KTM RC8R, más por menos 2011

Publicado el 12/09/2011


Vota

0 0

La nueva y ahora única versión de la RC8 es esta R, que supone un paso adelante con respecto al modelo anterior, puesto que mejora todos sus aspectos.

La decisión que tomó KTM cuando entró en el sector de las superbikes fue en cierto modo arriesgada al no alcanzar las prestaciones en cuanto a potencia de las tetracilíndricas japonesas, lo que tampoco consigue con esta versión de 1.195 cc. La llegada de BMW y sus 190 CV ha roto la baraja y Aprilia está prácticamente al mismo nivel que la KTM en lo que a potencia se refiere, pero dispone de un completo paquete de electrónica y una parte ciclo excepcional que la sitúan un paso por encima de la moto austríaca.

Así que teóricamente, con la única moto que podía o puede rivalizar la RC8R es con la Ducati 1198, que tampoco está muy por encima de la KTM en lo que respecta a potencia, pero que por experiencia en este estilo de motos es más eficaz que la RC8R.

Así las cosas, los austríacos tomaron una decisión inteligente después de demostrar que pese a todo su moto es capaz de ganar en un campeonato con un reglamento muy limitado como el IDM alemán. Y esa decisión fue la de, sin perder su personalidad (¡eso nunca!), optimizar su RC8 mejorando el tacto de su motor y del cambio, auténtico talón de Aquiles de la primera versión, además de optimizar las suspensiones. El motor de la RC8R es ahora mucho más suave y sobre todo es menos tosco y ordinario a la primera insinuación del puño de gas.

Y una vez mejorado todo el conjunto llevándolo prácticamente hasta sus propios límites, su argumento de peso es básicamente el precio: por menos de 15.000 euros, KTM ofrece una moto muy eficaz tanto en circuito como en carretera, a pesar de que para ello ha tenido que renunciar a uno de los principales elementos que a día de hoy parecen indispensables y que la RC8R nos demuestra que pueden no serlo tanto: el control de tracción. ¿Es que nos hemos olvidado de conducir sin la ayuda de la electrónica?, pues KTM demuestra, con una moto muy divertida y eficaz, que sin ella también se puede sobrevivir a no ser que pretendas ganar el Mundial de SBK…

Sorpresa

Cuando en la oscuridad del parking puse en marcha la nueva RC8, me senté en ella y dejé que la motor alcanzara temperatura antes de insertar la primera y dirigirme a la primera rampa que conduce a la puerta de la salida, allí donde la luz invita a salir al exterior, me di cuenta de que en esta nueva versión el motor gira de forma menos grotesca que la de hace tres años.

Cuando puse la primera que entró de forma suave y precisa, me saqué de encima fantasmas del pasado puesto que el sonoro “clonk” que recuerdo en la moto que probé hacer tres años se ha sustituido por uno sonido mucho menos estridente, menor recorrido de la palanca y una sensación de precisión que no tenía la primera versión de la RC8.

El secreto ha sido modificar el selector del cambio y aumentar la distancia entre los tetones. Ésta es una de las mejoras más importantes de esta versión R, pero no la única, puesto que a nivel de motor se ha modificado el cigüeñal, el encendido y la inyección, mientras que en la parte ciclo las llantas son ahora de aluminio forjado y las suspensiones se han revisado con unos reglajes en muelles e hidráulicos de forma que trabajan de forma más suave. Y esa suavidad es posiblemente el aspecto más destacado de la nueva RC8R, ya que ha llegado al motor, que vibra mucho menos que el anterior, y también al tacto de las suspensiones.

 

A su aire

Me da la sensación de que en KTM no han querido entrar en una guerra directa en cuanto a componentes y prestaciones con respecto a las marcas de su competencia.

La RC8R rinde 170 CV, es decir, 5 CV más que la versión R anterior y 20 CV más que la versión base, que ya no se comercializa. En cualquier caso está lejos del resto de superbikes. Los austríacos, que de transportar su ADN de carreras a las motos de serie saben un rato largo, han preferido optimizar todos los recursos de su RC8 y ofrecerla a un precio razonable, en lugar de montar un sistema de control de tracción o un embrague antibloqueo, que en las reducciones violentas propias de una conducción en circuito sería de agradecer.

La posición de conducción me pareció muy razonable, y éste es un aspecto muy importante en una utilización por carretera. En la RC8 no vas con las piernas exageradamente flexionadas y la altura de los semimanillares no es demasiado baja; vas con los brazos ligeramente elevados y los pies sobre las estriberas algo bajos. Una posición algo especial, pero en cualquier caso poco cansada. El asiento sí que se sitúa algo elevado y, a pesar de que se ha montado una excéntrica para regular la altura del subchasis, incluso en su posición más baja inevitablemente la altura es algo excesiva. Las posibilidades de regulación de los semimanillares tanto en altura como en el ángulo de abertura, además de las dos posibles alturas de los estribos y la distancia de la palanca de freno y de cambio, permiten poder ajustarla a tu gusto.

Entre todas estas posibilidades de regulación, en una moto pensada para conductores más bien altos, las suspensiones no se podían quedar atrás. La combinación entre la suavidad de las suspensiones y un chasis muy rígido, además de una posición de conducción relativamente cómoda, hacen de la RC8R una moto muy especial que se sitúa en tierra de nadie…

En la entrada en curva es muy precisa y rápida de reacciones, además de ser muy manejable. Se desenvuelve bien tanto en carreteras reviradas con curvas muy cerradas y también en curvas rápidas, donde muestra una buena capacidad de tracción. Además es bastante menos cansada que una superbike digamos convencional y lo digo porque esta RC8R no me parece una superbike convencional, sino una auténtica deportiva, estrechita debido a la configuración de su motor en V y rígida, con un carácter más amable que las motos de su especie.

El motor ha mejorado muchísimo. Es más fácil, menos radical, más agradable, vibra menos. Especialmente abajo se muestra  más suave y elástico y al margen de las modificaciones en el cigüeñal que sin duda son responsables de este nuevo comportamiento, el trabajo en la inyección se nota especialmente en el efecto freno motor, que ahora es menos violento.

Si en la parte baja es más suave, arriba sigue siendo tan contundente que parece querer recordarnos que pese a su parte baja suavizada, a medida que sube de vueltas (por cierto cuesta ver los dígitos, son muy pequeños), sigue siendo una KTM... ¡No hay que perder los principios!

Otros aspectos destacados son el enorme cuadro de instrumentos de fondo naranja que tiene una buenas dosis de información, entre la que se incluye el mapa elegido en función del octanaje de gasolina. Un buen detalle.

A través de los pulsadores se accede a las diversas funciones, entre las que no falta el crono y el consumo instantáneo que se indica en litro por km. A mí me dio una media de 6,7 litros en un uso mixto, lo cual me parece razonable teniendo en cuenta el tipo de moto del que estamos hablando.

En definitiva, la nueva versión RC8R de la KTM posiblemente no esté al mismo nivel que otras superbikes, pero por el contrario es una moto fácil y agradable de conducir tanto por carretera como por circuito, donde no debemos de olvidar que con 170 CV de potencia para 190 kg de peso y con un equipo de frenos Brembo del más alto nivel y unas evolucionadas WP multirregulables, a nivel de aficionado podrás disfrutar como un enano a un precio más que razonable… ¡más por menos!

La alternativa

Suzuki GSX 1300 R Hayabusa: La moto bala

La reina de la velocidad, así se ha conocido a la Suzuki Hayabusa durante mucho tiempo, la bestia de Hamamatsu, renueva muchos de sus componentes conservando su esencia de moto bala.

 

Comentarios

  • Sé el primero en comentar

Añadir un comentario

  • * Esta información no se mostrará

Estoy de acuerdo

Uso de cookies

En Motofan utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus gustos mediante el análisis de comportamientos de navegación. Si hace click en el botón "Estoy de Acuerdo", consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestras Condiciones Legales, sección "4.8. Cookies e IPs"