KTM RC8 R: La R se impone 2010

Publicado el 22/02/2011


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La SBK de KTM ha madurado. Un motor muy refinado y potente, junto con una reducción sustanciosa del precio, consolida la RC8R como una interesantísima opción en el mercado de las superdeportivas.

KTM RC8 R: La R se impone

KTM, la marca que lo ha ganado todo en el mundo del off-road, sintió hace unos pocos años que necesitaba nuevos retos, y después de especializarse con loable éxito en modelos radicales para carretera, su cuenta pendiente eran los circuitos de velocidad. Una cosa está clara, en KTM entienden de carreras, y su experiencia en enduro, motocross y raids les hizo ser muy conscientes de que para llegar a lo más alto de una especialidad, hay que ir paso a paso. De ahí su debut en el Mundial de 125 y 250, y la evolución de su primera deportiva de calle, la RC8. De ella derivó más tarde una versión R, que ofrecía más de todo, pero que llegaba con un precio exclusivo.

Para conseguir despuntar en el exigente mundo de la velocidad, es necesario evolucionar los modelos en competición, y después de muchas carreras a las espaldas, sorprenden ahora con un modelo tan maduro y refinado como la RC8 R 2011. Después de utilizar el IDM -campeonato alemán de SBK- como banco de pruebas, y de ganar allí el título de constructores de este año, la marca naranja ha aplicado todos sus esfuerzos en este modelo, que además, se acercará mucho más a sus devotos gracias a la rebaja sustancial de precio a la que se somete si la comparamos con la versión actual.

Rodando en Cheste

KTM RC8 R: La R se impone

La puesta en escena de esta afinada RC8 R tuvo lugar hace unos días en el técnico circuito Ricardo Tormo, donde también se celebraba un TNT, unas jornadas de circuito organizadas por KTM donde todos los inscritos pueden rodar con sus motos, sean KTM o no, y probar además las motos naranjas. También estaban los rapidísimos pilotos oficiales de la marca, Martin Bauer y Stefan Nebel con sus SBK oficiales del IDM, que se dedicaron a desmoralizar a los allí presentes, marcando unos tiempos por vuelta propios del CEV.
La primera tanda de 20 minutos ya sirvió para notar los importantes cambios producidos en la nueva RC8 R. Para empezar, el tacto del cambio fue lo que más llamó la atención, ahora no hace falta usar la fuerza para que las marchas engranen bien; con sólo accionar la palanca, la marcha entra sola. Lejos ha quedado ese cambio impreciso y tosco de la primera versión de la RC8. Otra de las prioridades de la marca naranja era ponerse al nivel de potencia de la mayoría de las SBK actuales, pero también era prioritario hacerlo de una manera utilizable para todos los niveles de usuarios. Para conseguir estos objetivos, los ingenieros han estado trabajando profundamente en el motor LC8 de 1195 cc para conseguir aumentar su potencia hasta los 170 CV. Además de la potencia, se ha mejorado enormemente la respuesta al puño de gas y también se han reducido las vibraciones.

Un nuevo cigüeñal, un nuevo encendido y una nueva inyección hacen que el motor suba más rápido de vueltas, y hasta más arriba en la escala del cuentarrevoluciones. Las mejoras son notables, el motor parece otro; en el modelo precedente sentías cada pistonada, sobre todo en los semimanillares y en los estribos, lo que terminaba por cansar en exceso. Ahora, el motor gira muy fino, y en ese sentido nos recuerda mucho a la versión 990 del LC8, la que montan las Superduke, Supermoto y Adventure, todo un ejemplo de suavidad entre los grandes bicilíndricos. La respuesta al puño de gas ahora es mucho más dosificable desde prácticamente el ralentí, incluso en 4ª o 5ª velocidad, y si se deja caer el motor de vueltas, se le puede dar gas con ganas, que el motor recupera perfectamente sin toser ni traquetear.

Más cambios

KTM RC8 R: La R se impone

Además de la mecánica, la nueva RC8 R ha mejorado otros puntos clave, como son la parte ciclo y la ergonomía. Las suspensiones se han rediseñado para trabajar de una manera menos forzada y que la puesta a punto sea más predictiva para todos los niveles de piloto. Para ello se ha rediseñado las bieletas traseras, ahora con más capacidad de trabajo, lo que permite un abanico más amplio de reglajes. El amortiguador trasero también se ha renovado; el WP, regulable en alta y baja velocidad de compresión, trabaja más desahogado, según nos pudieron comentar los técnicos de suspensiones allí presentes. En marcha, simplemente impecable.

También recibe cambios la horquilla, más enfocada "al mundo real" según WP, refiriéndose a que resulta más cómoda en carretera pero también más efectiva en circuito. La verdad es que se nota que la moto no trabaja tan rígida, claro está que la puesta a punto previa que hicieron los chicos del equipo de carreras fue muy buena...

La ergonomía de la RC8 R es adaptable a pilotos de diferentes morfologías. Se puede escoger entre dos alturas a la hora de anclar los estribos, se pueden regular las distancias de los dos pedales, y también se dispone de semimanillares regulables en altura y ángulo de apertura. Además de todo eso, contamos aquí con un subchasis modificable en altura y con una excéntrica en la bieleta trasera que consigue levantar la parte trasera en caso necesario, a fin de cargar más peso sobre la rueda delantera en trazados ratoneros.

La sensación al conducir una RC8 R es distinta a la que nos proporciona cualquier otra moto de la categoría: es muy compacta, ligera y predictiva. Es una moto obediente, que sigue muy bien la línea que se le marque. Pero, eso sí, te pide guerra: el chasis es tan rígido y estrecho, que facilita la rapidez de movimientos enormemente y te hace creer que estás pilotando una SSP en vez de una SBK. Es una moto que al principio sorprende, pero que vuelta tras vuelta vas haciendo tuya, y al final acabas disfrutando de sus particularidades y sacándole el máximo provecho.

Otro punto fuerte de la RC8 R es la frenada; sobran los comentarios acerca de la eficacia de un equipo radial Brembo Monoblock con discos de 320 mm, capaz de poner a prueba la fuerza de tus brazos. En el excitante final de recta del circuito de Valencia, las apuradas de frenada eran brutales, y si uno espera hasta el último momento para atacar la maneta y bajar dos marchas, el tren trasero deslizará controladamente para ayudar a entrar en la curva de izquierdas sin tener que colaborar con el pedal de freno. Es una moto que transmite sensaciones fuertes, pero que siempre informa muy bien de lo que pasa a nuestro alrededor.

Factores determinantes

KTM RC8 R: La R se impone

La gente de KTM nos había reservado una sorpresa para las primeras tandas de la tarde. Hasta el momento, las flamantes RC8 R montaban neumáticos Dunlop SportSmart, unos buenos neumáticos para uso mixto calle-circuito, pero que fueron sustituidos por los mucho mejores D 211 GP, auténticos de carreras. Impresionantes las sensaciones con este neumático de baja presión y de carcasa mucho más rígida, que te hacía sentir la efectividad de la parte ciclo hasta el límite.

Sensaciones aparte, volver a observar con detalle la nueva criatura de KTM nos hace detenernos en los muchos elementos nuevos o revisados que incorpora, como el actualizado cuadro digital con indicador de marcha insertada, aviso de cuánto falta para la siguiente revisión, del tiempo por vuelta, temperatura exterior y un largo etcétera; por información no será. Ahora disfrutamos también de la posibilidad de escoger curvas distintas si estamos usando gasolina de 95 ó 98 octanos, para que la combustión sea perfecta. Además, gracias a la nueva gestión electrónica, se anuncia una reducción en el consumo de un 12 % , también el período de mantenimiento se ha alargado hasta los 10.000 km y el reglaje de válvulas hasta los 20.000 km. Tampoco hay que olvidar otros componentes de calidad, como el amortiguador de dirección WP, regulable en 35 posiciones, que velará para que la dirección esté bajo control en todo momento.

Los más observadores ya se habrán dado cuenta de que esta nueva versión R no monta ni las llantas de aluminio forjado ni componentes en fibra de carbono del modelo precedente. ¿Cuál será la razón? Muy fácil: a partir de 2011, el único modelo SBK será esta RC8 R, mucho más económica que la actual. ¿Se han vuelto locos en la firma? No, pero los 14.989 euros que se pide ahora a cambio de una RC8 R están muy, pero que muy bien para una SBK de esta calidad y equipamiento, y son 1.000 euros menos que el modelo estándar y nada menos que 6.000 euros menos que el anterior modelo R. Si vas a echar de menos las piezas que no incluye, tranquilo: si eres un sibarita de los componentes especiales, échale un vistazo al catálogo Power Parts y podrás volverte loco con los extras disponibles para la RC8 R. Como puedes ver, en KTM se han puesto las pilas, y es que no hay que olvidar que esta gente sabe lo que es ganar títulos...


Edu Fernández
Fotos: Francesco Montero

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