesta a bajo y medio régimen era prácticamente idéntica a la del propulsor de 250 2T; mucha potencia para un conjunto tan ligero llegaba a poner en crisis el ligero bastidor de la pequeña 125. Por ello, las derrapadas eran constantes, y para poder ir deprisa se necesitaba disponer de unas condiciones de agarre óptimas.

Ahora, el carácter del 200 ha cambiado; es más suave y mucho más agradable de pilotar. Puede que algunos echen de menos su carácter anterior, pero si tenemos en cuenta que estamos hablando de una moto orientada más hacia un uso endurero que a la competición, seguro que la mayor parte de los usuarios agradecerán el cambio. Nuestra valoración de las anteriores 200 se refería al momento de buscar el límite en las especiales, y tenemos que decir que la actual configuración del encendido nos seduce más que la anterior. La respuesta en bajos sigue siendo impecable, sólo que un poco más suave, sin llegar al nivel del 250. Ahora podemos acelerar con más confianza, y cuando perdemos tracción, no es de manera irremediable; disponemos de un mayor control de la rueda trasera y, por tanto, el comportamiento en la fase de aceleración es más eficiente.

En medios, el empuje es brillante, y se aprovecha enormemente en las especiales con apoyos, en las que podemos mantener constantemente el motor en este régimen. En altos, la potencia es más moderada, ligeramente superior a la del 125, y lo mismo sucede con la capacidad de estirada, que queda un tanto corta.

Pilotando por el monte, todo son ventajas. El motor es rápido de reacciones, con un buen golpe de gas a la hora de superar un obstáculo, y ahora también con una capacidad de tracción impecable en las trialeras, por lo que se nos antoja como la máquina ideal para los que gustan del enduro radical, con fuertes trialeras, en las que prima la respuesta rápida del propulsor y la ligereza del conjunto.

Las relaciones del cambio se han orientado a este último uso. La primera corta nos sacará de los lugares más comprometidos; en cambio, la segunda es muy polivalente y la podemos emplear en la mayor parte de los virajes de las especiales. Las marchas largas nos permiten un ritmo muy alto en las pistas, en las zonas de enlace y en los caminos más rápidos. El comportamiento del embrague es realmente bueno. A priori piensas que un embrague de 125 con un motor tan potente puede ser un poco justo, pero luego te das cuenta de que su rendimiento es totalmente acorde con el potencial del 200. No da el menor síntoma de desfallecer, y además nos ayuda a dosificar la entrega de potencia de manera precisa. El tacto es muy suave, y cuando sales de una trialera no acusas la menor sensación de fatiga en los antebrazos.

Peso de moto pequeña

Hemos verificado un peso de 94,7 kg en orden de marcha sin gasolina en el depósito, una cifra propia de las mejores 125, y tras ella se esconde el secreto del excelente comportamiento de la 200 EXC en las zonas técnicas y trialeras. La posición de conducción es impecable: el manillar resulta confortable y los mandos se encuentran bien posicionados. La forma de la nueva carrocería nos permite adelantar y retrasar nuestra posición sin impedimentos, y lo único que no nos convence es el mullido del asiento, algo blando en su zona posterior.

El bastidor es muy ligero y rápido de reacciones, y los cambios de dirección son instantáneos; tanto, que en determinados momentos da una cierta sensación de nerviosismo. El nivel de estabilidad es bueno, y en las zonas rápidas puedes llevar un ritmo alto de manera confiada.

El funcionamiento del equipo de suspensiones WP es acorde con la sensación de ligereza del bastidor; son rápidas en la fase de extensión, pero a su vez se encuentran bien equilibradas entre sí.

La horquilla tiene un buen tacto en su recorrido inicial, absorbe bien las irregularidades del suelo, que en pocas ocasiones llegan a nuestros brazos. En las zonas bacheadas no nos convence tanto; tras un fuerte impacto el hidráulico de extensión no es capaz de absorber la inercia, y además, en compresión se muestra algo seca. El PDS de la suspensión trasera nos gusta más que los de versiones precedentes, pero se ve un tanto afectado por el rendimiento de la horquilla en los baches de las frenadas.

Por lo demás, la capacidad de tracción es muy buena, la rueda se nota pegada al suelo al acelerar y cuando se produce un rebote la reacción es totalmente controlable.Los frenos Brembo responden con eficacia. El delantero es potente y el tacto de la maneta ayuda en el momento de dosificar la frenada. El trasero tiene la capacidad de resistencia imprescindible y no bloquea la rueda de manera inesperada.

La nueva 200 EXC es otra moto. La potencia es más útil y consigue, junto con la ligereza de su pequeño bastidor, que los pasos más complicados se superen de manera intuitiva. Es una de las motos más acertadas para el aficionado al enduro que busca una moto ligera, potente y, además, bastante asequible tanto en el momento de la compra como en el mantenimiento.

 

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